Temas
- 6 de Agosto
- Academia Boliviana de Historia
- Batalla de Aroma
- Batalla de Ayacucho
- Batalla de Bahía
- Batalla de Ingavi
- Batalla de la Tablada
- Batalla de Suipacha
- Batalla del Alto de la Alianza
- Beni
- chu
- Chuquisaca
- Cochabamba
- Deportes
- Día de la Madre
- Día del Maestro
- Día del Mar
- Día del Periodista
- Día del Trabajo
- Días Especiales
- Dictadura
- Economia
- Efemerides
- El Alto
- El Chaco
- El Litoral
- Elecciones
- Exploradores
- Fotos
- Golpes de Estado
- Guerra de la Independencia
- Guerra del Acre
- Guerra del Chaco
- Guerra del Gas
- Guerra del Pacifico
- Guerra Federal
- Guerrilla de Teoponte
- Guerrilla del Che Guevara
- Heroes
- Héroes
- Heroinas
- Himnos
- Historia prehispánica
- Historiadores
- Incas
- Industria
- Juan Mendoza y Nernuldes
- La Audiencia de Charcas
- La Colonia
- La Conquista
- La Paz
- Leyendas
- Mineria
- Monumentos
- Notas de Interes
- Oruro
- Pando
- Período Formativo
- Personajes
- Potosi
- Presidentes
- Revoluciones
- Santa Cruz
- Señorios
- Simbolos Patrios
- Tarija
- Tierras Bajas
- Tiwanacu
- Tratados
- vide
- Videos
Buscador
Mostrando entradas con la etiqueta Notas de Interes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Notas de Interes. Mostrar todas las entradas
miércoles, 29 de mayo de 2019
miércoles, 27 de febrero de 2019
LEY N° 1129 - Patrimonio Cultural Material del Estado Plurinacional de Bolivia, al Sitio Arqueológico “Piñami”
LEY N° 1129
LEY DE 04 DE DICIEMBRE DE 2018
LEY DE 04 DE DICIEMBRE DE 2018
EVO MORALES AYMA
PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DEL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA
Por cuanto, la Asamblea Legislativa Plurinacional, ha sancionado la siguiente Ley:PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DEL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA
LA ASAMBLEA LEGISLATIVA PLURINACIONAL,
DECRETA:ARTÍCULO 1. Se declara Patrimonio Cultural Material del Estado Plurinacional de Bolivia, al Sitio Arqueológico “Piñami”, como expresión cultural e histórica, ubicado en una superficie aproximada de 2.786,02 metros cuadrados (m²), en el Distrito V, Manzana H de la Urbanización Quechisla, Zona de Piñami, del Municipio de Quillacollo de la Provincia Quillacollo del Departamento de Cochabamba, conforme a certificación del área y Ordenanza Municipal N° 033/2006 de fecha 3 de octubre de 2006, emitidas por el Gobierno Autónomo Municipal de Quillacollo.
ARTÍCULO 2. El Órgano Ejecutivo a través del Ministerio de Culturas y Turismo, en coordinación con el Gobierno Autónomo Departamental de Cochabamba y el Gobierno Autónomo Municipal de Quillacollo, en el marco de sus competencias establecidas en la normativa vigente, podrán realizar acciones de promoción, difusión, fortalecimiento y protección del Sitio Arqueológico “Piñami”.
Remítase al Órgano Ejecutivo para fines constitucionales.
Es dada en la Sala de Sesiones de la Asamblea Legislativa Plurinacional, a los veintisiete días del mes de noviembre del año dos mil dieciocho.
Fdo. Leónidas Milton Barón Hidalgo, Lilly Gabriela Montaño Viaña, Efraín Chambi Copa, Erwin Rivero Ziegler, Alicia Canqui Condori, Margarita del C. Fernández Claure.
Por tanto, la promulgo para que se tenga y cumpla como Ley del Estado Plurinacional de Bolivia.
Casa Grande del Pueblo de la ciudad de La Paz, a los cuatro días del mes de diciembre del año dos mil dieciocho.
FDO. EVO MORALES AYMA, Alfredo Rada Vélez, Wilma Alanoca Mamani.
martes, 26 de febrero de 2019
LEY N° 1128 - Declarar el 21 de junio de cada año, “Año Nuevo Andino Amazónico Chaqueño”, como manifestación y expresión de tradición,......
LEY N° 1128
LEY DE 26 DE NOVIEMBRE DE 2018
LEY DE 26 DE NOVIEMBRE DE 2018
EVO MORALES AYMA
PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DEL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA
PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DEL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA
Por cuanto, la Asamblea Legislativa Plurinacional, ha sancionado la siguiente Ley:
LA ASAMBLEA LEGISLATIVA PLURINACIONAL,
DECRETA:ARTÍCULO 1. La presente Ley tiene por objeto declarar el 21 de junio de cada año, “Año Nuevo Andino Amazónico Chaqueño”, como manifestación y expresión de tradición, cosmovisión y saberes ancestrales de las Naciones y Pueblos Indígena Originario Campesinos del Estado Plurinacional de Bolivia.
ARTÍCULO 2. Las ceremonias y rituales durante esta jornada de revalorización de nuestras culturas, se efectuarán en los sitios sagrados de acuerdo a las cosmovisiones de las Naciones y Pueblos Indígena Originario Campesinos.
ARTÍCULO 3. El Órgano Ejecutivo a través del Ministerio de Culturas y Turismo, en coordinación con las entidades territoriales autónomas departamentales y municipales involucradas, en el marco de sus competencias, quedan encargados de su promoción y celebración.
Remítase al Órgano Ejecutivo para fines constitucionales.
Es dada en la Sala de Sesiones de la Asamblea Legislativa Plurinacional, a los veintiún días del mes de noviembre del año dos mil dieciocho.
Fdo. Lineth Guzmán Wilde, Lilly Gabriela Montaño Viaña, Patricia M. Gómez Andrade, Erwin Rivero Ziegler, Alicia Canqui Condori, Margarita del C. Fernández Claure.
Por tanto, la promulgo para que se tenga y cumpla como Ley del Estado Plurinacional de Bolivia.
Casa Grande del Pueblo de la ciudad de La Paz, a los veintiséis días del mes de noviembre del año dos mil dieciocho.
FDO. EVO MORALES AYMA, Alfredo Rada Vélez, Wilma Alanoca Mamani.
domingo, 17 de febrero de 2019
LEY N° 1113 - Se declara Patrimonio Cultural Material Mueble del Estado Plurinacional de Bolivia, al Archivo Documental Histórico que conforma el SiDIS
LEY N° 1113
LEY DE 29 DE OCTUBRE DE 2018
LEY DE 29 DE OCTUBRE DE 2018
EVO MORALES AYMA
PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DEL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA
PRESIDENTE CONSTITUCIONAL DEL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA
Por cuanto, la Asamblea Legislativa Plurinacional, ha sancionado la siguiente Ley:
LA ASAMBLEA LEGISLATIVA PLURINACIONAL,
DECRETA:ARTÍCULO 1. Se declara Patrimonio Cultural Material Mueble del Estado Plurinacional de Bolivia, al Archivo Documental Histórico que conforma el Sistema de Documentación e Información Sindical – SiDIS, de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia – FSTMB, por su representatividad y su legado fundamental para Bolivia.
ARTÍCULO 2. El Órgano Ejecutivo a través del Ministerio de Culturas y Turismo, en coordinación con las entidades e instituciones correspondientes, vinculadas al Sistema de Documentación e Información Sindical – SiDIS, en el marco de sus respectivas competencias y disponibilidad presupuestaria, promoverán acciones para preservar, conservar, registrar, proteger, fortalecer y difundir los documentos que resguarda el Sistema de Documentación e Información Sindical – SiDIS de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia – FSTMB.
Remítase al Órgano Ejecutivo para fines constitucionales.
Es dada en la Sala de Sesiones de la Asamblea Legislativa Plurinacional, a los ocho días del mes de octubre del año dos mil dieciocho.
Fdo. Leónidas Milton Barón Hidalgo, Lilly Gabriela Montaño Viaña, Efraín Chambi Copa, Patricia M. Gómez Andrade, Alicia Canqui Condori, Margarita del C. Fernández Claure.
Por tanto, la promulgo para que se tenga y cumpla como Ley del Estado Plurinacional de Bolivia.
Casa Grande del Pueblo de la ciudad de La Paz, a los veintinueve días del mes de octubre del año dos mil dieciocho.
FDO. EVO MORALES AYMA, Alfredo Rada Vélez, Felix Cesar Navarro Miranda, Wilma Alanoca Mamani.
jueves, 18 de octubre de 2018
Quién fue el 'Temible' Zarate Willca y por qué Sucre rechaza su inclusión en los billetes de Bs 50
No cayó bien en Sucre la elección de la imagen de Pablo Zarate Willka como una de las figuras que están impresas en el nuevo billete de Bs 50. La polémica tiene que ver con el papel que jugó este líder indígena en la Guerra Federal que sacudió a Bolivia a finales del siglo XIX y especialmente en su participación en la llamada masacre de Ayo Ayo, donde murieron 23 jóvenes chuquisaqueños la noche del 24 de enero de 1899.
Willka luchó a favor del general José Manuel Pando y el ejército paceño en la guerra civil que terminó con el traslado de la sede de Gobierno desde la capital Sucre a la ciudad de La Paz.
El diputado Óscar Urquizu (Unidad Demócrata) envió una nota al presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), Pablo Ramos, para que explique los antecedentes que llevaron a tomar esta decisión, según señala el diario Correo del Sur. Su colega Horacio Poppe, en declaraciones al citado matutino, fue más duro: “Es como si se incorporara a Hitler en los billetes del euro”, aseveró.
En el oficialismo defendieron la inclusión de Willka. El jefe de la Brigada Parlamentaria, Elmar Callejas (MAS) calificó de "anti-indígenas" a los detractores y culpó a los gobernantes de aquella época de haber conducido a Zarate a aquel conflicto interno.
Zarate Willca
En la descripción oficial del billete, colgada en la página del BCB, se describe a Willka de la siguiente manera: "Líder aymara que luchó contra los abusos hacia los indígenas y por la recuperación de las tierras comunales. Encabezó un ejército de indígenas originarios y fue un notable luchador social. Su proyecto político, con mayor participación indígena, fue visto como amenaza por la oligarquía que lo apresó y asesinó".
Willca en el billete de Bs 50 (arriba a la derecha)
Willca murió finalmente a manos de sus propios socios (los federales), que tras tomar el poder y llevarlo a La Paz lo traicionaron y ordenaron su muerte tras ver el riesgo que significaba que siga liderando a los indígenas.
La figura de Willca, apodado 'el temible' siempre fue polémica. Luis Oporto Ordóñez, escribe en un análisis de la biografía que hizo Ramiro Condarco de este personaje, que su perfil histórico se construyó "en medio de una notoria ambigüedad histórica y sociológica, pues un sector lo asimila como la misma encarnación del mal y otro veía a Zárate Willka y al movimiento que éste encabezaba con honda simpatía no exenta de admiración".
lunes, 13 de agosto de 2018
jueves, 9 de agosto de 2018
viernes, 3 de agosto de 2018
jueves, 28 de junio de 2018
viernes, 30 de marzo de 2018
lunes, 15 de enero de 2018
viernes, 10 de noviembre de 2017
RESTAURACIÓN DE AYO AYO
Tras 20 días, desde el diagnóstico hasta el trabajo in situ, se recuperó el esplendor del monumento a los caídos en la Guerra Federal en Ayo Ayo.
Treinta y cinco alumnos del primer y segundo curso de Farmacia y Bioquímica de la Universidad San Francisco Xavier capacitados por el restaurador ICCROM Ramón A. Delgado Loayza tuvieron a cargo tal labor, y emplearon como novedad ácidos orgánicos extraídos de algunas plantas y verduras, además de otros productos químicos, cuya fórmula es biodegradable.
Fue una restauración en metales de bronce, de la que se eliminó la malaquita, además se empleó un acrílico protector resistente al envejecimiento.
Ahora se puede apreciar a plenitud la belleza de este monumento de la histórica de la Capital del Estado boliviano.
Treinta y cinco alumnos del primer y segundo curso de Farmacia y Bioquímica de la Universidad San Francisco Xavier capacitados por el restaurador ICCROM Ramón A. Delgado Loayza tuvieron a cargo tal labor, y emplearon como novedad ácidos orgánicos extraídos de algunas plantas y verduras, además de otros productos químicos, cuya fórmula es biodegradable.
Fue una restauración en metales de bronce, de la que se eliminó la malaquita, además se empleó un acrílico protector resistente al envejecimiento.
Ahora se puede apreciar a plenitud la belleza de este monumento de la histórica de la Capital del Estado boliviano.
Memoria del Mundo integra este año 3 archivos de Bolivia
El programa Memoria del Mundo de la Unesco-Mowlac, que este año celebró su XVIII Reunión del Comité Regional de América Latina y el Caribe, incorporó tres documentos postulados de cuatro que envió el Estado Plurinacional.
El mencionado encuentro se realizó en Curazao (Antillas Holandesas). Por Bolivia se postularon cuatro archivos, pero sólo se eligieron tres, que corresponden a El Repartimiento de tierras de Huayna Capac, 1556-1578, postulado por el Archivo Histórico Departamental de Cochabamba; los Documentos del Plan triangular para el control político y financiero de la Comibol, 1960-1970, del Archivo Histórico de la Minería Nacional, y la Real ordenanza para el establecimiento e instrucción de intendentes de Exército (sic) y Provincia en el Virreynato de Buenos Aires, año de 1782, postulado por la Biblioteca y Archivo Histórico de la Asamblea Legislativa Plurinacional-Vicepresidencia del Estado.
El programa Mowlac analiza la autenticidad y la importancia mundial que pueden tener los documentos o archivos postulados por los países miembros.
Su objetivo es recomendar a las autoridades de los países y bibliotecas en custodia llevar adelante las medidas de protección necesarias para la conservación, en óptimo estado, de los documentos que nutren la historia no sólo de un país, sino de la humanidad en general.
Con esos tres documentos, Bolivia aportó al Mowlac 17 archivos de relevancia histórica. Por otro lado, el país liderará la convocatoria al Programa Memoria del Mundo de América Latina y el Caribe en 2018 y 2019, debido a que el mandato fue entregado por Rita Tjien Fooh, de Surinam, presidenta saliente, a Luis Oporto Ordóñez, representante de Bolivia.
viernes, 3 de noviembre de 2017
martes, 24 de octubre de 2017
Celebran el Día de la Bandera Potosina
A partir de las 7:30 de hoy comenzaron los actos centrales de celebración del Día de la Bandera Potosina, con el traslado de la enseña desde el edificio de la Alcaldía para la iza en el Obelisco de la plaza 6 de Agosto y la entonación del himno al lábaro potosino.
El acto cívico estudiantil se desarrollará en el Campo Marte a partir de las 9:00 con el homenaje de los alumnos del primero y segundo de secundaria. Participarán las autoridades de Educación que brindarán el homenaje, se entonará el Himno a Potosí, se relatarán antecedentes históricos del pendón, se entonará el Himno a la Bandera Potosina, se escuchará el discurso del gobernador Juan Carlos Cejas y de un representante de la junta vecinal Villa Urkupiña.
Después se procederá con el desfile por la avenida Litoral, calles Santa Cruz, Boquerón, avenida Prado San Clemente y culminará en la plaza de Las Banderas.
Ayer comenzaron los actos oficiales de celebración del Día de la Bandera Potosina, con el desfile nocturno de las autoridades, centros de educación alternativa y las juntas vecinales del Distrito 9.
Se cumplió la serenata en la plaza de La Banderas con la participación de varios grupos folclóricos y la gran oferta de diferentes platos típicos potosinos.
Sin embargo, pese a la vigencia de la Ley Municipal 075/2015 ayer se conoció de un comunicado que dice: “La Asociación de Profesores de Educación Musical, comunica a los profesores y profesoras, conocedores de la problemática referente al Himno a la Bandera Potosina y de los votos resolutivos de nuestra asociación, se les hace recordar que el supuesto Himno a la Bandera no deberá ser entonado en el acto cívico mientras no se apruebe legalmente”.
El acto cívico estudiantil se desarrollará en el Campo Marte a partir de las 9:00 con el homenaje de los alumnos del primero y segundo de secundaria. Participarán las autoridades de Educación que brindarán el homenaje, se entonará el Himno a Potosí, se relatarán antecedentes históricos del pendón, se entonará el Himno a la Bandera Potosina, se escuchará el discurso del gobernador Juan Carlos Cejas y de un representante de la junta vecinal Villa Urkupiña.
Después se procederá con el desfile por la avenida Litoral, calles Santa Cruz, Boquerón, avenida Prado San Clemente y culminará en la plaza de Las Banderas.
Ayer comenzaron los actos oficiales de celebración del Día de la Bandera Potosina, con el desfile nocturno de las autoridades, centros de educación alternativa y las juntas vecinales del Distrito 9.
Se cumplió la serenata en la plaza de La Banderas con la participación de varios grupos folclóricos y la gran oferta de diferentes platos típicos potosinos.
Sin embargo, pese a la vigencia de la Ley Municipal 075/2015 ayer se conoció de un comunicado que dice: “La Asociación de Profesores de Educación Musical, comunica a los profesores y profesoras, conocedores de la problemática referente al Himno a la Bandera Potosina y de los votos resolutivos de nuestra asociación, se les hace recordar que el supuesto Himno a la Bandera no deberá ser entonado en el acto cívico mientras no se apruebe legalmente”.
martes, 17 de octubre de 2017
Recordando el 16, 17 y 18 de octubre de 2003 Gonzalo Sánchez de Lozada: “Yo no voy a renunciar”
“Es importante decir a todo el pueblo de Bolivia que yo no voy a renunciar (...). No es posible que se reemplace la democracia con una dictadura sindical. Se va a reponer el orden y se va a derrotar a los sediciosos (...). Yo no me voy a ir a ningún lado. Quiero decirle a Evo (Morales) al Mallku y a toda esta gente que se han unido para traer violencia y sangre a toda la familia boliviana que no van a tener éxito”, aseguró un 16 de octubre de 2003 el expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada desde la Residencia Presidencial.
La exautoridad se mostró esa fecha ante los medios escoltada por sus dos socios políticos, Jaime Paz Zamora y Manfred Reyes Villa. Fue la última aparición pública ante los medios.
Un día después, el 17 de octubre, a través de una carta dirigida al Congreso Nacional presentó su renuncia. En horas de la tarde de esa jornada el Parlamento sesionó después de semanas de haber estado paralizado. En esa misma fecha Carlos Mesa fue posesionado como Presidente Constitucional de Bolivia.
En esas fechas históricas, EL DIARIO hizo un continuo seguimiento de los hechos con ediciones vespertinas que publicó. A continuación reeditamos un pasaje de las noticias del 18 de octubre de 2003
El clamor
popular se impuso
Sánchez de
Lozada renunció
La movilizacion popular obligo a Gonzalo Sanchez de Lozada a renunciar a su cargo. El exmandatario partió anoche con destino a Estados Unidos.
Luego de escuchar la aprobación de su renuncia por el Congreso Nacional y la posesión del nuevo Presidente de la República, el exmandatario Gonzalo Sánchez de Lozada partió anoche rumbo a Estados Unidos, en un vuelo comercial del Lloyd Aéreo Boliviano.
El expresidente, en medio de gran incertidumbre, según ANF, llegó a las 19.30 horas al aeropuerto internacional Viru Viru y permaneció por cuatro horas en el salón Vip, a la espera del avión que lo trasladó hasta Miami cerca de las 22.45 horas de este viernes.
Debido a la fuerte custodia policial en el aeropuerto, ningún medio tuvo acceso al pre embarque, sino que únicamente los trascendidos daban cuenta de lo que ocurría dentro de la terminal aérea.
Gonzalo Sanchez de Lozada partio hacia Estados Unidos, junto a su familia y algunos de los exministros.Durante las horas previas a su arribo la incertidumbre reinó en esta ciudad, ya que ni siquiera los allegados al Gobierno sabían con precisión el rumbo que tomaba Gonzalo Sánchez de Lozada, luego que dos helicópteros llegaron desde Perú para posibilitar su salida de la ciudad de La Paz.
Inclusive una fuente, adelantó que el exmandatario se trasladaba directamente a Lima, ante la versión que campesinos marchistas en Santa Cruz pretendían impedir su salida, lo que finalmente no sucedió.
La exautoridad se mostró esa fecha ante los medios escoltada por sus dos socios políticos, Jaime Paz Zamora y Manfred Reyes Villa. Fue la última aparición pública ante los medios.
Un día después, el 17 de octubre, a través de una carta dirigida al Congreso Nacional presentó su renuncia. En horas de la tarde de esa jornada el Parlamento sesionó después de semanas de haber estado paralizado. En esa misma fecha Carlos Mesa fue posesionado como Presidente Constitucional de Bolivia.
En esas fechas históricas, EL DIARIO hizo un continuo seguimiento de los hechos con ediciones vespertinas que publicó. A continuación reeditamos un pasaje de las noticias del 18 de octubre de 2003
El clamor
popular se impuso
Sánchez de
Lozada renunció
La movilizacion popular obligo a Gonzalo Sanchez de Lozada a renunciar a su cargo. El exmandatario partió anoche con destino a Estados Unidos.
Luego de escuchar la aprobación de su renuncia por el Congreso Nacional y la posesión del nuevo Presidente de la República, el exmandatario Gonzalo Sánchez de Lozada partió anoche rumbo a Estados Unidos, en un vuelo comercial del Lloyd Aéreo Boliviano.
El expresidente, en medio de gran incertidumbre, según ANF, llegó a las 19.30 horas al aeropuerto internacional Viru Viru y permaneció por cuatro horas en el salón Vip, a la espera del avión que lo trasladó hasta Miami cerca de las 22.45 horas de este viernes.
Debido a la fuerte custodia policial en el aeropuerto, ningún medio tuvo acceso al pre embarque, sino que únicamente los trascendidos daban cuenta de lo que ocurría dentro de la terminal aérea.
Gonzalo Sanchez de Lozada partio hacia Estados Unidos, junto a su familia y algunos de los exministros.Durante las horas previas a su arribo la incertidumbre reinó en esta ciudad, ya que ni siquiera los allegados al Gobierno sabían con precisión el rumbo que tomaba Gonzalo Sánchez de Lozada, luego que dos helicópteros llegaron desde Perú para posibilitar su salida de la ciudad de La Paz.
Inclusive una fuente, adelantó que el exmandatario se trasladaba directamente a Lima, ante la versión que campesinos marchistas en Santa Cruz pretendían impedir su salida, lo que finalmente no sucedió.
martes, 10 de octubre de 2017
11 de octubre de 1854 - Nacimiento de Adela Zamudio
Adela Zamudio nació en Cochabamba, Bolivia, el 11 de octubre de 1854.
Ilustre mujer, escritora, pensadora, pintora, directora y profesora de la primera escuela laica en Bolivia. Muy joven se inició en la poesía bajo el seudónimo de SOLE-DAD y llegó a ser la figura literaria sobresaliente entre todos los escritores del período romántico. Manejó con acierto todos los gé-neros y formas retóricas. Su versificación fluida y correcta. Sus temas son la vida, la naturaleza, los sentimientos y la preocupación filosófica. Poetisa coronada en 1928 por el Gobierno de la Nación. Vivió para las letras y la enseñanza. Penetrante observadora del alma humana, sus cuentos reflejan el ambiente de su época y denuncian la injusticia social y económica con sutileza, medida e ironía.
Fundó en 1911 la primera escuela de pintura para señoritas y otra igual para niños del suburbio. Combatió gallardamente por la emancipación social e intelectual de la mujer, sin que esta actitud menoscabara su feminidad. Su rebeldía estaba unida a un alto sentido cristiano; sin embargo fue combatida por las autoridades eclesiásticas hasta suscitar una célebre polémica nacional en la que se solidarizaron con la Maestra y Poetisa la casi totalidad de los escritores bolivianos importantes. Autora de piezas de teatro y lecciones líricas para niños.
Su labor didáctica aparte del magisterio, cuenta con estudios y conferencias orientadoras. Sus obras: “Ensayos políticos”, Buenos Aires 1887; “Intimas”, “Peregrinando”, “Ráfa-gas”, París 1914; “Cuentos breves”. Murió el 2 de junio de 1928, en su ciudad natal, luego de haber recibido varios homenajes por su actividad, tanto poética como educativa. El Día de la Mujer Boliviana fue instituido en 1980 en memoria a su natalicio.
Ilustre mujer, escritora, pensadora, pintora, directora y profesora de la primera escuela laica en Bolivia. Muy joven se inició en la poesía bajo el seudónimo de SOLE-DAD y llegó a ser la figura literaria sobresaliente entre todos los escritores del período romántico. Manejó con acierto todos los gé-neros y formas retóricas. Su versificación fluida y correcta. Sus temas son la vida, la naturaleza, los sentimientos y la preocupación filosófica. Poetisa coronada en 1928 por el Gobierno de la Nación. Vivió para las letras y la enseñanza. Penetrante observadora del alma humana, sus cuentos reflejan el ambiente de su época y denuncian la injusticia social y económica con sutileza, medida e ironía.
Fundó en 1911 la primera escuela de pintura para señoritas y otra igual para niños del suburbio. Combatió gallardamente por la emancipación social e intelectual de la mujer, sin que esta actitud menoscabara su feminidad. Su rebeldía estaba unida a un alto sentido cristiano; sin embargo fue combatida por las autoridades eclesiásticas hasta suscitar una célebre polémica nacional en la que se solidarizaron con la Maestra y Poetisa la casi totalidad de los escritores bolivianos importantes. Autora de piezas de teatro y lecciones líricas para niños.
Su labor didáctica aparte del magisterio, cuenta con estudios y conferencias orientadoras. Sus obras: “Ensayos políticos”, Buenos Aires 1887; “Intimas”, “Peregrinando”, “Ráfa-gas”, París 1914; “Cuentos breves”. Murió el 2 de junio de 1928, en su ciudad natal, luego de haber recibido varios homenajes por su actividad, tanto poética como educativa. El Día de la Mujer Boliviana fue instituido en 1980 en memoria a su natalicio.
viernes, 8 de septiembre de 2017
El día histórico - 5 de septiembre de 1858 Fusilamientos en la plaza de La Paz
Los sucesos políticos del 10 de agosto de ese año en contra del Gobierno no alteraron el orden público en la Repú-blica, pero determinaron una ominosa y funesta dictadura.
El presidente José María Linares desde aquel momento se convirtió en un tirano que sojuzgó al país con mano férrea y cruel; apenas extinguido el motín, mandó tomar presas a más de 300 personas de ambos sexos en sólo la ciudad de La Paz. Entre los presos hallábanse como principales sindicados 5 militares y un religioso franciscano; había unas 30 mujeres, mu-chas de las cuales fueron encerradas en la prisión con sus hijas y con niños de pecho. Por último, había algunos frailes y sacerdotes, entre ellos los canónigos, los padres recoletos, mercedario y un franciscano.
Se organizó un consejo de Guerra para juzgar a los presos y sindicados. Por sentencia del 30 de agosto el Consejo condenó a sufrir la pena de muerte al religioso franciscano Juan Manuel Pórcel, al mayor de Ejército José María Blanco, al teniente Rafael Clinger, a los sargentos Salvatierra y Calero y otros 10 militares más entre oficiales y soldados.
EL APARATO MILITAR EN LA PLAZA
El 31 de agosto de 1858 el Ministerio de Guerra dictó una orden general disponiendo que al día siguiente todos los cuerpos del Ejército, militares en servicio, en plaza, francos, etc., concurriesen a presenciar la ejecución de los reos políticos, debiendo acudir a sus puestos al primer toque de llamada.
La hora para la ejecución se señaló a las diez de la mañana; pero el toque de llamada hizo saltar a todos de sus lechos antes de que el día aclare. A las cinco de la mañana, el Ejército estaba formado en la plaza. Los batallones 1° y 2°, al mando de los jefes Nicanor Flores y Plácido Yáñez formaron en cuatro bocacalles de la plaza, emplazando un cañón en cada esquina. La columna municipal y el escuadrón Húsares estaban apostados en partidas de 25 hombres a dos cuadras de la plaza a la redonda. Completaba este aparato militar el escuadrón Bolívar que a caballo y en partidas de 10 ó 15 hombres hacía el servicio de patrullas en toda la ciudad.
En esa actitud de campaña permaneció el Ejército desde el amanecer; reinaba profundo silencio en las filas y parecía que la tristeza o el terror embargaban todos los ánimos: cuando el vecindario de La Paz despertó aquella mañana, se encontró con la ciudad convertida en un campamento militar, y la plaza en un reducto como para defenderse de un ataque enemigo.
En la puerta del Loreto se levantaron seis patíbulos de adobes, distantes uno de otro como a una vara.
LA DEGRADACIÓN DEL PADRE JUAN MANUEL PÓRCEL
A las ocho de la mañana, el padre Pórcel fue sacado de su prisión de las Cajas (hoy policía principal) y conducido al palacio episcopal. Iba a la cabeza del séquito el fiscal Pedro Fernández Cueto, de gran uniforme, acompañado de tres ayudantes. Seguía un piquete de soldados y después el padre Pórcel, en medio de tres religiosos franciscanos; cerraba la marcha otro piquete de soldados.
Cuando este séquito llegó a la casa del obispo, ya estaba allí todo preparado y dispuesto para la afrentosa ceremonia; el ca-bildo eclesiástico y todo el clero secular y regular acompañaban al prelado. Con los ojos arrasados de lágrimas y en medio del llanto de todos los circunstantes el prelado procedió al acto de la degradación, habiéndose visto obligado a interrumpirlo en va-rias ocasiones por el desfallecimiento de su espíritu, y también porque al padre Pórcel le llegó a faltar la voluntad, la energía, la vida, era una masa inerme, un ser inconsciente...
Mientras en el palacio episcopal se desarrollaban estas tres escenas, en las torres de las iglesias de la ciudad, las campanas tocaban plegarias; aquel fúnebre tañido señal de la degradación. La ceremonia, intencionalmente prolongada, no terminó sino a las 11 de la mañana, hora en que el reo, vestido ya de civil, fue vuelto a la Policía, en medio del mismo aparato militar con que había sido llevado.
EL VÍA CRUCIS DE LOS REOS
Hacía ya más de siete horas que el Ejército en formación esperaba la hora de las ejecuciones. Por fin el corneta de órdenes del jefe de la línea tocó firmes y atención. Un sordo murmullo, causado por la emoción, se produjo en las filas, siguiendo luego un profundo silencio interrumpido sólo por los golpes lentos y lúgubres de un tambor destemplado. El fúnebre séquito salió de las Cajas. En primer término caminaba Pórcel, cubierto su cuerpo con un capote de soldado, y en medio de dos oficiales.
Seguían Blanco y Clinger, y en segunda fila los sargentos Salvatierra y Calero. Ca-
da reo iba apoyado de un sacerdote y la comitiva marchaba al centro de un castillo erizado de bayonetas. Después de una marcha lenta, acompasada por los golpes del tambor, los reos llegaron a la puerta del Loreto. En el primer banquillo fue sentado Blanco, en el segundo Pórcel, en el si-guiente, Clinger y en los últimos los sargentos. Cuando el otro reo, Manuel Pacheco, iba a ocupar su puesto, un edecán fue a comunicar que se suspendiese su ejecución.
LA EJECUCIÓN
Calló el tambor y en medio del silencio más profundo, interrumpido sólo por las oraciones de los sacerdotes, avanzó cautelosamente un pelotón de 20 hombres, del batallón 2°, con las armas bajas y preparadas. A diez pasos de distancia de los reos, hicieron alto. A su derecha y de costado a los patíbulos se colocó el fiscal Fernández Cueto, frente a éste y a la izquierda de los tiradores, el oficial Rodríguez, que mandaba la ejecución.
Eran las 12 y 10 del día. A una seña del fiscal, el oficial levantó el sable y quince bocas de fuego apuntaron a los cinco pe-chos que servían de blanco. El aliento, la vida de los centenares de espectadores estaban paralizados; todas las miradas es-taban fijas en aquella espada terrible; la atención estaba reconcentrada en el grupo de reos y ejecutadores que formaban el centro siniestro del sombrío cuadro.
Bajó el sable... sonó la descarga. Un grito ahogado, algo como un gran rugido, como un eco de queja, en protesta, siguió a la descarga. Un segundo después, y cuando el humo de la pólvora aún no se había disipado, salieron de las filas cinco hombres, avanzaron hasta colocar sus fusiles casi sobre los mismos pechos de los reos y dispararon el tiro de gracia...
Momentos después el Ejército desfiló delante de los cadáveres, volviendo luego a sus cuarteles. El dictador sombrío y taciturno presenciaba este espectáculo desde su ventana de palacio. Mientras el fiscal hacía conducir los cadáveres al cementerio general, el mayor de la plaza hacía retirar los adobes y mandaba levantar la sangre, para que nada quedase de la hecatombe. ¿Nada? Las manchas de sangre, si se las lava en el suelo, ¡no se borran de la historia!
La crueldad del dictador y el terror que causó la muerte de un religioso y de los militares, lejos de intimidar a sus enemigos, engendraron el odio entre ellos, que conciliábulos, juraron la venganza… y se vengaron.
UNA LEYENDA POPULAR SOBRE LA MUERTE DE PÓRCEL
Una leyenda popular muy en boga en aquellos días y aun durante muchos años después, fue que cuando sonó la primera descarga de ejecución, cayeron cuatro de los reos, quedando ileso uno, el padre Pórcel. Los soldados se encargaron de ejecutarlo, no habían querido en su fanatismo hacerse cómplices de lo que dio en llamarse sacrilegio y profanación, aun entre las clases ilustradas, y habían apuntado al reo que estaba al lado.
Se dijo también que el soldado que de-bía darle el tiro de gracia, por la misma ra-zón que asistía a los anteriores, desvió la puntería del fusil, quedando ileso el padre.
Agonizante, pedía éste la muerte entre rugidos de desesperación; y el jefe del pe-lotón mayor Sevilla, viendo que el reo aún no había muerto, arrebató el fusil de un soldado y apuntando al corazón del padre, le disparó el tiro mortal. Desde aquel día, el mayor era llamado por el vulgo generalmente con el nombre de “fraile guañuchi” (el que disecó al fraile).
Dos años después, fueron a exhumar el cadáver del fraile, para comprobar el caso de los tiros; pero el cadáver no estaba en el panteón. Manos piadosas, acaso los mismos franciscanos, lo habían robado para darle definitiva y honrosa sepultura.
El presidente José María Linares desde aquel momento se convirtió en un tirano que sojuzgó al país con mano férrea y cruel; apenas extinguido el motín, mandó tomar presas a más de 300 personas de ambos sexos en sólo la ciudad de La Paz. Entre los presos hallábanse como principales sindicados 5 militares y un religioso franciscano; había unas 30 mujeres, mu-chas de las cuales fueron encerradas en la prisión con sus hijas y con niños de pecho. Por último, había algunos frailes y sacerdotes, entre ellos los canónigos, los padres recoletos, mercedario y un franciscano.
Se organizó un consejo de Guerra para juzgar a los presos y sindicados. Por sentencia del 30 de agosto el Consejo condenó a sufrir la pena de muerte al religioso franciscano Juan Manuel Pórcel, al mayor de Ejército José María Blanco, al teniente Rafael Clinger, a los sargentos Salvatierra y Calero y otros 10 militares más entre oficiales y soldados.
EL APARATO MILITAR EN LA PLAZA
El 31 de agosto de 1858 el Ministerio de Guerra dictó una orden general disponiendo que al día siguiente todos los cuerpos del Ejército, militares en servicio, en plaza, francos, etc., concurriesen a presenciar la ejecución de los reos políticos, debiendo acudir a sus puestos al primer toque de llamada.
La hora para la ejecución se señaló a las diez de la mañana; pero el toque de llamada hizo saltar a todos de sus lechos antes de que el día aclare. A las cinco de la mañana, el Ejército estaba formado en la plaza. Los batallones 1° y 2°, al mando de los jefes Nicanor Flores y Plácido Yáñez formaron en cuatro bocacalles de la plaza, emplazando un cañón en cada esquina. La columna municipal y el escuadrón Húsares estaban apostados en partidas de 25 hombres a dos cuadras de la plaza a la redonda. Completaba este aparato militar el escuadrón Bolívar que a caballo y en partidas de 10 ó 15 hombres hacía el servicio de patrullas en toda la ciudad.
En esa actitud de campaña permaneció el Ejército desde el amanecer; reinaba profundo silencio en las filas y parecía que la tristeza o el terror embargaban todos los ánimos: cuando el vecindario de La Paz despertó aquella mañana, se encontró con la ciudad convertida en un campamento militar, y la plaza en un reducto como para defenderse de un ataque enemigo.
En la puerta del Loreto se levantaron seis patíbulos de adobes, distantes uno de otro como a una vara.
LA DEGRADACIÓN DEL PADRE JUAN MANUEL PÓRCEL
A las ocho de la mañana, el padre Pórcel fue sacado de su prisión de las Cajas (hoy policía principal) y conducido al palacio episcopal. Iba a la cabeza del séquito el fiscal Pedro Fernández Cueto, de gran uniforme, acompañado de tres ayudantes. Seguía un piquete de soldados y después el padre Pórcel, en medio de tres religiosos franciscanos; cerraba la marcha otro piquete de soldados.
Cuando este séquito llegó a la casa del obispo, ya estaba allí todo preparado y dispuesto para la afrentosa ceremonia; el ca-bildo eclesiástico y todo el clero secular y regular acompañaban al prelado. Con los ojos arrasados de lágrimas y en medio del llanto de todos los circunstantes el prelado procedió al acto de la degradación, habiéndose visto obligado a interrumpirlo en va-rias ocasiones por el desfallecimiento de su espíritu, y también porque al padre Pórcel le llegó a faltar la voluntad, la energía, la vida, era una masa inerme, un ser inconsciente...
Mientras en el palacio episcopal se desarrollaban estas tres escenas, en las torres de las iglesias de la ciudad, las campanas tocaban plegarias; aquel fúnebre tañido señal de la degradación. La ceremonia, intencionalmente prolongada, no terminó sino a las 11 de la mañana, hora en que el reo, vestido ya de civil, fue vuelto a la Policía, en medio del mismo aparato militar con que había sido llevado.
EL VÍA CRUCIS DE LOS REOS
Hacía ya más de siete horas que el Ejército en formación esperaba la hora de las ejecuciones. Por fin el corneta de órdenes del jefe de la línea tocó firmes y atención. Un sordo murmullo, causado por la emoción, se produjo en las filas, siguiendo luego un profundo silencio interrumpido sólo por los golpes lentos y lúgubres de un tambor destemplado. El fúnebre séquito salió de las Cajas. En primer término caminaba Pórcel, cubierto su cuerpo con un capote de soldado, y en medio de dos oficiales.
Seguían Blanco y Clinger, y en segunda fila los sargentos Salvatierra y Calero. Ca-
da reo iba apoyado de un sacerdote y la comitiva marchaba al centro de un castillo erizado de bayonetas. Después de una marcha lenta, acompasada por los golpes del tambor, los reos llegaron a la puerta del Loreto. En el primer banquillo fue sentado Blanco, en el segundo Pórcel, en el si-guiente, Clinger y en los últimos los sargentos. Cuando el otro reo, Manuel Pacheco, iba a ocupar su puesto, un edecán fue a comunicar que se suspendiese su ejecución.
LA EJECUCIÓN
Calló el tambor y en medio del silencio más profundo, interrumpido sólo por las oraciones de los sacerdotes, avanzó cautelosamente un pelotón de 20 hombres, del batallón 2°, con las armas bajas y preparadas. A diez pasos de distancia de los reos, hicieron alto. A su derecha y de costado a los patíbulos se colocó el fiscal Fernández Cueto, frente a éste y a la izquierda de los tiradores, el oficial Rodríguez, que mandaba la ejecución.
Eran las 12 y 10 del día. A una seña del fiscal, el oficial levantó el sable y quince bocas de fuego apuntaron a los cinco pe-chos que servían de blanco. El aliento, la vida de los centenares de espectadores estaban paralizados; todas las miradas es-taban fijas en aquella espada terrible; la atención estaba reconcentrada en el grupo de reos y ejecutadores que formaban el centro siniestro del sombrío cuadro.
Bajó el sable... sonó la descarga. Un grito ahogado, algo como un gran rugido, como un eco de queja, en protesta, siguió a la descarga. Un segundo después, y cuando el humo de la pólvora aún no se había disipado, salieron de las filas cinco hombres, avanzaron hasta colocar sus fusiles casi sobre los mismos pechos de los reos y dispararon el tiro de gracia...
Momentos después el Ejército desfiló delante de los cadáveres, volviendo luego a sus cuarteles. El dictador sombrío y taciturno presenciaba este espectáculo desde su ventana de palacio. Mientras el fiscal hacía conducir los cadáveres al cementerio general, el mayor de la plaza hacía retirar los adobes y mandaba levantar la sangre, para que nada quedase de la hecatombe. ¿Nada? Las manchas de sangre, si se las lava en el suelo, ¡no se borran de la historia!
La crueldad del dictador y el terror que causó la muerte de un religioso y de los militares, lejos de intimidar a sus enemigos, engendraron el odio entre ellos, que conciliábulos, juraron la venganza… y se vengaron.
UNA LEYENDA POPULAR SOBRE LA MUERTE DE PÓRCEL
Una leyenda popular muy en boga en aquellos días y aun durante muchos años después, fue que cuando sonó la primera descarga de ejecución, cayeron cuatro de los reos, quedando ileso uno, el padre Pórcel. Los soldados se encargaron de ejecutarlo, no habían querido en su fanatismo hacerse cómplices de lo que dio en llamarse sacrilegio y profanación, aun entre las clases ilustradas, y habían apuntado al reo que estaba al lado.
Se dijo también que el soldado que de-bía darle el tiro de gracia, por la misma ra-zón que asistía a los anteriores, desvió la puntería del fusil, quedando ileso el padre.
Agonizante, pedía éste la muerte entre rugidos de desesperación; y el jefe del pe-lotón mayor Sevilla, viendo que el reo aún no había muerto, arrebató el fusil de un soldado y apuntando al corazón del padre, le disparó el tiro mortal. Desde aquel día, el mayor era llamado por el vulgo generalmente con el nombre de “fraile guañuchi” (el que disecó al fraile).
Dos años después, fueron a exhumar el cadáver del fraile, para comprobar el caso de los tiros; pero el cadáver no estaba en el panteón. Manos piadosas, acaso los mismos franciscanos, lo habían robado para darle definitiva y honrosa sepultura.
viernes, 25 de agosto de 2017
Colquechaca 201 años después Monedas eran del Ejército Auxiliar de provincias del Río de la Plata
No se sabe cuántas monedas de plata contenía el “tapado” (tesoro escondido en cántaros de barro) encontrado en Colquechaca, Potosí, el pasado viernes. Y es probable que los cooperativistas que las hallaron tampoco las contaron y que solo saben de su valor intrínseco, pero no del simbólico ni histórico de este tesoro “tapado” hace 201 años.
“Ese mismo día se repartieron las monedas”, dijo a RimayPampa, René Quintana, vecino e historiador de Colquechaca; y agregó una hipotesis: “yo creo que estas monedas eran del Ejército Auxiliar (del país que hoy es Argentina)”.
Las monedas datan de 1816, es decir de hace 201 años. Este dato coincide con la incursión del cuarto Ejército Auxiliar de las Provincias del Rio de la Plata a territorio altoperuano.
Ese grupo de combatientes independentistas ingresó a lo que hoy es Bolivia en 1817, comandado por el coronel Gregorio Araoz de la Madrid, quien fue derrotado por las tropas realistas en junio de ese año en Supachoy, Chuquisaca.
Quintana señala que esas monedas fueron acuñadas en la Casa de la Moneda de Potosí a solicitud de las Provincias del Río de La Plata.
Argentina envió cuatro ejércitos auxiliares; el primero incursionó en julio de 1810, solo dos meses después que las Provincias del Rio de la Plata se habían independizado de la corona española y propuesto coadyuvar en la liberación del Alto Perú.
René Quintana considera que esas monedas fueron escondidas por alguna emergencia cuando eran trasladadas al “Banco de Rescate de Aullagas de piñas de plata”, una población ubicada a más de 4 mil metros sobre el nivel del mar y a unos tres kilómetros de Colquechaca.
La hipótesis de Quintana no es descabellada en vista de que la provincia Chayanta de Potosí fue refugio del General Manuel Belgrano, que llegó con el segundo Ejército Auxiliar en 1812, cuando fue derrotado por los realistas en la batalla de Ayohuma, lugar ubicado a unos 20 Km de Colquechaca.
También llegó en mayo de 1815 hasta Potosí el tercer Ejército Auxiliar, comandado por el General José Rondeau.
ANTIGUA COLQUECHACA
Según versiones recogidas, el “tapado” fue hallado en el lugar denominado Cruz Pata, antigua Colquechaca, muy cerca a la calle San Miguel.
El tintineo de las monedas despertó la atención de los cooperativistas cuando un tractor que trabajaba en el lugar destruyó una parte rocosa y rompió el cántaro de barro donde estaba el tesoro.
“No es la primera vez (que se hallen monedas); hace tres años, se encontraron seis macuquinas (Moneda de oro o plata, cortada y acuñada en Potosí, que circuló en distintas áreas del continente americano durante el siglo xviii) cuando un tractorista abría un camino”, dijo René Quintana. (Rimay Pampa)
“Ese mismo día se repartieron las monedas”, dijo a RimayPampa, René Quintana, vecino e historiador de Colquechaca; y agregó una hipotesis: “yo creo que estas monedas eran del Ejército Auxiliar (del país que hoy es Argentina)”.
Las monedas datan de 1816, es decir de hace 201 años. Este dato coincide con la incursión del cuarto Ejército Auxiliar de las Provincias del Rio de la Plata a territorio altoperuano.
Ese grupo de combatientes independentistas ingresó a lo que hoy es Bolivia en 1817, comandado por el coronel Gregorio Araoz de la Madrid, quien fue derrotado por las tropas realistas en junio de ese año en Supachoy, Chuquisaca.
Quintana señala que esas monedas fueron acuñadas en la Casa de la Moneda de Potosí a solicitud de las Provincias del Río de La Plata.
Argentina envió cuatro ejércitos auxiliares; el primero incursionó en julio de 1810, solo dos meses después que las Provincias del Rio de la Plata se habían independizado de la corona española y propuesto coadyuvar en la liberación del Alto Perú.
René Quintana considera que esas monedas fueron escondidas por alguna emergencia cuando eran trasladadas al “Banco de Rescate de Aullagas de piñas de plata”, una población ubicada a más de 4 mil metros sobre el nivel del mar y a unos tres kilómetros de Colquechaca.
La hipótesis de Quintana no es descabellada en vista de que la provincia Chayanta de Potosí fue refugio del General Manuel Belgrano, que llegó con el segundo Ejército Auxiliar en 1812, cuando fue derrotado por los realistas en la batalla de Ayohuma, lugar ubicado a unos 20 Km de Colquechaca.
También llegó en mayo de 1815 hasta Potosí el tercer Ejército Auxiliar, comandado por el General José Rondeau.
ANTIGUA COLQUECHACA
Según versiones recogidas, el “tapado” fue hallado en el lugar denominado Cruz Pata, antigua Colquechaca, muy cerca a la calle San Miguel.
El tintineo de las monedas despertó la atención de los cooperativistas cuando un tractor que trabajaba en el lugar destruyó una parte rocosa y rompió el cántaro de barro donde estaba el tesoro.
“No es la primera vez (que se hallen monedas); hace tres años, se encontraron seis macuquinas (Moneda de oro o plata, cortada y acuñada en Potosí, que circuló en distintas áreas del continente americano durante el siglo xviii) cuando un tractorista abría un camino”, dijo René Quintana. (Rimay Pampa)
lunes, 7 de agosto de 2017
Primeras monedas bolivianas
Luego de firmada el acta de la independencia, el 6 de agosto de 1825, en el campo de la Numismática, la Asamblea General, el 17 de agosto, sancionó una Ley estableciendo las características peso y fino de las monedas del nuevo estado.
Se establecía, que las monedas de plata tendrían la denominación de soles, con las siguientes características: en el anverso, el cerro de Potosí y un sol naciente sobre su cima. En el reverso, en el centro el Árbol de la Libertad y a sus pies dos alpacas sentadas y enfrentadas. Las monedas de oro, tendrían el mismo anverso que las de plata. En el reverso se ubicaría el escudo de armas de la República, con dos banderas a cada flanco y trofeos militares al pie.
La ley anteriormente citada nunca se puso en práctica, por diversos motivos, por ello, luego de interminables y largas discusiones en la Asamblea, finalmente fue modificada por otra Ley del 10 de julio de 1826, que disponía que las monedas de oro y plata lleven respectivamente en su anverso, las imágenes del Libertador y el Gran Mariscal de Ayacucho. Mientras, se continuaba acuñando monedas de plata con el busto de Fernando VII y la fecha de 1825.
Al recibir Sucre este proyecto para su sanción, en carta a Bolívar le expresa que iba a vetarlo, por no estar de acuerdo en que su busto apareciera en las monedas de plata por considerar que era demasiado premio por sus servicios prestados a la patria.
Cumpliendo su promesa, Sucre sugirió a los asambleístas que quitaran su retrato y lo reemplazaran por el del Libertador, como en las monedas de oro. Las discrepancias continuaron en el Congreso hasta noviembre de 1826, sin llegar a un acuerdo.
Ante ese panorama y considerando que las nuevas monedas debían acuñarse a partir de 1º de enero de 1827, Sucre, envió un nuevo proyecto al Congreso, que fue aprobado sin modificaciones el 14 de noviembre y sancionado por el presidente el 20, disponía emitir desde el 1 de enero monedas de oro y plata con el peso, ley y diámetro decretados por Asamblea General del 17 de Agosto de 1825.
En las piezas de plata, en el anverso, luciría el busto del Libertador a la heroica circundado con la leyenda “Libre por la Constitución” y al pie de su busto, “Bolívar”. El reverso, llevaría los mismos emblemas, pero rodeados de la inscripción “República Boliviana”. Las monedas de oro, en el anverso, el retrato del Libertador, y en el reverso, las armas de la República.
Todas las piezas ostentarían en el canto la inscripción “Ayacucho: Sucre: Mil ochocientos veinticuatro”.
Recibida la ley en Potosí el 16 de noviembre, el refecto, León Galindo la envió al contador de la Casa de Moneda. El talla mayor, Pedro Venavides, dedicó todo su esfuerzo para terminar el primer diseño de la moneda independiente, que tuvo observaciones realizadas por el Mariscal Sucre a través del prefecto hasta la aprobación del cuño con el busto del Libertador a la heroica y la inscripción “Bolívar” y embebida en la parte inferior del busto.
Para el 21 de diciembre, ya estaban listos los nuevos troqueles trabajados por Venavides y sus ayudantes.
Las monedas con los nuevos diseños fueron acuñadas y puestas en circulación a partir de febrero de 1827 en una cantidad de 1.599.000 ejemplares, con un peso de 27 gramos. Posteriormente se acuñaron piezas de 4, 2, 1 y ½ soles.
La acuñación de oro se concretó a partir de 1831.
Los ensayadores de las monedas acuñadas en Potosí de acuerdo con Arnaldo Cuñietti - Ferrando en 1825 y 1826 fueron: 1825 JL. Juan Palomo y Luís Aguilar, hasta el 12 de julio; 1825 JL. Juan Palomo y Leandro Ozio hasta el 31 de diciembre; 1825 JL. Juan Palomo y Leandro Ozio hasta marzo de 1826; 1825 J. Juan Palomo; 1825 JM. Juan Palomo y Miguel López, hasta diciembre de 1826 (con fecha 1825). 1826 No hubo acuñaciones con esta fecha.
Los ensayadores de las primeras monedas para Bolivia fueron: 1827 JM. Juan Palomo y Miguel López; y 1828 JM. Juan Palomo y Miguel López.
Finalmente, vale la pena comentar algunos aspectos de Juan Palomo y Sierra, Miguel López y Pedro Venavides.
El español, don Juan Palomo y Sierra, fue uno de los ensayadores más activos y antiguos de la ceca potosina, puesto que se desempeñó en ese oficio desde 1802 hasta diciembre de 1830 en que por su delicado estado de salud, pidió licencia para trasladarse y vivir en tierras más bajas, siendo sustituido “en comisión” por el ensayador segundo, don Luís de Aguilar.
Palomo retornó más tarde a su puesto de trabajo, pero debió nuevamente pedir licencia en octubre de 1831 para ausentarse al campo “afectado de una antigua afección de los pulmones”. No obstante, siguió firme en su puesto trabajando a conciencia hasta que el 16 de octubre de 1832. Falleció en Potosí el 30 de noviembre de ese año.
En cuanto a Miguel López, podemos indicar que en el año 1825, el ensayador Juan Palomo y Sierra, según informa el contador, Eustaquio Eguivar, tenía la vista “cansada para ejercer las delicadas operaciones de primer ensayador y si llega a enfermarse, será todo un afán para la Casa de Moneda ya que ninguna persona puede sustituir su falta”.
De tal manera, en marzo de 1826, las autoridades de la ceca nombraron como ayudante del ensayador a Miguel López, que hasta entonces se había desempeñado como teniente balanzario, señalando Eguivar “que este individuo ha sido colocado recientemente por resolución de 9 del corriente del Gran Mariscal de Ayacucho, en razón de ser el único inteligente y capaz de desempeñar el ensaye a falta de D. Juan Palomo, y que entre toda la lista de individuos que desean optar destinos, no hay uno que tenga ni la más leve idea de este arte, por lo que se hace preciso su conservación”.
Es así que a partir de enero de 1827, López pasó a sustituir a Luís de Aguilar como ensayador segundo, apareciendo su inicial en las primeras monedas independientes de Bolivia las iniciales JL.
Venavides nació en Chuquisaca el 22 de febrero de 1772, ingresó en 1789 como aprendiz en la oficina de talla de la Casa de Moneda de Potosí, bajo la dirección del talla mayor, Nicolás Moncayo, el joven aprendió rápidamente el oficio demostrando un gran talento para el grabado. En 1813, cuando el Ejército Auxiliar Argentino ingreso en Potosí, ya era oficial segundo, tenía 41 años. Y ante la ausencia de su jefe fue ascendido a talla mayor por autoridades argentinas y tuvo a su cargo la realización de las matrices de los cuños, para las monedas para las Provincias Unidas del Río de La Plata.
Como se comentó anteriormente, Venavides confeccionó los cuños de las primeras monedas bolivianas, murió en Potosí rodeado de sus familiares, el 11 de agosto de 1837, a sus 65 años.
De esa manera, en la recordación del 192 aniversario de Bolivia damos a conocer algunos aspectos invalorables del aporte de Potosí y de la Casa de Moneda en la consolidación de la República de Bolivia en el campo de la economía y la numismática.
Se establecía, que las monedas de plata tendrían la denominación de soles, con las siguientes características: en el anverso, el cerro de Potosí y un sol naciente sobre su cima. En el reverso, en el centro el Árbol de la Libertad y a sus pies dos alpacas sentadas y enfrentadas. Las monedas de oro, tendrían el mismo anverso que las de plata. En el reverso se ubicaría el escudo de armas de la República, con dos banderas a cada flanco y trofeos militares al pie.
La ley anteriormente citada nunca se puso en práctica, por diversos motivos, por ello, luego de interminables y largas discusiones en la Asamblea, finalmente fue modificada por otra Ley del 10 de julio de 1826, que disponía que las monedas de oro y plata lleven respectivamente en su anverso, las imágenes del Libertador y el Gran Mariscal de Ayacucho. Mientras, se continuaba acuñando monedas de plata con el busto de Fernando VII y la fecha de 1825.
Al recibir Sucre este proyecto para su sanción, en carta a Bolívar le expresa que iba a vetarlo, por no estar de acuerdo en que su busto apareciera en las monedas de plata por considerar que era demasiado premio por sus servicios prestados a la patria.
Cumpliendo su promesa, Sucre sugirió a los asambleístas que quitaran su retrato y lo reemplazaran por el del Libertador, como en las monedas de oro. Las discrepancias continuaron en el Congreso hasta noviembre de 1826, sin llegar a un acuerdo.
Ante ese panorama y considerando que las nuevas monedas debían acuñarse a partir de 1º de enero de 1827, Sucre, envió un nuevo proyecto al Congreso, que fue aprobado sin modificaciones el 14 de noviembre y sancionado por el presidente el 20, disponía emitir desde el 1 de enero monedas de oro y plata con el peso, ley y diámetro decretados por Asamblea General del 17 de Agosto de 1825.
En las piezas de plata, en el anverso, luciría el busto del Libertador a la heroica circundado con la leyenda “Libre por la Constitución” y al pie de su busto, “Bolívar”. El reverso, llevaría los mismos emblemas, pero rodeados de la inscripción “República Boliviana”. Las monedas de oro, en el anverso, el retrato del Libertador, y en el reverso, las armas de la República.
Todas las piezas ostentarían en el canto la inscripción “Ayacucho: Sucre: Mil ochocientos veinticuatro”.
Recibida la ley en Potosí el 16 de noviembre, el refecto, León Galindo la envió al contador de la Casa de Moneda. El talla mayor, Pedro Venavides, dedicó todo su esfuerzo para terminar el primer diseño de la moneda independiente, que tuvo observaciones realizadas por el Mariscal Sucre a través del prefecto hasta la aprobación del cuño con el busto del Libertador a la heroica y la inscripción “Bolívar” y embebida en la parte inferior del busto.
Para el 21 de diciembre, ya estaban listos los nuevos troqueles trabajados por Venavides y sus ayudantes.
Las monedas con los nuevos diseños fueron acuñadas y puestas en circulación a partir de febrero de 1827 en una cantidad de 1.599.000 ejemplares, con un peso de 27 gramos. Posteriormente se acuñaron piezas de 4, 2, 1 y ½ soles.
La acuñación de oro se concretó a partir de 1831.
Los ensayadores de las monedas acuñadas en Potosí de acuerdo con Arnaldo Cuñietti - Ferrando en 1825 y 1826 fueron: 1825 JL. Juan Palomo y Luís Aguilar, hasta el 12 de julio; 1825 JL. Juan Palomo y Leandro Ozio hasta el 31 de diciembre; 1825 JL. Juan Palomo y Leandro Ozio hasta marzo de 1826; 1825 J. Juan Palomo; 1825 JM. Juan Palomo y Miguel López, hasta diciembre de 1826 (con fecha 1825). 1826 No hubo acuñaciones con esta fecha.
Los ensayadores de las primeras monedas para Bolivia fueron: 1827 JM. Juan Palomo y Miguel López; y 1828 JM. Juan Palomo y Miguel López.
Finalmente, vale la pena comentar algunos aspectos de Juan Palomo y Sierra, Miguel López y Pedro Venavides.
El español, don Juan Palomo y Sierra, fue uno de los ensayadores más activos y antiguos de la ceca potosina, puesto que se desempeñó en ese oficio desde 1802 hasta diciembre de 1830 en que por su delicado estado de salud, pidió licencia para trasladarse y vivir en tierras más bajas, siendo sustituido “en comisión” por el ensayador segundo, don Luís de Aguilar.
Palomo retornó más tarde a su puesto de trabajo, pero debió nuevamente pedir licencia en octubre de 1831 para ausentarse al campo “afectado de una antigua afección de los pulmones”. No obstante, siguió firme en su puesto trabajando a conciencia hasta que el 16 de octubre de 1832. Falleció en Potosí el 30 de noviembre de ese año.
En cuanto a Miguel López, podemos indicar que en el año 1825, el ensayador Juan Palomo y Sierra, según informa el contador, Eustaquio Eguivar, tenía la vista “cansada para ejercer las delicadas operaciones de primer ensayador y si llega a enfermarse, será todo un afán para la Casa de Moneda ya que ninguna persona puede sustituir su falta”.
De tal manera, en marzo de 1826, las autoridades de la ceca nombraron como ayudante del ensayador a Miguel López, que hasta entonces se había desempeñado como teniente balanzario, señalando Eguivar “que este individuo ha sido colocado recientemente por resolución de 9 del corriente del Gran Mariscal de Ayacucho, en razón de ser el único inteligente y capaz de desempeñar el ensaye a falta de D. Juan Palomo, y que entre toda la lista de individuos que desean optar destinos, no hay uno que tenga ni la más leve idea de este arte, por lo que se hace preciso su conservación”.
Es así que a partir de enero de 1827, López pasó a sustituir a Luís de Aguilar como ensayador segundo, apareciendo su inicial en las primeras monedas independientes de Bolivia las iniciales JL.
Venavides nació en Chuquisaca el 22 de febrero de 1772, ingresó en 1789 como aprendiz en la oficina de talla de la Casa de Moneda de Potosí, bajo la dirección del talla mayor, Nicolás Moncayo, el joven aprendió rápidamente el oficio demostrando un gran talento para el grabado. En 1813, cuando el Ejército Auxiliar Argentino ingreso en Potosí, ya era oficial segundo, tenía 41 años. Y ante la ausencia de su jefe fue ascendido a talla mayor por autoridades argentinas y tuvo a su cargo la realización de las matrices de los cuños, para las monedas para las Provincias Unidas del Río de La Plata.
Como se comentó anteriormente, Venavides confeccionó los cuños de las primeras monedas bolivianas, murió en Potosí rodeado de sus familiares, el 11 de agosto de 1837, a sus 65 años.
De esa manera, en la recordación del 192 aniversario de Bolivia damos a conocer algunos aspectos invalorables del aporte de Potosí y de la Casa de Moneda en la consolidación de la República de Bolivia en el campo de la economía y la numismática.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







