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lunes, 9 de enero de 2023

El intento del dominio sobre el territorio - La organización espacial colonial de La Plata

“En la ciudad de La Plata, los indígenas aún vinculados a sus ayllus de origen circunscriptos a los pueblos de reducción comarcanos se relocalizaron alrededor de las parroquias de San Sebastián y San Lázaro, de las que se convertían en feligreses. Los mejor avenidos, no necesariamente por virtud de las jerarquías prehispánicas sino por el éxito económico, accedían a viviendas más sofisticadas o elegían habitar en otros barrios de la ciudad, apenas alejados del centro gubernamental y comercial, y en torno a las Parroquias de la Merced y San Agustín. Esta nueva organización espacial colonial en barrios y en terrenos más compactos y delimitados coincidía con las nuevas relaciones de producción y, por ende, con la modificación del paradigma de género que respondía a nuevas actividades, roles y representaciones de los actores sociales….Los indios, otrora “dueños” de la tierra ahora convertida en espacio urbano, iban a regresar, emigrar y asentarse para reapropiarse y resignificar el paisaje creado por los españoles para implantar el dominio colonial”.

Fuente: Presta, 2010.

viernes, 6 de enero de 2023

El intento del dominio sobre el territorio - La fundación de ciudades La Plata (hoy Sucre)

Este núcleo urbano recibió el nombre de “Villa de La Plata” debido a la cercanía del mineral que se explotaba entonces en Porco, pues los españoles todavía ignoraban la existencia de la mina de Potosí. El territorio sobre el que se fundó La Plata estaba dentro de la jurisdicción de la provincia inca del señorío yampara. Esta ubicación era ventajosa pues estaba a 25 leguas de la fortaleza incaica de Incallajta que marcaba el límite entre los territorios del Estado inca hacia las tierras bajas; además, se hallaba en el divortio aquarum es decir en la confluencia de las cuencas fluviales amazónica y platense. Desde La Plata empezó a organizarse administrativamente el territorio que formaría la Audiencia de Charcas.

La parte española de la ciudad tenía forma de damero de ocho cuadras de largo por seis de ancho. Junto al núcleo urbano y separado del mismo por un riachuelo se encontraban los barrios indígenas de San Lázaro y San Sebastián. En el primero vivían los indios yampara y los que venían de Pocona, mientras que en el segundo estaban concentrados los indios pacchas y los incas de Huata, así como indios de otras regiones –como del lago Titicaca– que fueron ubicados en la zona como mitimaes de los incas. Schramm (2012) señala que el barrio donde habitaban los trabajadores poconas encargados de la construcción de la ciudad, se llamaba “Poconas”. En el sector limítrofe, a ambos lados de un riachuelo había casas y talleres de artesanos. Se considera que en pleno centro de la ciudad y en contraste con las leyes y ordenanzas emitidas al respecto, el cacique yampara Aymoro ocupó una manzana frente a la plaza principal (Mesa y Gisbert, 1982). Recientemente, Máximo Pacheco (2012) ha refutado esta idea sosteniendo que la residencia del cacique se encontraba en la zona de la Recoleta.

A partir de 1545, el auge de la plata de Potosí estimuló el desarrollo de la ciudad. Mineros españoles enriquecidos y varias órdenes religiosas optaron por residir en esta ciudad cuyo clima alababan, contribuyendo a su desarrollo arquitectónico. En 1555, Carlos V elevó la ciudad a la categoría de “villa”. En 1559, el virrey marqués de Cañete concedió a La Plata los títulos de “ciudad insigne, muy noble y muy leal” y se le otorgó el uso de un escudo de armas en señal de agradecimiento por los servicios que prestó al sofocar los alzamientos de Gonzalo Pizarro, Francisco de Carvajal, Sebastián de Castilla y Francisco Hernández Girón.

De la misma manera, el reconocimiento del papel de La Plata en el hallazgo de los minerales de Potosí y Porco se reflejó en el cuartel superior derecho, donde yacía el Cerro Rico y en otro cuartel superior: el cerro de Porco. Un águila imperial con corona recordaba la pertenencia de La Plata al imperio español y un crucifijo añadido posteriormente por Toledo, servía como recuerdo de la defensa de fe por armas reales. La Plata fue la ciudad donde residía el corregidor, cuyo cargo, como afirma Barnadas (1973), había significado mucho más que el de cualquier otro Corregimiento en América, pues se trataba de un poder que extendía sobre toda la zona sur de América. Desde 1552 la Plata fue la sede episcopal, desde 1561 ahí se encontró la sede de la Real Audiencia y desde 1609 también del Arzobispado.

lunes, 19 de noviembre de 2018

LEY N° 1008 - Modificaciones a la Ley N° 1147 de 13 de marzo de 1990, de fundación de la Villa de La Plata

LEY N° 1008
LEY DE 20 DE DICIEMBRE DE 2017
EVO MORALES AYMA
PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DEL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA
Por cuanto, la Asamblea Legislativa Plurinacional, ha sancionado la siguiente Ley:
LA ASAMBLEA LEGISLATIVA PLURINACIONAL,
DECRETA:
ARTÍCULO 1. (OBJETO). La presente Ley tiene por objeto efectuar modificaciones a la Ley N° 1147 de 13 de marzo de 1990, de fundación de la Villa de La Plata, hoy ciudad de Sucre.
ARTÍCULO 2. (MODIFICACIONES). Se modifican los Artículos 1 y 2 de la Ley N° 1147 de 13 de marzo de 1990, de fundación de la Villa de La Plata, hoy ciudad de Sucre, con el siguiente texto:
“       Artículo 1. Se declara fecha de fundación de la Villa de La Plata, hoy ciudad de Sucre, el 29 de septiembre del año 1538.
         Artículo 2. El Ministerio de Educación, el Ministerio de Culturas y Turismo, el Gobierno Autónomo Departamental de Chuquisaca y el Gobierno Autónomo Municipal de Sucre, en coordinación con las instituciones públicas, educativas y cívicas, procederán a la celebración de tan significativa fecha.
DISPOSICIÓN ABROGATORIA Y DEROGATORIA
ÚNICA. Quedan abrogadas y derogadas todas las disposiciones normativas contrarias a la presente Ley.
Remítase al Órgano Ejecutivo para fines constitucionales.
Es dada en la Sala de Sesiones de la Asamblea Legislativa Plurinacional, a los doce días del mes de diciembre del año dos mil diecisiete.
Fdo. José Alberto Gonzales Samaniego, Romina Guadalupe Pérez Ramos, Patricia M. Gómez Andrade, María Argene Simoni Cuellar, Sebastián Texeira Rojas, Ginna María Torrez Saracho.
Por tanto, la promulgo para que se tenga y cumpla como Ley del Estado Plurinacional de Bolivia.
Palacio de Gobierno de la ciudad de La Paz, a los veinte días del mes de diciembre del año dos mil diecisiete.
FDO. EVO MORALES AYMA, René Martínez Callahuanca,  Roberto Iván Aguilar Gómez, Wilma Alanoca Mamani.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Ley repone oficialmente a Sucre fecha de fundación



Una ley movió oficialmente la fecha de fundación de la Villa de la Plata, hoy Sucre, al 29 de septiembre de 1538. La Comisión de Organización Territorial del Estado y Autonomías de la Cámara de Diputados observó que hubo malas interpretaciones de anteriores historiadores que fijaban otra fecha.

En el tratamiento se aprobó el proyecto de Ley 023 que modifica la Ley 1147 del 13 de marzo de 1990, que en su artículo 1 declaraba fecha de fundación de la ciudad de Sucre, el 16 de abril de 1540.

En su exposición de motivos, la Comisión de Organización Territorial del Estado y Autonomías de la Cámara de Diputados sostuvo que la relación de hechos históricos muestran dos posiciones: la primera que indica que la fundación de la ciudad de Sucre fue realizada por Gonzalo Pizarro el 29 de septiembre de 1538; y la segunda según la cual dicha fundación fue protagonizada por Pedro Anzures el 16 de abril de 1540, “confusión a la que se llegó debido a malas interpretaciones y distintas versiones de antiguos historiadores”, señala la nota de prensa de la Cámara de Diputados.

De igual manera, el informe de la Comisión señaló que para llegar a determinar el 29 de septiembre de 1538 como fecha de fundación de Sucre, recibió diversa documentación histórica, informes técnicos del Órgano Ejecutivo y otras instituciones respecto al proyecto de Ley.

La modificación del artículo 2 de la Ley 1147 establece: “El Ministerio de Educación y el Ministerio de Culturas y Turismo, el Gobierno Autónomo Departamental de Chuquisaca y el Gobierno Autónomo Municipal de Sucre, en coordinación con las instituciones públicas, educativas y cívicas, procederán a la celebración de tan significativa fecha”.


martes, 19 de septiembre de 2017

“Vico Vico”, un duende de varios siglos



“Creo que don Vico Vico cambia de aspecto según lo que vaya a hacer. En el boliche, muchas veces lo han visto como un hombre muy simpático de unos 50 años. A veces, algunas personas preguntan por el señor que vieron la noche anterior y los meseros juran que esa persona comió sola”, relata a ECOS Cinthia Vacaflores Ramírez, propietaria de La Casona 1775 Pub Restaurante, llamada así porque fue construida en ese año.

Enidzen Azurduy, una estudiante de Derecho que hace años trabaja en La Casona, cuenta que “una vez por motivos de trabajo llegó una mujer de Santa Cruz y cenó sola. Cuando retornó al día siguiente preguntó si ya había llegado el señor tan simpático con el que una noche antes había bebido vino. Sin embargo, todo el personal sabía que había cenado sola”.

¿Quién es “Vico Vico”?

Según Vacaflores, desde hace unas cuatro generaciones que en su familia se habla de la presencia de un “duende que heredaron”, que, según dice, es “pícaro”. La última generación lo bautizó como “Vico Vico”.

Cuando la abuela de Cinthia, Sara Leytón, vivía junto a su esposo Carlos Ramírez (cochabambino) en ese inmueble, era costumbre que una pareja de jóvenes peones fueran de la finca del campo a la ciudad para trabajar en los quehaceres de la casa y el negocio familiar.

Ocurre que esa pareja vivía en un cuarto del tercer patio y Leytón contaba que algunas veces se aparecía el duende a las 3:00 de la madrugada en su habitación. Tenía mucho miedo porque escuchaban ruidos en su cuarto (sillas arrastrándose, puertas abriéndose; incluso dicen que Vico Vico los destapaba en la cama).

Después la pareja pidió volver a la finca, creando un problema para los esposos Leytón-Ramírez pues se quedaron sin ayuda. “El cuartito donde vivía la pareja del campo sigue hasta ahora y le llamamos ‘el cuarto de los duendes’”, comenta Vacaflores a ECOS.

Como Vico Vico por su casa

Luego dice que “el ‘bandido’ (Vico Vico) ha cambiado el lugar varias veces dentro de la misma casa y se hace notar haciendo un carraspeo donde está. Pero ahora no le tenemos miedo, más bien es como una compañía chistosa porque es pícaro”.

Con el tiempo fue el padre de Cinthia, Gastón Vacaflores Pereira, el que empezó a hablar y tratar al duende como amigo… Incluso le delegó ciertas responsabilidades como cuidar la casa, encontrar llaves u objetos perdidos, repeler a las personas con mala energía, y cosas así.

De la habitación (su “casa”), Vico Vico, según Cinthia, se trasladó a un pino que había en el patio.

“Una vez, un amigo que estaba en el bar me dijo: ‘estoy acalorado’. Yo le aconsejé que saliera al patio a tomar aire y cuando entró, estaba blanco como un papel. Me dijo: ‘tu árbol me ha hablado, me ha dicho respira, flaco, respira…’”.

Finalmente el duende pasó a la chimenea, “pero es bueno Vico Vico, cuida el lugar y nos acompaña; ahora vive en el ‘cuarto de bombas’”

Dice que a veces, en las noches, ella está subiendo a su cuarto, siente la carraspera y le indica: “¡Vico Vico!, ¡yo sé que estás ahí. Anda y cuida el boliche!”. Y pareciera que le tienen fe, porque, asegura, “jamás tuvimos ningún problema, estoy segura que nos cuida”.

Ahora Vico Vico vive en el boliche donde hace de las suyas. “Creo que la casa venía con el duende, es una historia de por lo menos cuatro generaciones”, asegura la mujer.

“Es muy chistoso porque a nuestras amistades les encanta el ambiente de la casa, pero siempre pasa que una de ellas se asusta por alguna sombra o siente que algo le toca el hombro. Entonces, en son de chiste decimos: ‘el Vico Vico no te quiere’”.

El duende, remarca Vacaflores, “es un secreto a voces en la familia”. Y cómo no si, tal como ella dice, aunque no se deja ver, hace “travesuras”. Por ejemplo, Cinthia afirma que enciende la licuadora, oculta lentes, bambolea los bombillos, mueve las copas o las hace caer.

Eso sí, “nunca lo escuché hablar, por tanto no podría describir su voz. Solo escuché el carraspeo que hace”.

Finalmente, cuenta que una amiga de nombre Zelma le dijo que una vez vio a Vico Vico y lo describió como risueño, pequeño, con sombrero grande y un paleto de estilo antiguo. •

La Casona de 1775

La vivienda donde actualmente funciona La Casona 1775 Pub Restaurante fue construida ese año para acoger al primer administrador de la nueva Casa de Moneda de Potosí, Pedro de Tagle, que posteriormente se convirtió en Virrey de Perú.

Años después, según datos históricos, se perdió el rastro de quienes habitaron el caserón hasta 1860, cuando el Banco San Carlos remató la casa y esta pasó a manos de Abel Vacaflores (pariente de Cinthia Vacaflores Ramírez).

Posteriormente perteneció a Sara, Rebeca y Fernando Leytón, que correspondían a la misma familia por sucesión hereditaria, y así pasó de una generación a otra o mediante compra entre herederos, siempre dentro de la familia, explica Cinthia a ECOS.

“El caserón es testigo mudo de innumerables historias de las familias que habitaron aquí, algunas felices, otras tristes y las demás divertidas. Esas historias siempre son motivo de largas conversaciones en las reuniones que tenemos como familia, donde los de mayor edad son los encargados de transmitir los relatos a las siguientes generaciones”, añade.

Dice que varias de las familias moradoras en este lugar expresario su agrado y cariño por el inmueble, ya que por su ubicación el sol derrama sus rayos sobre ella y la mantiene caliente, algo muy importante por el característico frío de Potosí.

Cinthia Vacaflores, parte de la última generación, sostiene que recibió una parte de la casa como herencia y luego compró las que correspondían a sus hermanos.

IUna casa-museo

La magnífica construcción de estilo colonial tiene dos plantas, tres patios, 19 habitaciones y ocho baños. Los corredores de la segunda planta impresionan por su larga longitud, lo mismo que la luz que ingresa por sus amplios ventanales, el agradable clima interior y el piso de madera original. Una parte de la construcción se usa como vivienda y la otra corresponde a La Casona 1775 Pub Restaurante.

Cinthia tiene una casa-museo donde atesora una gran colección de objetos útiles antiguos que acumuló durante muchos años.

“Recolecté thapas (‘objetos viejos’, en quechua) de mis tías mayores, logré acumular una interesante colección de utensilios antiguos que me encantan porque cada pieza tiene una historia. Por ejemplo, ‘soborné’ durante años a una tía con chocolates Mackintosh para que me regale un quinqué”, confiesa entre risas.

Entre sus abundantes documentos y libros posee, por ejemplo, el primer plano de aguas de Potosí, que data de 1772; o la primera edición de la Guía de Potosí, de 1954, los libros de contabilidad de los negocios de la familia, documentación antigua de su casa...

ILa Casona 1775

“El lugar más cálido de la ciudad”, reza el eslogan del pub restaurante enclavado en pleno centro potosino, en la calle Frías N° 41, muy cerca de la Casa Nacional de Moneda. Es el lugar donde, según su gerente propietaria Cinthia Vacaflores, vive don Vico Vico, un “simpático duende” que se presenta ante algunos clientes como un hombre común.

“Este año cumplimos 20 años de servicio y es digno de destacar porque continuamente se abren bonitos locales y con el transcurso del tiempo van desmejorando y no terminan bien”, critica ella.

Clientes locales y foráneos encuentran en este lugar variada comida nacional y extranjera, además de una fusión de sabores, destacando una trucha del lago Titicaca.

El bar ofrece el cóctel “La Casona”, que se prepara con vodka. También postres, entre los que resalta el dulce de cuaresmillos (duraznos enanos).

ICuaresmillos de Camargo

La familia de Cinthia tiene origen camargueño y se especializa en el preparado del apetecido dulce de cuaresmillos, con pequeños duraznos del tamaño de una canica.

Ella explica que este dulce no es fácil de elaborar: se debe pelar el duraznito finamente porque, si no, desaparece la pulpa. También exige quitarle el agua porque es amarga. Dos personas se demoran toda una tarde en pelar una arroba de estos frutos. El dulce se puede comer con crema, amaretto o solo.

El plus de este lugar es que cuenta con música bien seleccionada y los viernes por la noche actúan bandas musicales en vivo.

Las paredes de uno de los ambientes del pub restaurante están llenas de firmas de los clientes. Una de ellas dice: “Yo vine, yo comí y bailé”.

La Casona 1775 Pub Restaurante atiende de 18:00 a 2:00 de la madrugada.



jueves, 24 de agosto de 2017

Sucre, la Capital del chocolate desde mitad del Siglo XIX


SOBRE BOMBONES

La familia Urioste fue la primera que ofreció bombones hechos en Sucre. Sin embargo, según sus familiares, la receta de su relleno se perdió cuando falleció su creador, José Urioste.

Visitar Sucre y no probar sus chocolates es, simplemente, imperdonable. La ciudad, que entre varios títulos se precia de ser la Capital del chocolate, tiene una larga tradición de producción en ese rubro que nació en el siglo XIX de la mano de la familia Rodríguez, que sería la primera fabricante de chocolates en el país.

El nacimiento de esta empresa se ubica algo antes de 1892, con la producción artesanal de chocolates a cargo de Candelaria Argandoña de Rodríguez, quien impulsó el proyecto iniciado con su esposo Máximo Rodríguez, aunque con más fuerza cuando quedó a cargo de buscar la fuente de su sustento y la de sus hijos, luego del fallecimiento de su joven pareja.

Luis Rodríguez Argandoña, hijo de Candelaria, fue parte del emprendimiento. Según cuentan sus nietos Jorge y Rosario Rodríguez Calvo, su bisabuela se hizo cargo de todas las iniciativas de la familia que había incursionado en rubros como el alcohol, cigarrillos, conservas y hielo, siguiendo el consejo de su abuelo de que “hay que tener los huevos en diferentes canastas, porque si algún negocio va mal, el otro puede prosperar”, comentan en el libro “Sucre, la ciudad del chocolate”, de Gastón Solares Ávila, gerente propietario de Chocolates Para Ti.

La visionaria mujer fue quien probó las recetas y los sabores de su producto que tuvo influencia de fórmulas del exterior del país, especialmente de Francia, a donde la familia solía viajar ya que muchos de los Rodríguez eran educados en Europa, precisa la publicación.

Si bien sólo producía chocolate en barra, su producto marcó un hito en la historia de Sucre y del país, ya que sería la primera empresa nacional en este rubro, según el libro de Solares, dando nacimiento así a una larga tradición de producción chocolatera en Bolivia y especialmente en Sucre.

Junto con su hijo, Candelaria incursionó en el área del chocolate que hoy mueve a decenas de empresas en la Capital, todas en busca de consolidarse en un mercado que responde, pero que se ha mostrado ralentizado en los últimos años según comentarios de algunos productores del sector.

Los chocolates Rodríguez ofrecían distintos sabores, habían de vainilla, chocolate negro, chocolate blanco, chocolate con leche, chocolate amargo y más; siendo la mayor parte de su producción destinada a las minas. Su traslado a otros departamentos del país se hacía a través de mulas que iban custodiadas por arrieros.

Para su producción se construyó una infraestructura destinada a este fin en la zona de Alto Aranjuez, donde todavía se podían ver los resabios de las acequias hechas de ladrillo para aprovisionar de agua a la fábrica que encontró su fin durante la Reforma Agraria, cuando las tierras en las que estaba asentada fueron entregadas en dotación a campesinos.

Luis Rodríguez, quien se hizo cargo del negocio luego que Candelaria Argandoña falleció, vendió todo lo que tenía para la producción del chocolate a la familia Urioste que se encargó de continuar con la actividad, detalla el libro de Solares.

URIOSTE Y EL SECRETO DEL BOMBÓN

Siguiendo el legado de la familia Rodríguez en el rubro chocolatero en Sucre, los Urioste, con sus “chocolates La Veloz”, cautivaron el mercado en Sucre al ser los primeros en ofrecer bombones.

Urioste Sucesores fue el nombre de la empresa que produjo los bombones con relleno de crema ya de manera industrial y comenzó a funcionar desde 1925, como una iniciativa de José Urioste Reynolds, cuya madre, Eulalia Reynolds, podría haber sido quien comenzó a probar la receta de los bombones, según los descendientes de estos empresarios.

José Urioste estaba casado con Modesta Arce y aunque su plan inicial era que su hijo Joé Luis se hiciera cargo de la empresa, el emprendimiento quedó en manos de su hija María Ángela y su esposo Carlos Seoane, luego del fallecimiento de su predilecto cuando tenía sólo 21 años de edad.

Sin embargo, la fábrica de los Urioste no era la única que funcionó en esa época en la Capital. Según el hijo de Seoane, en ese entonces también estaba presente la factoría de chocolates Martinic que comenzó a operar entre 1932 y 1934 en su primera fase.

Los Urioste ofertaban básicamente bombones y chocolate en barra en pequeña proporción y tenían su fábrica instalada en la calle Azurduy, donde ahora funciona el kínder Judith Carrasco de Echevarría, mientras que las ventas se hacían en la casa de José Urioste donde ahora funciona el hostal La Posada, lugar que fue la casa del ex presidente de Bolivia, Severo Fernández Alonso, tío de la esposa de Urioste.

Además de los chocolates, la familia que se sostenía de este emprendimiento, produjo dulces o caramelos.

Para su producto estrella, la materia prima se traía desde Beni, mientras que parte de los insumos para la crema eran importados. Se utilizaban azúcar, glucosa y esencias con sabores.

Los bombones se ofrecían envasados en bolsas de papel madera que se imprimían en Sucre, y se vendían en Potosí, Cochabamba y norte de Chile, por encargo.

Al inicio, la producción era con diversas maquinarias que eran manejadas por pongos que llegaban de lugares cercanos a la ciudad para trabajar. Posteriormente, ya cuando Carlos Seoane estuvo a cargo, se introdujo una línea de transmisión con motor eléctrico.

En esta empresa, según descendientes de Urioste, trabajó José Taboada, uno de los creadores de chocolates Taboada, empresa que actualmente continúa en operaciones.

José Urioste tuvo que ayudar a su madre desde muy joven y quizás eso le motivó a ser un emprendedor, ya que se desempeñó en distintos empleos para colaborar en la crianza de sus seis hermanos de los que dos murieron en la batalla de Ayo Ayo.

También se dice que desde muy niño tuvo problemas del estómago, por lo que al menos una vez cada año se iba a Buenos Aires para ser tratado. Sería ahí, en la capital bonaerense que Urioste habría conocido los bombones y los chocolates.

Si bien es probable que su madre, Eulalia Reynolds, le hubiese ayudado a hacer los primeros bombones, sería él quien luego desarrolló las recetas de su relleno, famoso por mantenerse fresco por mucho tiempo.

Esas recetas, según sus familiares, se las llevó a la tumba, por lo que pese a que trabajadores suyos emprendieron iniciativas chocolateras, nunca pudieron replicar su estilo.

SU VÍNCULO CON LA PAZ

Uno de los datos curiosos de Urioste es que según sus familiares él no vendía su producto a comensales paceños, debido a su resentimiento por la pérdida de sus hermanos en la batalla de Ayo Ayo (1899), cuando se trasladó la sede de los poderes del Estado a La Paz.

Es así que cuando dudaba de que alguno de sus compradores era oriundo de La Paz, exigía que le muestren su cédula de identidad y sólo al verificar su origen decidía vender o no sus famosos bombones.

Hacia 1948, tras el fallecimiento de José Urioste, su hija María Ángela y su esposo intentaron llevar adelante la fábrica en La Paz, pero el emprendimiento no pudo mantenerse en pie por más de seis años debido al difícil contexto comercial de la época que obligó a que varias empresas apagaran sus máquinas.

Aunque sus productos ya no se vendían y tuvieron que cerrar a causa del contexto que afrontaron, el aporte de los emprendimientos de las familias Rodríguez y Urioste consolidó la imagen de Sucre como la Capital del chocolate, un título que hoy ayuda a que distintas empresas del rubro generen ingresos para la ciudad y se animen a iniciar inversiones de alto porcentaje.

Y aunque Sucre ni Chuquisaca son productoras de cacao o azúcar, dos elementos esenciales para producir chocolate, la región se ha posicionado por la calidad de sus productos que no dejan de cautivar a visitantes nacionales o extranjeros, además, de sus propios ciudadanos.

El origen

La primera fábrica de chocolates, según una investigación de Gastón Solares, sería la de la familia Rodríguez, que se dedicó a producir chocolate en barra, distribuido principalmente a los centros mineros de otros departamentos del país.

Taboada

Tradición familiar y un apellido de chocolateros

Chocolates Taboada comenzó en 1948, como una iniciativa entre Jorge Taboada Moscoso, sus hermanos y su madre. Con los años se fue consolidando en el mercado hasta llegar a ser una de las empresas icónicas del chocolate de Sucre.

A los pocos meses de haber iniciado, Chocolates Taboada participó de una feria nacional de la industria en La Paz, donde obtuvo el segundo lugar, una distinción que alentó a los emprendedores a seguir en el rubro, cuenta el actual gerente General de Taboada, Carlos Enrique Taboada.

“Va creciendo ante la demanda y aceptación por el bombón y el buen chocolate, (la empresa) tiene crecimiento rápido, se va diversificando la línea de bombones y posteriormente se implementa otro tipo de productos”, relata el actual Gerente.

Actualmente, Taboada está constituida por él, su esposa y su madre, luego de que su padre falleciera.

Taboada comenzó con tres trabajadores además de los familiares que la constituían en su inicio, pero ahora tiene unos 80 trabajadores y una producción de entre 15 y 20 toneladas mensuales de chocolate, eso sí, dependiendo de la temporada.

“Hubo un gran crecimiento en la empresa y creo que está en un buen momento y tiene también sus explicaciones porque fue la primera fábrica, fábrica como tal que se creó en Sucre y probablemente la primera de chocolates en sí, hubo varias fábricas pero dedicadas a un tipo especial de chocolate, es decir que hubo fabricantes de chocolate en un cierto tiempo, pero dedicado a un tipo especial de chocolate”, dice Taboada.

Para él, la clave del éxito de su empresa es que ofrece un chocolate puro y que si bien diversificó su producción, mantiene su estándar de calidad, especialmente hoy en día, que según él hay una tendencia a sustituir la manteca de cacao por otro tipo de grasas, como el aceite de palma y otros que le quitan las cualidades de sabor y de salud que tiene el chocolate.

Asimismo, destaca que su crecimiento es sostenido y que para fines de este año o inicios del siguiente esperan ejecutar nuevos proyectos y aumentar su producción, aunque eso sí, manteniendo siempre la pureza del chocolate.

“Taboada hizo a Sucre famosa por los chocolates, hace dos años nos distinguieron por haber hecho conocer a Sucre como la capital del chocolate y muchas de las empresas que ahora hay fueron creadas por ex trabajadores de Taboada”, remarca el Gerente al destacar el aporte de su empresa en el rubro chocolatero.

Para Ti

El emprendimiento de Solur que busca liderar el rubro

Chocolates Para Ti, de la empresa Solur (Solares-Urriolagoytia), comenzó a gestarse a fines de la década de los 80 y salió al mercado un 27 de Mayo de 1990, cuando se celebraba el Día del a Madre, y hoy en día, tras 27 años de vida, es considerada una de las empresas más grandes de Sucre.

Para Ti comenzó con una producción de 300 kilos al mes, pero actualmente alcanza a 15.000, una de las muestras del crecimiento de la factoría que también está asentada sobre vínculos familiares y acoge a un total de 180 trabajadores, detalla el gerente General de la empresa, Gastón Solares.

“Para ti es un milagro que se ha hecho una de las fábricas más grandes de Sucre y del país”, afirma con total convicción y es que durante sus años de vida vio cómo la respuesta de la gente catapulta sus productos, considerados todos “estrella”, porque el que no lo es, ya no se fabrica, explica Solares.

La empresa comenzó con un salto del rubro cervecero cuando Solares buscaba un sector industrial en el que invertir.

“Sabía que Sucre y Chuquisaca no son regiones de ventajas comparativas para este tipo de emprendimientos, pero hay excepciones que creo que las principales son los sombreros y los chocolates, y decidí hacer lo primero que se presentó”, recuerda.

Solares se aventuró a invertir en el rubro chocolatero, alentado porque la Capital se mueve sobre la base de lo tradicional y el turismo, por lo que aprovechó esos dos pilares para afianzarse en el mercado local y nacional, a la vez de promover la imagen de Sucre.

La fábrica comenzó con la compra de maquinarias a la familia de Gloria Briançon, tradicionalmente productora de chocolate, quien fue socia durante los primeros años de Para Ti y dio en la empresa las primeras pautas sobre la producción del chocolate. Con los años, la investigación y esfuerzo familiar fue lo que finalmente logró hacer evolucionar la receta de la fábrica que actualmente atrapa a sus comensales.

“Diría que la investigación posterior corresponde a esfuerzos familiares en los que estuvieron involucrados varios miembros de mi familia investigando, obviamente también tuvimos asesoramiento del exterior, holandés, canadiense y suizo (…), pero el mérito es al desarrollo propio y la búsqueda de cada vez producir mejor chocolate y mejores variedades, hemos trabajado partiendo de que no es lo que queremos vender, sino lo que la gente quiere comprar”, afirma Solares.

En Para Ti, la meta permanente es la de lograr un incremento en ventas cada vez mayor y aunque notan una recesión más este año que en otros, están en busca de liderar el rubro.

Mi Bombón

Una empresa joven que busca llegar al exterior del país

Operando desde 2008, la fábrica de chocolates Mi Bombón es una de las empresas relativamente nuevas en este rubro; sin embargo, su gerente propietario Filemón Díaz asegura que los consumidores responden a su oferta y que cada año le es grato ver que continuamente aumentan su cantidad de pedidos.

Su producción es todavía artesanal y quizás es ese uno de sus principales atributos para quienes buscan un sabor distinto.

“Nosotros mayormente producimos productos artesanales y eso es por lo que parece la gente consume más. Consumen grajeas, chocolates, con las tabletas lo propio y también las trufas”, comenta Díaz, quien regenta esta iniciativa familiar.

Para Díaz, lo que más le fortalece es que sus clientes suman cada año y que la proporción de sus pedidos incluso se duplica en algunos casos. Mi Bombón tiene alcance a distintos puntos del país, gracias a la fidelidad de clientes que disfrutan de su sabor y rellenos; sin embargo, uno de sus retos es llegar a distintos puntos del Departamento y otras regiones.

“La gente consume nuestros productos desde que tenía una pequeña empresa que funcionaba artesanalmente, seguimos funcionando ahora todavía de una manera semiartesanal. Luego de que vimos los pedidos que nos hacen los colegios, tiendas de barrios y otros lugares del interior tuvimos que aumentar nuestras máquinas para producir un poco más y diversificar nuestra oferta. Todo lo logramos sin publicidad ni nada, sólo haciendo degustar nuestros productos”, comparte Díaz.

Mi Bombón ofrece grajeas de varios cereales o de uva pasas o macarrones, además de los bombones que serían su producto estrella y que es el que llega al interior.

“Hay gente que vende nuestros productos para llevar el pan a sus hijos y los consumidores van aumentando y nos llevan distintas cantidades, incluso en Santa Cruz, pese al calor”, afirma.

Para el Gerente de Mi Bombón, es destacado el crecimiento de las pequeñas empresas de chocolate como la suya que se enfrentan a algunas de una trayectoria mucho más larga y con mayor cantidad de producción, pero logran ocupar un espacio reconocido entre la población gracias a su calidad y esfuerzo.

Su preocupación se centra en que los productos del exterior logran llegar a más lugares y les afecta. “Uno quisiera tener un producto chuquisaqueño en Sopachuy nomás o Monteagudo y que cualquier tienda tenga, pero no se ve, más bien hay productos extranjeros que nos bajan nuestras ventas y productos chuquisaqueños ni como muestra tenemos”, reclama.

El sueño de Díaz es sin duda llegar al exterior y recuerda que Sucre es una ciudad chocolatera y que “deberíamos apoyarnos entre empresarios que queremos superarnos y mejorar nuestros productos”.

miércoles, 26 de julio de 2017

Recuerdan natalicio de Jaime de Zudáñez

Un 25 de julio de 1772, nació en Chuquisaca el prócer de la independencia nacional Jaime de Zudáñez. Ayer, en homenaje a su natalicio, la unidad educativa que lleva su nombre realizó un desfile con la participación de su imponente Banda de Guerra, una de las más destacadas de la Capital.

martes, 4 de julio de 2017

Sucre Munaypata y las calles con nombres de gatos



La zona de Munaypata, antiguamente conocida como el barrio de los yamparas, se encuentra en la parte alta de Sucre y es uno de los primeros asentamientos de clase popular que no fue planificado. Se caracteriza por sus callejones peatonales con nombre de felinos: Gato Blanco, Gato Negro, Gato Pardo, Gato Pendenciero y Gato Gris.

Durante la Colonia, las calles de la ciudad tenían nombres que referían a ciertas particularidades reales que las diferenciaban de otras.

‘Seke Rancho’ y los gatos

Siguiendo el plano oficial de Sucre, que data de 1859, la estructura urbana no sufrió grandes modificaciones en relación a los siglos precedentes. La dirección de la economía estaba orientada hacia la explotación agrícola para satisfacer los mercados mineros y, consecuentemente, esto influía en la expansión de la ciudad.

“Uno de los pocos diseños urbanos no ortogonales, caprichosamente acomodados al terreno y que tendrían alguna relación con el asentamiento de Choquechacas, cuando llegaron los españoles y fundaron la villa de Charcas al pie del cerro Churuquella, es un villorrio que luego se denominaría ‘Seke Rancho’, donde el nombre de las calles peatonales alude de forma peculiar al color de las mascotas felinas que se criaban en la zona”, explica Analy Fuentes, licenciada en Turismo y gestora cultural.

De allí salen los nombres de Gato Blanco, Gato Negro, Gato Pardo o Gato Pendenciero, este último, el peligroso lugar donde se llevaban a cabo duelos y se resolvían rencillas.

Los planos oficiales revelan que Seke Rancho comenzó por estructurarse con la expansión de Sucre hacia el sureste, durante la primera mitad del siglo XIX.

A este triángulo manzano que agrupa a la avenida del Ejército, la calle Polanco y la Topáter, se lo conoce como el “barrio de los gatos”.

“Tiene una atmósfera popular, con viviendas de una o dos plantas, predominantemente; con desniveles provenientes de la topografía natural, a manera de un asentamiento originario, al pie de la iglesia de La Recoleta, atravesado por la larga calle Torrelio y una escalinata transversal corta denominada Villazón”, acota Fuentes a ECOS. “El conjunto ciertamente evoca un aire de pueblito peatonal, con estrechas calles y un pintoresco paisaje urbano”.

Novias solas, pero con gatos

La tradición (sin duda apócrifa) cuenta que las mujeres de los patriotas que partieron a la Guerra del Chaco permanecieron solteras, esperando el regreso de los combatientes. Pero no estaban solas: tenían la compañía de gatos que, descontrolados, poblaron las calles.

Seke Rancho originalmente se encontraba descubierta, mas con el paso de los años se fueron ejecutando construcciones alrededor de la zona. En la actualidad está rodeada por el convento de La Recoleta, construido en 1600, y al frente, en diagonal, tiene la escuela franciscana del mismo nombre.

Cruzando se puede ver la “caja de agua”, donde se acopiaba el líquido de las vertientes de los cerros para abastecer a la ciudad.

Exactamente frente al convento está el mirador, construido en 1979, un lugar con una vista panorámica única de la ciudad. Al centro de la plaza empedrada con lozas se observa el reloj solar, que perteneció al coronel Urquidi, y la fuente llamada “La Peregrina”, estrenada el año de 1630.

Costumbres vigentes

La plaza de La Recoleta está rodeada de calles antiguas, con nombres singulares como la del Gato Negro, del Gato Blanco, del Gato Pardo y de los Pendencieros; todas vías importantes en los tiempos de la Colonia.

En la tradicional zona de Santa Ana todavía se realizan diferentes actividades costumbristas. Por ejemplo, el 2 de febrero, la fiesta de La Candelaria se celebra con fuegos artificiales. Antes había bailes de morenos y fiestas populares.

El 24 de julio, para San Francisco Solano (Tata Solano), se programa una misa. Los devotos acuden a la capilla levantada en su honor todos los viernes; encienden velas, incienso y rezan. Además, se sirven comidas como tamales, refresco de mocochinchi y chicha de maíz.

A día siguiente, el 25 es para Santiago Apóstol, a quien se recuerda en proximidades del cerro Churuquella. No obstante, de la misa participan todos los vecinos de la zona.

Y el 26 se conmemora la fiesta de Santa Ana, con procesiones, serenata o verbena, alasitas, bazares y venta de tamales. Antiguamente, se bailaban morenada.

En Semana Santa, con la celebración de todas las misas, la gente se reúne en la plazuela de La Recoleta.

Actividades perdidas

Con el paso del tiempo se han ido perdiendo algunas actividades, como “La Olla del Pobre”, organizada por los padres franciscanos, que consistía en invitar comida a los pobres.

El Vía Crucis se realizaba el primer viernes de cada mes. Se subía al cerro y en la cima se celebraba la misa dirigida por los franciscanos.

Para las fiestas del Tata Solano y Santa Ana, la gente ingresaba bailando al ritmo de una banda a la casa del pasante. Esta actividad se repetía todo el mes de julio y era auspiciada por los habitantes del lugar.

“Tradicionalmente la ciudad de Sucre se ha distinguido por sus varias elevaciones, conocidas como ‘patas’, que en muchos casos dieron su nombre a los barrios asentados en ellos; ese fue el proceso de crecimiento urbano: Kuripata, Conchupata, Surapata, Charquipata, Huayrapata, Alalaypata y Munaypata”, detalla Fuentes. •

martes, 30 de mayo de 2017

La búsqueda de gobiernos propios: Los documentos casi desconocidos en Bolivia sobre 1809



En general, en multitud de temas, los documentos históricos son tan abundantes que los/las investigadores se ven abrumados por ellos. En otras palabras, faltan historiadores y vidas para leer todo lo que habría que indagar sobre un tema. De ahí que la investigación tenga muchas veces que recortarse de una y otra manera.

No sucede lo mismo para 1809 (otra cosa sucede para años posteriores). En cada conmemoración, año tras año, suele repetirse lo que se conoce sobre el 25 de Mayo de 1809 y, año tras año también, las chispas entre Sucre y La Paz no dejan de encenderse. Una que otra vez se interrumpe este casi ritual con algún dato nuevo o con alguna interpretación un tanto novedosa. Y es que las fuentes y documentos accesibles (pueden haber algunos desconocidos o inaccesibles) en diversos archivos del país no son muy abundantes sobre el tema. Para convencerse basta mirar las fuentes utilizadas por dos historiadores y trabajos: Mendoza y La Mesa Coja y Roca y su libro sobre 1809. Ambos recurrieron, en gran parte, a documentos ya publicados. Y es que la mayoría de las fuentes documentales sobre 1809 no se encuentran en nuestro país. Están fuera de Bolivia. Me di cuenta de esta situación hace muchos años cuando releía el libro de Just Lleó sobre La Plata, autor que cita, en un 80 a 90%, documentos del Archivo Histórico de Madrid. Por otra parte, cuando pedí a un colega pudiera revisar en el Archivo General de la Nación Argentina algunos de los documentos publicados para el caso de La Paz por Pinto en 1909, y luego por Ponce Sanjinés y García en 1953, me apercibí que lo que habían publicado no era ni el 10% de lo que existía sobre “La Revolución de La Plata y de La Paz”. Estamos entonces frente a más de 20.000 páginas! Digitalicé gran parte estos documentos y una lectura aún parcial de ellos permite plantear varios temas sobre 1809.

Punto 1

En primer lugar, que no se trata de dos movimientos separados uno de otro, mucho más conservador el de La Plata y drásticamente radical el de La Paz, sino que ambos estuvieron relacionados. Esta articulación fue señalada por Just hace más de 16 años. Sin embargo, posiblemente por el contexto en que escribió, aún poco abierto a escuchar interpretaciones distintas, sus sugerencias continuaron pasando desapercibidas. De hecho La Plata apoyó a La Paz en varias ocasiones. Los oidores lo hicieron al afirmar categóricamente “que el castigo de Gefes delincuentes no es subversión del reino ni falta de Vasallaje sino un remedio contra la tiranía”. Pero aún más: se envió una Real Provisión el 10 de Agosto de 1809 para que Sanz no tomara ninguna medida en contra de La Paz aclarando que si actuaba contrariando sus órdenes se lo consideraría como traidor.

Punto 2

En segundo lugar, fue una disputa de coaliciones regionales que interpretaron de manera diferente lo que debía hacerse frente a la crisis en la península. Pero no se tuvo a La Plata versus La Paz o viceversa. Ambas ciudades formaron parte más bien de manera asociada, de una coalición junto con todas las regiones circundantes y en ambas se descabezó a sus autoridades acusándolas de traidoras, frente a la posición que tomó la intendencia de Potosí a la cabeza de Francisco de Paula Sanz que defendió a las autoridades establecidas y buscó ganar hacia sus perspectivas a las restantes regiones, principalmente, Cochabamba y Oruro.

El intendente Sanz pensó, al inicio, que en La Plata se había dado “una conmoción popular” contra el Presidente de la Audiencia por las propias rivalidades entre el Tribunal, los cabildos y la Universidad. Pero después del 16 de Julio sostuvo que fue “desengañado... del verdadero criminal modo de pensar de aquel Pueblo y sus caudillos y de la positiva independencia e insubordinación con que proceden... aun respecto al nuevo... Virrey” (Septiembre de 1809).

En el mismo mes, el intendente Sanz, que hizo de la villa de Potosí el “centro del reino”, explicó, cuando se enteró de los sucesos en La Paz, que “felizmente” Cochabamba se había “declarado el más adicto y... subordinado” y “felizmente” también, los de Oruro no habían enviado ni armas ni gente como les habían solicitado desde Chuquisaca.

Punto 3

En tercer lugar, lo que sucedió el 25 de Mayo o el 16 de Julio no fueron momentos episódicos puntuales de parte de los oidores o querellas entre las élites. Lo que se dieron son movimientos heterogéneos que duraron muchos meses y que tomaron acciones parecidas. Es indudable que los oidores fueron líderes de lo que se ha denominado “la Audiencia Gobernadora”, pero ello no significa que se limitó a una élite. Es fundamental subrayar que estuvieron involucrados varios “cuerpos” (cabildo, universidad) con la participación de grupos sociales heterogéneos –incluyendo la “plebe” descrita como “los cholos” y cuya presencia fue constante a lo largo de varios meses.

Punto 4

En cuarto lugar, lo que se hizo fue “descabezar” a las autoridades existentes y no sólo a los mandos más altos del poder secular y religioso sino también a un vasto grupo de autoridades lo que implicaba nombrar otras del gobierno civil pero también militar: toda una organización de rangos y jerarquías así como reclutamiento y alistamiento de soldados y milicias es decir toda una red de gobiernos propios.

Punto 5

En quinto lugar, la crisis política de 1809 supuso, como todo momento de esta naturaleza, la existencia de varias posiciones y la expresión de múltiples dinámicas. Posiblemente el término autonomía y la búsqueda de gobiernos propios puede constituir un común denominador para una de las posiciones más importantes. Era el “mal gobierno” con el que se deslegitimaba el poder y las autoridades en aquel entonces.

Punto 6

Finalmente, en la pugna de 1809 los términos “revolución”, e independencia que no eran aún muy utilizados, ya formaban parte del vocabulario y de la dinámica política de la época. Es cierto que fueron usados por Francisco de Paula Sanz y la coalición que lideró en contra de Chuquisaca y La Paz, es decir fueron parte del repertorio de la “acusación”. Pero su utilización revela también que las palabras revolución e independencia estuvieron presentes y se asociaban con la parte del descontrol y terror asociados a la Revolución Francesa. Finalmente, el lenguaje de diferentes discursos evocaba la tiranía y el mal gobierno, imponiendo, en su lugar, gobiernos propios.

*Historiadora – Instituto Internacional de Historia Social (Ámsterdam)

El rol de las mujeres en la revolución de 1809



Al perpetuar el proceso histórico de la memorable acción revolucionaria del 25 de Mayo de 1809, la misma historiografía independentista hispanoamericana, habitualmente recuerda a los gestores de la misma, con lujo de detalles. Nos referimos en forma general a los hombres y pueblos que lucharon por la independencia. Pero, qué de aquellos cuyo aporte nunca fue citado o sencillamente se dio solo una breve pincelada de sus acciones, sabiendo que en más de las veces, es un error subestimar lo pequeño sólo por ser pequeño, breve, fugaz o simple, cuando puede concentrar en sí mismo algo significativo y valioso –en este caso, el inestimable aporte al proceso revolucionario de América–.

Sin embargo, mucho más relegado, desatendido y mal interpretado, es el rol que asumieron las mujeres en la lucha libertaria de nuestro continente. La historiografía, las ignora en la mayoría de los casos y cuando hace mención de ellas, las minimiza, reconociéndoles solo una labor complementaria, nunca protagonista.

Sin el afán de adentrarnos como especialistas en el espacio biográfico, y sin contar con un gran aporte bibliográfico (claro, son mujeres…), es imprescindible conocer por siquiera un atisbo, el accionar de estas valientes guerreras. Ellas, sin dudar ni un instante, se alistaron prontamente a la convocatoria de rebelión y libertad de los valles, el altiplano, los llanos, los poblados y ciudades.

Estas valerosas mujeres poco recordadas fueron ese pequeño engranaje cuyo movimiento fue indispensable en la gran maquinaria revolucionaria (hecho que no fue reconocido en aquel momento). La participación femenina fue resaltante desde las primeras acciones de insurgencia, su intervención en la organización de reuniones secretas, apoyando y tomando parte junto a padres, esposos, hermanos e hijos sobresale nítidamente. El espíritu de rebeldía femenina, emergió por la necesidad de defender la tierra de sus mayores, en un temprano despertar de arrogarse su futura nacionalidad, mostrando valor y sacrificio en el tormentoso camino hacia la independencia.

En los acontecimientos chuquisaqueños, destacan Mariana de Zudáñez (hermana de Jaime) por su temperamento y valentía, pues cuando al atardecer del 25 de Mayo fue detenido Jaime de Zudáñez y llevado preso a punta de pistola por orden del presidente de la Audiencia, su hermana Mariana salió tras los soldados, gritando enardecida: “paisanos defiendan a mi hermano por ser leal y buen vecino”. Es la heroína oculta de los libros de historia. Mariana abogó en las calles por su hermano Jaime, fue la chispa que desencadenó este llamado "Primer grito libertario de América". Quizás sin este acto realizado, no hubiese sido posible la revolución de Mayo. A tal grito desesperado, acudieron los vecinos y el resto de La Plata que sin dudar un instante, salieron en defensa de Jaime de Zudáñez. El vecindario respondió y se sublevó.

Teresa Bustos de Lemoine, esposa de José Joaquín de Lemoine, uno de los principales actores de la revolución del 25 de Mayo de 1809, fue una dama cuya lealtad no sólo fue en la vida conyugal, sino que se vio manifiesta decididamente, en la causa independentista. Dominados los revolucionarios por el Mariscal Vicente Nieto, nuevo presidente de la Audiencia, doña Teresa intervino activamente en los trajines revolucionarios, mientras su esposo, refugiado en Buenos Aires, se incorporaba al ejército contra las fuerzas virreinales. Descubierta la actividad conspirativa de la señora Bustos, fue desterrada en extrema situación de desventura, junto con sus seis pequeños hijos y otras matronas revolucionarias.

Doña Casimira de Ussoz y Mozi, al anochecer del 25 de Mayo de 1809, incitó a la muchedumbre desde el balcón de su casa, para que atacara la casa pretorial de García Pizarro. Era esposa del oidor de la Audiencia de Charcas, José Agustín Ussoz y Mozi, otro gran hombre señalado junto con sus colegas en el derrocamiento del indicado Pizarro. El nuevo Presidente de la Audiencia (el antes nombrado Mariscal Nieto), desterró al oidor y su esposa doña Casimira. Esta digna dama, sufrió y aguantó serenamente, los ultrajes y vejámenes de las autoridades realistas, al ser amordazada públicamente, como escarmiento para los anónimos ciudadanos que habían apoyado la insurrección del 25 de Mayo y desconocido la autoridad de Goyeneche

Cómo no subrayar la destacada participación de las cholas chuquisaqueñas, preclaras y olvidadas protagonistas de los escritos convencionales. Entre sus trajines insurrectos, se relata que estas matronas de solemne presencia, azuzaron a los españoles con su léxico florido y adjetivos picantes, rasgándose las enaguas para ser utilizadas por los revolucionarios como cabezales para los escobillones de limpieza de los cañones, luego de cada disparo.

El coro de llantos y gritos de éstas y otras mujeres anónimas en las calles, tras el apresamiento de Jaime de Zudáñez (que posiblemente tendrá un tinte grotesco o risible para el típico escéptico de nuestros días), fue crucial para el curso de los acontecimientos. Estas acciones, aparentemente sin sentido, cumplieron un papel fundamental en la revolución de Mayo y felizmente quedaron plasmadas en la retina y la memoria popular. Como se puede deducir, esta intervención femenina se produjo en todos los niveles sociales, desde las indígenas, mestizas, pueblerinas en su mayoría y hasta las criollas de las élites sociales. Todas ellas colaboraron en la medida de sus posibilidades en el proceso histórico que vivieron.

Por lo antes indicado, de ninguna manera queda relegada la importancia del accionar de los insignes personajes revolucionarios, fue importante y mucho, pero había que reconocer el arduo trabajo de la mujer en los sucesos libertarios. En algunos casos, sus acciones fueron olvidadas, en otros desprestigiadas y en más de los casos, se aplicó displicentemente la filosofía del no importismo (No me importa, y si importa, tampoco me importa), por el sólo hecho de pertenecer al género femenino. Tarde o temprano llegará el tiempo en el que hombres y mujeres sean tratados como dos seres iguales y que ninguno tenga notoriedad o descrédito por ser lo que es.

Desterrada

Teresa Bustos de Lemoine, esposa de José Joaquín de Lemoine, uno de los principales actores de la revolución del 25 de Mayo de 1809 intervino activamente durante los trajines revolucionarios, mientras su esposo, ya refugiado en Buenos Aires, se incorporaba al ejército contra las fuerzas virreinales.

Cuando fue descubierta como parte de las actividades conspirativas en contra de la corona española, la señora Bustos fue desterrada en extrema situación de desventura, junto con sus seis pequeños hijos y otras matronas revolucionarias.



jueves, 25 de mayo de 2017

Chuquisaca celebra los 208 años del primer grito libertario



Los actos protocolares cuentan con la participación del presidente en ejercicio, Alvaro García Linera y autoridades nacionales y departamentales.


Chuquisaca celebra los 208 años del primer grito libertario

El presidente en ejercicio, Álvaro García Linera, dirige este jueves los actos oficiales en homenaje al primer Grito Libertario de 1809, en Chuquisaca, que se iniciaron con salvas de fusilería, ofrendas florales y la iza de los símbolos patrios.

García Linera, en ausencia del presidente Evo Morales, quien acompaña la posesión del nuevo mandatario de Ecuador, Lenín Moreno, se hizo presente en la capital Sucre, pasadas las 7:30, y fue el último en entregar la ofrenda floral al pie del monumento del prócer Jaime de Zudáñez.

Los primeros actos protocolares contaron con la participación de las autoridades de los tres poderes del Estado: Ejecutivo, Legislativo y Judicial; además de las autoridades departamentales y locales, también estuvieron presentes los mandos militares y policiales.

"Nosotros nos asentamos sobre todo el legado de grandes hombres y grandes mujeres, que en el pasado sembraron el camino, mujeres como Juana Azurduy de Padilla, hombres como Manuel Ascencio Padilla, todos los guerreros de la Independencia, quienes formaron la República, fueron los que fueron sentaron las bases, para que después de la mano del presidente Evo Morales, a partir de 2006, transformáramos la República en un Estado Plurinacional", dijo el ministro de Justicia, Héctor Arce.

La jornada de celebración se inició a las 6:00 con salvas de fusilería a cargo de la Guarnición Militar de Sucre, con sus respectivas unidades castrenses.

Más temprano se procedió a descubrir una plaqueta en la casa en la que la prócer Juana Azurduy falleció hace 155 años, inmueble ubicado en la calle España, frente a las oficinas de Entel.

Este acto estuvo a cargo de la Agencia Nacional de Hidrocarburos.

Se conoce como Revolución de Chuquisaca al levantamiento popular contra el gobernador intendente de la ciudad de Charcas, actualmente conocida como Sucre, que ocurrió el 25 de mayo de 1809.

lunes, 22 de mayo de 2017

La cruz de San Andrés



A cuatro días de la celebración de la efemérides del 25 de Mayo, la Sociedad Geográfica y de Historia Sucre (SGHS) sale a defender la cruz aspada y espinada de San Andrés (roja y en forma de equis) como la auténtica bandera de Chuquisaca e insta a dejar de usar otros símbolos como la cruz patada de los caballeros templarios, que, a juzgar por sus estudios, no tienen nada que ver con la identidad, la historia y el espíritu de justicia que caracterizó desde siempre a la antigua Villa de La Plata.

“El año pasado, para el 25 de Mayo, la Alcaldía de Sucre embanderó la ciudad con banderas con dos tipos de cruces: la cruz aspada de San Andrés y la cruz patada o de los templarios, que ahora usan de manera arbitraria y que no tiene nada que ver con la ciudad ni con su historia”, explica a ECOS el sacerdote Bernardo Gantier Zelada, quien es vicepresidente de la SGHS. “La cruz que exhibe la Alcaldía tan equivocadamente ni siquiera es la de Jerusalén”, acota, por su parte, Ronald Gantier Lemoine, socio de la misma institución.

Estas precisiones de orden histórico evidencian la confusión que en los últimos años derivó en el mal uso de tan importante símbolo para la región. Al fin y al cabo, una bandera representa el alma de un lugar y está profundamente ligada a su identidad.

“La pervivencia en el tiempo de la bandera de la cruz aspada de San Andrés tiene mucho que ver con nuestros tormentosos y sangrientos años como Villa, cuando tuvimos que enfrentar cuatro guerras civiles”, apunta Bernardo Gantier.

Comisión “Cruz de San Andrés”

La SGHS comisionó a sus socios Bernardo y Ronald Gantier para fundamentar y hacer las gestiones necesarias de forma tal que la Alcaldía rectifique el uso de la cruz patada de la Orden de Los Templarios y más bien promueva la cruz aspada de San Andrés, que es la que ha permanecido en el tiempo.

A pesar de varias representaciones de la institución que cumplió 131 años de vida, la municipalidad persiste obstinadamente con el uso de la bandera incorrecta, dice el padre Bernardo, experto en el tema. Asegura que en la Alcaldía creen que se trata de la cruz de Jerusalén, “pero no lo es”.

Ronald Gantier aclara que la cruz de Jerusalén o cruz potensada (que tiene una especie de martillos en las puntas) tampoco tiene relación con la identidad y el sentido de pertenencia de Sucre y, prueba de ello es que jamás arraigó en el imaginario social. Explica que solo quedó en el papel de un decreto del Virrey de 1559 que otorgaba el escudo a la ciudad con una referencia de la bandera allí contenida.

El pueblo la adoptó

Cuando en 1559, La Plata reclama su escudo de armas al virrey de Lima Andrés Hurtado de Mendoza, siendo ya reconocida como “ciudad insigne, muy noble y muy leal” por haber enfrentado cuatro guerras civiles contra los rebeldes, esa autoridad emite un decreto que dice que llevará una mano armada portando la cruz potensada de Jerusalén.

Sin embargo, más allá de la referencia documental, el pueblo no hizo representación alguna de esa cruz en su bandera y, contrariamente, adoptó como única, desde aquellos tiempos hasta ahora, a la cruz de San Andrés o cruz de Borgoña, que representaba al emperador Carlos V, el rey que hizo las nuevas leyes a favor de los indígenas, de acuerdo con la información recopilada por dicha comisión de la SGHS.

Los platenses, desde que tienen memoria, vuelcan hacia esa bandera su sentido de pertenencia porque la enarbolaron en todos sus eventos históricos importantes: desde campañas de guerra y celebraciones de sus patronos San Miguel y la Virgen de Guadalupe, hasta el reciente movimiento cívico de 2009 por la Asamblea Constituyente, que sacó a las calles a la gente para defender sus principios de libertad y justicia.

La bandera y los indígenas

Los habitantes de La Plata, al inicio de la historia de la Villa, se pusieron del lado de Carlos V defendiendo sus leyes, las nuevas que había enviado a América en 1541 y que favorecían a los indígenas. Esas normas fueron impulsadas por Fray Bartolomé de Las Casas y suprimían las encomiendas, entre otras instituciones que los oprimían.

Contra esas leyes se reveló Gonzalo Pizarro en el Cusco y tomó Lima. Entonces, los vecinos de la joven Villa de La Plata, hoy Sucre, deliberaron en el atrio de San Lázaro y levantaron la bandera del Rey en contra de los rebeldes. Ese símbolo contenía la cruz de San Andrés o cruz de Borgoña. Organizaron una milicia compuesta por los mismos vecinos —entre ellos indígenas, criollos y españoles— a la cabeza del capitán Diego Centeno y marcharon para enfrentarse contra Pizarro.

“Aquí estamos nosotros, y digo ‘nosotros’ porque allí estuvieron peleando nuestros antepasados con los apellidos más comunes como Rojas y Mancilla, por mencionar solo un par. El cacique Aymoro también llevó a su gente a estas batallas”, relata Bernardo Gantier mientras exhibe grabados del antiguo ‘Libro de las Décadas’, titulado “Historia General de los Hechos de los Castellanos en las Islas y Tierra Firme del Mar Océano”, del cronista Antonio de Herrera y Toledo (1613), que recupera esa parte de la historia de Sucre.

Allí se ve a los ejércitos platenses enarbolando la bandera con la cruz en equis, la de San Andrés, contra los pizarristas, en las batallas de Huarina, Pocona, Chuquinga y Jaquijahuana, “en la cual —añade el Vicepresidente de la SGHS— se captura a Gonzalo Pizarro y se lo ejecuta finalmente”.

“Nacimos mestizos”

El sacerdote introduce a continuación el dato histórico de que en 1555 ya se fundó el primer asilo de Santa Isabel de Hungría, para huérfanas mestizas, “donde estuvieron nuestras abuelas”. Luego, “nacimos mestizos, desde el principio”, sostiene Gantier Zelada.

Sobre este tema, Gantier Lemoine afirma que cuando llegaron los españoles se estableció en estas tierras un pacto entre reinos (indígena y español) para consolidar un territorio. Y que los caciques Aymoro tenían su solar en la plaza y su nobleza era reconocida.

Desde esos tiempos la bandera que enarbolaron los leales al emperador Carlos V fue la de la cruz de San Andrés, que se conoce también como ‘de Borgoña’ porque la abuela paterna del Rey se llamaba María de Borgoña. Esos leales eran gente mestiza o indígena, precisan ambos historiadores.

“Nuestra ciudad nace mestiza. Desde que llegan los españoles ya se casan, ya viven, ya habitan la Villa de La Plata, y desde entonces los platenses ya enarbolábamos esta bandera, la aspada de la cruz de San Andrés”, enfatiza Bernardo Gantier.La “prueba lapidaria”

Según los comisionados de la SGHS, la “prueba lapidaria” fue tallada en piedra en 1613 y colocada en la esquina de la fachada del Cabildo de La Plata, actual Alcaldía de Sucre. Se trata de la parte del escudo dislocado (la otra, con el resto de los elementos heráldicos, está en una segunda piedra, a la izquierda del inmueble), donde los chuquisaqueños expresan su escudo de armas con la cruz de San Andrés en vez de la de Jerusalén (la patada o de los templarios jamás existió, según esta versión de los hechos).

“Aunque en el Decreto del Virrey dice que en el escudo de La Plata ha de venir la mano armada llevando la bandera con la cruz de Jerusalén, en la práctica se representó el escudo de Chuquisaca, hecho en Chuquisaca, con la cruz aspada de San Andrés porque, en la memoria de los platenses, esa es la bandera que levantamos desde siempre y ninguna otra que se quiera imponer”, refuerza el sacerdote jesuita. •

¿De dónde viene la cruz de San Andrés?

San Andrés fue un discípulo de Jesús, hermano de San Pedro, martirizado en Patras en una cruz en forma de equis con dos troncos de árbol cruzadas por el centro. Los gajos de las ramas de esos troncos fueron cortados de manera improvisada, resultando en las aspas o espinas que hasta ahora se ven en la bandera. Es roja porque el discípulo predicó el santo Evangelio hasta derramar toda su sangre sobre la cruz, tiñéndola.

Por eso, de acuerdo con la explicación ofrecida por el padre Bernardo Gantier a ECOS, se llama “cruz aspada y espinada de San Andrés”.

El debate sobre la bandera con la cruz de Jerusalén

El año 2000, una comisión de la Sociedad Geográfica y de Historia Sucre (SGHS) encabezada por Hugo Poppe Entrambasaguas y Jorge Querejazu Calvo presentó una argumentación para hacer una “fiel representación del Escudo de Armas de la Ciudad” ante el Concejo Municipal, recuerda la entonces presidenta del ente deliberante local, Mary Echeñique.

El Concejo aceptó la rectificación y replicó el escudo tal como lo recomendó la SGHS, que en esos días sustentaba a la cruz de Jerusalén como elemento heráldico dentro del escudo, siguiendo el contenido del decreto del virrey de Lima en 1559. Incluso, llegó a emitir ordenanzas para el uso de la variante sugerida de la cruz de Jerusalén, que no caló en el imaginario del pueblo y se quedó en los papeles porque no encontró un sentido de pertenencia, según el criterio de los actuales delegados de la mencionada Sociedad.

La nueva gestión de la SGHS lamenta que en la representación del año 2000, en la que se enfatizó en el escudo de Chuquisaca, no se haya tomado en cuenta a la cruz de San Andrés, que es la que pervivió en el tiempo.

LA CRUZ QUE NO ES

La patada o de los templarios tiene cuatro lados iguales en forma de cola de pato y no guarda ninguna relación con la historia de la ciudad de Sucre. Es la que difunde la Alcaldía erróneamente, según la postura de la Sociedad Geográfica y de Historia Sucre.

Los templarios fueron suprimidos en el siglo XIV (año 1312). Los españoles estuvieron en Chuquisaca desde 1538, es decir, desde la primera mitad del siglo XVI.

LA QUE NO FUE ASIMILADA

La Cruz griega de Jerusalén es potensada o como martillo en las puntas y tiene cuatro crucecillas insertas en los espacios de la cruz, puede tener sus variaciones.

El Decreto del escudo de armas de la ciudad de 1559 la sugiere en su composición, pero nunca fue adoptada por el pueblo de la ciudad de La Plata, hoy Sucre, porque ya enarbolaba la cruz de San Andrés, que más bien insertaron en posteriores representaciones de sus escudos.

LA QUE DEBE SER, SEGÚN SGHS

La cruz aspada y espinada de San Andrés o de Borgoña es un símbolo que adoptaron los leales a la persona del rey Carlos V, un emperador modernista. Fue el monarca que hizo leyes para abolir abusos contra los indígenas. Tuvo muchos enemigos que no estaban de acuerdo con sus innovaciones y sus leales, tanto en Europa como en las tierras de Indias (América), se levantaron contra los rebeldes enarbolando esta bandera que desde entonces identifica al espíritu de un pueblo desde siempre apegado a la justicia.

Piden retirar la cruz patada o de los templarios

“A ver... ¿nos respetaremos?”, dice en lenguaje coloquial el vicepresidente de la Sociedad Geográfica y de Historia Sucre (SGHS), Bernardo Gantier, al pedir por el emblema que representa a Chuquisaca y que, de acuerdo con sus estudios, desde siempre ha sido la bandera con la cruz aspada y espinada de San Andrés.

“Nuestro pedido a las autoridades municipales es que quiten esa bandera con cruz patada de los templarios (con las aspas abiertas en forma de cola de pato), o por lo menos nos den una explicación de por qué la usan, que sabemos que no la hay. Parecería un capricho político”, cuestionan los representantes de la SGHS.

“Desde nuestros primeros antepasados hasta ahora nos identificamos con la cruz de San Andrés. Está presente en toda su historia. Incluso a la Virgen de Guadalupe se la relaciona con esta bandera”, concluye el Vicepresidente de la SGHS.

La Virgen de Guadalupe y la bandera de Chuquisaca

Hay imágenes de la Virgen de Guadalupe con la bandera de la ciudad que, para el sacerdote Bernardo Gantier, son antecedentes históricos importantes por lo arraigada que está la Patrona de Sucre en el sentimiento del pueblo.

En representaciones de la Virgen, que datan de tiempos anteriores a la independencia de Bolivia, se observa un emblema delante de una panoplia en cuyo fondo aparece la bandera con la cruz de San Andrés, entre otras armas.

La más significativa es la imagen de Guadalupe que está en el Museo de Arte de La Paz, donde además de la bandera con la cruz aspada hay dos indígenas yamparas devotos y los dos toritos que la Virgen habría enviado para dispersar a los ejércitos de los Katari en Punilla, cuando se dirigían a tomar la ciudad (1881) amenazando de beber la sangre de los oidores en sus calaveras.

“Cuentan que mientras en Punilla los hombres de La Plata, entre indígenas y criollos, se enfrentaban a los Katari, las mujeres sacaban en procesión a la patrona, la Virgen de Guadalupe, alrededor de la plaza cuando en el lugar del enfrentamiento los platenses vieron aparecer a una mujer con dos toros que arremetieron contra la gente de los Katari, dispersándolos. En ese tiempo lo interpretaron como un prodigio o milagro de la Virgen y por eso a los pies de la imagen, en la Catedral, hay dos toritos de oro y esmeraldas, como agradecimiento o exvoto por haber protegido a la ciudad del ataque”, relata a ECOS el también Vicepresidente de la Sociedad Geográfica y de Historia Sucre.

Entre otras referencias está una de 1539, cuando Ramírez del Águila hace un dibujo del escudo de la ciudad y lo representa con dicha cruz aspada, y las representaciones de escudos como la de un álbum de grabados sito en la Casa de la Libertad y en cuya portada aparece el de Chuquisaca con la bandera de San Andrés (1930). O un sobre dedicado al padre Cerro, con remitente de la Alcaldía (1938), que tiene el escudo de Chuquisaca con la cruz aspada; un documento resguardado en el archivo del Colegio del Sagrado Corazón.

miércoles, 5 de abril de 2017

Una mirada a Sucre, 69 años después del terremoto


SISMO

6.1 grados Richter fue la intensidad del sismo registrado un 27 de marzo de 1948, en Sucre. Según esa escala, un temblor de ese grado ocasiona daños severos.

Hace 69 años Sucre vivió un sismo de magnitud que dejó tres fallecidos –según algunos registros– y varios daños en infraestructuras de la ciudad, desde ese entonces el municipio no cuenta con protocolo de reacción en caso de sismos, una situación que apunta a subsanarse este año con un estudio que identificará las zonas más sensibles a un temblor.

Fue la noche del 27 de marzo de 1948, un sábado santo, cuando un temblor de 6.1 grados en la escala Richter sorprendió a los sucrenses no sólo por ser efectivamente un evento adverso, sino porque evidenció que la Capital no estaba preparada para responder a este tipo de situaciones.

La pregunta es ¿y ahora?

Actualmente son muy pocos los lugares en la ciudad que cuentan con señalética que indique rutas de evacuación o escape en caso de que ocurra un sismo, de hecho no se cuenta con un protocolo de actuación específico, aunque ya se avanzó en algunos detalles como definir qué equipos e instituciones serán las primeras en ser convocadas para actuar ante esta eventualidad.

Así comenta el encargado de Planificación Estratégica Integral de gestión de riesgos de la Unidad Integrada Municipal de esa área, Eduardo Alfaro, que anuncia que este año se elaborará el primer plan de contingencias a nivel municipal contra sismos, en un trabajo conjunto con el Consorcio de Agencias Humanitarias en Bolivia.

El plan que se ejecutará por un especialista contratado por el Consorcio, no sólo contemplará los antecedentes históricos de sismos en Sucre, sino también protocolos de actuación en caso de temblores, presupuesto para atender ese tipo de emergencias y otros detalles que permitirán que por primera vez Sucre contemple medidas preventivas en esa área.

Pero ¿por qué deberían preocuparle los sismos a Sucre? Además de que ya se registró un sismo de considerable impacto hace 69 años, la información actual del Observatorio San Calixto sitúa a Sucre y a todo Chuquisaca dentro de unas de las seis principales zonas sísmicas identificadas en el país, informa la técnico especialista en sistemas de información geográfica, Jhandira Vásquez.

Y es que Sucre y diversas zonas del país tiemblan constantemente a intensidad leve o con epicentros hundidos a cientos de kilómetros, que los hacen imperceptibles.

Según los reportes de la página web del Observatorio San Calixto, se observa que Potosí es uno de los departamentos que más temblores registra. Incluso hay días en los que se identifican más de un sismo.

Pero así como ocurren sismos a gran profundidad, pueden registrarse otros en un nivel superficial que pondrían en riesgo la seguridad de miles de personas. Esa incapacidad de predecir cuándo ocurrirá un temblor devastador obliga a que se tomen acciones preventivas inmediatas.

“Según datos actuales e históricos dicen que hay movimientos pero que no los sentimos por la profundidad, algunos ocurren a 600 kilómetros incluso, por eso no se sintió el de Zudáñez (un sismo registrado el mes pasado. Lo que queremos es que la población esté preparada y estamos haciendo énfasis en las unidades educativas. Según el mapa del observatorio estamos dentro de las zonas más vulnerables, como municipio y como parte de Chuquisaca somos de las más vulnerables”, informa Vásquez, con la intención de mostrar por qué es importante el trabajo preventivo y educativo que se ejecutará esta gestión.

Cochabamba, Potosí, La Paz y Tarija, además de Chuquisaca, se encuentran entre las zonas vulnerables a temblores en el país, comenta Vásquez, en referencia al Observatorio San Calixto.

El temblor de 1948, una crisis para la Capital

El sacudón que tuvo Sucre a mediados del siglo pasado provocó una serie de daños materiales en los edificios coloniales que hasta hoy se erigen con bastante firmeza, todo gracias a la labor de reconstrucción que se encaró tras ese evento, destaca el historiador Norberto Benjamín Torres, autor del libro “Terremoto de 1948 en Sucre: Su impacto en el patrimonio arquitectónico Tomo I”, que piensa complementar este año con una segunda publicación que incluirá otro tipo de obras y efectos del temblor.

El Comité de Auxilio y Restauración que se formó el 30 de marzo de 1948, por decreto supremo, contó con el apoyo de particulares que incluso realizaron varias donaciones para que las obras se lleven a cabo, pues si bien el Estado ordenó un préstamo para Sucre, de manera que la ciudad pueda encarar las obras necesarias, se debía devolver el dinero que se invertía, comenta Torres.

De acuerdo con reportes de la época, el sismo dejó un saldo de tres muertos y una veintena de heridos, pero según Torres, en el Cementerio sólo se encuentra el registro de una mujer fallecida a causa del movimiento telúrico, por lo que presume que el evento dejó sólo una víctima fatal.

Pero si bien Sucre no contaba con un protocolo de acciones para ese tipo de desastres, lo que incidió en la refacción de la ciudad fue la solidaridad de la población local y nacional que viabilizó que el panorama de la Capital se levante manteniendo su estilo y atractivo arquitectónico, incluyendo el apoyo de España.

Una de las razones por las que se explica que el impacto en cuanto a víctimas no fue tan alto fue el hecho de que era sábado santo y muchas personas habían viajado a otros lugares para pasar el feriado. Además, pese a ser el aniversario fundacional de la Universidad San Francisco Xavier, el hecho de que la fecha cayó un sábado en medio de un feriado largo, incidió en que no se tenga ningún acto masivo en particular.

“En toda su necesidad la gente es respetuosa y se notaba ahí la educación y creo que hay que rescatar ese sentido humano, a partir de la tragedia de todos, pero que cada uno, aun el más pudiente hizo su solicitud para que el comité vaya a restaurar su casa”, comenta el investigador.

Algunos de los edificios más dañados, según el libro de Torres, fueron los templos de San Miguel y Santo Domingo, también se registraron afectaciones en San Felipe Neri, el edificio de la Universidad San Francisco Xavier, el Palacio de Gobierno, el Palacio Arzobispal (ya en la calle Bolívar), entre otros.

En una segunda publicación, Torres tiene previsto enfocarse en domicilios de particulares y explicar el origen del Barrio Obrero, por ejemplo, que en ese entonces se ubicaba alejado del centro de la ciudad, porque los trabajadores preferían tener hogares que no hayan sido reconstruidos. También contemplará el nacimiento de lo que sería la Fábrica Nacional de Cemento S.A. (FANCESA), luego de descubrirse yacimientos de piedra caliza y plantearse la construcción de las nuevas infraestructuras con cemento, ya que hasta ese entonces se edificaba con adobe y piedra.

PROYECTO IDENTIFICARÁ LOS LUGARES MÁS VULNERABLES

Analizando los efectos del temblor de 1948, la Alcaldía ve necesario trabajar un mapa de vulnerabilidades en Sucre, que sin duda se concentrará en el casco histórico, edificado sobre embovedados y con presencia de construcciones antiguas que lo hacen más riesgoso en caso de ocurrir un movimiento telúrico de magnitud.

De acuerdo con Vásquez, de la Unidad de Riesgos de la Alcaldía, el mapa de vulnerabilidades podría tener algunos avances dentro de tres meses, aunque su estudio completo requerirá de más tiempo.

Sin embargo, para avanzar en el proceso de difusión de información de protocolos, este año se ejecutará un proyecto piloto con 20 unidades educativas del centro de la ciudad, donde se enseñará a los estudiantes y maestros qué tipo de acciones deben encarar frente a un sismo.

“Tardaremos unos tres meses en elaborar el plan de contingencias y unos cuatro meses en trabajar con las unidades, primero con 20, luego con otras”, afirma Vásquez.

“Se capacitará en evacuación, rutas de escape, puntos de encuentro y demás, y el plan puede ser aplicado incluso a nivel institucional”, complementa Alfaro.

Él enfatiza en que se debe trabajar en la capacitación de las familias para saber qué hacer y qué elementos tener en casos de temblores, como radio a pilas, linternas y otros, de manera que se reduzca las reacciones de pánico entre los ciudadanos. La meta final que se busca con el proyecto, además de identificar riesgos y crear protocolos es preparar a las personas para saber sobrellevar este tipo de eventos que no tienen una fecha programada.

Sismos en Bolivia

Los registros del primer sismo considerable en Bolivia son de 1581 cuando se sintió un movimiento telúrico en la Villa Imperial.

Entre 1662 y 1851 se sintieron cinco terremotos en Potosí y en las poblaciones cercanas.

El 11 de noviembre de 1601 se registró un sismo en Sucre, que tuvo varias repeticiones que afectaron a torres de varios templos de la ciudad, aunque no se registraron víctimas fatales.

En 1845 ocurrió un terremoto en Santa Cruz, que dañó construcciones de esa ciudad, principalmente en aquellas que eran de adobe.

En 1871 se registró un temblor en lo que ahora es Villa Tunari (Cochabamba) y en 1887 y 1899 se identificaron dos terremotos que derruyeron casas en Yacuiba (Tarija).

El terremoto de Aiquile, en mayo de 1998, de 6.8 grados de la escala Richter, fue el más fuerte y de mayor impacto de la historia de Bolivia, dejando más de 50 muertos, más de 300 casas derrumbadas y cientos de edificios dañados.




domingo, 9 de octubre de 2016

Chuquisaca Uso indistinto de banderas refleja pobreza de criterios

ONFUSIÓN

Las tres banderas que se utilizan de forma indistinta sólo comparten la caracteristica de llevar una cruz roja sobre un fondo blanco, aunque tiene sentidos totalmente diferentes.

LLa Cruz Patada de los caballeros Templarios, la Cruz de Jerusalén o la Cruz aspada de San Andrés son representadas de forma indistinta en la bandera de Sucre y Chuquisaca, especialmente por las instituciones públicas, sin embargo, existen fuentes históricas que aclaran cuál es el símbolo adecuado. En las últimas fiestas cívicas se pudo ver que el tema no es abordado en toda su magnitud, en tanto un estandarte representa la identidad histórica de los habitantes de una región, un derecho garantizado por la Constitución.

El 29 de septiembre pasado, se pudo ver que la Alcaldía izó la bandera con la Cruz Patada de los caballeros Templarios de las Guerras Santas medievales, un símbolo que tuvo gran difusión durante el conflicto suscitado alrededor de la Asamblea Constituyente de 2006 y la demanda chuquisaqueña del retorno de los poderes del estado a la Capital. No obstante, está no fue la primera vez que se empleó este símbolo, a pesar de que la Cruz Patada de los templarios nunca tuvo nada que ver con la historia de la región.

Según el historiador y sacerdote jesuita, Bernardo Gantier, probablemente el empleo de la Cruz de los Templarios se debe a una confusión con la Cruz de Jerusalén que se encuentra en el escudo otorgado a la ciudad de La Plata por el Virrey del Perú, Andrés Hurtado de Mendoza y Cabrera (II Marqués de Cañete), luego que las fuerzas leales al Rey Carlos I de España, sofocaran la rebelión encabezada por los hermanos Pizarro.

El historiador decimonónico sucrense Valentín Abecia en su “Historia de Chuquisaca”, se refiere al estandarte de Jerusalén como el adoptado por los habitantes de La Plata, una vez que la ciudad recibe el escudo del Virrey Hurtado con las indicaciones de que en los cuarteles superiores se retratan los cerros mineros de Potosí y Porco, y en los inferiores las Torres flanqueadas por leones, mientras que al centro se encuentra la bandera de Jerusalén flameando a la diestra, empuñada por el guante de una cota de malla, símbolo de la resistencia bélica de la región por su lealtad a la corona.

“El virrey… por disposición fechada el 3 de marzo de 1559, en la ciudad de los Reyes, como merced y privilegio "para aora e para siempre jamás en nombre del rey y por virtud de los reales poderes" concedió a La Plata los títulos de "ciudad insigne, muy noble y muy leal", con derecho a usar un escudo de armas… El escudo debe ir pintado: "Con título y renombre de Ynsigne e muy leal Ciudad de La Plata", esta inscripción debe encabezar el escudo”, escribe el investigador Antonio Dubravcic-Luksic.

Pero justamente, este hecho, la lealtad de la ciudad al rey en la guerra civil de los conquistadores liderada por los hermanos Pizarro define la verdadera bandera de la región, la que lleva la Cruz aspada de San Andrés, insignia de la resistencia fiel a la corona del Rey Carlos I de España, que fue empleada por los guerreros que finalmente derrotaron a los hermanos Pizarro y los encomenderos sublevados, aclara Gantier, añadiendo que existen diversas representaciones pictóricas que muestran escenas de estas luchas en la que los bandos carlistas enarbolan la bandera con la Cruz de San Andrés, como de la Batalla de Huarina.

“Pero además es importante ver que la región se apropia de esta bandera, existen diversas representaciones pictóricas del siglo XVII, en las que se muestra la bandera de la Cruz aspada de San Andrés flanqueando la figura de la Virgen de Guadalupe de La Plata, tenemos un cuadro de este tipo en el museo de la Catedral, por ejemplo, y también existen otro, con características similares, en el Museo Nacional de Arte”, remarca Gantier.

Para comprender la reacción de la región a la sublevación de los conquistadores encabezados por los hermanos Pizarro, se debe a que la revuelta tuvo su origen en la implementación de “Leyes y ordenanzas nuevamente hechas por su Majestad para la gobernación de las Indias y buen tratamiento y conservación de los Indios”, promulgadas a mediados del siglo XVI por el Rey Carlos I, que no era aceptada por los Pizarro. Entonces la lealtad al Rey, también se explica por la defensa de una normativa que identificaba a los pueblos indígenas, que en el caso de la región de la actual Chuquisaca, dominada por los señoríos aymaras Qaraqara-Charka, no hubo resistencia a la conquista, sino acuerdos diplomáticos que garantizaban una convivencia pacífica con el nuevo régimen, según demostraron los etnohistoriadores Tristan Platt, Thérése Bouysse-Casagne y Olivia Harris, en su investigación “Qaraqara-Charka. Mallku, Inka y Rey en la provincia de Charcas (siglos XV-XVII). Historia antropológica de una confederación aymara”.

martes, 26 de julio de 2016

Alumnos recuerdan el natalicio de Zudáñez

Ante el ausentismo de las autoridades municipales y departamentales, ayer los alumnos del colegio Jaime de Zudáñez recordaron los 244 años del natalicio del notable héroe de la independencia.

En el acto, los alumnos, al pie del monumento de Zudáñez, realizaron la entrega floral y posteriormente se retiraron a su establecimiento, donde se desarrolló una hora cívica.

lunes, 6 de junio de 2016

Benjamín Torrez visibiliza historia del 25 de Mayo



Como uno de los impulsores de Foro Internacional del Bicentenario, que tiene como principal objetivo visibilizar el proceso independentista del 25 de Mayo que tuvo lugar en Sucre, el historiador Benjamín Torrez viajó recientemente a exponer sobre este tema frente a audiencias de Tucumán, Salta y Jujuy.

Es la primera vez que se reúnen los representantes de instituciones e instancias que trabajan en estas áreas y que demuestran su predisposición para recuperar las continuidades históricas de los pueblos del norte argentino y la sede de la Real Audiencia de Charcas.

Por esta razón, Torrez recibió el título de Ciudadano Predilecto de Sucre, además de la Condecoración Heroína Juana Azurduy de Padilla, con el grado de Palmas de Oro. Estas distinciones fueron entregadas por el Concejo Municipal y la Alcaldía.

miércoles, 25 de mayo de 2016

“Nuestra vida por ti, libertad” • Hoy, 25 de Mayo, Chuquisaca cumple 207 años

“Libertad, libertad es el grito que se escucha por doquier resonar de las grietas andinas al llano y del llano a las ondas del mar” , dice una de las frases más simbólicas de la independencia boliviana y justamente se encuentra incluida en el himno al departamento de Chuquisaca que hoy festeja su efeméride 207.

Sucre es la capital constitucional de Bolivia y capital del departamento de Chuquisaca. En esta hermosa ciudad se resume la historia de la Bolivia colonial, desde sus orígenes más antiguos.

Antes de la llegada de los españoles, la ciudad de Choquechaca tenía autonomía propia con respecto al Imperio Inca. La etapa del yugo colonial concluyó el 25 de Mayo de 1809 cuando los estudiantes chuquisaqueños, inspirados en la corriente Ilustrada que impregna La Universidad San Francisco Xavier se rebelaron, seguidos por el pueblo, pidiendo la liberación de Jaime de Zudáñez –acusado y tomado prisionero por conspiración el mismo día– y la renuncia del presidente de la Real Audiencia de Charcas, Ramón García de León y Pizarro.

Ese mismo día Jaime de Zudáñez fue liberado. La Revolución de Chuquisaca es conocida como el “Primer Grito Libertario de América” y “la chispa que encendió la lucha libertaria de América”

martes, 24 de mayo de 2016

25 de mayo de 1809 Primer grito libertario en Chuquisaca

Al producirse la invasión napoleónica en España (1808), Fernando VII como Carlos IV fueron llamados por Napo-león a la ciudad de Bayona, y allí obligados a ceder sus derechos al trono en favor de José Bonaparte, hermano del emperador de Francia. En España, la imposición del rey José I no fue aceptada y ante esta dramática situación se crearon las juntas de gobierno dependientes de la Junta Central de Aranjuez, lo mismo que en los reinos americanos (colonias).

En un principio, salvo en México y Lima –sólidos baluartes del dominio del poder cen-tral– habiendo cesado el legítimo rey en el mando, se consideró caduco el mandato de los virreyes y demás autoridades designadas desde Madrid, entonces se promovieron ca-bildos abiertos, en los cuales se nombraron juntas de gobierno que asumieron el poder “a nombre de Fernando VII”, esta aparente lealtad al rey cautivo, pronto tomaría otra orientación. Comenzaron a desconocer a las autoridades españolas, era el inicio de la separación, allanar el camino hacia la independencia.

El 25 de mayo de 1809, en Chuquisaca tuvo lugar la primera gran tentativa autonomista al lanzar el primer grito libertario en la América colonial.

Doctores y estudiantes de Derecho de la Universidad San Francisco Xavier y el pueblo se movilizaron ante la llegada de Goyeneche que planteaba trabajar en favor de las pretensiones de la infanta Carlota de Borbón, quien as-piraba al protectorado de las colonias españolas en razón de estar cautivo Fernando VII. Además, Goyeneche, de manera autoritaria pedía se le entregara los dineros y contribuciones correspondientes al Rey y que serían remitidos con premura a España, donde se los precisaba para sostener la lucha contra la invasión francesa, los oidores y docto-res de la Universidad alzaron con vehemencia su voz de protesta con característica de insurgencia. Pizarro muy alarmado por la forma como iba tomando los acontecimientos de aquel día, ordenó la detención del Dr. Jaime Zudáñez, entonces el pueblo se constituyó en la Plaza de Armas y destituyó al Presidente de la Audiencia García Pizarro, envistiendo en el alto cargo al oidor de la iglesia, quien a su vez, nombró comandante de armas al coronel Juan Antonio Álvarez de Arenales, uno de los más re-sueltos partidarios de la causa autonomista. Zudáñez fue puesto en libertad y nombrado capitán de artillería. Luego de un acalorado debate donde se lanzaban consignas autonomistas, se resolvió enviar emisarios a los pueblos del Alto Perú y Buenos Aires para dar conocimiento de estos sucesos y preparar el camino hacia la independencia.

Manuel Moreno en la Argentina; Alzérreca y Pulido en Cochabamba; Monteagudo en Potosí; Manuel Lemoine y Antonio Seoane en Santa Cruz; Michel y el cura Mercado en La Paz, cumplieron a cabalidad la misión pro-pagandística de los acontecimientos ocurridos en la Real Audiencia y la repercusión fue casi inmediata en la ciudad de La Paz, el 16 de julio de 1809. Un año después estallaba la insurrección en todas las regiones de América.