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martes, 12 de noviembre de 2013

A Potosí, ciudad de la eternidad

(Fragmento)

Pusieron los siglos corona de gloria

En la argentada cien del Sumac Orcko...

Y puso el destino con voz de cerro

Un nombre bravo que escribió la historia:

Potosí

Bendita seas por tus dolores que son grandeza...

Amado suelo

Que en el etéreo vaho del recuerdo ido

Fueras conocido como Cantu-marca.

Amado Suelo

Que en el eterno Galanteo con nimbos y con estratos de las alturas

Escondiste, a nuestros propios ojos

El argento metal que sólo ornaba en aquellos tiempos

La gala sacra del Dios dorado de las mañanas.

De pronto el tiempo se ha disipado

Vuelan los días, las horas pasan

Y una mañana celeste y clara...

Se muestra impúdica la blanca plata

Con los destellos de la mañana

A un hombre (Huallpa) que con sus llamas

No entiende el drama que comenzaba.

¿Qué sacrificios se presagiaban

Tierra de hombres que como hormigas,

Van a morir como mitayos

En el profundo de las entrañas

De aquel gran cerro veno argentado?

De lejos, si desde lejos...

Con sed de oro, con sed de especias se acerca el ibero con estandartes

¡No tiene nada! Sólo la espada con que amenaza

Aquel caballo que lo desplaza,

Y ese gran trueno que de la boca de los trabucos,

Potente escapa.

Piafan los caballos y lanzan a los vientos sus crines enredadas

Ondean las banderas

Relumbran las corazas

La pólvora estruendosa expulsa la metralla

Y riega por los suelos...

La honda, la flecha y la macana.

Y el yelmo en la cabeza de algunos... se destaca.

Al sol ostentan sus largas barbas, algunas negras algunas claras

Al sol ostentan

La depravada mirada hambrienta.

De oro, de especias, de gloria vana.

¡Par Diez!

Que historias turbias se arremolinan en lo recóndito de tal pasado?

¿La cárcel negra?, sí.

¿Los desaliños?, también,

Las graves trampas, enfermedades y... la codicia,

Ya retrataron

La fama artera que los describe, que los persigue

Por los senderos de la ultramar...

¡Ay! tierra minera que al sol se expande

Cómo retumban en esta altura

Estos latidos del corazón,

Paréceme sentir ahora, que avecina

Mucha tristeza y explotación.

De pronto el tiempo se ha disipado

Vuelvan los días, las horas pasan

Y una mañana celeste y clara...

Abril primero, de mil quinientos cuarenta y cinco

Se funda el pueblo tan anhelado...

Su nombre es fruto del estruendoso gritar del cerro

Su cuerpo es plata, la plata viva que como un cono

Va relumbrando.

¿Quién dijo entonces que en el futuro

Aquel “Cochizos”,

Que “el plomo ronca”

“La millma barra” o ese “negrillo”,

Serán los tonos

De un nuevo manto que vestirá el cerro?

Ciudad torrente de plata viva

Ciudad que como ella no ha habido una... una hasta hoy

¡Imperial Villa, de Carlos V

Patrimonio eterno de la Humanidad!,

Inocente hermana, inocente hija...

Al mundo entregaste todo tu valor:

Por ti la España, posó su planta altiva y fie-ra,

Por ti ese suelo lejano y duro se engrande-ció.

¿Qué queda ahora, tierra bendita, de todo ese tiempo

De toda esa plata que se llevó?

Sólo el recuerdo de los Mitayos que con sus huesos

Bien lograrían hacer un puente

¡De paz... y amor!

Amada tierra que aún conservas

En ese seno lleno de amor

La roja sangre de mis mayores,

La historia inédita de mil pasiones

Y llevas también

El ósculo apasionado de mis eternos amores...

De pronto el tiempo se ha disipado

Vuelan los días, las horas pasan

Y una mañana celeste y clara...

Se rompen las cadenas del yugo opresor,

Fueron dieciséis años, de guerra de guerrillas

Fueron dieciséis años de sangre y de va-lor.

¡El Yugo se destroza!

¡El Yugo se destroza!

Los Padres de la Patria, aquellos verdaderos

Lo firman, lo bendicen...

Y nace mi Bolivia con todo su esplendor.

Bolívar la declara su “hija Predilecta”

Y Sucre, es el artífice de su realización.

Santa Cruz la luce, le da su poderío

Y el tiempo la define, como la nación.

Batalla de Canchas Blancas

La conflagración bélica con Chile de 1879, ha dado lugar a que se libren muchas batallas emergentes de la invasión chilena a territorio boliviano. Una de las batallas que constituye un hecho histórico de mucha importancia es la BATALLA DE CANCHAS BLANCAS, acción que fue injustamente ignorada por historiadores y la propia historia general de Bolivia.

Es pues de justicia conocer un hecho de impresionante demostración de heroísmo y más aún si el 12 de noviembre de 1879 se recuerda el aniversario de esta batalla, que fue protagonizada por un contingente de la 5ta. División compuesta por voluntarios del Sud de Bolivia.

El historiador Octavio O‘connor D‘arlach con su “Calendario Histórico de Tarija”, hace aislada y escueta referencia a este hecho diciendo que el 30 de marzo de 1879 “se efectúa el acuartelamiento de las guardias nacionales, con motivo de la guerra con Chile. . . El batallón “Tarija”, uno de los integrantes de esa división, estaba comandado por el coronel Miguel Estenssoro y tenía como subcomandante al coronel Mariano Colodro, ambos de notable actuación en la Batalla de Canchas Blancas”. Y sobre la misma acción, acota: “12 de noviembre de 1879.- El regimiento “Ayacucho”, el “Méndez” y el “Granaderos” de Tarija, al mando de sus jefes Lino Morales, Miguel Estenssoro, Justo Villegas y Mariano Colodro, libran la Batalla de “Canchas Blancas” que, según otro ilustre militar tarijeño, el Cnl. Epifanio Apodaca, evitó el ingreso de las tropas chilenas a Potosí. Dicha acción de armas, constituyó, una de las más importantes de la Guerra del Pacífico y merece recordarse”.

Cabe corregir al historiador O‘connor, en su lacónico pero valioso aporte, que se trata del Cnl. Ezequiel Apodaca y no Epifanio Apodaca, pues, a la sazón, hemos accedido a un valiosísimo documento oficial del archivo de las FF.AA., como son las “Memorias del Cnl. Ezequiel Apodaca –Potosí – Cotagaita – Camino a Canchas Blancas – 1879 – 1880”, escrito por el coronel tarijeño Apodaca, Jefe de Estado Mayor de la 5ta. División al mando del Gral. Narciso Campero.

En la presentación de la indicada memoria, el Cnl. Edmundo Sanabria Morales, Jefe del Departamento V –Historia del Comando en Jefe de las FF.AA., concluye una exhaustiva investigación sobre el particular con lo siguiente: 1o. Que por haberse tomado en la Batalla de Canchas Blancas, importante documentación que comprometía seriamente a Chile con la Argen-tina, Chile logró que le entreguen dicho documentación; 2o. Hubo un pacto entre chilenos y grupos corruptos de bolivianos que se prestaron para hacer desaparecer de la historia a la Batalla de Canchas Blancas y así sepultar “LA GLORIA MÁS GRANDE DE BOLIVIA EN LA GUERRA DEL PACÍFICO”, según textual afirmación del Cnl. Sanabria.

Cuando revisamos las memorias del Cnl. Apodaca vemos con estupor la desesperante situación de los patriotas de la 5ta. División que a toda costa querían avanzar contra el enemigo, siendo frenados por los planes político-personales del Gral. Narciso Campero (afirmaciones textuales de la Memoria analizada).

El relato personal del Cnl. Apodaca cursante en su memoria, en fecha 12 de noviembre de 1879, es una página que se inscribe, en el marco de nuestra historia, en una de las narraciones más impresionantes que confirma el heroísmo del soldado boliviano.

La tropa boliviana comandada por el Cnl. Lino Morales, con una disciplina digna de encomio, comiendo en túneles, sola en las noches y en el día esperando en la aridez de la zona, sin dar lugar a que el ene-migo aviste siquiera el único largavistas, al que lo tapaban con un tul negro y utilizando sigilosos chasquis en una altura de Canchas Blancas, esperaron a los chilenos en las cercanías de una laguna. La patrulla de exploración chilena descubrió la laguna y avisó a toda la tropa chilena de la existencia de agua; en horas de la noche en forma impresionante la caballería chilena se agolpó tropezán-dose en la laguna y cuando se encontraban cuadrúpedos y humanos bebiendo el agua, desmontados, en se-gundos, “los sanlorenceños del Méndez atacaron a cuchillo y machete limpio al enemigo y tomaron de inmediato la retaguardia más profunda. Desde el fondo de la batalla se sentía dolorosos ayes, cuando las tropas de San Lorenzo hundían sus filos en el vientre enemigo o en la garganta y, hasta se vio cuadros de lucha debajo del caballo, cuerpo a cuerpo y escucharse tremendas interjecciones chapacas”.

El Cnl. Ayoroa que al igual que el Cnl. Villarpando con los del “Ayacucho”, se-guían persiguiendo al enemigo, a las 3 de la mañana habló a la tropa con llanto emo-cionado que contagió a todos y dijo entre otras cosas: “Soldaditos. . . queridos hijos míos... indiecitos queridos, ustedes han salvado a Potosí... lloro de emoción por-que hemos ganado, hemos defendido la Patria, desde aquí abandonados por...” lanzando adjetivos contrarios al Gral. Campero.

El 20 de noviembre, continúa la Memo-ria, “Fue muy triste, despedimos a todos los que iban a reunirse con el General Nar-ciso Campero en la región de Tonave, o sea que ahora los vencedores de Canchas Blancas, por orden suprema, retrocedían como vencidos”.

De parte del Cnl. Lino Morales, adjunto a la Memoria precedente, se establece co-mo resultado favorable para Bolivia, entre otros, nada menos que 330 muertos y 400 heridos chilenos, 480 caballos, 550 entre mulas y burros, bastante material bélico, etc., y especialmente documentación que comprueba que Chile buscaba ocupar los departamentos de Potosí y Chuquisaca, contra con frontera con Brasil y Paraguay y, algo muy grave, levantar a este último país contra Argentina e invadirlo luego de una supuesta ayuda boliviana.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Benianos recuerdan la rebelión de Moxos



Autoridades y varios sectores de la población del departamento del Beni recordaron ayer la Rebelión Mojeña de 1810 liderada por el cacique trinitario y héroe nacional Pedro Ignacio Muiba, en un acto que se realizó en inmediaciones al monumento a ese caudillo indígena, en la zona de Pompeya.

Muiba junto a José Bopi, Gregorio Gonzales y otros líderes de su época se enfrentaron contra sus opresores españoles para liberar a su pueblo. “Han pasado más de dos siglos desde que el cacique Pedro Ignacio Muiba proclamó lo que quedó en la memoria de todos los benianos. Nosotros seremos libres por nuestro propio mandato”, afirmó el gobernador del Beni, Carmelo Lens.

Consideró que esa fecha es oportuna para recordar la lucha por la libertad, como legado, herencia y ejemplo de dignidad de los antepasados de quienes habitan esa parte del territorio nacional. “Estamos aquí para recordar los 203 años de la rebelión liberadora de Moxos, hoy convertida en un legado de lucha por la libertad de nuestro pueblo”, afirmó.

La asambleísta departamental Teresa Limpias exhortó a los estudiantes y a la población a seguir los pasos del líder originario. En el acto participaron autoridades departamentales, de las Fuerzas Armadas, del Cabildo Indigenal y de otras organizaciones.

domingo, 10 de noviembre de 2013

En el aniversario potosino las cifras son poco alentadoras

A propósito de la efeméride potosina, la Fundación Milenio elaboró un informe en el que resume algunos datos importantes sobre este departamento en base al Censo Nacional de Población y Vivienda 2012. A continuación ofrecemos algunos extractos del citado informe.

De acuerdo al censo, Potosí cuenta con 823.517 habitantes, 16.1 por ciento más que en 2001. Representa el 8.2 por ciento del total de la población nacional, y es el cuarto departamento más poblado después de La Paz, Santa Cruz y Cochabamba.

La información censal muestra que más de medio millón de habitantes habrían emigrado en toda Bolivia, y la mayor parte corresponde a Potosí, que alcanza casi un cuarto del total nacional (131.441 personas). El principal destino de los emigrantes potosinos fue Argentina (68.5 por ciento), luego Chile (6.1 por ciento) y España (4.5 por ciento).

Los resultados del Censo 2012 muestran una mejora en varios indicadores respecto al anterior Censo, pero, en varios aspectos continúa por debajo del promedio nacional. Por ejemplo, la tasa de alfabetismo en los hombres de Potosí es de 95.1 por ciento muy cercana al promedio nacional; sin embargo, en las mujeres es 83.6 por ciento que significa una diferencia de 11.5 por ciento a favor de los hombres.

Es la brecha más alta de todos los departamentos.

Respecto a la disponibilidad de servicios básicos en Potosí el 55.6 por ciento de los hogares cuenta con agua de cañería de red, el 66.8 por ciento con energía eléctrica y el 41.5 por ciento tiene servicio sanitario.

Empleo, ingresos y pobreza

A principios del 2013 el INE presentó un breve resumen de la Encuesta de Hogares 2011, de la que a continuación extraemos información departamental relevante.

En empleo se observa que el 62.3 por ciento de la población ocupada, se encontraba en las actividades de “agricultura, ganadería, caza, pesca y silvicultura”. Un 9.0 por ciento en “ventas al por mayor y menor” y 5.5 en “servicios de educación”. Esto se relaciona con el hecho que el 78.8 por ciento de la población ocupada está en la categoría familiar; es decir, que más de 3/4 del empleo en Potosí está relacionado al entorno familiar y una proporción muy baja al Estado y al sector empresarial. El ingreso laboral promedio mensual de los potosinos fue de Bs 787, el más bajo comparado con el promedio nacional (Bs 1,617).

Obviamente esto repercute en los niveles de pobreza y desigualdad. La incidencia de la pobreza y pobreza extrema en Potosí llegó al 67.4 por ciento y 49.5 por ciento respectivamente. Existe un elevado nivel de desigualdad, el más alto en comparación al resto del país, medido por el coeficiente de Gini, que llegó a 0.58, mientras que para el país en su conjunto es de 0.47.

Algunas conclusiones

Los indicadores del Censo 2012 reflejan una mejora del departamento en la última década en algunos indicadores; no obstante se mantiene rezagado en comparación al resto del país, una muestra de esta situación es la desigualdad de la educación entre hombres y mujeres. Asimismo, se advierte que solamente un poco más de la mitad de su población tiene acceso a los servicios básicos.

La actividad minera no tiene un gran impacto en cuanto a empleo debido a que más del 60 por ciento de la población ocupada se dedica a actividades relacionadas con la agricultura, actividad que tiene una incidencia baja en el PIB potosino. En consecuencia, sus ingresos son los más bajos y los niveles de pobreza son los más altos en Bolivia.

También se debe tomar en cuenta que la desigualdad de los ingresos en Potosí, podría explicarse por el impacto muy limitado de la minería en la generación de empleo, de manera que la mayoría de la población trabaja en la agricultura tradicional que tiene una productividad muy baja y, en consecuencia, genera ingresos bajos.

Finalmente, el marcado descenso de la economía potosina en 2012, expresa la alta dependencia y vulnerabilidad del departamento respecto a la minería.

La Villa Imperial historia de una rica, próspera y gran ciudad

Bolivia celebra cada 10 de noviembre a su “Villa Imperial”, una ciudad que se impuso mundialmente por su riqueza en mineral, en lucha y en cultura. Este rincón de país que “vale un Potosí” fue protagonista de un memorable movimiento independentista.

El 10 de noviembre de 1810, un grito libertario sacudió a tierras potosinas. Los habitantes se levantaron en armas y tomaron prisionero al gobernador español Francisco de Paula Sanz, baluarte de la lealtad a la corona española. Las fuerzas libertarias estaban encabezadas por Manuel Molina, los hermanos Nogales, Salvador José Matos, Melchor Daza, Mariano Subieta y los hermanos Millares.

El levantamiento consolidó la libertad de Argentina, que combatía contra la Corona española desde 1809. Las tropas de Juan José Castelli, comandadas por Martín Miguel de Güemes, consiguieron la más importante victoria de la campaña del Alto Perú el 7 de noviembre de 1810, en la Batalla de Suipacha (Tupiza), pero al tomar la plaza de Potosí, podían lograr la caída de Francisco de Paula Sanz y el presidente de la Audiencia de Charcas, Vicente Nieto, defensores del absolutismo español.

La victoria de Suipacha fue el hecho más trascendental para que el 10 de noviembre de 1810, los potosinos aviven los ideales emancipadores de esta región.

Pese a sus esfuerzos, las fuerzas libertarias fueron derrotadas en Potosí por una contraofensiva española. Después de esa derrota, los héroes promotores del levantamiento de 1810 sufrieron grandes persecuciones, especialmente los heroicos hermanos Nogales y Millares.

LEYENDA E HISTORIA

El 10 de noviembre se recuerda el aniversario cívico del departamento de Potosí, cuya extensión es de 118.218 kilómetros cuadrados y que goza de la reputación de ser una de las ciudades más altas del mundo.

En tiempos prehispánicos, esta región estaba habitada por aborígenes Charcas y Chullpas, así como por grupos más pequeños de Quechuas y Aimaras. Pueblos pacíficos, hábiles artesanos en cerámica y platería, estos pobladores sabían de las riquezas mineras de la zona. Durante la colonización inca, los quechuas establecieron la explotación de las minas de plata en Porco, creando el sistema de trabajo llamado “mita”, es decir, trabajo obligatorio en las minas para los pueblos vasallos. De esta manera se proveían de los metales que los enriquecieron.

Estas minas ya tenían amplia fama a la llegada de los españoles, quienes al terminar de desbaratar el Imperio Inca, no tardaron en llegar a Potosí en busca de oro y plata. Las riquezas del Sumaj Orco (el célebre Cerro Rico) aún no habían sido extraídas, según cuentan las leyendas porque el Inca Huayna Kapac, descendiente de Pachacutec, envió a sus mineros a explotar el cerro, pero al empezar a abrir los hoyos, se escuchó una voz sobrenatural desde las entrañas de la montaña, que les ordenó dejarla intacta. La plata del cerro no sería para ellos sino para otra gente.

Después de su fundación, por Juan de Villarroel en 1546, la ciudad comenzó a crecer desordenadamente, a medida que llegaban aventureros y forasteros atraídos por la fabulosa riqueza de las minas del Cerro Rico. Hacia el año 1560, Potosí se había convertido en una de las ciudades más prósperas e importantes del Nuevo Mundo y su población de entonces, 160 mil personas, era superior según se dice que las de París o Londres.

Ajusticiamientos en Teoponte

Su voz es aguda, pero firme. Y dispara: “Le voy a contar algo de lo que nunca hablé durante más de 40 años. No tengo nada que ocultar y quiero que sepa que yo solamente cumplía órdenes. Usted me pregunta si hubo ejecuciones en Teoponte, pues yo le digo que sí. Sí las hubo”.

Hace 43 años era un soldado raso. No uno cualquiera. Se enfrentó contra el grupo insurgente guevarista que caminó por la selva del norte de La Paz.

Hoy es funcionario público; un hombre moreno, grueso, de 63 años. Pide que se le nombre con su apodo de guerra: El Boro. Comenta que en la campaña de insurrección de 1970, él fue testigo del asesinato de tres rebeldes. La instrucción que recibió era clara: no dejar a ninguno con vida.

La guerrilla de Teoponte nació el 18 de julio de 1970. Un comando de 67 hombres que se hicieron pasar por alfabetizadores y se internaron a las montañas de la provincia Larecaja para seguir con la lucha armada que emprendió el argentino-cubano Ernesto Guevara de la Serna, el mítico Che.

La travesía fue abortada por el Ejército. Al finalizar octubre de ese año ya no había disparos y al empezar noviembre se dio por terminada la contienda. Han pasado 43 años de esa incursión, cuyo objetivo era instaurar un régimen socialista en el país.

Los reclutas volvieron triunfantes y los insurgentes cayeron derrotados. Aunque el tiempo se encargó de invertir los roles. En la actualidad los militares están olvidados por el Estado y los insurrectos son admirados. Todo empezó cuando se segó la vida del Che, el 9 de octubre de 1967: murió acribillado en una escuela de Ñancahuazú, cerca de Vallegrande (Santa Cruz). Pero su lucha quedó en pie con el Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Tras escapar del cerco que desactivó el foco insurgente en Ñancahuazú, y después de un año de silencio, Guido Álvaro Peredo, Inti, brazo derecho del Che en su milicia, difundió un manifiesto en julio de 1968 titulado Volveremos a las montañas. En éste, el beniano anunció que la lucha acababa de empezar y aseguraba el triunfo de la revolución socialista. El documento estaba rubricado con una de las frases preferidas de Guevara: “Victoria o muerte”.

La maquinaria guerrillera comenzó a girar nuevamente y sumó combatientes en distintas partes de Bolivia y desde fuera de las fronteras. Sin embargo, el liderazgo de Inti fue cercenado la noche del 8 de septiembre de 1968. Un equipo de 150 agentes gubernamentales lo emboscó en la vivienda con la casilla 584 de la calle Santa Cruz, en la ciudad de La Paz. Fue brutalmente asesinado, narra el libro Inti y Coco combatientes. Otro Peredo, Osvaldo, tomó la posta del ELN.

Él se encargó de organizar la travesía en una época que tenía al militar Alfredo Ovando Candia en el poder. Chato Peredo y otros 66 rebeldes decidieron encender la mecha subversiva en Teoponte, el 18 de julio de 1970, un sitio elegido por el mismísimo Che. Informe La Razón habló con soldados que participaron en el enfrentamiento armado y presenta fotos inéditas. El historiador Gustavo Rodríguez Ostria —uno de los más importantes estudiosos de esta guerrilla— cuenta que los testimonios recogidos son “valiosos”.

Diez preguntas clave para entender el levantamiento popular del 10 de noviembre de 1810.

Potosí recuerda hoy  203 años de su revolución, aquella que desembocó en una junta de gobierno elegida por el Cabildo Abierto y que esparció la lucha independentista en la región. Un hecho que siguió a las insurrecciones de La Plata (hoy Sucre) y de La Paz, en 1809, y las de Buenos Aires, Cochabamba, Santa Cruz, Oruro, en 1810. Ese 10 de noviembre de hace 203 años, los potosinos salieron a las calles, tomaron las armas y retiraron del poder al gobernador Francisco de Paula Sanz, a quien tomaron preso, nombrando en su lugar y como gobernador interino a Joaquín de la Quintana. La rebelión contra la corona española se mantuvo hasta 1812, cuando el ejército realista ingresó nuevamente a la Villa Imperial y retomó el control; posteriormente, sus autoridades castigaron y sentenciaron a los revolucionarios, que murieron en la horca, en la plaza principal potosina. El historiador Édgar Valda Martínez responde en estas páginas diez preguntas sobre este levantamiento que apoyó la causa que se plasmó el 6 de agosto de 1825, con el nacimiento de la República de Bolivia.
1. ¿Qué sucesos derivaron en la Revolución del 10 de Noviembre de 1810 en Potosí?
El sábado 10 de noviembre, la bulla empezó desde tempranas horas. Aparecieron invadidas por el pueblo, la puerta de la Casa de Gobierno, los cuarteles de guarnición, las calles y plazuelas contiguas a la plaza principal. Se reunió el Cabildo y con la señal de arrebato de las campanas de la Iglesia Matriz, el pueblo se lanzó a tomar las armas, los cuarteles y a las autoridades como el gobernador Francisco de Paula Sanz. El alzamiento fue general e imponente, y el pueblo manifestó su exaltación patriótica, sin distinción de clases. Se nombró a Joaquín de la Quintana como presidente de la Junta de Potosí, que se adhirió a la revolución de Buenos Aires, por la causa de la independencia. Con la llegada del general argentino Juan José Castelli y su tropa, se dieron hechos muy negativos, quizás por estar en guerra, como el fusilamiento de los realistas Sanz, Vicente Nieto y José de Córdova el 15 de diciembre de 1810.
2. ¿Quién o quiénes son los héroes de este levantamiento?
Son Mariano Subieta, Manuel Molina, Melchor Daza, Salvador José de Matos (ciudadano francés), los hermanos Nogales, Casimiro Hoyos, Joaquín de la Quintana, Pedro Antonio Azcárate, Diego Barrenechea, los hermanos Millares, Eustaquio Eguivar, Pedro Costas (natural de Francia), entre otros. Todos ellos no solamente lucharon ese día, tal el caso de Molina, quien apresó personalmente al gobernador Francisco de Paula Sanz, sino que meses y años antes ya dieron su apoyo a la causa de la libertad e independencia, e inclusive fueron apresados por ese motivo. Su aporte ideológico fue importante. Pero sería injusto afirmar que sólo ellos fueron los héroes debido a que en todo el proceso de la guerra de la independencia y muchos siglos antes, la participación de criollos, mestizos, indígenas, esclavos negros, varones y mujeres fue importante, fueron la base estructural para continuar en la lucha.
3. ¿Cuáles son los argumentos para afirmar que la rebelión  potosina pidió la independencia?
El levantamiento fue una muestra y el haber apresado al gobernador Francisco de Paula Sanz y nombrado a Joaquín de la Quintana como presidente de la Junta de Potosí. Son pruebas contundentes de que Potosí y los potosinos estaban a favor de la independencia y por ello se adhirieron al movimiento de los de Buenos Aires. Además, no se debe olvidar que desde su fundación, el 1 de abril de 1545, cuando los españoles se posesionaron del Cerro Rico, hubo un indígena de Cantumarca, el capitán Chaqui Katari, que se rebeló contra los abusos de ellos de manera frontal y decisiva. Hubo otros hechos que demostraron, en los trasfondos sociales, un hondo anhelo de acabar con el gobierno de los acaudalados. La rebelión indígena de Tomás, Nicolás y Dámaso Katari en Macha, región de  Chayanta, antes de otros similares movimientos, es otra prueba que en las poblaciones citadina y rural se latía sentimientos de cambio y justicia.
4. ¿Cuál fue la relación con los levantamientos de La Plata o de La Paz. en 1809?
Potosí se enteraba de lo que sucedía en otras regiones. En 1809, después de la insurrección del 25 de mayo en La Plata (hoy Sucre), el revolucionario Bernardo Monteagudo estuvo en Potosí para dirigir una insurrección. Inclusive se anota de intentos revolucionarios, habiéndose distribuido pasquines que convocaban a indios para el 23 julio por la noche, en la plaza mayor, “para levantarse contra los europeos y el gobierno español”. Se mencionaba a un grupo revolucionario en Potosí que elaboraba pasquines y los enviaba a Cochabamba. Unos apoyaban a los insurrectos y otros a los Oidores. Incluso se señala que el rebelde Jaime Zudáñez tenía corresponsales en Potosí para su Plan de Independencia. Según manuscritos, se conocía de noticias contra el Rey, asegurando que Caracas, Quito y Guadalajara estaban independientes y que el Rey no podía sacar tropas por no tener de dónde. Los guerrilleros y los caudillos eran el nexo informativo.
5. ¿Cuál fue el aporte de los indígenas a la revolución?
Los indígenas buscaban justicia, libertad, respeto a sus derechos, anular el tributo indígena y la mita, y otras imposiciones que les afectaban. Dentro de esa “plebe”, seguro que estaban los indígenas al lado de los revolucionarios. Hay personajes no reconocidos ni valorados en su real dimensión: los indígenas Chaqui Katari en Potosí y los Katari en Chayanta. En Tomave, el comandante Baltasar Cárdenas, “asociado de más de 70 indios alzados del partido de San Cristóbal de Lípez”, buscaba indígenas para ampliar la cantidad de sus soldados originarios. En Esquiri, se destacó el “indio insurgente Tolavi”, que con sus indígenas causó pérdidas al ejército realista. El 26 de abril de 1815, los indígenas, unidos a los patriotas, tomaron Potosí eligiendo gobernador a “Bedoya”.
Los seguidores del Rey huyeron y luego entró el caudillo José Ignacio Zárate con indígenas armados de callapos, macanas, hondas y piedras a reclamar el gobierno de la Villa.
6. ¿Cuál fue el papel de las mujeres en esta insurrección?
Las mujeres fueron de gran importancia en la lucha revolucionaria y la rebelión del sábado 10 de noviembre de 1810 en Potosí, debido al diverso rol que protagonizaron. En algunos casos, sirvieron de informantes y comunicaban a los revolucionarios y caudillos sobre los planes que tenía el Ejército español. Ellas corrieron grandes riesgos y, en muchos casos, fueron descubiertas por las autoridades realistas, por lo que recibieron crueles tormentos y castigos. También, ellas leían especies de proclamas o arengaban (los ideales de la causa revolucionaria). Citamos a continuación a estas valerosas mujeres que, en algunos casos, eran esposas o compañeras de los caudillos revolucionarios:  Kurusa Yawri (Curusa Llave), esposa de Tomás Katari; Mercedes Tapia, Petrona de la Vega, Gregoria Araníbar de Matos, Juliana Arias, Lucía Ramírez, Marcelina Castelú, Andrea Arias y Cuiza, Francisca Barrera y Tomasa Espada, entre otras.
7. ¿Quiénes son los héroes olvidados de la revolución y del proceso independentista en Potosí?
De manera preliminar, se puede decir que casi todos los revolucionarios, las mujeres y el pueblo potosino, en general, no han merecido, por lo menos, estudios sistemáticos y planificados que rescaten el aporte de sus vidas y obras que realizaron en diferentes aspectos y sean conocidos no solamente por las nuevas generaciones, sino difundidos en el ámbito internacional.
8. ¿Cuáles fueron las razones para el final de la revolución potosina?
Quizás faltó una buena articulación y coordinación entre los revolucionarios de Potosí con los de Charcas y los mandos argentinos. Éstos habían nombrado a Feliciano Antonio Chiclana como gobernador intendente y ello no era nada favorable ni positivo. Además, la tropa argentina cometió una serie de desmanes y abusos, que ocasionaron que la población se vuelva contra los revolucionarios. El sábado 24 de agosto de 1811, después de las derrotas sufridas por el ejército argentino en Guaqui y Sipe Sipe, Juan Martín de Pueyrredón y otros huyeron de Potosí con un millón de pesos en 400 mulas. Ese acto motivó a que el pueblo, reunido en cabildo, nombre gobernador a un realista, Miguel Lamberto de Sierra, quien ordenó que buscaran y saquearan las casas de los revolucionarios. El 25 de agosto de 1811, la contrarrevolución había triunfado y humillado a familias de insurrectos. Pero el pueblo siguió luchando por la libertad e independencia.
9. ¿Qué otras sublevaciones o batallas protagonizó Potosí en el proceso independentista?
En los más de 468 años de Potosí, están el indígena Chaqui Catari, Alonso de Yáñez y los Vicuñas y los Catari en Chayanta. Tras el 10 de noviembre, revolucionarios potosinos se incorporaron al ejército patriota: murieron en las batallas o fueron tomados prisioneros y ejecutados. El 2 de enero de 1822, Casimiro Hoyos encabezó otra rebelión; fue apresado y ejecutado el 21 de enero de ese año.
10. ¿Cuál fue el aporte de la rebelión al proceso independentista del continente?
La valentía, la consciencia revolucionaria y el amor a la libertad de los patriotas porque Potosí era el núcleo del poder político y económico realista, con autoridades y vecinos que tenían las minas y los ingenios en sus manos. En lo ideológico, por ejemplo, uno de los hermanos Millares tenía un sello con la inscripción “Viva La Patria, Viva la Libertad y la Independencia” y otro de Salvador José de Matos, con la leyenda “Libertad, Unión e Independencia”, quien, además, en la defensa de un esclavo negro sostenía que los derechos de la libertad son muy sagrados en el hombre y todas las leyes conspiran a favorecerla, por ser la calidad que lo constituye tal y es el único medio de animar los grandes vínculos e intereses de la sociedad. La identidad y consciencia revolucionarias potosinas vinieron desde casi su nacimiento. Eso fue conocido en el continente. Esa identidad y consciencia históricas se mantienen en Potosí y los potosinos de ayer, de hoy y de siempre.