lunes, 8 de octubre de 2018

Los de Ñancahuazú, 51 años después, siguen clamando ayuda



Los beneméritos de la Guerrilla de Ñancahuazú, que combatieron a los guerrilleros encabezados por el argentino-cubano Ernesto Che Guevara en 1967, 51 años después continúan masticando el sentimiento amargo de olvido y la falta de atención. A la que se suma lo que ellos describen así: soportar que el Gobierno actual le rinda tributo a los ‘invasores’ y no a los soldados que, bajo órdenes superiores, arriesgaron sus vidas para defender al país. Aunque el Gobierno dice que parte de la tropa fue adiestrada por boinas verdes de Estados Unidos, pues eliminar al Che era de interés de ese país.

Una de las instituciones que los hace visibles y los apoya en sus demandas es el Centro de Altos Estudios Nacionales. Jorge Santistevan comenta que lo que se recuerda el lunes 8 de octubre son los 51 años de la victoria militar de las FFAA de Ñancahuazú, que en 1967 derrotaron a los insurgentes al mando del Che Guevara. Por eso, hoy, los beneméritos tendrán su misa de campaña en la catedral de Santa Cruz, a las 8:00, y a las 10:00 asistirán a un acto cívico en la plaza Litoral, detrás del Cine Bella Vista.

“Ese fue el día cuando cayó el último bastión de los guerrilleros ante un grupo de soldados y oficiales bolivianos al mando del general Gary Prado. Fue en una emboscada en el Vado del Yeso (Vallegrande)”, recuerda.

En la contienda contra los guerrilleros -detalla Santistevan- participaron tres divisiones de las FFAA: la Cuarta, la Sexta y la Octava división de Ejército, además de soldados de Cochabamba y de La Paz.

“El movimiento de tropas era rotativo en las zonas de combate, había entre 800 y 1.200 soldados.

En la Federación de Beneméritos de Ñancahuazú se estima que quedan vivos 700 excombatientes, de ellos, 150 se encuentran registrados en las oficinas de Santa Cruz, donde destacan como único beneficio que recibieron a lo largo de la historia una ley que aprobó la Gobernación de Santa Cruz para que reciban una beca alimenticia que consta de un paquete de víveres.

La Gobernación, dando cumplimiento a la Ley Departamental 65, en su momento informó de que entregó credenciales a los beneméritos de la Guerrilla de Ñancahuazú para que los mismos puedan acceder a todos los beneficios sociales, como becas alimenticias, exención en trámites de personalidad jurídica, actos oficiales, servicios de salud, deporte, trato institucional y privilegiado en todas las instituciones del departamento de Santa Cruz.

El benemérito Freddy Guevara, mientras recorre la ciudad en un micro, dice que está decepcionado de las autoridades por el abandono que sufren y por la gloria que no les han dado y, por el contrario, le rinden a los que llegaron al país para generar la insurgencia.

Una forma de hacer justicia, dice, es que mejoren los servicios de salud, que merecen y una pensión vitalicia que, a pesar de que la exigen desde hace muchos años, no llega hasta ahora.

Tuve diferentes participaciones en los campos de enfrentamiento. Una de ellas fue en la Quebrada del Mesón. Ahí nos hicieron una emboscada los guerrilleros y también fue ahí donde mataron al perro Tempestad, que era nuestro compañero y guía”, recuerda con un sentido dolor.

Después de que el sábado se realizara un acto en Vallegrande, organizado por la Asociación de Beneméritos de Ñancahuazú, con el apoyo del Centro de Diplomado de Altos Estudios Nacionales, hoy lunes, cuando se recuerdan 51 años de la captura del Che Guevara, se llevará a cabo un acto cívico en la plaza Litoral de Santa Cruz de la Sierra, donde se encuentra el Monumento de la Victoria.

Los beneméritos recuerdan que no solo arriesgaron sus vidas soldados del Ejército de Bolivia, sino también civiles que cooperaron con los militares y derrotaron a la guerrilla.

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