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martes, 19 de noviembre de 2019

DECRETO SUPREMO N° 3977 - Conceder un pago único de Reconocimiento Económico a favor de los sobrevivientes de la Guerra del Chaco, declarados como Beneméritos de la Patria.

DECRETO SUPREMO N° 3977
ÁLVARO MARCELO GARCÍA LINERA
PRESIDENTE EN EJERCICIO DEL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA
CONSIDERANDO:
Que el Artículo 69 de la Constitución Política del Estado, determina que los Beneméritos de la Patria merecerán gratitud y respeto de las instituciones públicas, privadas y de la población en general, serán considerados héroes y defensores de Bolivia y recibirán del Estado, una pensión vitalicia, de acuerdo con la Ley.
Que el Decreto Supremo Nº 09537, de 6 de enero de 1971, concede una “Pensión Vitalicia” a los ex-Combatientes de la Guerra del Chaco, declarados por esa condición como Beneméritos de la Patria.
Que el Decreto Supremo Nº 3581, de 6 de junio de 2018, concede un pago único de Reconocimiento Económico de Bs10.000.- (DIEZ MIL 00/100 BOLIVIANOS), a favor de los sobrevivientes de la Guerra del Chaco, declarados como Beneméritos de la Patria, financiados con recursos del Tesoro General de la Nación – TGN.
Que es deber del Estado Plurinacional de Bolivia, reconocer a los sobrevivientes ex-Combatientes de la Guerra del Chaco, por la defensa heroica de la soberanía nacional en la mencionada contienda bélica.
Que los sobrevivientes ex-Combatientes de la Guerra del Chaco constituyen un sector vulnerable, por lo que en justicia corresponde mejorar sus ingresos a fin de cubrir sus necesidades básicas de subsistencia, situación que debe ser atendida dentro de las posibilidades de financiamiento del TGN.

EN CONSEJO DE MINISTROS,
DECRETA:
ARTÍCULO 1.- (OBJETO). El presente Decreto Supremo tiene por objeto conceder un pago único de Reconocimiento Económico a favor de los sobrevivientes de la Guerra del Chaco, declarados como Beneméritos de la Patria.
ARTÍCULO 2.- (PAGO ÚNICO). Se dispone con carácter extraordinario, un pago único y exclusivo a los sobrevivientes ex- Combatientes de la Guerra del Chaco de Bs15.000.- (QUINCE MIL 00/100 BOLIVIANOS), para la gestión 2019.
ARTÍCULO 3.- (FINANCIAMIENTO). El Reconocimiento Económico señalado, será financiado con recursos del Tesoro General de la Nación – TGN, presupuestado en la gestión 2019.

ARTÍCULO 4.- (CONDICIÓN).
I.            De acuerdo al objetivo del Artículo precedente, el beneficio otorgado es independiente de la pensión vitalicia que los Beneméritos perciben conforme a las disposiciones legales vigentes, no siendo extensible a viudas de guerra, ni viudas de post - guerra.
II.          De igual manera, por su condición de beneficio personalísimo, no es extensivo a sus herederos.
ARTÍCULO 5.- (AUTORIZACIÓN).  Se autoriza al Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, desembolsar los recursos necesarios para realizar el mencionado reconocimiento.
El señor Ministro Estado en el Despacho de Economía y Finanzas Públicas, queda encargado de la ejecución y cumplimiento del presente Decreto Supremo.
Es dado en la Casa Grande del Pueblo de la ciudad de La Paz, a los diez días del mes de julio del año dos mil diecinueve.

FDO. ALVARO MARCELO GARCÍA LINERA, Juan Ramón Quintana Taborga, Javier Eduardo Zavaleta López MINISTRO DE DEFENSA E INTERINO DE RELACIONES EXTERIORES, Nélida Sifuentes Cueto MINISTRA DE DESARROLLO PRODUCTIVO Y ECONOMÍA PLURAL E INTERINA DE GOBIERNO, Oscar Coca Antezana, Félix Cesar Navarro Miranda, Héctor Enrique Arce Zaconeta, Milton Gómez Mamani, Lilly Gabriela Montaño Viaña, Carlos Rene Ortuño Yañez MINISTRO DE MEDIO AMBIENTE Y AGUA E INTERINO DE PLANIFICACIÓN DEL DESARROLLO, Roberto Iván Aguilar Gómez, Cesar Hugo Cocarico Yana MINISTRO DE DESARROLLO RURAL Y TIERRAS E INTERINO DE ECONOMÍA Y FINANZAS PÚBLICAS, Wilma Alanoca Mamani, José Manuel Canelas Jaime, Tito Rolando Montaño Rivera MINISTRO DE DEPORTES E INTERINO DE HIDROCARBUROS Y DE ENERGÍAS.

lunes, 26 de noviembre de 2018

DECRETO SUPREMO N° 3581 - Conceder un pago único de Reconocimiento Económico a favor de los sobrevivientes de la Guerra del Chaco

DECRETO SUPREMO N°  3581
EVO MORALES AYMA
PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DEL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA
CONSIDERANDO:
Que el Artículo 69 de la Constitución Política del Estado, dispone que los Beneméritos de la Patria merecerán gratitud y respeto de las instituciones públicas, privadas y de la población en general, serán considerados héroes y defensores de Bolivia y recibirán del Estado, una pensión vitalicia de acuerdo con la Ley.
Que el Decreto Supremo Nº 09537, de 6 de enero de 1971, concede una “Pensión Vitalicia” a los ex-Combatientes de la Guerra del Chaco, declarados por esa condición como Beneméritos de la Patria.
Que el Decreto Supremo Nº 3210, de 14 de junio de 2017, concede un pago único de Reconocimiento Económico de Bs9.000.- (NUEVE MIL 00/100 BOLIVIANOS), a favor de los sobrevivientes de la Guerra del Chaco, declarados como Beneméritos de la Patria, financiados con recursos del Tesoro General de la Nación – TGN.
Que es deber del Estado Plurinacional de Bolivia, reconocer a los sobrevivientes ex-Combatientes de la Guerra del Chaco, por la defensa heroica de la soberanía nacional en la mencionada contienda bélica.
Que los sobrevivientes ex-Combatientes de la Guerra del Chaco constituyen un sector vulnerable, por lo que en justicia corresponde mejorar sus ingresos a fin de cubrir sus necesidades básicas de subsistencia, situación que debe ser atendida dentro de las posibilidades de financiamiento del TGN.
EN CONSEJO DE MINISTROS,
DECRETA:
ARTÍCULO 1.- (OBJETO). El presente Decreto Supremo tiene por objeto conceder un pago único de Reconocimiento Económico a favor de los sobrevivientes de la Guerra del Chaco, declarados como Beneméritos de la Patria.
ARTÍCULO 2.- (PAGO ÚNICO). Se dispone con carácter extraordinario, un pago único y exclusivo a los sobrevivientes ex-Combatientes de la Guerra del Chaco, de Bs10.000.- (DIEZ MIL 00/100 BOLIVIANOS), para la gestión 2018.
ARTÍCULO 3.- (FINANCIAMIENTO). El Reconocimiento Económico señalado, será financiado con recursos del Tesoro General de la Nación – TGN, presupuestado en la gestión 2018.
ARTÍCULO 4.- (CONDICIÓN).
I.            De acuerdo al objetivo del Artículo precedente, el beneficio otorgado es independiente de la pensión vitalicia que los Beneméritos perciben conforme a las disposiciones legales vigentes, no siendo extensible a viudas de guerra, ni viudas de post - guerra.
II.          De igual manera, por su condición de beneficio personalísimo, no es extensivo a sus herederos.
ARTÍCULO 5.- (AUTORIZACIÓN). Se autoriza al Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, desembolsar los recursos necesarios para realizar el mencionado reconocimiento.
El señor Ministro Estado en el Despacho de Economía y Finanzas Públicas, queda encargado de la ejecución y cumplimiento del presente Decreto Supremo.
Es dado en el Palacio de Gobierno de la ciudad de La Paz, a los seis días del mes de junio del año dos mil dieciocho.
FDO. EVO MORALES AYMA, Alfredo Rada Vélez, Carlos Gustavo Romero Bonifaz, Javier Eduardo Zavaleta López, Mariana Prado Noya, Mario Alberto Guillén Suárez MINISTRO DE ECONOMÍA Y FINANZAS PÚBLICAS E INTERINO DE RELACIONES EXTERIORES, Luis Alberto Sanchez Fernandez, Rafael Alarcón Orihuela, Eugenio Rojas Apaza, Milton Claros Hinojosa, Félix Cesar Navarro Miranda, Héctor Enrique Arce Zaconeta, Héctor Andrés Hinojosa Rodríguez, Edmundo Rocabado Benavides, Carlos Rene Ortuño Yañez, Roberto Iván Aguilar Gómez, Cesar Hugo Cocarico Yana, Wilma Alanoca Mamani, Gisela Karina López Rivas, Tito Rolando Montaño Rivera.

martes, 11 de septiembre de 2018

Bolivia no olvida la batalla de Boquerón donde miles de soldados dieron su vida

Han pasado 86 años de la batalla de Boquerón, la primera de la Guerra del Chaco, y el país no ha olvidado el heroísmo de los conscriptos que dieron sus vidas defendiendo la soberanía del país, es por ello que ayer se conmemoró el Día del Soldado Boliviano con un significativo acto en el Faro de Conchupata.

"Boquerón fue un escenario de lucha encarnizada, donde las tropas, los soldados mostraron un heroísmo inolvidable, el soldado boliviano demostró su garra y valentía heroica jamás vista en la vida republicana, recordar los sucesos de esa contienda es reconocer que los soldados provenientes de los diferentes lugares de Bolivia hicieron frente a las balas enemigas", manifestó el comandante de la Segunda División de Ejército, general José Luis Suárez.

Ese encuentro bélico ocurrió del 9 al 29 de septiembre de 1932, es por ello que para la autoridad militar, el soldado boliviano en la actualidad representa la trayectoria de los valientes héroes anónimos de ese entonces, pues pese al tiempo transcurrido la patria necesita de soldados.

Dicho acto se realizó ayer a muy tempranas horas en el Faro de Conchupata, donde se dieron cita autoridades departamentales, militares y policiales, además de estudiantes de secundaria de algunos colegios de la ciudad y guarnición militar de la Segunda División.

Al respecto de ese día tan relevante, el gobernador Víctor Hugo Vásquez, recordó la batalla de Boquerón como la más cruel y sangrienta de la historia del país.

"Por eso nuestro honor y gloria a los soldados anónimos que han caído en las candentes arenas del chaco boliviano y nuestra admiración a todos nuestros soldados, porque en su sangre está inmerso el honor y orgullo de los soldados que han dado su vida y su sangre en la batalla de Boquerón", manifestó en su alocución.

martes, 19 de septiembre de 2017

Caravana histórica turística: A 85 años de una guerra entre hermanos

En septiembre de 1932 comenzó la Guerra del Chaco entre Paraguay y Bolivia y en septiembre de 2017, es decir exactamente 85 años después, penetra en territorio paraguayo la caravana histórica turística que lleva a un numeroso grupo de personas —entre descendientes de combatientes, historiadores y apasionados del estudio de este tema— a conocer el lugar del que se alimentan leyendas, glorias y penas…

Miércoles 30 de agosto. Bajo la ventisca cruceña se aproxima la vorágine y todos, con más o menos equipaje, esperan los autobuses.→ →En sus rasgos, en sus miradas, en sus palabras aparecen destellos de aquellos que desde todos los rincones del país fueron a la guerra. En el caso de los combatientes, sin caminos ni transporte, con menos comida, con sed.

Recepción en Villa Montes

La llegada a Villa Montes es noticia para toda la ciudad, que recibe a los visitantes con los brazos abiertos y los cubiertos esperando sobre la mesa, palabras de ánimo y la amabilidad de las autoridades. Hay arengas por el hermanamiento y el crecimiento mutuo con el país vecino.

Los monumentos a los fieros guerreros que en febrero de 1935 al mando de Bernardino Bilbao Rioja detuvieron el avance “pila” se ven colosales; los nombres, vivos en las calles y en la tierra que, de no ser por aquellos hombres, no nos pertenecería en la actualidad.

La casa Staudt

Bajo el mercado, justo al lado de tiendas de maletas, de frutas y verduras, descendiendo las gradas del comedor popular se encuentra, como escondida en una gruta atemporal, la casa Staudt, donde Salamanca fue derrocado el 27 de noviembre de 1934, donde el general Lanza se arrancó las hombreras del uniforme y gritó: “¡Me avergüenzo de ser militar boliviano!”, donde se asentó la población del chaco boliviano por orden del entonces presidente Ismael Montes Gamboa, iniciando así la vida de la ciudad de Villa Montes.

La casa Staudt… aquella casa que fue el cuartel general del Alto Mando Militar, hospedaje del presidente Salamanca y depósito del mercado hasta su remodelación, que la convirtió en el museo al coraje boliviano que es ahora.

La partida a Paraguay comenzó a las cuatro de la mañana y mientras más camino devoran los buses, más montañas devora el horizonte hasta llegar a la frontera que tanto costó definir (el acuerdo definitivo sobre límites se firmó en 2009).

El cruce de la frontera

En ese lugar, antes conocido como “fortín Cañada Oruro” y que ahora lleva el nombre de José Infante Rivarola, hay un pequeño y pulcro edificio de una planta en el que se realizan los trámites migratorios para pasar de un país al otro.

Al cruzar la frontera, por primera vez los ojos de los viajeros pueden reconocer el paisaje del chaco, ese que habían visto solo en fotografías o que se habían imaginado en desvelos luego de leer a Céspedes, Guzmán o Lara.

Observan extrañados aquel monótono paraje que poco o nada cambió durante toda la travesía, hasta llegar al asiento del III Cuerpo del Ejército paraguayo, donde se abrazaron los que antes se habían enfrentado, donde se intercambiaron palabras cordiales y donde comieron un suculento plato gracias a la hospitalidad de la compañía vecina.

Fortín Toledo

La caravana prosigue hacia el fortín Toledo, donde la lucha entre el pueblo boliviano y el paraguayo se hizo colosal entre el 26 de febrero y el 11 de marzo de 1933, cuando olas de bolivianos intentaron tomarlo mas no pudieron y quedaron enterrados bajo cruces blancas y una bandera tricolor que hoy ondea sobre sus tumbas.

Actualmente ese lugar, donde retumbaron las balas y la artillería, preservado por el Gobierno paraguayo en atención a su valor histórico, es un criadero de pecaríes (chancho de monte) gracias al proyecto “Tagua”, que busca evitar la extinción de este característico animal del chaco.

La extraña Filadelfia

Al llegar al Hotel Touring, en Filadelfia, una vez concluida la cena suenan guitarras y voces extraordinarias que transforman la sobremesa en una serenata a la luna chaqueña, la misma que vio interpretar cuecas y polcas melancólicas dentro de las trincheras en tiempos de guerra.

La ciudad de Filadelfia es un raro caso de sincretismo cultural e histórico. Las colonias menonitas ingresaron a Paraguay desde 1927 impulsadas por políticas de venta de tierras públicas puestas en práctica desde 1885, en un intento del Gobierno paraguayo de poblar el chaco. Las colonias se desarrollaron notablemente y aunque existen ciudadanos de rasgos autóctonos o mestizos, los idiomas alemán y castellano predominan en esta pequeña ciudad, lo que maravilla e inquieta ya que el visitante se siente como si estuviera en cualquier otro país menos en Paraguay.

Boquerón, la batalla

Dejando atrás Filadelfia, la caravana se encamina hacia Boquerón y se vive en carne propia el calor y la falta de agua, que supieron ser un factor lacerante del paso y debilitante del alma. Así surge la pregunta: “¿Cómo pelearon estos pobres hombres aquí?”. La respuesta llega en tropel: “Eran unos guerreros”.

La Batalla de Boquerón se libró entre el 9 y el 29 de septiembre de 1932, marcando el inicio informal de la guerra. Es conocida como una de las epopeyas universales y se la compara con la Batalla de las Termopilas y la de Dien Bien Phu. Una muestra indudable del estoicismo del soldado boliviano.

Ya en el célebre fortín, mientras la caravana recorre las instalaciones, las páginas de los libros cobran vida y la imaginación corre a mil por hora: Miles de paraguayos embisten contra las trincheras, ahora desgastadas; la punta brava a cargo de Inofuentes, ahora cortada por un camino, dispara contra las insistentes arremetidas guaraníes; el “Charata” Ustariz cae acribillado por las balas mientras besa su arma “como si fuera una cruz”; la tuca de Marzana, ahora reconstruida, atestigua el ingreso de los “pilas” que lo hacen prisionero; Manchego reconoce a Velásquez y dice: “Este paraguayo es amigo mío, de morir entiérrenme con él”. Y en efecto así se hizo, la placa funeraria lo atestigua hasta el día de hoy.

Kilómetro 7

Tras dormir en Boquerón la caravana llega a Kilometro 7 o Campo Jordán, donde se encuentran con una trinchera parcialmente borrada por el tiempo y un monte cercado por la actividad ganadera, con restos de fortificaciones, cartuchos de bala oxidados que, tiempo atrás, incandescentes y raudas, volaron contra el pecho del enemigo, como fue incandescente el aliento de los bolivianos condecorados como héroes por haber dejado el alma en aquel pajonal.

Después de su retirada desde la caída de Boquerón, el Ejército boliviano decidió hacerse fuerte en el kilometro 7 del camino a fortín Saavedra. Con la evacuación por motivos de salud del coronel Enrique Peñaranda, el mando de la IV División quedó a cargo del teniente coronel Bernandino Bilbao Rioja, por entonces Jefe de Estado Mayor, quien se encargaría de los preparativos para la batalla.

La batalla de Kilómetro 7 se desarrolló del 7 de noviembre de 1932 hasta febrero de 1933. En ella se frenó en seco el avance del Ejército paraguayo y se diezmó a sus fuerzas, elevando la moral nacional. Representó para el pueblo boliviano una nueva esperanza y evitó que se perdiese la guerra al inicio de la contienda.

Fortín Alihuatá

La caravana prosigue su trayecto hasta el memorable fortín Alihuatá, que ahora se encuentra dentro un terreno privado dedicado a la ganadería. El Estado paraguayo tuvo que negociar con el propietario para poder recuperar parte del que alguna vez fue el fortín boliviano de Alihuatá, abandonado en 1932 después de que el fortín Arce fuera quemado. No se lo recuperaría hasta marzo del año siguiente, con una maniobra de la IX División a cargo del coronel Victorino Gutiérrez.

Se conservan aún la aguada y restos de las paredes de adobe del fortín, que perdió parte de los cimientos y el techo debido a los embates de la naturaleza. Una verdadera joya histórica en el corazón del chaco boreal.

Fortín Nanawa

El último destino es el fortín Nanawa, que significa “entre quebrachos blancos”; el punto más lejano al que llegó el Ejército boliviano, donde la ofensiva de Kundt se detuvo en enero de 1933 al no poder avasallar a las fuerzas que ahí se hallaban al mando del teniente coronel Luis Irrazábal.

Un segundo intento por tomar el fortín se produjo el 4 de julio de 1933, iniciando así una de las batallas más grandes de la Guerra del Chaco en cuanto a efectivos, uso de tanques, lanzallamas y artillería. Hubo fuertes combates cuerpo a cuerpo.

Es el lugar donde murió lo mejor de la juventud boliviana debido a la negligencia del Alto Mando Militar; allí, la caravana es recibida con un almuerzo y la calidez de los propietarios y autoridades paraguayas.

Del fortín, ahora, solo se ve el mástil de la bandera del vecino país, que nunca dejó de flamear, y los bustos de los héroes que pelearon por la heredad del Paraguay. Algunos restos de vehículos y armas están resguardados en un bunker nuevo con un proyector de películas informativas y un calor asfixiante.

El final

Así llega a su fin esta hermosa travesía, con intercambio de contactos y abrazos fraternos, con fotografías, sonrisas y apretones de mano.

Es la despedida de los nuevos amigos, de los enemigos de antaño. Cada quien toma su rumbo, de regreso a su país, con la promesa de volver a verse en noviembre en Villa Montes, cuando sean los paraguayos quienes nos visiten.

El afamado libro sobre la Guerra del Chaco “Masamaclay”, de Roberto Querejazu Calvo, dice en su última parte: “Masamaclay, uno de los puntos donde se produjo un choque armado previo a la guerra, debió calificar a todo el territorio en disputa. Masamaclay en lenguaje de los aborígenes significa: Lugar donde pelearon dos hermanos”. •

* Este mágico viaje a las entrañas del chaco y de nuestra historia ha sido posible gracias al diputado Pedro Mendoza (Paraguay) y al coronel Roger Centeno (Bolivia).

martes, 12 de septiembre de 2017

De la Guerra del Chaco - 12 de septiembre de 1932 A chicote limpio

El Cap. Moisés Rodríguez, que el día anterior había salido en comisión para obtener refuerzos para la defensa de Agua Rica, retorna a este fortín con más tropa y al comprobar que éste había sido evacuado, eleva el siguiente parte: “El fortín tiene aspecto de desastre, todo está destruído. Nos quedaremos a vengar la sangre de nuestros hermanos”. En verdad, si este oficial hubiera cumplido su comisión en tiempo oportuno, Agua Rica no habría sido evacuado. Cae sobre él la responsabilidad del abandono de Agua Rica, que melló el prestigio del comandante Jáuregui que fue, en la paz y en la guerra, un jefe de méritos.

Mientras tanto, en el frente de Boquerón, el comandante Marzana dispone que al día siguiente 12, los oficiales Cap. Víctor Ustáriz y Sbtte. Julio Murillo salgan del fortín para tomar contacto con las tropas de Yujra, aprovechando los claros que aún existían en el pretendido cerco paraguayo. El enemigo refuerza sus líneas diezmadas por la defensa de Boquerón con unidades frescas.

Nuestras fuerzas de Yujra atacan desde el exterior a los paraguayos, quienes, convenientemente posesionados del terreno, rechazan las arremetidas. La aviación boliviana bombardea y ametralla a las fuerzas enemigas que avanzan desde Isla Po-í para reforzar a los atacantes de Boquerón con reservas que no habían participado en los ataques. Durante todo este día la lucha es intensa y brava.

Para cooperar a las tropas de Boquerón, la 2a. Compañía del R. I. 7, al mando del Cap. Santiago Pol B., a quien acompañan los oficiales W. Peña, J. M. Gonzáles y E. Collazos, con un efectivo de 90 hombres, llega al fortín Arce, asiento de la IV División de Ejército que se hallaban al mando del Cnl. Francisco Peña. Este jefe ordena la formación de la compañía para arengarla y dice: “Ustedes, los cobardes que han corrido a Agua Rica, ahora van a pasar a Boquerón. Los paraguayos están muriendo de sed y no tiene artillería ni aviones. Ustedes los van a sacar a chicote limpio, pues están huyendo a Isla Po-í”.

En este mismo instante se escuchaba con claridad el bombardeo a Boquerón por la artillería paraguaya, prueba evidente de la sordera del Cnl. Peña o de su absoluto desconocimiento de los acontecimientos.

Este jefe que blandía un enorme chicote, había sido educado en Francia, a poco tuvo que sufrir las consecuencias de sus bravuconadas, puesto que con los primeros tiros arrancó de Arce sin poder emplear su chicote.

Del Calendario Histórico de Bolivia.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Video Solo quedan 33 soldados del Chaco



Un día como hoy, hace 85 años, empezó la Guerra del Chaco. En los cuatro años de la campaña murieron casi 30.000 bolivianos de unos 200.000 que movilizó el país. El último registro del Senasir da cuenta de que en la actualidad únicamente viven 33.

Según datos del Servicio Nacional del Sistema de Reparto (Senasir), 10 beneméritos quedan en Cochabamba, otros 9 en La Paz, 9 en Santa Cruz, 3 en Sucre, 1 en Tarija y 1 en Estados Unidos. En 1974 —a 39 años del cese de hostilidades entre Bolivia y Paraguay— fueron registrados 50.000 excombatientes.

Cansados, enfermos y con un siglo de vida en las espaldas, los últimos héroes del Chaco se resisten a morir. La Razón encontró a seis de los sobrevivientes.

‘Don Marcelino’ Guzmán continúa firme

Marcelino Guzmán Alarcón cumplió 103 años el 5 de junio. El benemérito nació en 1914 y en 1933 se enroló al ejército boliviano, en Huarina. “Don Marcelino”, como le llaman respetuosamente quienes lo conocen, está lleno de recuerdos. El hambre y la sed de aquellos días son imborrables. “Comíamos frutas silvestres y tomábamos nuestro orín”, explica. En el campo de batalla también aprendió a comer víboras para sobrevivir.

El exsoldado estuvo desde 1933 hasta mediados de 1934 en el Chaco y participó de las acciones militares en Boyuibe y Camiri. Cuenta con orgullo que “disparaba fusiles Vickers... los americanos”. A pesar de los años, él se mantiene firme y no duda en regalar un saludo militar para la presente nota.

Es viudo pero no está solo, tiene cinco hijos y 15 bisnietos. Hace más de seis décadas que se hizo cargo de un puesto de bebidas en San Pedro, exactamente detrás del reclusorio. Es considerado el padre de la Asociación de Vendedores de Licores “Otero de la Vega”. En su último cumpleaños hubo una fiesta para homenajear a “Don Marcelino”... “Don Marcelino el eterno”(como también le dicen quienes más lo quieren).

Emeterio Talavera es el morterista religioso

Emeterio Ernesto Talavera Choque nació el 10 de marzo de 1918 en Tinguipaya (Potosí), pero se quedó a vivir en La Paz tras la guerra. Tiene 99 años y fue morterista en el Chaco. “Estoy entrando a los 100 años, solo me faltan meses para ser centenario”, comenta con la voz ronca y cansada. Talavera y sus tres hermanos fueron a defender a Bolivia. Anselmo (+), Felipe (+) y Leoncio (+) fueron los primeros en ir, luego le tocó a él. “Estuve 24 días con sus noches en la línea de fuego, fueron 24 jornadas de infierno”, recuerda. Eso sí... en medio de las tinieblas había algo de luz cristiana. Así, cuando tocaba enterrar a un soldado paraguayo o boliviano se le ponía una cruz encima.

Su diario de guerra indica que Talavera participó de la Batalla de Quebrada Cuevo y Yaway entre enero y junio de 1935. “No me hirieron, Dios es grande y no morí”, cuenta el hombre que tras la conflagración se hizo policía hasta jubilarse. El último cumpleaños lo festejó en Tinguipaya, donde es toda una personalidad.

En la actualidad vive junto a su hijo Gróver en Achachicala. Por las noches escucha la radio y los fines de semana sigue a su querido The Strongest. Cuando se le pregunta cuándo será su próximo cumpleaños, él responde con picardía: “El 30 de febrero…”.

Condori, un soldado amante de los gatos

Carmelo Condori Condori nació el 16 de agosto de 1916 en Muramaya (Viacha) pero festeja su cumpleaños el 16 de julio. “Por la fiesta paceña”, avisa Róger su nieto... y, el excombatiente ya lleva 101 veranos en su cuerpo delgado. Condori ingresó el 1 de enero de 1935 al frente de batalla del Destacamento 280 Primero de Artillería y participó de la defensa de Villamontes. “La guerra es para no recordar, la gente se volvía loca con el calor”, comenta el anciano mientras enseña un viejo plato y una cantimplora de plomo que le quedan del conflicto bélico. Al acabar la conflagración, él volvió a su pueblo para arar la tierra. “Cuando alguien decía que fue atacado por el khari khari, él ejercía sus dotes de sanador”, cuenta su hija Alicia. Entre los aymaras se cree que el khari khari roba la grasa humana a los viajeros.

Ahora la única responsabilidad de Condori es cuidar a Blanquita y Mascaritas, sus dos gatas.

Róger recuerda que hace 25 años él y su abuelito salían a las 04.00 desde Muramaya rumbo a la ciudad de La Paz para cobrar la renta. Ésos eran sus días más felices.

Espere

Carmelo Condori Condori, uno de los 9 beneméritos de la Guerra del Chaco en La Paz Bolivia. Video: La Razón Digital Bolivia

Roque vivió entre los muertos

Ricardo Roque Condori nació el 15 de febrero de 1915 en Charaña (La Paz). Hasta 2016, en las noches, todavía cantaba Boquerón abandonado con su hija Laura, rezaba y dormía. Ahora está enfermo, vive rodeado de viejas fotografías y nostalgias... como aquel recuerdo que lo transporta a su boda con Rufina Condori Romecín (+), justo una hora antes de viajar a la guerra. Allí participó del II Ataque a Nanagua, el cerco de la IV División Infantería Cañada Gondra y la batalla en Campo Vía. Roque disparaba una ametralladora y en la contienda perdió el brazo derecho. Malherido se entremezcló entre los muertos durante un día y una noche hasta que fue socorrido. Un lustro atrás estuvo al frente de la Federación Nacional de Mutilados e Inválidos de la Guerra del Chaco, este año fue distinguido con el Morrión de Oro de los Colorados de Bolivia, escuadra a la que él defendió.

En 2016 lloró y gritó, porque no pudo ir a desfilar el 6 de agosto, ahora está cansado y se resiste a desfallecer. “No quiero morir, no tenemos casa, ¿dónde vas a ir, hija?”, le dijo en julio a Laura. Ambos viven en las instalaciones de la Federación de Beneméritos de la calle Yanacocha, frente al colegio Ayacucho.

Iturralde es atigrado y excorrector de diarios

Julio Iturralde Perales celebró 99 años de vida el 9 de agosto. Él participó de la defensa de Villamontes en 1935, una batalla icónica del enfrentamiento entre bolivianos y paraguayos. Entró como soldado y salió como cabo.

Su aventura empezó cuando murieron sus padres, entonces él y su hermana quedaron huérfanos. Ingresó al Ejército como voluntario y tenía la ilusión de morir en la guerra. Sufrió las primeras heridas cuando volcó el camión de los soldados bolivianos; fueron, en realidad, sus únicas lesiones de la lucha contra los paraguayos.

Volvió al país y en 1947 contrajo nupcias con Teresa Llanos Aparicio, quien falleció en 1980; fue otro golpe (casi) mortal.

La guerra lo marcó, hubo tardes que lloraba al escuchar el bolero de caballería Despedida de Tarija y la cueca Destacamento 111. Hoy vive en Alto Obrajes, está muy enfermo, una infección en la próstata le tiene postrado.

Hasta hace cuatro años tomaba un bolígrafo rojo y marcaba los errores ortográficos que encontraba en los diarios de La Paz. Recuerda su época de corrector del periódico La Calle. Es muy futbolero. “Cuando perdía el Tigre se enfermaba”, cuenta su nieto Luis.

Orozco, el exprisionero e inventor tiene 102 años

Abdón Orozco Guibarra nació en La Paz el 21 de julio de 1915. Se presentó para ir a la guerra el 2 de marzo de 1933 y cayó prisionero el 11 de diciembre del mismo año, en Campo Vía. Fue repatriado al país el 26 de junio de 1936.

Una de las historias que suele contar es aquella en la cual su gorra fue perforada por un proyectil mientras él reptaba hacia una zanja.

Fue apresado y pasó más de dos años en las cárceles paraguayas. Orozco aprendió guaraní y logró conquistar amistades en las filas enemigas. En los años 90 retornó a Paraguay en busca de algún amigo olvidado medio siglo atrás, no halló a nadie conocido.

Después de la guerra, el hombre se casó con Maclovia Guzmán Siles. Juntos administraron un restaurante en Miraflores. Él enfermó y fue operado, hoy radica en California, Estados Unidos.

Su hija Lourdes recuerda que no había imposibles para su padre excombatiente. “Una vez inventó una batidora con el motor de un taladro y confeccionaba los guardapolvos y ternos de sus nietos”, añade. Cuando creaba algo, él colocaba sus iniciales AOG a la obra. Hoy está enfermo y es cuidado por sus hijos.


domingo, 10 de septiembre de 2017

Minuto a minuto se vive la batalla de Boquerón a través del WhatsApp

La Sociedad de Historia de la Guerra del Chaco Oruro, aprovecha el avance de la tecnología y es a través de la red social conocida como el WhatsApp, que relata minuto a minuto lo que sucedió en la batalla de Boquerón, a tiempo real, cómo sucedió y en qué preciso momento de hace 85 años atrás. Gracias a los aportes de Jesús Elías y Maurice Cazorla.

Esta experiencia es la segunda, puesto que la gestión pasada se desarrolló la misma actividad y por el éxito de la misma se decidió repetir la experiencia, para que muchos de los interesados en la historia de esta contienda bélica, puedan vivir los hechos que marcaron un acontecimiento reconocido a nivel mundial.

"Las noticias son en tiempo real con día, hora y minuto. Nuestra cronología se basa en textos bolivianos y paraguayos, cada uno de ellos respecto a sus acciones propias. Como ya sucedió, no se sorprendan recibir mensajes a media noche o madrugada, respetaremos el acontecimiento lo más fiel posible. Es un informativo actualizado al instante, para compensar esa carencia de noticias en vivo hace 84 años".

Así presentan el grupo de WhatsApp, que empezó a funcionar desde este viernes y mantiene entretenido a quienes son amantes de la historia.

Para que los miembros de este grupo se puedan concentrar en los hechos de este pasaje bélico, los administradores del grupo pidieron que puedan mantener silencio en la mayoría de estos 21 días que duró la resistencia de los valientes soldados bolivianos.

"La actividad de quienes quieran aportar con información y no opinión, por favor no opinión. Será bienvenida siempre que sea sintética breve y precisa, relacionada al hecho específico. (No adelantar hechos al día y hora publicados. son noticias recuerden)", refiere el comunicado para iniciar esta aventura que se mantendrá por tres semanas.

La mayoría de los ingresados al grupo, solicitaron su inclusión mediante otra red social, el Facebook y ahora los afortunados que pudieron ingresar viven la historia a través de la magia de la tecnología, sabiamente utilizada.

miércoles, 5 de julio de 2017

Prisioneros de guerra ‘pilas’ en bolivia.



El 12 de junio se cumplió un nuevo aniversario del cese al fuego de la Guerra del Chaco, uno de los mayores conflictos del siglo XX en el mapa de Latinoamérica. Librada entre Bolivia y Paraguay entre 1932 y 1935, la contienda se tradujo en una disputa territorial que significó la movilización de 250.000 soldados bolivianos y 120.000 paraguayos, con un saldo de 2.000 prisioneros “pilas” en Bolivia y 20.000 compatriotas capturados por el Ejército de Paraguay. El 18 de julio de 1935, en Puesto Merino, ubicado en la tierra de nadie camino a Villa Montes, se produjo el primer encuentro entre los comandantes de ambos ejércitos que de ahí en más acordarían el intercambio de sus prisioneros.

Según las crónicas de la época, los oficiales y soldados prisioneros bolivianos habían sido trasladados hasta Asunción, la capital paraguaya, en algunos tramos a pie y el resto en camiones pequeños, con enfermedades infectocontagiosas, maltratados y sin una alimentación adecuada. Tristes revelaciones para quienes ya tuvieron que soportar duros combates, más aún si pertenecieron al propio bando. Pero, situándose en las botas del otro, cabe la pregunta: ¿cómo fueron derivados los “enemigos” hacia territorio nacional? Según el libro del paraguayo Horacio Sosa, 50 Años después. Recuerdos de la Guerra del Chaco, los uniformados del vecino país fueron recibidos con una metralla de agravios de parte de los combatientes bolivianos una vez en sus manos. “¡Pilas cobardes! ¡Patapilas! ¡Gallinas argentinas! Tales los insultos que nos endilgaban a gritos los soldados, y aún los oficiales, con los que nos cruzábamos en nuestro camino. Y frente al Puesto de Comando del coronel Bernardino Bilbao Rioja, de los insultos pasaron a los hechos. Nos desnudaron: camisas, pantalones y zapatones eran minuciosamente examinados so pretexto de que éramos traicioneros y cobardes y que no había que descuidarse porque podríamos tener granadas de mano o cuchillos”.

A decir del teniente paraguayo Eulogio Recalde, él y sus soldados fueron conducidos vía aérea desde el fortín Ballivián en el trimotor Chorolque hasta Villa Montes, de ahí en el trimotor Bolívar hasta la ciudad de Tarija, de esta ciudad a Villazón en camiones, y desde ahí por vía férrea hasta Oruro, ciudad donde permanecerían una semana. Según el historiador orureño Mauricio Cazorla M., estos prisioneros que habían librado la batalla de Cañada Strongest en su camino hacia la ciudad de La Paz estuvieron alojados en el cuartel Modelo, actualmente regimiento Camacho. Muchos de ellos pasaron a ser empleados en trabajos de apertura de caminos y otros fueron trasladados a las minas por la escasez de mano de obra debido al conflicto. Como curiosidad, Cazorla afirma que el trabajo estaba bien remunerado, “les pagaban bien o igual que a los peruanos y chilenos residentes en el lugar; inclusive con mejor salario que a los bolivianos”.

El historiador también dice que algunos contingentes de prisioneros se quedaron en la ciudad dedicados a obras públicas. “Algunos pocos que quedaron en Oruro se los ocupó en la pavimentación de calles y obras menores, como arreglo de tuberías de alcantarillado y de conexión de agua. Siempre llamó la atención su fisonomía y su lenguaje guaraní que era desconocido en la ciudad. No se conoce de romances”, señala el testimonio, aunque es de dominio, dice Cazorla, que una paraguaya fijó su residencia en Oruro y se casó con un paisano, junto a quien formó su familia.

El resto de prisioneros, en su camino a la sede de gobierno, fue transportado en vagones del ferrocarril hasta la localidad de Viacha. El mayor Sinforiano Herbas, a cargo de los prisioneros, permitió allí la entrada de un grupo de periodistas, cuya recepción fue descrita de la siguiente manera: “Se nos recibe amablemente, traspuesto el umbral se ofrece a nuestra vista una abigarrada multitud de soldados paraguayos. Muchos llevan las frazadas envueltas al cuerpo; parte de la dotación del Ejército boliviano, la ropa de campaña con que han caído prisioneros está en buen estado, es de un tono color azul verdusco claro. Una buena parte de estos soldados prisioneros carece en absoluto de ropa interior, de tal manera que llevan el uniforme sobre la carne”.

Asimismo, un corresponsal del periódico La Razón manifiesta su curiosidad en la visita al cuartel de Viacha, al observar a un conjunto de prisioneros, de rasgos diferentes, de quienes afirma que eran “indios” del mismo corazón del Chaco, “que no saben hablar castellano, que ellos mismos ignoran si son paraguayos o bolivianos. Son ‘indios’ lenguas chulupis, matacos, que ahora figuran como prisioneros paraguayos”. En el mismo periódico hacen referencia a la llegada de los 2.000 prisioneros paraguayos a la ciudad de La Paz con la siguiente descripción: “A las 13.30 llega desde Viacha el convoy de vagones a la Estación Central, en medio de un imponente silencio. Esperaban en los andenes el jefe del Estado Mayor Auxiliar, general Blanco Galindo, el coronel Gonzales Portal, el teniente coronel Candia, y el teniente coronel Brito del Ministerio de Guerra. En las afueras de la estación se encontraban algunas góndolas y carros ambulancia que debían trasladar a los heridos y enfermos”, escribe el periodista Zacarías Monje. Según añade, todos los vagones estaban custodiados por10 soldados; los primeros en bajar fueron los jefes y oficiales que cayeron prisioneros en Cañada Strongest y después los que se encontraban en el pueblo de Quime.

“Los tenientes coroneles Candia, y Brito saludaron al mayor paraguayo César López, oficial de la más alta graduación entre los prisioneros y le manifestaron que por gracia especial del Estado Mayor se le dispensaba de desfilar con los prisioneros, siendo trasladado en auto al Colegio Militar en compañía del teniente coronel Candia”.

Recibimiento

Una vez que se produjo la llegada de los soldados dentro del mayor orden y silencio, se dio inicio al desfile de los prisioneros encabezados por un pelotón de carabineros, a quienes seguía un grupo de jefes y oficiales cautivos, entre los que se hallaba el capitán Joel Estigarribia y los tenientes Ortigoza y Russo Padín.

Costos. Oficialmente el 18 de julio de 1935 los generales de ambos ejércitos, José Félix Estigarribia (Paraguay) y Enrique Peñaranda (Bolivia), se reunieron en Puesto Merino y firmaron la paz. La Guerra del Chaco había terminado con un trágico saldo de 90.000 muertos.

La avenida Tarapacá, la calle Comercio, la plaza Pérez Velasco, las calles Murillo, Ayacucho, Mercado, Loayza, y la avenida 16 de Julio iban a ser las arterias por donde circularía la procesión de soldados cautivos. Lo amargo de la jornada, según las mismas crónicas, ocurrió cuando los combatientes forasteros se vieron expuestos a ojos extraños. “Aparecen las secciones de hombres que parecen pálidos, como los jefes y oficiales. Chorreados, desmirriados; muchísimos vienen abrigados con ponchos de lana y frazadas del Ejército boliviano, que han recibido de caridad. En todo el trayecto se oyen voces de compasión y curiosidad; pero invade la tristeza, están desnutridos, famélicos y esqueléticos. El desfile ha sido a lo largo de callejones humanos como si las gentes hubieren querido proteger a los paraguayos. Después, paso a paso, hasta el Colegio Militar, hasta el final de la avenida Arce”, escribe el periodista Monje, de La Razón.

En el libro 50 Años después… se documentan otros datos como “la comida era buena, pero por un tiempo seguían tratándonos de ‘pilas cobardes, ‘patapilas’, ‘cojudos’, etc. Nos demoraban la correspondencia, o no nos las entregaban. A veces, y sin razón alguna, nos encerraban y por semanas no nos permitían las salidas al patio”. Otro de los relatos de un oficial paraguayo no identificado explica que por actos de indisciplina, un grupo fue trasladado a la cárcel de San Pedro, donde fueron víctimas de humillación y constantes “baldazos de agua fría”. En el libro Memorias de un prisionero de guerra, del excombatiente boliviano Nery Espinoza Mier, se recoge un sentimiento acerca de la llegada de los soldados foráneos, en la que destaca “la ansiedad del pueblo por conocernos y entre los más ansiosos se veían a los ‘cholos’, que se mostraban muy furiosos, con deseos de lincharnos. Sin embargo, en los balcones había mujeres impresionadas por el acto; se secaban los ojos y con el mismo pañuelo saludaban a los que desfilábamos”.


sábado, 1 de julio de 2017

Jacinto ‘Chato’ Vargas

Vi el brillo de un cuchillo y como la sangre salpicaba a la tierra seca. Pronto se formó un charco… Con el susto no podía ni moverme, mi sargento estaba tendido en el suelo. Su cabeza separada del cuerpo, abierto desde el cuello al estómago. Le habían cortado para sacarle el papel con la información que se había tragado”. Testimonio del estafeta Dionicio Apaza en el óbito de guerra de Jacinto Vargas Machicao, sargento del Regimiento Sucre, Dos de Infantería.

Para los hijos de quien fuera combatiente de la Guerra del Chaco: Rómulo Jacinto y Rosa Betshabé Vargas Monroy, es muy difícil rememorar los trágicos acontecimientos que determinaron la desaparición física de su padre, sin embargo, piensan que los actos de heroísmo, tanto de su padre como de otros héroes anónimos deben trascender al tiempo y al espacio.

¿QUIÉN FUE JACINTO VARGAS MACHICAO?

Hijo de padre boliviano y madre peruana, nace en Bolivia el 15 de agosto de 1904. Casado con Florencia Monroy Gironda, con quien tuvo cuatro hijos: Rosa Angélica (+), Julia Florencia (+), Rosa Betshabé y Rómulo Jacinto, quien quedó en el vientre materno cuando su progenitor fue a la guerra.

Jacinto, al que los amigos y familiares le decían “Chato” por su baja estatura, era un gran deportista, hombre amable, dinámico y emprendedor. Trabajó por varios años en los almacenes de telas “Casa Cóndor” de La Paz, hasta que decidió impulsar su propio negocio, en el mismo rubro, en Puerto Acosta, provincia Camacho, que por entonces era un puerto menor del comercio internacional con Perú.

Rómulo y Betshabé, cuentan como dato anecdótico que el “Chato” fue el primero en llevar a esta pequeña población ubicada al occidente del departamento de La Paz, una vitrola generando expectativa y curiosidad en los campesinos que masivamente acudían a su almacen -ubicado en la plaza principal- para escuchar el sonido mágico que emanaba de la máquina. Allí por la compra de telas recibían de obsequio deliciosos caramelos.

Cuando los rumores de guerra llegaron, su familia materna radicada en Perú le aconsejó que se fueran a ese país. “No quiero que mis hijos me recuerden como un cobarde, si en necesario lucharé” -recuerda la Sra. Betshabé- en referencia a las afirmaciones de su padre.

Fue difícil para su esposa asimilar que Jacinto se fuera a la guerra porque económicamente dependía de el. Sus tres hijos pequeños y su estado de gestación empeoraban la situación. ”De su partida, sólo recuerdo un cálido beso en mi frente y la silueta de un hombre al que vi de espalda pasando el umbral de la puerta” dice su hija.

GUERRA DEL CHACO VISTA DESDE ADENTRO

Los hijos del sargento Jacinto ‘Chato’ Vargas, aseveran que en las cartas que recibió su madre no se percibía los difíciles momentos por los que pasaba su padre, seguramente para evitarle sufrimiento y tensión en su estado de gestación. Sin embargo, el tiempo transcurría y el desahogo se plasmaba en sus escritos dirigidos a un anciano amigo y vecino del lugar.

Vargas describía un escenario bélico con carencias y limitaciones que, día a día, afectaba física y psicológicamente a los soldados. Afirmaba: “Es un sitio desértico, plano y extenso, de suelo seco y agrietado, cubierto con algunos matorrales espinosos. Si no corremos el riesgo de ser atacados por serpientes venenosas, estamos expuestos a la picadura de los mosquitos y vinchucas”.

Sin duda, las inclemencias climáticas de un territorio rudo y agreste causaba grandes dificultades a los combatientes. El clima de esa región semi-tropical alcanzaba en verano a los 50° centígrados, temperaturas por debajo de 0° en invierno. Con una asombrosa polifonía sonora de los días y de las noches.

Rómulo y Betshabe Vargas hacen énfasis en remarcar que en varias misivas, su padre más que lamentarse por la falta de alimentos, expresaba su desesperación por la carencia de agua o de cualquier líquido que fuera tomable. Decía: “Los paraguayos les ponen bombas a los pozos de agua para que nos enfermemos”.

En la Guerra del Chaco, los pocos pozos y lagunas existentes tuvieron una importancia vital, pero la contaminación de sus aguas provocó muchas bajas por la disentería. Enfermedad que hacía estragos en personas sin medicamentos, mal alimentados y privados de agua.

“Escribía sobre la muerte: de la de otros y de la propia, sentía como si su vida fuera un hilo fino que se podía cortar en cualquier momento” Su hijo menciona también el olor a pólvora que enrarecía el ambiente y las dificultades de los soldados, de origen aymara, para adaptarse al lugar además de no comprender órdenes y labores de guerra porque no sabían nada de castellano”

La Sra. Betshabé afirma: “En cada línea y algún relato hemos tratado de reconstruir la personalidad, anhelos y frustraciones de ese hombre atrapado en su destino, al que no pudimos disfrutar ni como padre ni amigo”.

Conforme iban llegando las anheladas cartas también crecía el vientre de Florencia Monroy, su esposa, que esperaba ilusionada la reunificación familiar. Hasta que de pronto la comunicación cesó, en mayo de 1934. Los días, semanas y meses trascurrían en un silencio que le taladraba el alma. “Todos los días iba al correo, se sentaba en una precaria banca mientras revisaban la correspondencia y luego retornaba cabizbaja y sin palabras a su hogar”, se lamenta su hija.

“Ella nunca quiso imaginar lo peor, prefería pensar que lo habían capturado los pata pilas y que al cesar la guerra volvería”, añade su hijo.

CAPTURA Y MUERTE DE JACINTO VARGAS

La Sra. Florencia Monroy de Vargas, con su bebé recién nacido, se dirigió al Ministerio de Defensa, para indagar sobre su esposo. No obstante, no le pudieron dar ningún dato. Jacinto Vargas figuraba como desaparecido.

En 1935, cuando concluye la guerra y Paraguay devuelve a los prisioneros se esclarecen las circunstancias en las que el sargento Vargas había perdido la vida.

Para levantar el informe del Óbito de Guerra correspondiente a Jacinto Vargas Machicao, testificaron un compañero del regimiento Dos de Infantería; Nemesio Vera Campos y el estafeta Dionicio Apaza, quien estaba como prisionero del ejército paraguayo, desde el 2 de junio de 1934 a 1935.

El primer testigo expuso que a la conclusión de la batalla en Cañada Strongest, una parte del ejército boliviano asentado en esa región debía enviar una información importante a otro cuerpo del ejército. La persona designada para cumplir la misión, por temor, se dio a la fuga.

Al siguiente día se solicitó un voluntario para tan delicada tarea y fue Jacinto Vargas quien se ofreció. Acompañado por dos estafetas, el 2 de junio de 1934, uno de ellos Dionicio Apaza, avanzaron rumbo a su destino.

En un instante, sin que pudieran hacer nada para protegerse, vieron avanzar amenazantes a varios soldados paraguayos, muy bien armados. Uno de los estafetas huyó aterrorizado. En tanto, Jacinto “Chato” Vargas, tratando de evitar que la valiosa información caiga en manos del enemigo, metió el papel a su boca y lo masticó triturándolo con las muelas, operación que no pasó desapercibida para los soldados paraguayos.

“Uno de los paraguayos se acerca a mi sargento y le dice: así que tienes habilidad para masticar, no? querías evitar que leamos el papel? y de un culatazo le rompe la mandíbula” tal el testimonio de Dionicio Apaza.

Todo lo asentado en el óbito de guerra, con relación a ese episodio es escalofriante: luego que le cortaron la cabeza y le abrieron la tráquea trataron de armar la nota con los pedazos de papel que extrajeron del cuerpo sin vida del sargento Vargas. Al comprobar que era imposible, señala el informe de Apaza“ de rabia le sacaron sus muelas a punta de culatazos, algunas eran de oro y las amarraron en un pañuelo. Luego de golpearme, me tomaron prisionero”.

Para los hijos del heroico sargento Jacinto Vargas Machicao, el suceso de la captura y muerte de su padre fue un acto que los orgullecerá por siempre. Empero, dicen que hubieran preferido que entregue el papel y no pierda lo más valioso: su vida.

El resultado: su padre ni siquiera fue reconocido como un héroe nacional. La pensión de viudez que le dieron a su madre, no les alcanzaba para sobrevivir. Con amargura, recuerdan que fueron desalojados del sitio donde vivieron por no poder cubrir los alquileres, carecían de seguro social y tuvieron una niñez con muchas limitaciones.

A la fecha, sólo les queda contemplar a su padre en fotografías y leer las pocas cartas amarillentas que quedan. Rómulo Jacinto con concluye “Todos tienen un lugar a donde llevar flores, nosotros nunca supimos donde se perdieron los restos de ese hombre heroico, que sin pensarlo dos veces, entregó su vida por defender los hidrocarburos de Bolivia”.

DATOS

- La Guerra del Chaco, entre Paraguay y Bolivia, se libró desde el 9 de septiembre de 1932 hasta el 12 de junio de 1935, por el control del Chaco Boreal. Fue la guerra más importante en Sudamérica durante el siglo XX. En los 3 años de duración, Bolivia movilizó 195 000 soldados y Paraguay 120 000, que se enfrentaron en combates en los que hubo gran cantidad de bajas (31600 bolivianos y 30.000 paraguayos), y gran cantidad de heridos, mutilados y desaparecidos.

- Distintos tipos de enfermedades físicas y psicológicas, la característica hostil del teatro de operaciones y la falta de agua, además de mala alimentación produjeron el mayor porcentaje de bajas y afectaron la salud de los soldados sobrevivientes, a muchos de por vida.

- Este hecho obligó a la inversión de ingentes recursos económicos de ambos países, de por sí muy pobres. El Paraguay abasteció a su ejército con armas y equipos capturados en distintas batallas, además de haber adquirido mucho armamento y equipo sofisticado antes de la guerra. Terminada la guerra, algunos excedentes los vendió a España (Decreto-ley 8406, 15 de enero de 1937).

- El cese de hostilidades se acordó el 12 de junio de 1935. Bajo la presión de los Estados Unidos, por un tratado secreto firmado el 9 de julio de 1938, Paraguay renunció a 110 000 km² ocupados por su ejército al cese de las hostilidades.1 El Tratado de Paz, Amistad y Límites se firmó el 21 de julio de 1938 y el 27 de abril de 2009 se estableció el acuerdo de límites definitivo. La zona en litigio quedó dividida en una cuarta parte bajo soberanía boliviana y tres cuartas partes bajo soberanía paraguaya. Bolivia recibió una zona a orillas del alto río Paraguay.

miércoles, 21 de junio de 2017

Historia de la Guerra del Chaco en fotografías



El Museo de la Casa de la Libertad exhibe su colección de fotografías y objetos de la Guerra del Chaco que describen todo el proceso bélico, desde su inicio hasta el momento del acuerdo de paz.

La muestra “Historia Fotográfica de la Guerra del Chaco” relata cronológicamente la guerra desde la toma del fortín Chuquisaca o Pitiantuta, para los paraguayos, hasta el momento de la negociación de paz en Argentina, el 14 de junio de 1935. Es una colección propia de fotos y objetos del Museo de la Casa de la Libertad, y donaciones de ex combatientes, apuntó el jefe de Museo, Roberto Salinas.

“Lo que tratamos de hacer nosotros, en homenaje a nuestros ex combatientes, es mostrar a través de fotografías, de mapas, documentos, objetos, lo que fue el desarrollo de esta contienda bélica”, acotó.

La exposición de ingreso gratuito culminará el 30 de junio.



lunes, 19 de junio de 2017

Oruro en la Guerra del Chaco


Pinto brevemente la ciudad de Oruro fundada por Manuel Ascencio y Padilla el 1º de Noviembre de 1606, como Real Villa de San Felipe de Austria, resultado de su grandiosa riqueza industrial minera, convirtiéndose en centro minero. El 5 de septiembre de 1826 se creó el departamento de Oruro, a donde llegaban gentes de todos los países del mundo, criollos e indígenas que se entremezclaban en afán de trabajo, convirtiéndose en un centro cosmopolita. La ciudad fue extendiéndose hacia "Papel Pampa", contando con una población de 72.000 habitantes, más que la capital francesa.

Llevan en la sangre el deseo de Libertad, luego del movimiento subversivo de 1739 protagonizada por Vélez de Córdoba, que no tuvo éxito, el 10 de febrero de 1781, estalla el primer grito libertario de América, en la Villa de San Felipe de Austria; encabezado por los hermanos Rodríguez y Sebastián Pagador.

Estos valientes líderes fueron hechos prisioneros por los españoles, trasladados en penoso viaje hasta Buenos Aires, a las llamadas "Cárceles de Oruro", los condenados murieron sin juicio previo. Sus casas fueron quemadas y echadas con sal -para que no vuelvan a pararse- sin embargo, los orureños se levantaron de sus cenizas, una y otra vez, como el ave Fénix.

Por sus hechos históricos, Oruro inspiró al poeta Luís Mendizábal Santa Cruz, cuyo poema épico fragmentado dice:

El Licenciado Castro y Padilla, con la cruz en la diestra y señalando la horca para colgar herejes y desleales, hizo la fundación de la Real Villa de San Felipe de Austria de Oruro.

El coloniaje heroico, que transcurrió entre un canto de martillos sobre el pétreo regazo de las rocas, culminó en leyendas.

El gran sapo diabólico, los millares de hormigas y la monumental serpiente que iban a exterminar la ilustre Villa de San Felipe de Austria.

Fueron en piedra convertidos, sapo y serpiente monstruos y aún quedan las hormigas durmiendo el blanco sueño de la nada en los extensos arenales que dora el sol pampero, y todo por la gracia de un milagro que tuvo a bien hacer la dulce Virgen del Socavón.

Aquí, las gentes no preguntan de dónde viene el hombre cuando trae en sus manos la crispación dichosa del trabajo, bendita tierra de Oruro, eres la enamorada del gringo y del gitano.

Ciudad cosmopolita, crisol donde se funden todas las razas, es cimiente de renovación. Su potencialidad económica prodigiosa, encierra en sus montañas oro, estaño y otros minerales. Sede minera, su población apta para el trabajo creador de productos y venta de mercaderías cobra mayor relieve en pos de un mejor futuro para la Patria.

Durante la presidencia de Aniceto Arce, Oruro saborea los beneficios que reporta una locomotora. El ferrocarril penetra en la ciudad y el pueblo compuesto por ciudadanos de diversa nacionalidad, festeja la llegada del monstruo mecánico con bulliciosa algazara y entona el himno al trabajo y a la paz.

De esta forma se convierte en el centro vial del país, donde convergen todas las vías camineras, con sus avenidas asfaltadas, dotado del principal elemento: el agua más dulce y saludable; la primera ciudad con servicio de Teléfonos Automáticos que le sirvió para comunicarse con el interior y exterior del país.

Es la primera ciudad deportiva que cuenta con el "Oruro Royal", fundado el 26 de mayo de 1896. Fue semillero de deportistas, contaba con fútbol, atletismo, golf, tenis, box, ciclismo, motociclismo, pelota al canasto o básquetbol y pelota de mano o k´ajcha. Estas disciplinas se practicaban en canchas de la zona norte.

Oruro durante los años que duró la Guerra del Chaco, pese al horror de la misma, enfrentó una misión revolucionaria y digna, para no quedar estancado en el presente. La naturaleza es pródiga con Oruro, la riqueza minera no se agota. Por el intenso trabajo que practican se la nombra Capital Industrial de Bolivia.

Por sus tradiciones y leyendas es "Capital Folklórica de Bolivia ". Actualmente muestra al mundo su flamante título que le otorgó la Unesco, con la Declaratoria a su Carnaval como Obra Maestra de Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.

RECLUTAMIENTO

Mensaje de Arturo Borda, a los muchachos que partían hacia el frente:

"¡Arriba corazones! Para no desmayar en el deber y la obligación conciencial de avanzar hacia la reintegración de nuestros territorios usurpados; y no precisamente por su significado presente, sino que por su importancia en lo porvenir.

Haced por comprenderme, compatriotas; os ruego; poned toda vuestra atención, porque no en vano se está inmolando por la patria, nuestra juventud llena de energía de ideal y pasión, que en la hora trágica es lira de sangre, canto de muerte, el resurgir de raza en el Chaco Boreal.

De manera que es urgente alzar y levantar la conciencia del pueblo, de la nación, del Estado, de la Patria y de la raza: alzar la conciencia de la victoria y el triunfo individual y colectivo, en la defensa de la tierra madre, defensa intelectual, material y moral, con todas las facultades de la vida, porque estamos hartos ya de pérdidas territoriales, por muy gloriosas que hayan sido en el heroísmo inútil; ya que fatalmente enseguida de cada pérdida territorial llegan otras muchas, hasta forjar la impotencia y la incapacidad de los pueblos. Por eso es necesario troquelar en nosotros la idea, el ansia, la fe y la conciencia de nuestra potencia, y porque es ya una honda fe y la conciencia nacional de que tendremos pese a todo y todos, ¡comunicación libre y directa con el mundo!"

Partieron al frente junto con muchos otros ciudadanos orureños, Juan A. Camargo en el Regimiento Camacho, Humberto Gómez Alcocer estudiante de la Facultad de Ciencias Económicas, Luis Edmundo Aróstegui, Jorge Ampuero Ramallo, Manuel Sánchez Arteaga, Luis Cueto, Desiderio Gómez García, Agustín Ramos, José Ramos Zeballos (hijo), Mario Ramos Zeballos, Alfredo Zeballos Leman (auxiliar de medicina) y estudiantes orureños. Diciembre de 1932.

Aviso: Comandancia de la Primera División: Convocatoria a Clases Voluntarios

Se convoca a todos los clases que voluntariamente quieran enrolarse en las filas del ejército, bajo las siguientes condiciones:

1. Los cabos y sargentos egresados de las filas del Ejército que hayan tenido buena conducta y capacidad de comando serán aceptados como instructores en las reservas que se organizan. La capacidad de los inscritos, deberá ser comprobada con la Libreta de Servicio Militar u otro documento.

2. Los sargentos y cabos aceptados, percibirán el siguiente haber mensual:

SARGENTOS: Bs. 60, con opción a la ropa interior y el uniforme.

CABOS: Bs. 40, con opción a la ropa interior y el uniforme.

Las inscripciones se encuentran abiertas en la Secretaría de la Comandancia de la Primera División. Oruro.

Comandancia de la Primera División. Aviso Militar

Por disposición del Estado Mayor General, los conscriptos del año 1933 no se presentarán de inmediato. Oportunamente se hará la convocatoria respectiva; mientras tanto todos los inscriptos del indicado año permanecerán en sus hogares.

Oruro 3 de enero de 1933.- Teniente Coronel Murguía, Comandante .Accidental de la Primera Compañía. Don José Enrique Peña se ha enrolado. Tenemos conocimiento de que ha sido destinado dentro de los servicios Auxiliares, al Hospital Militar número 15 donde prestará importantes servicios.

Don Rafael Ulises Peláez, autor de "Ronquera del Viento´´, mañana parte al tiente incorporado en la "Batería López", alto valor intelectual de Oruro, enviará sus impresiones desde el frente. Por otra parte, nada justo sería que sigan ocupando cargos públicos algunas personas que hasta la fecha han venido rehuyendo su presentación en los cuarteles; mientras que precisamente se cometan injusticias y desventajas a las familas de aquellos jóvenes que acuden al primer llamado de la patria Se espera que con estas consideraciones el problema de la familia Capriles sea solucionado por las autoridades.

Los muchachos del periódico "LA PATRIA", en el Ejército Nacional

"Ya en muchas ocasiones, con motivo de que uno a uno se nos han ido a la campaña, hemos tenido que referirnos a los muchachos que desde la redacción de este diario, haciendo labor de sacrificio y hasta de privaciones, todos los días se dedicaron a difundir valientemente sus ideas. Muchas veces tuvieron que ponerse frente a un público incomprensivo y hostil, pero siempre todos ellos lograron imponerse por su labor altiva y honorable".

"Recordamos con cariño a todos ellos, cuyos nombres suenan aún en nuestros oídos. Los recordamos con más cariño a todos ellos que fueron buenos camaradas en la labor de todos los días por lo mismo que ahora están ausentes del hogar común".

Ahora son otros muchachos más que se van, Eduardo Ocampo Moscoso con cuyas inquietudes nos habituamos tanto, y cuya vigorosa labor amerita toda ponderación, viaja hoy al sudeste como antes su puesto del deber estaba en la redacción, hoy, lo sabe él que su puesto está en el Chaco. Y va alegre y comprensivo siempre, a cumplir su deber allí también´. Ernesto Vaca Guzmán, el buen "fiero", que se ha destacado con nitidez en todas las lides del pensamiento, también se va. Lleva a la guerra su espíritu inmenso y la realidad de su humorismo y su alegría. Como entre sus compañeros de universidad y sus amigos, Ernesto Vaca Guzmán, quizá el más sacrificado de los periodistas y de los escritores jóvenes, en el cuartel, se ha hecho de buenos compañeros y admiradores por su inquietud y su temperamento juguetón. Sabe él que a la guerra también hay que "arrancarle sonrisas". Rafael Ulises Peláez, el cronista dilecto, es otro de los muchachos que viaja hoy. Remberto Capriles Rico, que aunque permaneció en este último tiempo alejado de la redacción, siempre es considerado como un miembro más de esta casa. Unido a los tres nombrados hace un grupo selecto. A todos ellos, en el momento emocionado de la despedida, les abrazamos, sintiendo la inquietud del alejamiento, ya que son miembros de una sola familia, la cual queda seccionada por el momento hasta que los que se han ido regresen con la victoria.

Incorporados

Fueron incorporados al Ejército por Orden del Estado Mayor General los siguientes reservistas de servicio auxiliar: Dr. Benigno Guzmán Bozo, Dr. H. Prado Barrientos, José E. Peña, quienes serán distribuidos en distintas reparticiones militares, asimismo serán incorporados los señores Hernán Cortez B, Luis Rodolfo Viscarra Urquidi, Enrique Cárdenas Condarco y José Gonzáles.

Marcharon también los ciudadanos que desempeñaban labores administrativas dentro de la sociedad orureña como don señor Luis Humberto Beltrán, especializado en el manejo de mortero, arma de artillería utilizada por el Regimiento Camacho Jefe de la Policía de Seguridad de Oruro, que durante la contienda fue herido en la parte dorsal que le imposibilitó caminar, Lucas Solo, su estafeta, que lo acompañó y cuidó de él hasta su muerte, con la ayuda de otro soldado construyó un ataúd y Io enterró con modestas pero emocionadas honras fúnebres en el cementerio del Fortín. Soto Villca, fue Guardia de la Intendencia Municipal de Oruro.

Arsenio Pinza Polar redactor del Diario de La Mañana.

Luis Mendizábal Santa Cruz, periodista, poeta y escritor. Retornó herido de bala, en la estación Central fue recibido por una multitud de paisanos que le rindieron un homenaje.

Gilberto Rojas, el mayor compositor musical de la historia de nuestro país participó en la contienda habiéndose destacado en la Guerra del Chaco fue ascendido al grado de Cabo.

Luis Llosa Beckrich, se dedicó con denuedo a defender el territorio de nuestra patria y obtuvo el rango de Cabo.

Capltán Arturo Vallle Peralta, quien cayó con su avión en el Fortín Toledo durante un bombardeo.

Aviador Rafael Pabón con su copiloto, el Subteniente Mario C., después de derribar a varios aviones paraguayos, cayeron en el sector de la Florida.

Capitán Alfredo Pacore Moscoso, que fue derribado durante la contienda.

Aviador Emilio Beltrán López, quien sobrevivió a la contienda.

Padres Franciscanos

Los religiosos de esta orden también fueron a la guerra, como Capellanes de guerra, en el campo de batalla fueron muy útiles curando a los heridos, y a los enfermos, nunca como en ese momento para demostrar su amor al prójimo.

Morenada Cocanis

Los miembros de este conjunto folklórico, se enrolaron para marchar al frente, dejando a Oruro sin su Carnaval durante el tiempo que duró la contienda.

Viajeros

Con dirección al frente de operaciones, hoy se ausenta el Mayor N. López, el Dr. Francisco Cortéz, y los señores Emilio Linarez y Antonio Ribera.

Enrolados profesores de Secundaria

Maestros de establecimientos fiscales de instrucción secundaria se enrolaron en el Ejército Nacional, ellos son del Colegio Bolívar: Ulises Peláez, profesor de inglés y Hugo Dávila, profesor de Aritmética. Del Liceo de señoritas Pantaleón Dalence, Rodolfo Irahola, profesor de Química.

Emboscados

El pueblo insiste en que las autoridades militares deben hacer respetar las leyes, intensificando la campaña para que a los cobardes se los envié a la línea de fuego, porque se pasean con impavidez en nuestras ciudades y en los pueblos de provincias y otros lugares. Se impone un castigo ejemplar para esos malos ciudadanos que pegados a sus empleos, otros ocultos en sus casas, y/o porque se han hecho declarar inhábiles y algunos, socapados por sus propios padres, rehuyen sus deberes patrióticos como ciudadanos bolivianos.

Diputado solicita su incorporación al Ejército Nacional

El Diputado Roberto Gómez, representante de la Provincia Poopó de Oruro, dirigió un oficio al Ministro de Guerra, pidiendo su incorporación en el Ejército Nacional y partir de inmediato al Chaco.

jueves, 15 de junio de 2017

Beneméritos de la Guerra del Chaco son homenajeados en cinco departamentos



Los sobrevivientes de la Guerra del Chaco (1932-1935) fueron homenajeados en cinco departamentos del país para conmemorar los 82 años del cese de hostilidades. Según el ministro de Defensa, Reymi Ferreira, en el país solo quedan cerca de 100 excombatientes.

En Chuquisaca, Santa Cruz, Cochabamba, Beni y Tarija se realizaron diferentes actos para los excombantientes, sin embargo, el principal fue el de Villa Montes, que contó con la presencia del Presidente Evo Morales.

Evo Morales durante los actos conmemorativos por el 82 aniversario del cese de hostilidades con Paraguay, en Villamontes. Foto: ABI

En la ciudad de Sucre los actos de homenaje se efectuaron en las plazas Cochabamba y 25 de Mayo. Autoridades y familiares de los beneméritos realizaron una misa de campaña y ofrendas florares en el mausoleo de los héroes caídos en esa contienda bélica.

"Hace 82 años también se llevó a cabo una misa de campaña por el cese de hostilidades por todos los grandes y valerosos combatientes bolivianos que estuvieron en la Guerra del Chaco, este miércoles estamos replicando ese episodio de la historia, nos sentimos emocionados y honrados”, manifestó el historiador chuquisaqueño Guillermo Calvo.

Similar acto se realizó en Cochabamba donde la Gobernación, Brigada departamental, las Fuerzas Armadas y estudiantes de diferentes colegios rindieron homenaje a los beneçeritos.

Asimismo, el sector FEDEXCHACO del cementerio Parque de las Memorias, donde descansa los restos de al menos 51 beneméritos, fue embanderado con la tricolor y honrado con arreglos florales.



En Santa Cruz los el acto se llevó a cabo en el municipio de San Ignacio de Velasco. El excombatiente Abelino Alcócer (102) fue condecorado.

En Beni el acto se llevó en la plaza principal, José Ballivian, en Trinidad. "De acuerdo al historiador Arnaldo Lijeron, todavía están con vida en Santa Cruz, Marcial Caballero Velasco y Ángel Molina Barros; en Trinidad, Ángel Arrázola Guardia y en Riberalta, Enrique Suárez Heker", detalló El presidente de la Asociación de Hijos y Descendientes de Beneméritos de la Guerra del Chaco, José Luis Ibáñez.

La Guerra del Chaco fue librada entre 1932 y 1935 por el control del Chaco Boreal. Fue la guerra más importante en Sudamérica durante el siglo XX. Bolivia movilizó 250.000 soldados y Paraguay 120.000, con el saldo de 60.000 bolivianos muertos.

A través de un Decreto Supremo en 1968, se instituyó al 14 de junio como el "Día del Excombatiente”. Esa gestión los excombatientes recibirán Bs. 1.000 de incremento a su renta vitalicia.

miércoles, 14 de junio de 2017

Jóvenes indígenas y mujeres, héroes anónimos

Casi tres años duró la Guerra del Chaco entre Bolivia y Paraguay (1932-1935), considerada por algunos historiadores como la más importante durante el siglo XX que se vivió en Sudamérica; la historia por lo general nos muestra hechos y datos concretos de ofensivas y defensivas del país, y de los ataques del cual el Ejército boliviano salió triunfante o en derrota; pero como en cada conflicto existen sectores que sin llevarse crédito alguno han sido protagonistas fervientes de los entretelones de la historia boliviana.

DEFENSORES

Si bien la juventud en muchas ocasiones es considerado el futuro de la nación, en esos años fue el presente del país, quienes con su mucha o corta experiencia en la vida, estaban defendiendo Bolivia a costa de sus vidas; muchos de éstos héroes anónimos no precisamente eran de capitales de departamento, más al contrario provenían del área rural, otra población de la cual poco o nada se menciona en la historia, son las mujeres, que con fortaleza espiritual despedían a sus familiares con la esperanza de un reencuentro.

La participación de la juventud fue esencial en la zona de batalla, ya que miles de jóvenes se enlistaron al Ejército, obligados o por cuenta propia, para defender los intereses territoriales del país, pero dentro de estos grupos estaba la juventud indígena, pues el clarín de la guerra no escogió a los soldados, porque todos los hombres en edad o sin edad para combatir, se sintieron convocados.

BENIANOS

La juventud beniana, según el libro "Hazaña beniana en la Guerra del Chaco", fue un sector que se sintió en la obligación de ser parte de las cruentas batallas, por ello se encuentran entre los soldados benianos que marcharon hacia el Sur, nombres de todos los pueblos autóctonos: Trinitarios, ignacianos, javerianos, loretanos, canichanas, movimas, itonamas, baures, cayubabas, tacanas, etc.

Apellidos como: Amutari, Araona, Chuqui, Guarimo, Malala, Chayana, Chuvirú, Chicaba, Parari, Tereba, Gualiani, Guasimo, Ipamo, Macagua, Mucubono, Noco, Noe, Guarúa, Yuco, Tibi, Chori, entre muchos otros, que regaron con su sangre suelo boliviano, ambicionado por los "pilas" y las trasnacionales del petróleo.

La mujer no se quedó atrás, su apoyo fue fundamental en esos largos días de conflicto, pues no solo no solo fueron el apoyo moral de sus ahijados, hijos, hermanos o esposos, ni solamente el reemplazo a los hombres en los trabajos varoniles, no solamente estuvieron como enfermeras socorriendo a los heridos, la fortaleza de la mujer boliviana rompió esquemas y estereotipos machistas que en ese entonces eran más arraigados en la sociedad.

La beniana Bertha Barbery Moreno, intrépidamente, se alistó disfrazada de hermano menor de su esposo combatiente, y fue asignada al manejo de ametralladora, participó en los últimos meses de la guerra en acciones importantes.

Muchas otras mujeres, madres, esposas, hermanas e hijas, realizaban sesiones espiritistas para saber sobre la salud de sus familiares en combate, ese tipo de actividades ya era parte de la vida cotidiana en ese tiempo, tal era el convencimiento que cuando la noticia era trágica, las sesiones terminaban en llanto.



FUENTE: "Hazaña Beniana en la Guerra del Chaco"

AUTOR: Sociedad de Estudios Geográficos e Históricos del Beni

Fases de la Guerra del Chaco

La Guerra del Chaco (1932-1935) fue una de las más cruentas de la historia de la humanidad. No solo fue una contienda entre los hombres de dos naciones que peleaban por un pedazo de territorio, sino fue más que ello, en la que el honor y el valor se enfrentaron para salir airosos en cada batalla.

Los soldados no solo pelearon con el enemigo, sino también lo hicieron con su propio "yo", una mezcla de sentimientos indescriptibles, conscientes que la muerte sería el premio a su esfuerzo o el desastre para sus familias, quienes en vilo esperaban a sus hijos, el tan añorado regreso.

También se midieron fuerzas políticas, de las que Bolivia, siempre perdió por el predominio de intereses personales de quienes comandaron la nación en ese entonces, no solo civiles, sino también militares.

Hoy 14 de junio de 2017 se recuerdan 82 años del Cese de Hostilidades entre ambos países, por ello, es necesario hacer un alto en la historia para resumir la Guerra del Chaco en procesos, como nos los permite hacer doña Elvira Cárdenas Román, autora del libro "Oruro en la Guerra del Chaco".

PRIMERA FASE

Laguna Chuquisaca 14 de junio de 1932 (Pitantuta)

Retoma del Fortín Alihuatá, 11 de marzo de 1933



Laguna Chuquisaca

Toma de Corrales

Toma de Toledo

Toma de Boquerón

Ocupación de Huijay

Ocupación de Rojas Silva

Toma de Bogado

Cerco de Boquerón

Repliegue de Arce a Kilómetro 7

Defensa de Murguía

Toma de Platanillos

Defensa de Kilómetro 7

Primer ataque a Nanawa

Ataque a Toledo

Retoma de Alihuatá.

SEGUNDA FASE

Retoma de Alihuatá, 11 de marzo de 1933

Hasta "El Carmen", 22 de Noviembre de 1934

Retoma del Fortín Alihuatá y Crespo 31

Ofensiva de la 9na. División hacia Arce

Ofensiva de la 4ta. División hacia Gondra

Tercer ataque a Fernández

Segundo ataque a Nanawa

Cerco de la 4ta. División en Gondra

Toma de Rojas Silva

Ataque a Bullo

Ocupación de Rancho 8

Toma de Pirijuyo

Ataque de la 4ta. División a Gondra

Cerco de Campo Grande

Repliegue de la 4ta. División y 9na. División a puerto Urey-Campo 31

Cerco de Campo Vía

Cerco en la China

Batalla de Cañada Strongest

Segunda batalla de Condado

Batalla Laguna Loa y Campo Santa Cruz

Defensa de Carandaití a La Faye

Avance hasta Pozo del Burro

Ofensiva a Algodonal

Ataque a la Rosa

Ataque a Picuiba

Operaciones ofensivas y defensivas en el sector El Carmen.

TERCERA FASE

Batalla de El Carmen, 27 de Noviembre de 1934

Hasta cesación de fuego en Villa Montes, 14 de junio de 1935

Batalla de Ñancorrianza

Batalla de Villa Montes

Batalla de Laguna Camatindi Tucuarandy

Ofensiva del Sector Central

Retoma de Boysibe y avance hasta Huirapidinde Mandeyapiura

Retoma de Tarairí

Retoma de Charagua

Cerco enemigo en Pozo Tigre y Pozo Barbado

Toma de Piquerenda y Loma Vistosa

Repliegue de la 7ma. División a la Rosa

Transporte del Cuerpo del Ejército de Bolivia a la línea de Ibibobo-Capirenda-Huirapitindi

Defensa de dicha línea en acciones parciales

Ataque enemigo al descanso Santa Fe

Continuación del repliegue a la línea de Villa Montes, Serranías Aguaragüe, Charagua, Parapeti.

Soldados ofrendaron sus vidas defendiendo el fortín Boquerón

El fortín Boquerón, era algo parecido a una isla en medio del monte rodeada de pajonales con un pozo de agua en el centro.

Este fortín, fue defendido por los soldados bolivianos como quien diría "a capa y espada", pues lucharon incluso ofreciendo sus vidas por el Boquerón, eran 619 defensores que se encontraban en este sector del Chaco, comandados por el coronel Manuel Marzana.

En el libro del mayor Alberto Taborga, titulado "Boquerón", relata de forma detallada los días que pasaron los soldados bolivianos, aquellas jornadas en las que lo único que miraban cuando descansaban en la campaña era un inmenso cielo y escuchaban sonidos de animales y pájaros que eran parte del hábitat de la región.

Se tiene como testimonio de lo vivido en la Guerra del Chaco, los diarios que escribieron los soldados, en los que quedaron grabados todos los hechos que sucedieron y que sufrieron en carne propia, es el caso de uno de ellos que recuerda desde cuando fue llamado para cumplir con su deber cívico.

Así relata este soldado, que vivía en Uncía y luego fue llamado por la Patria para defender el territorio bolivianos de las tropas paraguayas que intentaban apropiarse de la heredad nacional.

El soldado cuenta sus días vividos en el Chaco, donde, aparte de vivir la conflagración bélica, también recuerda algunos rituales de las tribus nómadas, que habitaban en este lugar.

También rememora algunas anécdotas, incluso graciosas, por ejemplo una noche uno de los comandantes escuchó un sonido como el de armadura, pensó de inmediato que era el enemigo y avisó a la tropa, entonces esperaron en guardia el amanecer, y cuando ya se podía ver con claridad, descubrieron que eran las mulas que se habrían soltado para ir en busca de comida.

Muchos historiadores y autores de otros textos, califican al libro "Boquerón" como aquel que muestra detalladamente la vivencia de valientes y sacrificados soldados que estuvieron dispuestos a dar su vida por la Patria.

Y cumplieron a cabalidad aquella divisa que dice ¡No hay que temer a la muerte cuando es gloriosa y quién muere por su Patria, sigue viviendo!, pues estos valientes soldados ofrendaron su vida por Bolivia.

Adios Oruro de el Alma Una canción que nació en el mismo seno de la Guerra

Son muy pocos los bolivianos que podrían decir que no conocen la canción "Adiós Oruro del alma", muchos la relacionan con sentimientos diferentes de alguien que abandona su ciudad en busca de nuevas experiencias, queriendo el triunfo personal, pero la verdad es que es una cueca nacida en el seno mismo de la Guerra del Chaco.

Compuesta por Jaime Medinacelli Ressini, nacido en Sucre, un 29 de junio de 1911. Realizó sus primeros estudios en el Seminario Conciliar y el secundario en el colegio "Don Bosco", donde ya empezó a mostrar sus dotes artísticos, por lo que se decidió estudiar música con los maestros italianos, Prieto Bruno y José Bonelli durante cinco años, logrando titularse como maestro en Artes Gráficas y Musicales.

GUERRA

Para 1933, la guerra era inminente por lo que miles de jóvenes bolivianos se enlistaron al Ejército Nacional para defender las tierras chaqueñas de la invasión paraguaya, y Jaime Medinacelli, se reunió con todos estos heroicos muchachos que impulsados por el amor patriótico, nunca dudaron en marchar hacia la guerra.

Cada día, miles de jóvenes se reunían en la Estación del Ferrocarril de Oruro, donde los valerosos muchachos se disponían a vivir una "cruzada", como una aventura de la que muchos no regresarían.

Siguiendo la valentía de muchos de sus amigos, Jaime Medinacelli Ressini decidió enlistarse para ir a pelear al Chaco, fue el cuartel modelo de ese entonces, hoy el Regimiento 1 de Artillería "Mayor General Eliodoro Camacho"; el que lo acogió para prepararlo antes de ir a la batalla.

CUECA

Y como era su característica, siempre llevaba la música en su sangre, por lo que una canción se fue gestando en las trincheras junto a sus compañeros, del batallón 47 de Infantería, la que adoptaron como uno de sus himnos.

En ritmo de cueca cantaban: "Adiós Oruro del alma linda ciudad de mis sueños, ya no volveré a tus calles ni pisaré tus arenas. A la virgen del Socavón le ofrezco mis sufrimientos y a vos negrita querida te ofrezco mi corazón".

Esa canción estaba lista para el momento preciso, cuando a Medinacelli y sus compañeros les tocó estar en la Estación del Ferrocarril, donde espontáneamente, todos y cada uno de ellos, sabiendo que posiblemente no retornarían de este viaje, empezaron a cantar la cueca.

La emoción fue grande, cuando el sentimiento de aquellos que se quedaban en la estación, familiares y amigos, al escuchar esta melodía se "soltaron" en llanto, porque sabían que muchos de ellos no retornarían con vida, por lo que no fue difícil popularizar esta melodía.

Según los datos históricos, fueron cerca de 15.000 jóvenes orureños que cantaron esta canción en la Estación del Ferrocarril, quienes no regresaron de la acción bélica, pero Jaime Medinacelli Ressini fue uno de los pocos afortunados que retornaron con vida.

Como otro de los legados de Medinacelli, organizó diferentes grupos como el conjunto "Kollasuyo", que estaba integrado por Jaime Medinacelli, que tocaba la quena, flauta y pinquillo, Tito Melgar en la guitarra; Rafael Ortiz Dupleich, Guillermo Nisttahuz Vergara.

Además que compuso "El minero", dedicado a los hombres que trabajan en el subsuelo, que fue grabado y popularizado por el conjunto Savia Andina en 1980.



Adiós Oruro del Alma

De: Jaime Medinacelli Ressini



Adiós Oruro del alma

linda ciudad de mis sueños

(ya no volveré a tus calles

ni pisaré tus arenas) bis.



A la Virgen del Socavón

le ofrezco mi sufrimiento

(y a vos negrita querida

te ofrezco mi corazón) bis.



La, la, la, la, la, la

(y a vos negrita querida

te ofrezco mi corazón) bis.

El reclutamiento de orureños en la Guerra del Chaco

Oruro, durante los años que duró la Guerra del Chaco, fue también contagiado por el sentimiento de profundo patriotismo que emergía de todos los rincones del país, y pese a que sabían que les esperaba un viaje difícil, antes de llegar al campo de batalla, y otro al permanecer en él, muchos muchachos orureños partieron al frente de batalla; alentados por el deseo de defender la patria, los reclutas se embarcaron en los vagones del tren con la firme intención y la esperanza de volver victoriosos.

El aviso de convocatoria a todas las clases que voluntariamente deseaban enrolarse a las filas del ejército, ponía las siguientes condiciones: Los cabos y sargentos egresados de las filas del Ejército que hayan tenido buena conducta o capacidad de comando serán aceptados como instructores en las reservas que se organizan, la capacidad de los inscritos deberá ser comprobada con la Libreta de Servicio Militar u otro documento; los sargentos y cabos aceptados percibirán el haber mensual de 60 bolivianos con opción a la ropa interior y el uniforme, para los sargentos de 40 bolivianos con la opción de ropa interior y también uniforme; las inscripciones se realizaron en la secretaría de la Comandancia de la Primera División.

Uno de los avisos militares de la época, anunciaba la disposición del Estado Mayor General, donde los conscriptos del año 1933, no se presentarían de inmediato, pues oportunamente se les haría conocer la convocatoria respectiva, mientras tanto todos los conscriptos del indicado año debían permanecer en sus hogares.



RESERVISTAS

Fueron incorporados al Ejército por Orden del Estado Mayor General, los reservistas de servicio auxiliar: Dr. Benigno Guzmán Bozo, Dr. H. Prado Barrientos, José E. Peña, distribuidos en distintas reparticiones militares, asimismo, los señores Hernán Cortéz B., Luis Rodolfo Vizcarra Urquidi, Enrique Cárdenas Condarco y José Gonzales.

Marcharon también varios ciudadanos que desempeñaban labores administrativas dentro la sociedad orureña, como Don Luis Humberto Beltrán, especializado en el manejo de mortero, arma de artillería utilizada por el Regimiento Camacho; además el jefe de la Policía de Seguridad de Oruro, que durante la contienda fue herido en la parte dorsal, lo que le imposibilitó caminar.

También se incorporaron otros orureños como Arsenio Pinza Polar, redactor del Diario de la Mañana; Gilberto Rojas, el mayor compositor de la historia del país, destacándose en la contienda; Luis Mendizábal Santa Cruz, periodista, poeta y escritor quien retornó herido de bala y recibido por una multitud de paisanos; Luis Llosa Beckrich; Capitán Arturo Valle Peralta, cuyo avión cayó en el Fortín Toledo en un bombardeo.

El recordado aviador Rafael Pabón, después de derribar varios aviones paraguayos cayó en el sector de Florida, entre tantos otros nombres que se pueden destacar.

Los religiosos de la Orden de los Padres Franciscanos también fueron a la guerra, en el campo de batalla fueron muy útiles curando a los heridos; y otro hecho curioso es la participación de los integrantes del conjunto folklórico Morenada Cocanis, quienes se enrolaron para marchar al frente, dejando a Oruro sin su Carnaval durante la contienda.

Estos fueron algunos hechos que marcaron el periodo de reclutamiento de orureños, en la contienda bélica del Chaco, muchos de estos nombres recordados, no solo por su participación en la guerra, sino por el aporte realizado durante su vida desde diferentes ámbitos.



- Extraído del libro "Oruro en la Guerra del Chaco" de Elvira Cárdenas Ramón