martes, 18 de abril de 2017

El Bicentenario de la Gesta Libertaria de Tarija y una línea de tiempo histórica

El 15 de abril de 1817 se libró en los campos de La Tablada de Tolomosa una batalla decisiva para la Guerra de Independencia. Un día como hoy, hace 200 años, las fuerzas independentistas al mando de Gregorio Aráoz de La Madrid y los montoneros de Eustaquio Moto Méndez se alzaron contra el yugo español, representado por el gobernador Mateo Ramírez, asestándole un duro golpe a los realistas y logrando la victoria de los patriotas.

Como parte de la conmemoración del Bicentenario de la lucha por la libertad se ha organizado una agenda que se prolongará por el resto del año.

El director de la Comisión Técnica del Bicentenario de la Gobernación de Tarija, Sergio Lea Plaza, destaca que la batalla de La Tablada es la principal contribución de ese suelo a la emancipación de América.

Añade que uno de los pilares del programa es la historia, muestra de ello es que se presentarán cinco libros, pero además se ha publicado una línea de tiempo digital que reúne dos primeros periodos, de diez, que contienen la cronología del devenir de los hechos que marcaron la existencia de Tarija.

De momento, están disponibles al público los antecedentes y la Guerra de Emancipación en http://tarijabicentenario.com.

"Dentro del eje que corresponde a la historia, en el programa tenemos lo que hemos llamado la línea de tiempo en donde presentamos una secuencia de hitos históricos en diez periodos, desde la antigüedad hasta el 2017”, indica Lea Plaza.

La línea de tiempo es una manera interactiva y digital de presentar una síntesis histórica de fácil consulta que incluye textos, imágenes y videos. De esta forma se recorre la memoria de la región desde el hombre de San Luis, un esqueleto que data de 1.740 años a.C. Hasta el presente, con la era del gas. Se prevé que hasta mayo se completarán los periodos restantes.

La Tablada al presente

Hoy, alrededor de unas 80 personas, entre actores y miembros de las Fuerzas Armadas, recrearán la batalla de La Tablada, a las 7:00, en el mismo lugar donde se libró la contienda entre el 14 y 15 de abril de 1817.

En tanto, este hecho de gran transcendencia histórica se articula en una cronología digital con hechos que hasta la fecha, si bien no eran desconocidos, fueron menos visibles.

En este proyecto centraron sus esfuerzos dos investigadores de historia, Eduardo Valencia y Juan Ticlla, que trabajaron bajo la colaboración y supervisión de la Comisión de Historia del Bicentenario y la edición de Marco Montellano. Decenas de hitos fueron incluidos. Dos de ellos son resaltados por los responsables del proyecto.

Dos hitos históricos

La línea de tiempo inicia el periodo de la Guerra de la Emancipación con un acápite que no ha sido tan visible, como el enfrentamiento de La Tablada. Se trata de Cumbay y la sublevación guaraní, un líder indígena de la región de Ingre, actual Chuquisaca.

Cumbay fue un líder chiriguano que apoyó las sublevaciones contra los españoles de 1804 a 1809 en el Alto Perú. Su relevancia fue tal que se reunió con Manuel Belgrano en Potosí, en 1813. El editor de la línea de tiempo del Bicentenario, Marco Montellano, puntualiza que éste se unió a la causa independentista en 1799.

"Los guaraníes siempre fueron una amenaza que trató de ser contenida por la cruz y por la espada (...). Llegó a tener tanta importancia que colaboró con las guerrillas del Alto Perú y también con el ejército argentino. Me parece un hecho interesante porque está como muy enraizado que los indígenas no tuvieron nada que ver con la Guerra de Independencia y que fue solamente un enfrentamiento entre criollos y españoles”, detalla Montellano.

La capitulación de Méndez

Otro hito importante es la capitulación de Eustaquio Moto Méndez. En 1818 los realistas derrotan a sus tropas independentistas.

A través de la mediación del cura de San Lorenzo, José Francisco de los Reyes, Méndez acordó su capitulación, un convenio por el que se estipulan las condiciones de rendición.

Ticlla comenta que existe correspondencia entre el general José de La Serna y el Virrey del Perú, Joaquín de la Pezuela, que figura en el libro Güemes documentado. Su contenido se prestó en algunos casos, según Ticlla, a la interpretación de que Méndez se había pasado al bando de los realistas porque en la carta se describe el ofrecimiento del grado de teniente coronel.

"Muchos creían por esta carta que Méndez se había vuelto traidor, que dejó abandonados a los patriotas. Hice un estudio más profundo de esa carta, y otros documentos, y he llegado a la conclusión de que en ninguna parte de esa misiva indica que Méndez se pasó a los realistas sino que capituló, se rindió”, explica Ticlla.

Según el investigador de historia el Moto Méndez ya no podía más, tenía poco más de 20 soldados a su mando. Un número insignificante en comparación a los 3.000 realistas que se habían atrincherado en Tarija.

"Méndez era quizá el último patriota que estaba luchando por esta zona, así que con su rendición finaliza la Guerra de Independencia aquí en Tarija. Ello hasta los hechos que sucedieron en 1825 (...). Méndez no traicionó a la patria, se rindió ”, añade
Ticlla.

Para este investigador hay mucho por estudiar y revisar en documentos y archivos para seguir complementando la historiografía de Tarija.


Una visión a futuro

Para Montellano, el Bicentenario es una oportunidad para los tarijeños de reflexionar sobre la forma de entender la condición de Tarija como frontera. Hay dos formas de ver esta; la primera, como una muralla o lugar de separación con otra nación.

"La segunda es ver esta condición como un lugar fructífero de encuentro con la otredad. Me parece que la posición natural y geográfica del valle central de Tarija ha determinado y va a seguir determinando su futuro como un nexo de mayor trascendencia entre los Andes y la cuenca de La Plata hacia el Pacífico”, finaliza Montellano.

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