Producida la llamada guerra federal entre conservadores y liberales de Sucre y La Paz por la capitalía de la republica y el liderazgo en el país, después del combate de COSMINI donde fueron derrotados los escuadrones Sucre y Monteagudo del ejercito constitucional, los jefes, oficiales y soldados que no habían caído o no habían querido caer prisioneros, y algunos de los heridos que aun podían tenerse sobre su ca-balgadura torcieron bridas y ga-loparon desesperadamente con dirección a Ayo Ayo, para seguir de aquí camino a Oruro. Pero a muy poca distancia del campo de acción, empezaron a ser perseguidos y acosados por numerosos grupos de campesinos que los atacaban sin piedad in-tentando asaltarlos o derribarlos de sus cabalgaduras.
Los que mejor montados es-taban, lograron avanzar hasta Panduro y Caracollo, donde se encontraron con la columna Ra-
mírez que venía de Oruro a Viacha; pero algunos otros, por el mal estado de sus cabalgaduras, por el cansancio o porque los heridos no podían galopar demasiado, no pudieron escapar al ataque de las hordas indígena, ingresaron al pueblo de Ayo Ayo, en cuyo templo se encerraron, con la esperanza de que no tardarían en llegar de Viacha algunas fuerzas en su auxilio.
Los campesinos en número más crecido y capitaneados por Villca Zárate, se precipitaron sobre el pueblo, pensando hacer presa segura de todos los que se habían refugiado en el templo. Se situaron en las calles cercanas a la plaza, incendiaron seis o siete ca-sas, robaron, destruyeron todo lo que encontraban a su paso y dieron muerte a algunos vecinos, entre ellos a Lorenzo Blacutt, Gre-gorio Luna y otros. Luego estrechando más el campo de acción, cercaron la manzana donde estaba la iglesia y la incendiaron íntegramente.
Los que estaban asilados en el templo, llenos de terror ante la magnitud del asalto, no supieron que hacer. Algunos de ellos, los más serenos, se situaron en la torre y desde allí empezaron la cacería de los sitiadores, a tiro certero, con el propósito de amedrentarlos y dispersarlos, mientras los otros, y los sacerdotes, oraban y pedían a la providencia los salvase de tan apurado trance. Pero los campesinos lejos de intimidarse, y enfurecidos más bien con la muerte de sus compañeros, y embrutecidos por el alcohol, prendieron fuego al templo y de una oleada derribaron la puerta. Se introdujeron allí, y sin oír nada, se apoderaron uno a uno, del coronel Jose Avila, del teniente coronel Melitón Sanjinés, del capitán Andrés Loza y de todos los que allí se encontraban, y los sacaron a empellones al cementerio, donde les dieron una muerte cruel y tormentosa.
Faltaban aun los sacerdotes. Don Juan Fernández de Córdova, capellán de uno de los escuadrones derrotados en el Crucero, don José Rodríguez, cura de Viacha y don Francisco Gómez, cura de Ayo Ayo, que ha-bía acudido al templo, en demanda y cuidado de los heridos, se había revestido de los ornamentos sagrados, teniendo uno de ellos, Córdova, la custodia del Santísimo Sacra-mento en la mano, se colocaron en el tabernáculo, creyendo que esta actitud seria respetada por la horda. Más todo era en vano. Los campesinos enfurecidos aún más y con la sangre hasta los tobillos, se lanzaron sobre los sacerdotes, los despojaron de sus vestiduras, y los condujeron también al cementerio, donde los victimaron igual que a los otros... No hubo piedad alguna con ninguno.
EN EL TEMPLO NO QUEDABA NINGUNO
En el cementerio y en la puerta misma de la iglesia se veía un hacinamiento de cadáveres, descuartizados y horriblemente mutilados. Una escena de horror indescriptible.
Eran veintitrés cadáveres o restos de ca-dáveres de jefes antiguos y meritorios, de ancianos sacerdotes y de jóvenes distinguidos de la sociedad chuquisaqueña.
En el mismo cementerio, en la plaza y en las calles próximas, hallábase también tendidos más de ciento cincuenta indígenas muertos a bala por los que se habían encerrado en el templo.
Casualmente, el escuadrón Junín derrotado en Corocoro, llegó a las cercanías de Ayo Ayo, en los mismos momentos en que se realizaba la masacre, pero ignorante de estos sucesos, y no pudiendo entrar al pueblo por la actitud hostil de los del lugar, siguió su ca-mino al cuartel general de Viacha.
Tres días después, apostó en Ayo Ayo el capitán general don Severo Fernández Alon-so, a la cabeza de sus fuerzas militares... En-
contró en el cementerio el hacinamiento de cadáveres en medio de charcos de sangre que ya empezaba a coagularse. Profunda-mente consternado ante este horroroso es-pectáculo, mando lavar y dar cristiana sepultura a aquellos restos humanos.
Cuentase que en medio de su consternación, el doctor Alonso dijo al ver el cadáver del cura Fernández de Córdoba “Hay que vengar esta sangre inocente”.
¡Así murieron esos meritorios jefes y distinguidos jóvenes de la sociedad chuquisaqueña, victimas del abandono en que los dejaron sus superiores!
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martes, 23 de enero de 2018
domingo, 14 de junio de 2015
Entrevista a Luis Antezana “La guerra federal de 1899 y el ‘temible’ Willka”
Con motivo del anuncio de la prestigiosa Editorial Plural acerca de la próxima aparición del libro “La guerra federal de 1899 y el ‘temible’ willka” –tema apasionante de la historia de Bolivia de principios del siglo pasado– entrevistamos al autor del texto, don Luis Antezana Ergueta, quien respondió a nuestras preguntas con términos relacionados con el contenido así como la importancia de ese suceso ocurrido hace ciento quince años.
¿EN QUÉ CONSISTE EL CONTENIDO DEL LIBRO DE SU AUTORÍA, REFERIDO A LA REVOLUCIÓN LIBERAL O FEDERAL DEL 1899 Y CUÁLES SON SUS ANTECEDENTES?
Este libro –responde Luis Antezana E.– descubre la notable insurrección popular del pueblo paceño de 1899, que dio origen a la formación de un nuevo ejército y enseguida a una guerra civil que duró cuatro meses, la misma que fue ganada por la Junta Revolucionaria de La Paz y derrotó, desde el Capitán General hasta el último soldado, al Ejército del gobierno de Sucre de Fernández Alonso.
¿EN QUÉ CONSISTIÓ ESA INSURRECCIÓN?
En vista que el Congreso no quiso atender el pedido paceño con relación a la Capital de la República, empezó la rebelión paceña que se convirtió en insurrección general, al extremo de tomar todo el poder y formar un nuevo ejército con objeto de frenar al ejército conservador que venía de Sucre. El flamante ejército se formó con tres mil plazas y salió al altiplano haciendo retroceder a Oruro, al Ejército conservador que se había acantonado en Viacha y se preparaba para bombardear y asaltar la ciudad de La Paz.
¿DE DÓNDE CONSIGUIÓ ARMAS EL NUEVO EJÉRCITO Y CUÁL FUE LA AYUDA DE LOS CAMPESINOS?
La Junta paceña compró armas de Perú y pertrechó su ejército. Mientras tanto, el ejército constitucional cometió grandes abusos entre Viacha y Corocoro y precipitó el levantamiento indígena. Enseguida se produjo el combate del Crucero de Ayo Ayo y la retirada de Alonso a Oruro. El ejército paceño avanzó hasta Caracollo e indujo al de Sucre a salir al campo de batalla. Entonces, cerca de Paria, (abril de 1899) se produjo la Batalla del Segundo Crucero en la que participaron alrededor de tres mil hombres por lado y duró cuatro horas. El ejército conservador fue totalmente derrotado.
¿QUÉ PAPEL JUGARON LOS INDÍGENAS?
Después del levantamiento de Corocoro se levantaron los indígenas de Ayoayo y acompañó a Pando hasta Caracollo. En la batalla no participaron los indígenas. Enseguida el ejército de Pando ocupó Oruro que fue ocupado por masas indígenas de Carangas. El dirigente Pablo Zárate, entre tanto, participó en los lamentables sucesos de Mohoza y Huayllas, fue apresado por los liberales, juzgado y enviado a La Paz, siendo asesinado en el trayecto.
¿CUÁL FUE EL RESULTADO DEL TRIUNFO DE LOS LIBERALES?
¡Ninguno! Ya en el poder, los liberales realizaron una Constituyente que mantuvo en vigencia la vieja Constitución y leyes de 1880 y prolongó la existencia del régimen colonial y feudal que duró hasta 1952. Todo el desarrollo de este proceso está documentado y posiblemente sirva de base para estudiar desde un nuevo punto de vista el desarrollo histórico de Bolivia durante el Siglo XX y aún hasta el presente –concluye Luis Antezana, quien adelantó revelaciones en un próximo libro.
¿EN QUÉ CONSISTE EL CONTENIDO DEL LIBRO DE SU AUTORÍA, REFERIDO A LA REVOLUCIÓN LIBERAL O FEDERAL DEL 1899 Y CUÁLES SON SUS ANTECEDENTES?
Este libro –responde Luis Antezana E.– descubre la notable insurrección popular del pueblo paceño de 1899, que dio origen a la formación de un nuevo ejército y enseguida a una guerra civil que duró cuatro meses, la misma que fue ganada por la Junta Revolucionaria de La Paz y derrotó, desde el Capitán General hasta el último soldado, al Ejército del gobierno de Sucre de Fernández Alonso.
¿EN QUÉ CONSISTIÓ ESA INSURRECCIÓN?
En vista que el Congreso no quiso atender el pedido paceño con relación a la Capital de la República, empezó la rebelión paceña que se convirtió en insurrección general, al extremo de tomar todo el poder y formar un nuevo ejército con objeto de frenar al ejército conservador que venía de Sucre. El flamante ejército se formó con tres mil plazas y salió al altiplano haciendo retroceder a Oruro, al Ejército conservador que se había acantonado en Viacha y se preparaba para bombardear y asaltar la ciudad de La Paz.
¿DE DÓNDE CONSIGUIÓ ARMAS EL NUEVO EJÉRCITO Y CUÁL FUE LA AYUDA DE LOS CAMPESINOS?
La Junta paceña compró armas de Perú y pertrechó su ejército. Mientras tanto, el ejército constitucional cometió grandes abusos entre Viacha y Corocoro y precipitó el levantamiento indígena. Enseguida se produjo el combate del Crucero de Ayo Ayo y la retirada de Alonso a Oruro. El ejército paceño avanzó hasta Caracollo e indujo al de Sucre a salir al campo de batalla. Entonces, cerca de Paria, (abril de 1899) se produjo la Batalla del Segundo Crucero en la que participaron alrededor de tres mil hombres por lado y duró cuatro horas. El ejército conservador fue totalmente derrotado.
¿QUÉ PAPEL JUGARON LOS INDÍGENAS?
Después del levantamiento de Corocoro se levantaron los indígenas de Ayoayo y acompañó a Pando hasta Caracollo. En la batalla no participaron los indígenas. Enseguida el ejército de Pando ocupó Oruro que fue ocupado por masas indígenas de Carangas. El dirigente Pablo Zárate, entre tanto, participó en los lamentables sucesos de Mohoza y Huayllas, fue apresado por los liberales, juzgado y enviado a La Paz, siendo asesinado en el trayecto.
¿CUÁL FUE EL RESULTADO DEL TRIUNFO DE LOS LIBERALES?
¡Ninguno! Ya en el poder, los liberales realizaron una Constituyente que mantuvo en vigencia la vieja Constitución y leyes de 1880 y prolongó la existencia del régimen colonial y feudal que duró hasta 1952. Todo el desarrollo de este proceso está documentado y posiblemente sirva de base para estudiar desde un nuevo punto de vista el desarrollo histórico de Bolivia durante el Siglo XX y aún hasta el presente –concluye Luis Antezana, quien adelantó revelaciones en un próximo libro.
domingo, 28 de abril de 2013
Reflexiones acerca de la Guerra Federal
Después de la Guerra de 1879, por la que Bolivia perdió su costa marítima, fue creado el Partido Liberal por Camacho. Los más descollantes personajes políticos, pero no descollantes por los beneficios y favores que pudieron haberle hecho al país, sino porque brillaron por sus actos en forma negativa.
Antes y durante la Guerra del Pacífico ya se había iniciado la penetración del capitalismo inglés, a través de Chile, a Bolivia. Existían terratenientes poderosos y una oligarquía minera de la plata, que tenía mucha relación con la oligarquía chilena. Algunos autores y observadores sostienen que durante la guerra en nada contribuyeron a la defensa de Bolivia de la agresión chilena, y señalan de esa renuencia a Arce, Pacheco, Camacho, Montes, y Pando; ninguno de ellos fue héroe nacional, ni de qué agradecerles, quienes al bajar la cotización de la plata a niveles inconvenientes, abrieron las puertas, imperialismo inglés norteamericano, ante la afloración de nuevas riquezas mineralógicas. Encaramados en el Partido Liberal, desenvolvieron una política nada favorable al país, para así favorecer al imperialismo norteamericano, pues se abría una nueva era: la Era del Estaño, y surgió otra oligarquía minera: Patiño y otros. Y no perdamos de vista a la explotación del caucho, que casi paralelamente se abría en el Oriente bolivianos por cuyos grandes beneficios iba a descollar una nueva oligarquía, con la empresa Suárez, que a la postre, provocaría otra guerra. La del Acre.
El Partido Liberal quería dar entender que se trataba de un nuevo giro a la política boliviana, tal vez más positivista pero recayó en la protección de los intereses de los grandes gamonales. Pando estaba casado con una gran terrateniente: Doña Mercedes Huarachi Sinchi Roca (1), Caciqueza de Sica Sica, según decía, era descendiente de los incas. Ella colaboró logísticamente el paso de Pando y sus tropas cuando se dirigía, además, con la gran masa campesina, hacia Oruro, para enfrentar a las tropas de los constitucionalistas, en lo que sería el Segundo Crucero, en Paria, y Copacabana. Pando, era miembro importante entre los que formaban el Partido Liberal había ya connotados personajes paceños como Macario Piñilla, Serapio Reyes Ortiz, que habían asumido en algún momento actos diplomáticos durante la guerra pasada. Luego formaron parte del liberalismo también Bautista Saavedra y Daniel Salamanca. El Coronel José Manuel Pando, quería hacer reformas en el país, comenzando por federalizarlo y centralizar el poder el Estado en un solo lugar, como se suponía debió ser siempre.
Era lógico que inclinara la balanza a su lado y necesitaba valerse de algo más que de viejos cansados como Pinilla y Reyes Ortiz, y otros de su jaez. Es entonces que buscó el apoyo de su compadre el indígena Pablo Zárate Willka, considerando el carácter temperamental de este cacique nativo. De ese modo se aglutinó la gran masa campesina de aimaras, de todos los sitios y provincias de La Paz. Era obvio que Pando contaba con la ferocidad de los indios cuando se hallan en multitud, y en estado de guerra, como factor psicológico decisivo en la moral del contrincante en la guerra que se avecinaba.
Severo Fernández Alonso, era también acaudalado. Poseía minas y haciendas. La Compañía Minera de Oruro era suya, vendida ulteriormente a Mauricio Hochschild. Subió a la presidencia del país en l886, como gobierno constitucional, consiguientemente debía frenar con todos los recursos que tenía a mano, cualquier brote subversivo dentro de la organización del Estado. El Poder del Estado es uno solo, formado por tres órganos de poder: Ejecutivo, Legislativo, y Judicial, desde el pensamiento y la metafísica de Montesquieu. No puede haber otros poderes, (ni siquiera bajo mandato del poder central, de un cuarto que lleve el epígrafe de "Tribunal Supremo Electoral", que parece fungir como cuarto órgano de poder ahora). Pando quería que la suma del poder del Estado fuera centralizada en la ciudad de La Paz. Se desató la guerra. La organizó en su escritorio, desde donde, dado su carácter altivo y hasta prepotente; le resultaba fácil influir en los viejos liberales sobre el tema de un Estado mejor organizado. Hasta el momento los tres órganos de Poder se hallaban en Sucre, pero el gobierno era itinerante. Y es posible que por este aspecto Pando hubiera pensado en organizar la república como ya tengo dicho. Organizó también la milicia con militares profesionales y reclutas con el plan necesario para combinar con las acciones de los indígenas, que ya tomaron también su agresividad como el arma psicológica muy importante y en cuanto al aspecto logístico, se munieron de lo que pudieron, así: palos, guadañas, ondas. Y pocas armas de fuego-Ya se ha dicho bastante en conferencias, libros y artículos que hubo encuentros sangrientos en el Sur del Departamento de La Paz y como consecuencia crímenes inconcebibles. Ante semejante turbión de guerra de-
sordenada, no sólo los militares profesionales constitucionalistas de Alonso, sino gente del lugar con niños incluso, se refugió en el templo de Ayo Ayo, pero allí perecieron todos degollados. Se dice incluso hoy que la sangre que contuvo el suelo de ese templo marcó un zócalo indeleble, como para que la gente nunca olvide ese acto de barbarie. Otra matanza no menos terrible fue la de Mohoza, a la que se refiere Don Ramiro Condarco Morales en su libro sobre Pablo Zárate, como "La noche triste de Mohoza" (2), donde fue pasada a cuchillo una compañía militar de uniformados pidiendo alojamiento por una noche en su paso hacia el Sur. Los campesinos de Mohoza, les dieron posada, pero el abuso de los militares tuvo extremos crueles con los indios. Entonces ellos tocaron el clímax de los abusos, y asumieron actitudes agresivas revanchistas. Ningún militar salió vivo. Lo curioso que esa guarnición era pandina.
Pando siguió hacia el Sur, le acompañaba Ismael Montes, en La Paz ya había implantado un gobierno, surgió de un cuartelazo, que los liberales llamaban revolución.
Finalmente hubo el choque en el Crucero Paria, las tropas de Pando contaban con los regimientos "Omasuyos" a la izquierda, "Zapadores", "Victoria" a la derecha e "Independencia" al centro. Tenía también dos cañones "Krupp", hasta una ambulancia de voluntarios, y el apoyo de indígenas, lo cual afectaba a la moral del contrario. Al frente se hallaban las tropas constitucionalistas de Alonso, tropas de guarnición de húsares, el regimiento "Alonso" y "Aroma". Tenía también dos cañones de igual envergadura. Fue un combate duro, donde murieron muchos hombres, si se quiere heroicamente, pero ahora veamos; ha podido haber heroísmo en ambos lados, pero debemos comprender que una guerra civil es una guerra intestina, es decir, ambos enemigos son hermanos, hijos de una mismo país, y eso es terrible. En esta guerra todos éramos hermanos, los liberales, los constitucionalistas y la gran masa campesina. Nos separaban las ambiciones políticas, en este caso de los liberales que favorecían a la burguesía formada por gamonales. Cada quien tenía que virar a su lado, y para eso qué importa la sangre entre hermanos. El paradigma de la sangría entre hermanos -señala la historia- ha sido la guerra civil norteamericana, Norte contra Sur, debido a que el imperio mercantilista sureño no quería perder una de las mayores riquezas que tuvieron también algunas potencias en la historia de la humanidad: La esclavitud, y en el imperio sureño norteamericano, de los negros.
En nuestro caso, ¿a los héroes de qué lado debemos encomiar? Debemos tener en cuenta que el gobierno de La Paz era de facto, en tanto que el de Sucre era el gobierno de jure, o constitucional. Nosotros los abogados, juristas, jurisconsultos, debemos estar con lo legal, a menos que el cambio fuera con ventaja para el país, y para los habitantes, una verdadera revolución.
Terminada la contienda interna se hizo una discriminación anómala, que ha creado resentimiento profundo entre bolivianos, y ha ahondado el territorialismo, o lo que denominan regionalismo. Se explica: El Poder del Estado se halla dividido en forma anómala: el órgano de poder ejecutivo y el legislativo tienen su sede en La Paz, y el órgano de poder judicial en Sucre. Los tres órganos de poder debían estar en Sucre, como corresponde a la capital. Tampoco los liberales consiguieron que La Paz fuera la capital. Lamentablemente ya no podemos conciliar esa diferencia que se considera una aberración, y no sabemos cómo se arreglará a corto, o largo plazo. Y algo importante. Terminada la contienda, Pando abandonó a su compadre Pablo Zarate a la buena de Dios, después de haberlo usado a él, y a los naturales, con derramamiento de mucha sangre. Entonces éstos tuvieron que actuar por su cuenta, ya no en nombre de Pando sino bajo el liderazgo de Willka. La población civil tuvo que asumir defensa a nuevo costo de sangre.
NOTAS.
1) SÁNCHEZ GUZMÁN, Luis Fernando, Soldado de Siempre
2) CONDARCO MORALES, Ramiro, Zárate el Temible Willka. La Paz, l966.
Antes y durante la Guerra del Pacífico ya se había iniciado la penetración del capitalismo inglés, a través de Chile, a Bolivia. Existían terratenientes poderosos y una oligarquía minera de la plata, que tenía mucha relación con la oligarquía chilena. Algunos autores y observadores sostienen que durante la guerra en nada contribuyeron a la defensa de Bolivia de la agresión chilena, y señalan de esa renuencia a Arce, Pacheco, Camacho, Montes, y Pando; ninguno de ellos fue héroe nacional, ni de qué agradecerles, quienes al bajar la cotización de la plata a niveles inconvenientes, abrieron las puertas, imperialismo inglés norteamericano, ante la afloración de nuevas riquezas mineralógicas. Encaramados en el Partido Liberal, desenvolvieron una política nada favorable al país, para así favorecer al imperialismo norteamericano, pues se abría una nueva era: la Era del Estaño, y surgió otra oligarquía minera: Patiño y otros. Y no perdamos de vista a la explotación del caucho, que casi paralelamente se abría en el Oriente bolivianos por cuyos grandes beneficios iba a descollar una nueva oligarquía, con la empresa Suárez, que a la postre, provocaría otra guerra. La del Acre.
El Partido Liberal quería dar entender que se trataba de un nuevo giro a la política boliviana, tal vez más positivista pero recayó en la protección de los intereses de los grandes gamonales. Pando estaba casado con una gran terrateniente: Doña Mercedes Huarachi Sinchi Roca (1), Caciqueza de Sica Sica, según decía, era descendiente de los incas. Ella colaboró logísticamente el paso de Pando y sus tropas cuando se dirigía, además, con la gran masa campesina, hacia Oruro, para enfrentar a las tropas de los constitucionalistas, en lo que sería el Segundo Crucero, en Paria, y Copacabana. Pando, era miembro importante entre los que formaban el Partido Liberal había ya connotados personajes paceños como Macario Piñilla, Serapio Reyes Ortiz, que habían asumido en algún momento actos diplomáticos durante la guerra pasada. Luego formaron parte del liberalismo también Bautista Saavedra y Daniel Salamanca. El Coronel José Manuel Pando, quería hacer reformas en el país, comenzando por federalizarlo y centralizar el poder el Estado en un solo lugar, como se suponía debió ser siempre.
Era lógico que inclinara la balanza a su lado y necesitaba valerse de algo más que de viejos cansados como Pinilla y Reyes Ortiz, y otros de su jaez. Es entonces que buscó el apoyo de su compadre el indígena Pablo Zárate Willka, considerando el carácter temperamental de este cacique nativo. De ese modo se aglutinó la gran masa campesina de aimaras, de todos los sitios y provincias de La Paz. Era obvio que Pando contaba con la ferocidad de los indios cuando se hallan en multitud, y en estado de guerra, como factor psicológico decisivo en la moral del contrincante en la guerra que se avecinaba.
Severo Fernández Alonso, era también acaudalado. Poseía minas y haciendas. La Compañía Minera de Oruro era suya, vendida ulteriormente a Mauricio Hochschild. Subió a la presidencia del país en l886, como gobierno constitucional, consiguientemente debía frenar con todos los recursos que tenía a mano, cualquier brote subversivo dentro de la organización del Estado. El Poder del Estado es uno solo, formado por tres órganos de poder: Ejecutivo, Legislativo, y Judicial, desde el pensamiento y la metafísica de Montesquieu. No puede haber otros poderes, (ni siquiera bajo mandato del poder central, de un cuarto que lleve el epígrafe de "Tribunal Supremo Electoral", que parece fungir como cuarto órgano de poder ahora). Pando quería que la suma del poder del Estado fuera centralizada en la ciudad de La Paz. Se desató la guerra. La organizó en su escritorio, desde donde, dado su carácter altivo y hasta prepotente; le resultaba fácil influir en los viejos liberales sobre el tema de un Estado mejor organizado. Hasta el momento los tres órganos de Poder se hallaban en Sucre, pero el gobierno era itinerante. Y es posible que por este aspecto Pando hubiera pensado en organizar la república como ya tengo dicho. Organizó también la milicia con militares profesionales y reclutas con el plan necesario para combinar con las acciones de los indígenas, que ya tomaron también su agresividad como el arma psicológica muy importante y en cuanto al aspecto logístico, se munieron de lo que pudieron, así: palos, guadañas, ondas. Y pocas armas de fuego-Ya se ha dicho bastante en conferencias, libros y artículos que hubo encuentros sangrientos en el Sur del Departamento de La Paz y como consecuencia crímenes inconcebibles. Ante semejante turbión de guerra de-
sordenada, no sólo los militares profesionales constitucionalistas de Alonso, sino gente del lugar con niños incluso, se refugió en el templo de Ayo Ayo, pero allí perecieron todos degollados. Se dice incluso hoy que la sangre que contuvo el suelo de ese templo marcó un zócalo indeleble, como para que la gente nunca olvide ese acto de barbarie. Otra matanza no menos terrible fue la de Mohoza, a la que se refiere Don Ramiro Condarco Morales en su libro sobre Pablo Zárate, como "La noche triste de Mohoza" (2), donde fue pasada a cuchillo una compañía militar de uniformados pidiendo alojamiento por una noche en su paso hacia el Sur. Los campesinos de Mohoza, les dieron posada, pero el abuso de los militares tuvo extremos crueles con los indios. Entonces ellos tocaron el clímax de los abusos, y asumieron actitudes agresivas revanchistas. Ningún militar salió vivo. Lo curioso que esa guarnición era pandina.
Pando siguió hacia el Sur, le acompañaba Ismael Montes, en La Paz ya había implantado un gobierno, surgió de un cuartelazo, que los liberales llamaban revolución.
Finalmente hubo el choque en el Crucero Paria, las tropas de Pando contaban con los regimientos "Omasuyos" a la izquierda, "Zapadores", "Victoria" a la derecha e "Independencia" al centro. Tenía también dos cañones "Krupp", hasta una ambulancia de voluntarios, y el apoyo de indígenas, lo cual afectaba a la moral del contrario. Al frente se hallaban las tropas constitucionalistas de Alonso, tropas de guarnición de húsares, el regimiento "Alonso" y "Aroma". Tenía también dos cañones de igual envergadura. Fue un combate duro, donde murieron muchos hombres, si se quiere heroicamente, pero ahora veamos; ha podido haber heroísmo en ambos lados, pero debemos comprender que una guerra civil es una guerra intestina, es decir, ambos enemigos son hermanos, hijos de una mismo país, y eso es terrible. En esta guerra todos éramos hermanos, los liberales, los constitucionalistas y la gran masa campesina. Nos separaban las ambiciones políticas, en este caso de los liberales que favorecían a la burguesía formada por gamonales. Cada quien tenía que virar a su lado, y para eso qué importa la sangre entre hermanos. El paradigma de la sangría entre hermanos -señala la historia- ha sido la guerra civil norteamericana, Norte contra Sur, debido a que el imperio mercantilista sureño no quería perder una de las mayores riquezas que tuvieron también algunas potencias en la historia de la humanidad: La esclavitud, y en el imperio sureño norteamericano, de los negros.
En nuestro caso, ¿a los héroes de qué lado debemos encomiar? Debemos tener en cuenta que el gobierno de La Paz era de facto, en tanto que el de Sucre era el gobierno de jure, o constitucional. Nosotros los abogados, juristas, jurisconsultos, debemos estar con lo legal, a menos que el cambio fuera con ventaja para el país, y para los habitantes, una verdadera revolución.
Terminada la contienda interna se hizo una discriminación anómala, que ha creado resentimiento profundo entre bolivianos, y ha ahondado el territorialismo, o lo que denominan regionalismo. Se explica: El Poder del Estado se halla dividido en forma anómala: el órgano de poder ejecutivo y el legislativo tienen su sede en La Paz, y el órgano de poder judicial en Sucre. Los tres órganos de poder debían estar en Sucre, como corresponde a la capital. Tampoco los liberales consiguieron que La Paz fuera la capital. Lamentablemente ya no podemos conciliar esa diferencia que se considera una aberración, y no sabemos cómo se arreglará a corto, o largo plazo. Y algo importante. Terminada la contienda, Pando abandonó a su compadre Pablo Zarate a la buena de Dios, después de haberlo usado a él, y a los naturales, con derramamiento de mucha sangre. Entonces éstos tuvieron que actuar por su cuenta, ya no en nombre de Pando sino bajo el liderazgo de Willka. La población civil tuvo que asumir defensa a nuevo costo de sangre.
NOTAS.
1) SÁNCHEZ GUZMÁN, Luis Fernando, Soldado de Siempre
2) CONDARCO MORALES, Ramiro, Zárate el Temible Willka. La Paz, l966.
domingo, 14 de abril de 2013
Ayer se hizo la recreación de la Batalla de Segundo Crucero
Ayer, con la actuación de soldados de la Segunda División de Ejército, se recordó los momentos más importantes de la Guerra Federal con la representación de la Batalla de Segundo Crucero, cuya conjunción de fuerzas, "demostró cómo las Fuerzas Armadas junto al pueblo pueden alcanzar grandes objetivos", expresó el comandante de la entidad castrense, Eddy Ayllón Montaño.
En el Municipio de Paria con su capital Soracachi, en Crucero de Copacabana, autoridades y pobladores presenciaron la recreación de ese hito importante en la historia de Bolivia, cuando después del triunfo, altivos ingresaron lado a lado el entonces coronel Pando y el "temible" Pablo Zárate Willca encabezando a un contingente de bravos guerreros, de tropas mezcladas entre indígenas y soldados del ejército.
Los soldados que eran parte de las fuerzas de los conservadores o constitucionalistas, correctamente vestidos con el uniforme de la época, y los de los liberales o federales, con ponchos y ojotas, simularon la batalla, apoyados por caballos, prestados por la Familia Condarco.
Esta actividad se desarrolló luego del acto de conmemoración de los 114 años desde el 10 de abril de 1899, cuando se enfrentaron las tropas del ejército constitucional del presidente en ejercicio de aquel tiempo, Severo Fernández Alonso, y las tropas llamadas federales.
Esta batalla puso el punto final a este enfrentamiento civil que ocasionó la derrota de los constitucionalistas o chuquisaqueños y cambió la historia del país dando a La Paz el título de Sede de Gobierno y a Sucre de Capital Constitucional.
Se dijo que este acontecimiento además es una experiencia que no se debe volver a repetir, porque se debe aprender a dialogar y negociar pacíficamente entre bolivianos.
"Recrear la historia nos hace reflexionar de que este tipo de conflictos no deben existir y que está en nuestras manos para que la relación de armonía y paz entre hermanos bolivianos esté en total concordia", expresó el secretario departamental de Cultura y Turismo, Ronald Choque.
La actividad fue una iniciativa de los responsables de la revista "Historias de Oruro", el año pasado, quienes además, una vez concluida la representación, ofrecieron la proyección de un video sobre la vida de José Manuel Pando, en el templo del pueblo. Y fueron patrocinadores del acontecimiento el Gobierno Autónomo Departamental de Oruro (Gador) y el Municipio de Paria con su capital Soracachi, con el fin de recordar estos momentos históricos acaecidos en tierras orureñas.
Batalla de Segundo Crucero: Hito histórico importante de Bolivia
En el Municipio de Paria con su capital Soracachi, en Crucero de Copacabana, autoridades y pobladores presenciaron la recreación de ese hito importante en la historia de Bolivia, cuando después del triunfo, altivos ingresaron lado a lado el entonces coronel Pando y el "temible" Pablo Zárate Willca encabezando a un contingente de bravos guerreros, de tropas mezcladas entre indígenas y soldados del ejército.
Los soldados que eran parte de las fuerzas de los conservadores o constitucionalistas, correctamente vestidos con el uniforme de la época, y los de los liberales o federales, con ponchos y ojotas, simularon la batalla, apoyados por caballos, prestados por la Familia Condarco.
Esta actividad se desarrolló luego del acto de conmemoración de los 114 años desde el 10 de abril de 1899, cuando se enfrentaron las tropas del ejército constitucional del presidente en ejercicio de aquel tiempo, Severo Fernández Alonso, y las tropas llamadas federales.
Esta batalla puso el punto final a este enfrentamiento civil que ocasionó la derrota de los constitucionalistas o chuquisaqueños y cambió la historia del país dando a La Paz el título de Sede de Gobierno y a Sucre de Capital Constitucional.
Se dijo que este acontecimiento además es una experiencia que no se debe volver a repetir, porque se debe aprender a dialogar y negociar pacíficamente entre bolivianos.
"Recrear la historia nos hace reflexionar de que este tipo de conflictos no deben existir y que está en nuestras manos para que la relación de armonía y paz entre hermanos bolivianos esté en total concordia", expresó el secretario departamental de Cultura y Turismo, Ronald Choque.
La actividad fue una iniciativa de los responsables de la revista "Historias de Oruro", el año pasado, quienes además, una vez concluida la representación, ofrecieron la proyección de un video sobre la vida de José Manuel Pando, en el templo del pueblo. Y fueron patrocinadores del acontecimiento el Gobierno Autónomo Departamental de Oruro (Gador) y el Municipio de Paria con su capital Soracachi, con el fin de recordar estos momentos históricos acaecidos en tierras orureñas.
Batalla de Segundo Crucero: Hito histórico importante de Bolivia
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