viernes, 10 de noviembre de 2017

La Villa Imperial tuvo fama mundial por su riqueza

Potosí es uno de los nueve departamentos que contituye el territorio de Bolivia. Su capital es la homónima Potosí, famosa por sus yacimientos de plata, que trascendió al tesauro o al acervo léxico del idioma español con la oración vale un Potosí.

Está ubicado al suroeste del país, limitando al norte con los departamentos de Oruro y Cochabamba, al este con Chuquisaca y Tarija, y al sur con Argentina hasta el trifinio cerro Zapaleri, donde empieza su frontera con Chile, hacia el oeste.

Según el último censo oficial realizado el año 2012, el departamento cuenta con una población de 828 093 habitantes. Su densidad poblacional es de 7,7 hab/km² siendo el tercer Departamento menos densamente poblado —por delante de Beni y Pando—.Ha sido fundado el 23 de enero de 1826 por el mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre.

Administrativamente el territorio de Potosí se encuentra conformado por 16 provincias, que a la vez, estas se encuentran divididas en 40 municipios. El municipio de Potosí es el más poblado, con una población de 191.302 habitantes, concentrando al 23,10 % del total de la población departamental. Otros municipios también de importancia por la cantidad de población que tienen, son: Uyuni, Llallagua, Tupiza, Villazón, Colquechaca, Betanzos, Cotagaita y San Pedro de Buena Vista.

La economía de Potosí se encuentra entre las que mayor expansión económica tuvieron en los últimos años, tradicionalmente se ha caracterizado por ser productor de plata y otros minerales, lo que le ha permitido convertirse en la quinta economía departamental más grande del país — después de Santa Cruz, La Paz, Cochabamba y Tarija .

ECONOMÍA

Según datos del Instituto Nacional de Estadística, en 2016 la economía del Departamento de Potosí (Producto Interno Bruto) alcanzó a los $us 2.096 millones de dólares, con lo cual llega a representar al 6,16 % de la economía total de Bolivia (34.053 millones). En cuanto al ingreso por habitante (PIB per capita), el 2016 cerró con $us 2.399 dólares en promedio.

Potosí es uno de los nueve departamentos de Bolivia. Su capital es la homónima Potosí, famosa por sus yacimientos de plata, que trascendió al tesauro o al acervo léxico del idioma español con la oración vale un Potosí.

Está ubicado al suroeste del país, limitando al norte con los departamentos de Oruro y Cochabamba, al este con Chuquisaca y Tarija, y al sur con Argentina hasta el trifinio cerro Zapaleri, donde empieza su frontera con Chile, hacia el oeste.

Según el último censo oficial realizado el año 2012, el departamento cuenta con una población de 828 093 habitantes. La densidad es de 7,7 hab/km² siendo el tercer departamento menos densamente poblado —por delante de Beni y Pando—. El departamento fue fundado el 23 de enero de 1826 por el mariscal de ayacucho Antonio José de Sucre.

PREEMINENCIA MUNDIAL

Situada a los pies del Cerro Rico (Sumaj Orcko), a más de 4,000 m.s.n.m., en 1650 era la ciudad más poblada del mundo, con unos 160,000 habitantes; más que Londres, París o Madrid, dada la generosidad del imponente Cerro Rico de Potosí, que albergó en su interior las más codiciadas vetas de plata del mundo, con cuya producción se decía que podía haberse construido un puente entre Potosí y Madrid.

En 1987, Potosí fue declarada por la UNESCO Patrimonio Cultural de la Humanidad. Permanece intacta, no sólo en su arquitectura, sino también en lo que significa la presencia de sus culturas originarias.

Su patrimonio arquitectónico está representado por numerosas construcciones coloniales como la Catedral de Potosí, de estilo gótico; la Casa de la Moneda, construida entre 1757 y 1773, la cual conserva importantes archivos coloniales y constituye uno de los edificios civiles más destacados de América Latina, así como la Universidad Tomás Frías.

Uno de los símbolos de la ciudad es la Torre de la Compañía, un convento religioso del siglo XVIII, que refleja el máximo esplendor de Potosí, su edificación se concibió como un arco del triunfo con cinco aberturas, treinta y dos columnas salomónicas y tres cúpulas de media naranja. Es una ostensible expresión de la espiritualidad de la época.

HISTORIA ANTIGUA

La historia inicial de la ciudad es una mezcla de hechos fantásticos con verídicos, por lo que es difícil distinguir la historia de la leyenda. Se dice que las vetas de plata fueron descubiertas de forma casual, una noche del año 1545, por un pastor quechua llamado Diego Huallpa, que se perdió mientras regresaba con su rebaño de llamas. Decidió acampar al pie del Cerro Rico y encendió una gran fogata para abrigarse del frío. Cuando despertó por la mañana, se encontró con que, entre las brasas humeantes de la fogata, brillaban hilillos de plata, fundidos y derretidos por el calor del fuego. El cerro, aparentemente, era tan rico en vetas de plata que la misma se encontraba a flor de tierra. El 1 de abril de 1545, un grupo de españoles encabezados por el capitán Juan de Villarroel tomaron posesión del Cerro Rico, tras confirmar el hallazgo del pastor, e inmediatamente establecieron un poblado.

Para 1570, tan sólo veinticinco años después de su nacimiento, su población ya era de 50.000 habitantes. Inicialmente se constituyó como un asiento minero dependiente de la ciudad de La Plata (hoy Sucre) pero, tras una larga lucha por conseguir su autonomía, adquirió el rango de ciudad el 21 de noviembre de 1561 mediante una capitulación expedida por el entonces Virrey del Perú Diego López de Zúñiga y Velasco, conde de Nieva.

Mediante esa capitulación, la ciudad recibió el nombre de Villa Imperial de Potosí y adquirió el derecho a elegir a sus autoridades. La inmensa riqueza del Cerro Rico y la intensa explotación a la que lo sometieron los españoles hicieron que la ciudad creciera de manera asombrosa. En 1625 tenía ya una población de 160.000 habitantes, por encima de Sevilla y mayor aún que París o Londres.

ATRACTIVOS TURÍSTICOS

Luego del Cerro Rico de Potosí, un sitio natural de notable valor histórico, la construcción más notable de aquel período colonial es la Casa de la Moneda, que Toledo la ordenó construir en 1572, para no mandar a acuñar monedas hasta la Península.

De ese período de esplendor vibrante y fugaz del Potosí colonial, en la ciudad solo quedan 16 iglesias que se erigen como fiel reflejo del catolicismo imperante hace cuatro siglos.

De estilos barroco, neoclásico y renacentista, y labrados en piedra, adobe o ladrillo, los templos destacan en el casco urbano de la Villa Imperial e impresionan por su estado de conservación. A pesar de sus más de cuatro siglos, muchas de ellas conservan el detalle de sus acabados.

Entre estas iglesias se encuentran la de San Lorenzo, que es un claro ejemplo del tallado en piedra, cuyo estilo barroco-mestizo sobresale. Su edificación data del año 1548 y otro de los aspectos que se destaca es la filigrana labrada de personajes, cuya característica principal es su polimorfismo inusual.

Según historiadores, fue llamada antiguamente La Anunciación y junto con la iglesia de Santa Bárbara fueron las primeras construidas en la ciudad.

Otra de las iglesias labradas en piedra es la de Santa Teresa, cuya construcción fue realizada en 1685. Su fundación correspondió a un grupo de religiosos dirigidos por la religiosa Josefa de Jesús María. Un convento donde se encuentran cuadros hermosos de carácter religioso está al lado de la iglesia. En él, las religiosas elaboran dulces de mazapán, conocidos desde la Colonia.

DATOS HISTÓRICOS

- La ciudad de Potosí presenta el centro histórico más grande y conservado del período Virreinal en Bolivia. En la época colonial se encontraba dividida en la ciudad de españoles y de indígenas. Sus calles estrechas y serpenteantes mantienen el trazo de quienes edificaron esta ciudad, que otrora fue escenario de los duelos entre Vicuñas y Vascongados, entre Realistas y Patriotas.

- En las calles sobresalen casonas hermosas, edificios administrativos, portadas esculpidas en piedra mostrando escudos nobiliarios, portones, balcones, balconcillos, rejas forjadas y pintorescas fachadas que mantienen sus colores originales, derivados de ocres extraídos del Cerro Rico de Potosí. Además, también llaman la atención la gran cantidad de templos parroquiales y templos conventuales cuya singularidad enaltece la grandiosidad histórica de la Villa Imperial.

- El centro histórico de la ciudad de Potosí, es una muestra visible de un pasado glorioso plasmado en leyendas y tradiciones que se han transmitido de generación en generación. Esta ciudad es un ideal centro de investigación para quienes buscan nutrirse de los antecedentes históricos y culturales del pasado glorioso de una ciudad que deslumbró al mundo con sus riquezas.

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