- (tupi-)guaraní (con los GUARANÍ*, guarayu, sirionó, yuki y tapieté*), sobre todo en el Chaco y Oriente;
- arawak (Mojeño trinitario e ignaciano y baure) en la Amazonía central y que está en otros países amazónicos e incluso más al Norte;
- takana (araona, takana, ese ejja* y cavineño) en menor grado, también en nuestra Amazonía Norte,
- pano (chácobo, pakawara*, yaminawa* y cavineño).
- Hay además numerosas lenguas o algunas mini-familias aisladas, como la ayoreo/zamuco* y weenhayek/ wichí (antes “mataco”)* en el Chaco;
- besiro/chiquitano, en el oriente;
- Y, en diversas partes de la Amazonía: chimán/mosetene, movima, yurakaré, canichana, cayuvaba, itonama, leco y quizás algunas otras casi extinguidas.
Temas
- 6 de Agosto
- Academia Boliviana de Historia
- Batalla de Aroma
- Batalla de Ayacucho
- Batalla de Bahía
- Batalla de Ingavi
- Batalla de la Tablada
- Batalla de Suipacha
- Batalla del Alto de la Alianza
- Beni
- chu
- Chuquisaca
- Cochabamba
- Deportes
- Día de la Madre
- Día del Maestro
- Día del Mar
- Día del Periodista
- Día del Trabajo
- Días Especiales
- Dictadura
- Economia
- Efemerides
- El Alto
- El Chaco
- El Litoral
- Elecciones
- Exploradores
- Fotos
- Golpes de Estado
- Guerra de la Independencia
- Guerra del Acre
- Guerra del Chaco
- Guerra del Gas
- Guerra del Pacifico
- Guerra Federal
- Guerrilla de Teoponte
- Guerrilla del Che Guevara
- Heroes
- Héroes
- Heroinas
- Himnos
- Historia prehispánica
- Historiadores
- Incas
- Industria
- Juan Mendoza y Nernuldes
- La Audiencia de Charcas
- La Colonia
- La Conquista
- La Paz
- Leyendas
- Mineria
- Monumentos
- Notas de Interes
- Oruro
- Pando
- Período Formativo
- Personajes
- Potosi
- Presidentes
- Revoluciones
- Santa Cruz
- Señorios
- Simbolos Patrios
- Tarija
- Tierras Bajas
- Tiwanacu
- Tratados
- vide
- Videos
Buscador
viernes, 7 de enero de 2022
Señoríos y Desarrollos Regionales (1000/1100- 1440 d. C.) - Las lenguas de las Tierras Bajas
Señoríos y Desarrollos Regionales (1000/1100- 1440 d. C.) - Diversidad cultural y lenguas originarias
Aunque no existe una relación mecánica entre lengua y nación o grupo étnico, la diversidad y distribución de las lenguas originarias da una interesante base para establecer la diversidad cultural. Gracias a muchas investigaciones entre las que sobresale la obra de Alfredo Torero (1972/1992) tenemos un panorama de la sucesión de lenguas y culturas en los Andes, lenguas que van superponiéndose en el tiempo pero sin eliminar necesariamente a la precedente. Asimismo, aunque se conocen las principales lenguas también estamos conscientes de que hubo muchas otras que se perdieron en el tiempo. Las lenguas que sobrevivieron hasta el periodo colonial son la uruquilla, puquina, aymara y quechua en las tierras altas y valles. Sabemos que yampara y chuis en Chuquisaca y Cochabamba tenían lenguas propias, que se terminaron perdiendo, lo mismo que la lipe, atacameña y cunza en el altiplano seco del sur. En las Tierras Bajas el panorama es complejo con la presencia de algunas familias lingüísticas como la tacana, mataco, zamuco, pano, chapacura arawak y tupi - guaraní de la que se desprenden otras menores. Existen además otras lenguas de familia lingüística aislada o que carecen de familia lingüística conocida.
En las tierras altas y hasta donde se conoce, la lengua más antigua fue la uruquilla hablada por los urus aún hoy en día. Más tarde aparece en el escenario andino la lengua puquina hablada en el altiplano y hacia los valles orientales y occidentales de la cordillera. Confirmando lo afirmado se halla alguna toponimia en puquina en Arequipa, Charazani, la actual ciudad de La Paz y también en Chuquisaca. Gracias al catecismo en legua puquina del cura Francisco de Oré en el siglo XVII se estableció una relación entre las leguas puquina y kallawaya; Torero encuentra un 41.26% de raíces vinculadas entre ambas lenguas; cuando compara el puquina con otras lenguas originarias establece que el 33.73% comparte raíces con el quechua y el 26.98% con el aymara y sólo el 3.96% con la lengua uru-chipaya. Fuera de estas lenguas de gran difusión existieron un número de lenguas locales menos conocidas que terminaron perdiéndose.
Torero logró establecer además algo sumamente importante: durante el apogeo de Tiwanaku, la lengua preponderante en la región del lago Titicaca era precisamente la puquina. Esto no desecha que también se hablara aymara y uruquilla evidenciando una interesante diversidad lingüística en la región del Titicaca y parece estar ausente en los actuales departamentos de Oruro y Potosí; es más en la región de Potosí en el siglo XVI aparece solamente el aymara.
Más moderno que los anteriores es el aymara, uno de los tres dialectos (aymara, jaqaru y cauqui) de la lengua aru. Sobre ella se tiene la hipótesis que tuvieron su origen en la costa central del Perú. El aymara fue abarcando cada vez más zonas del el altiplano boliviano siendo fuerte especialmente en sector occidental del lago Titicaca y hacia el Sur de la actual Bolivia. Su extensión hasta el Cusco fue gracias al Imperio Wari (Torero, 1972). Y su difusión se debe en buena parte el tráfico de los caravaneros que circularon por la región intercambiando no solamente bienes materiales sino culturales.
El ámbito espacial del aymara ha cambiado en el tiempo, ganando algunas zonas y perdiendo otras. Por ejemplo en una parte de Cochabamba y Potosí se hablaba aymara y su quechuización data del siglo XIX (Albo, 1980). En Chuquisaca se hablaba una lengua particular, hoy perdida, pero hay toponimia puquina. De hecho, hubo muchas más lenguas y dialectos hoy perdidos a favor del quechua y el aymara.
jueves, 6 de enero de 2022
Ponce Sanginés e Ibarra Grasso, dos perspectivas diferentes
Carlos Ponce Sanginés
Biografía
Principales obras
- Cerámica tiwanakota (1948)0
- Arqueología boliviana (1957)
- La Cerámica de Mollo y la Escultura de una Piedra Chiripa (1963).
- Tunupa y Ekako (1969).
- Catalogación del patrimonio arqueológico de Bolivia (1974).
- Tiwanaku: espacio, tiempo y cultura (1981)
- Tiwanaku: 200 años de investigaciones arqueológicas (1999).
- Arqueología política. Tiwanaku un Estado precolombino (2000)
- Los jefes de Estado de Tiwanaku (2000)
- La cultura Tiwanaku y el sistema socio cultural prehispánico (ensayo, 2003)
- Tiwanaku (2003)
Dick Ibarra Grasso
Biografía
Principales obras
- La escritura indígena andina (1953) Tiahuanaco (1956)
- Mapa arqueológico de Bolivia (1962)
- Lenguas indígenas de Bolivia (1964)
- Prehistoria de Bolivia (1965)
- Argentina indígena y prehistoria americana (1967)
- La verdadera historia de los incas (1969)
- Ciencias astronómica y sociología incaica (1982)
- Restos líticos y cerámica en el Sur de Bolivia (1991)
- The Ruins of Tiahuanacu Parte I,II y III (1959)
- Arqueología Boliviana (1952)
- New Archaeologica lCultures from the Departaments of Chuquisaca, Potosí and Tarija, Bolivia (1953)
- Descubrimientos Arqueológicos en Potosí
miércoles, 5 de enero de 2022
Señoríos y Desarrollos Regionales (1000/1100- 1440 d. C.) - Los Señoríos y la ausencia del Estado
Señoríos y Desarrollos Regionales (1000/1100- 1440 d. C.) - Introducción
Tiwanaku se presenta en la historia prehispánica como uno de los mayores logros culturales de los Andes, representa una etapa donde se consolida un poderoso Estado con particularidades específicas. Probablemente los términos que mejor lo definen son un Estado segmentario con diferentes niveles de inclusión en cuanto a su organización y teocrático en cuanto a su carácter. Después de aproximadamente 700 años de desarrollo e influencia no sólo sobre el altiplano, sino sobre costa y valles, Tiwanaku se fue desintegrado aproximadamente entre los años 1000 y 1100 de nuestra era. Cuando Tiwanaku había desaparecido, hacia el año 1250, cerrando un ciclo devastador, tuvieron lugar movimientos telúricos en el Sur del continente así como una fuerte sequía a tal punto que se secó el río Desaguadero. Es durante esta etapa de desintegración y sequías que se desarrolló el periodo llamado Intermedio Tardío, o Desarrollos Regionales por la arqueología y de los Señoríos por la etnohistoria.
Sin embargo, la desintegración de Tiwanaku no afectó de igual manera a todas las regiones pues su influencia en regiones como Oruro o el Norte de Potosí no fue definitiva, por tanto en esas regiones no se observa un corte abrupto sino una complejización de un periodo Intermedio Temprano a otro Intermedio Tardío. Lo que parece ocurrir en regiones tan diversas como la región del lago Titicaca, la ubicada entre los salares de Uyuni y de Coipasa, el Sur de Potosí, los valles de Chuquisaca e incluso los llanos de Mojos es el incremento de la población y un cambio en el patrón de asentamientos. En el altiplano lo común es la utilización de sitios de altura fortificados y es posible que incluso en el Beni hubiera alguna forma de protección mediante fosos o canales.
martes, 4 de enero de 2022
Tiwanaku (500-1100 d.C.) - Consideraciones finales
Tiwanaku (500-1100 d.C.) - Desintegración de Tiwanaku
Cerca al año 1150, Tiwanaku se desintegró como Estado y los estudiosos aún no se han puesto de acuerdo sobre las causas de este colapso. Posiblemente la desintegración de Tiwanaku como centro y la ruptura de sus mecanismos de cohesión se dieron porque, en un momento determinado, Tiwanaku dejó de cumplir con su rol cohesionador debido a factores que llevaron a la desintegración entre los diversos grupos que lo conformaban, como consecuencia de diferentes causas internas o del medio ambiente. Probablemente surgieron después estrategias de subsistencia regionales; el territorio estatal perdió cohesión y los conocimientos sofisticados comenzaron a ser dejados de lado para aplicar todos los esfuerzos a la tarea de sobrevivir a escala más reducida, territorial y organizativamente. Desde ese momento se produjo, posiblemente, un proceso inverso, que iba desde un desarrollo urbano hacia concentraciones poblacionales menos complejas.
Es probable que los cambios climáticos, con un largo período de sequías que afectaron la base económica, hayan influido en este proceso de desintegración. Esto, sumado a una serie de contradicciones sociales internas, pudo dar lugar a la progresiva disgregación de sociedades que habían estado adheridas e integradas anteriormente. Se propuso también que pudo tratarse de catástrofes climáticas asociadas a una desintegración política (Ponce, 1980) o de invasiones desde el Sur (Gisbert, 1987).
Este proceso ocurrió alrededor de los años 1000 y 1100 d. C., pero posiblemente había empezado ya un siglo antes. Las últimas investigaciones sostienen que tuvo lugar en las áreas periféricas, como en Azapa (Arica, Chile), donde las tumbas de la élite local fueron destruidas, y en Moquegua, donde también pudo haberse producido la destrucción de edificaciones. Hacia el siglo XII, el núcleo había sido abandonado en un proceso iniciado, al parecer, hacia el año 900. Según Albarracín y Matheus (1990), el número de asentamientos más pequeños se incrementó en la última fase de Tiwanaku. Después del fin de Tiwanaku, se perdieron muchas de las técnicas materiales y de las prácticas económicas, que ya no eran posibles fuera de un contexto estatal, sin embargo, el sistema de camellones (sukakollos) siguió en uso unos dos siglos después del fin del Estado.
La fuerza de la cultura y los logros de Tiwanaku dejaron una huella imborrable en las sociedades posteriores de la zona andina. La cultura incaica, posiblemente la más conocida de toda Sudamérica, no quedó al margen de esta influencia. Algunos mitos de origen de los incas sitúan el surgimiento de su civilización en el lago Titicaca y, además, sus gobernantes convalidaban su legitimidad considerándose herederos de la cultura de Tiwanaku. De esta manera , el corto lapso de dominio incaico en la zona andina (poco más de un siglo, hasta la llegada de los europeos en 1532) quedaba conectado en el imaginario colectivo con un proceso de larga duración y prestigio en toda la región, representado por Tiwanaku. Muchos de los logros que por décadas se consideraron incaicos habían sido ya desarrollados por los tiwanakotas, como las terrazas de cultivo (takanas). Incluso los llamados “caminos del Inca”, la red del Capac Ñan, son muy anteriores a esta época. Tanto en la cosmovisión como en la iconografía, los incas recogieron también la experiencia de Tiwanaku, que provenía también de la experiencia desarrollada por sociedades de épocas anteriores en la región. La dualidad, la cuatripartición, el ordenamiento del espacio y el tiempo, el aprovechamiento de diferentes pisos ecológicos, las redes de alianza con grupos étnicos distantes, al igual que símbolos como la cruz escalonada, la arquitectura monumental, el trabajo en la piedra, la tecnología textil y la forma de la vestimenta son solamente algunos de los elementos que los incas heredaron y que, a su vez, Tiwanaku recibió en parte de las sociedades que la antecedieron, transformándolos creativamente en función de las necesidades de su época y de sus formaciones sociales.