miércoles, 28 de septiembre de 2016

Un historiador singular Manuel Sánchez de Velasco


En el campo de la disciplina de la historia, nuestro país cuenta con una rica tradición escrita. Manuel Sánchez de Velasco, Manuel M. Urcullu y Manuel José Cortés, fueron los primeros gestores de textos sobre ‘historia de Bolivia’. Sin embargo, estos cronistas junto a sus obras, fueron olvidados por el paso del tiempo o la falta de difusión ya que muchos de ellos no pasaron de manuscritos o impresiones de cortos tirajes.

De esta manera, en esta breve nota describimos fragmentos de la vida y obra de un historiador singular que fue desfavorecido por la historiografía nacional.

Jurisconsulto y cronista Manuel Sánchez de Velasco, representa el clásico pensamiento ilustrado de inicios de la República. Su libro ‘Memorias para la historia de Bolivia. Desde 1808 a 1848’, fue la base de grandes textos como el ‘Ensayo sobre la Historia de Bolivia’ de Manuel José Cortés o ‘La Corte Suprema de Justicia’ de Luis Paz, entre otros.

Fiel a su herencia cultural hispánica en su libro describe 40 años de historia, que inicia con la guerra de la independencia y termina en la presidencia del general José Ballivián.

Este personaje nació en 1784, de padres españoles, Sánchez de Velasco se recibió de abogado de la Universidad San Francisco Xavier, en 1806. Posteriormente, dos años después se doctoró como Secretario de Cámara de la Real Audiencia, sobre este momento el escritor chileno José Domingo Cor-tés, en su obra ‘Diccionario Biográfico Americano’ detalló: “en la época colonial, en que los americanos tenían con dificultad acceso a los altos puestos públicos, Sánchez de Velasco llegó a ocupar muy joven el cargo de oidor de la Real Audiencia de Charcas”. Pero esta afirmación es incorrecta para su biógrafo, el escritor cruceño Placido Molina M., quien describe: “al comenzar la guerra de la independencia en 1809, sólo tendría 25 años, edad a la que no podía obtener tan alto cargo”.

Sin embargo, con el transcurso del tiempo Sánchez de Velasco en 1814, ejerció el cargo de Subdelegado en las localidades de Mizque y Tomina, este dato fue descrito por el general Miguel Ramallo en su obra ‘Gue-rrilleros de la Independencia’.

A inicios de la época republicana nuestro biografiado fue elegido diputado por Potosí. Consecutivamente, es nombrado Presidente fundador de la Corte Superior de Cochabamba, en 1831. Dos años después, fue designado junto a los célebres Manuel M. Urcullo y Andrés M. Torrico, miembros de la Comisión Reformadora del Código Penal de 1831.

En 1838, Sánchez de Velasco fue nombrado Prefecto de Chuquisaca y dos años más tarde es elegido Presidente de la Cámara de Senadores. Consecutivamente, fue nombrado por el presidente general José Miguel de Velasco, Ministro de Instrucción Pública cargo que desempeñó desde 1839 a 1841, sobre ese momento el citado Molina escribió: “la Colección Oficial demuestra que ese Ministerio fué laborioso e inteligente: numerosos decretos organizaron los Colegios, el Instituto Nacional y otras reparticiones del ramo”.

Siete años después, fue investido por segunda vez, primera autoridad de Chuquisaca. En este año también concluyó la recopilación de su obra ‘Memorias’, citado anteriormente. Dicho libro está dividido en dos segmentos y un apéndice. La primera parte comprende desde 1808 hasta inicios de 1825 y la segunda, abarca desde la conformación de la instalación de la Asamblea Constituyente realizado el citado año, hasta 1848. Esta obra durante muchos años estuvo a disposición de muchos estudiosos, sobre ello el citado Manuel José Cortés, apuntó: “las memorias inéditas del S. D. Sánchez de Velasco contienen particularidades muy interesantes y observaciones oportunas. Esta obra, como la del S. Urcullo, en muchos puntos”. Sin embargo, el citado manuscrito también tiene su propia historia y tras la muerte del autor fue a parar el Archivo Nacional, luego desapareció. Con el transcurso del tiempo en 1894, fue rescatado de una chichería por el célebre escritor chuquisaqueño Valentín Abecia, quien lo donó a biblioteca de la Sociedad Geográfica de Sucre donde actualmente se encuentra resguardado. Posteriormente, en 1938 fue impreso por primera vez.

Pero para Sánchez de Velasco el objetivo de su obra, fue que su trabajo sirviera “de brújula para buscar el verdadero norte”. Por otro lado, para nuestro biografiado su libro “es la muestra de las sociedades y de aquí ha nacido el deseo de conservarla por tradición, hasta que la escritura ha podido sujetarla para todos los tiempos; porque sin ella quedan confundidas las especies o enteramente olvidadas”, detalló en el prólogo de su obra.

Continuando con la vida de Manuel, en 1852, fue elegido miembro de la comisión codificadora del Código Civil, Penal, Enjuiciamiento y Ley Orgánica. Tres años después publicó en su ciudad natal el folleto de poemas intitulado ‘Histórico Sagradas’. En 1858, es elegido Ministro de la Corte Suprema, tras la muerte del Presidente de la misma el famoso Casimiro Olañeta, en 1860, asumió la Jefatura de la citada Corte. Sin embargo, dos años más tarde fue retirado de dicha institución luego de prestar 36 años de servicio a la nación.

Finalmente, Manuel Sánchez de Velasco falleció el 23 de agosto de 1864, a la edad de 80 años. En ese sentido, a través de estos fragmentos biográficos, describimos la vida de un gran personaje olvidado por la historiografía, que escribió la primera ‘historia de Bolivia’, y merece ser recordado y estudiado.


lunes, 26 de septiembre de 2016

Bolívar casi un semidiós



Mientras más se estudia a Bolívar, mayor es la admiración que se siente por él.

Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Ponte y Palacios Blanco era un hombre común, y hasta podría decirse que era físicamente disminuido. Sus primeros biógrafos fueron sus oficiales, aquellos que combatieron junto a él y lo acompañaron en varias de sus campañas, pero estos, al momento de escribir sus memorias, se cuidaron de no ofenderlo.

Uno de sus exedecanes, Daniel Florencio O’Leary, fue lo suficientemente ecuánime como para resaltar tanto sus virtudes físicas como sus defectos. Así, mientras por una parte dice que Bolívar “tenía la nariz larga y perfecta” y “los dientes blancos, uniformes y bellísimos”, por otra afirma que “la boca (era) fea y los labios algo gruesos”.

En cuanto a su estatura, ninguno se atrevió a decir que era alto así que lo más probable es que el retrato que se exhibe en el salón principal de la Casa de la Libertad, pintado en Lima por Gil de Castro, no es precisamente el de “la más grande exactitud y semejanza”.

Fundamentalmente por respeto, la mayoría de quienes lo describen dicen que era de estatura mediana y contextura delgada. “El general Bolívar es delgado y algo menos de regular estatura”, apuntó el primer gobernador de Potosí, Guillermo Miller, mientras que otro exedecán, Luis Perú de Lacroix, escribió que “su estatura es mediana, el cuerpo delgado y flaco”.

Citado por Carlos A. Villanueva en “La monarquía de América”, el capitán Alfonso Moyer señala que “el general Bolívar representa unos 45 años de edad: estatura mediana, cuerpo excesivamente flaco”, en tanto que Eugéne Ney narra que “cuando yo conocí a Bolívar tenía él treinta y cinco años; no era alto pero bien proporcionado y flaco”.

“Bolívar era de estatura mediana; de un cuerpo seco y descarnado”, afirmó José Manuel Restrepo en su “Historia de la revolución de la República de Colombia” coincidiendo con Felipe Larrazábal quien publicó que “el Libertador era de una talla regular” .

El general José Antonio Páez fue bastante respetuoso al señalar que “su estatura, sin ser prócera, era, no obstante, suficiente elevada para que no lo desdeñase el escultor que quisiera representar a un héroe”. Pero otros como John Potter Hamilton fueron más directos al señalar que “personalmente, Bolívar es pequeño, pero musculoso, bien formado y capaz de soportar grandes fatigas”.

En cambio, Robert Proctor, autor de “Narrative of a journey across the Cordillera of the Andes and of a residence in Lima and other parts of Perú, in the years 1823 and 1824”, reconoce la apostura de Bolívar pero su sentencia sobre su estatura es aplastante porque afirma que “es un hombre de talla bastante pequeña”.

Dos personas se atreven a proporcionar medidas: Gustavus Matthias Hippisley y Daniel Florencio O’Leary que, como quedó dicho líneas arriba, prefiere mantenerse equilibrado. Ambos coinciden al señalar que la estatura del Libertador era de cinco pies o seis pulgadas inglesas. Un pie equivale a 0,3048 centímetros, así que una simple conversión revela que su altura llegaba a 1,52 metros.

Pequeña talla, gran determinación

Bolívar podía considerarse un hombre de estatura mediana si se valida la versión de que la altura promedio de los españoles del siglo XIX era de 1,62 pero, comparado con los ingleses (1,66) e irlandeses (1,68) de su ejército, hay que admitir que era pequeño.

El dato refuerza la versión de José Ignacio García Hamilton, que narra la anécdota en la que el Libertador percibe que sus oficiales se burlaban de él por el hecho de que utilizaba un banquito para lograr montar a caballo y, furioso, decide subirse de un salto, como lo hacían los demás. El primer intento fue un estrepitoso fracaso, porque, pese a que tomó impulso y corrió veloz, se estrelló contra la grupa del animal y provocó las risas de la tropa pero, ante la mirada furiosa del jefe, todos guardaron silencio. Lo intentó una segunda vez, y una tercera, una cuarta y quién sabe cuántas veces más con similares resultados. Finalmente, en una acción imposible para un hombre de su talla, logró montar de un salto y arrancó los aplausos de su gente. Si el hecho sucedió, como García Hamilton me lo aseguró en su visita a Potosí, hay que rendirse ante la evidencia de que Simón Bolívar no solo era un hombre terco sino, sobre todo, decidido a conseguir lo que se propusiera.

¿Dónde radicaba su fuerza de voluntad? Mi respuesta está en el dolor que sintió cuando perdió a su esposa, María Teresa Rodríguez del Toro, el 22 de enero de 1803. Para entonces, Bolívar apenas tenía 19 años y perder a su amada, con la que solo llevaba ocho meses de casado, debió ser un golpe demasiado fuerte. Habrá que recordar que el futuro Libertador quedó huérfano tempranamente así que creció ávido de un cariño que sus hermanos nunca pudieron llenar.

Eso lo convirtió en un niño rebelde e indomable al que solo la tragedia pudo doblegar. Ante la tumba de su esposa juró que no se volvería a casar y llenó sus vacíos con las lecturas y la instrucción de su maestro Simón Rodríguez. No es exagerado decir que, si María Teresa no hubiera muerto, Bolívar jamás se habría convertido en el Libertador.

Lleno de energía y con la guía de Rodríguez, se dedicó de lleno a la causa libertaria y no es desconocido para nadie que llegó a desdeñar a la muerte. Otro de sus grandes juramentos fue el que hizo en la cima del monte sacro, en Roma, donde afirmó que liberaría a América del yugo español. También cumplió.

Al referirse a sus habilidades, De Lacroix refiere: “S.E. es ambidextro; se sirve con la misma ajilidad (sic) de la mano isquierda (sic) como de la derecha: lo he visto afeitarse, trinchar y jugar al billar con ambas manos, y lo mismo hace con el florete, del que juega muy regularmente pasándolo de una mano a la otra. He sabido que en algunos encuentros repentinos, en que se ha hallado envuelto, ha peleado con ambas manos y que teniendo la derecha cansada pasaba el sable en la izquierda: su primer edecán, el Jral. (sic) Ibarra, me ha asegurado haber visto obrar así en unas refriegas que hubo en la derrota de Barquisimeto en Nov(iembr)e del año de 13, que fue la primera que había tenido el Libertador, y en la de la Puerta del año 14”.

El principal rasgo de su carácter fue su voluntad para alcanzar lo que se propusiera. Así, y solo así, es posible entender que haya coronado sus múltiples hazañas.
En un estudio para elegir al hombre más importante del siglo XIX, la British Broadcasting Corporation (BBC) estableció que Simón Bolívar peleó en 472 batallas y solo perdió seis de ellas; cabalgó 123 mil kilómetros, más de lo navegado por Colón y Vasco de Gama juntos; llevó las banderas de la libertad por 6.500 kilómetros lineales, casi media vuelta a la Tierra, y recorrió diez veces más distancia que Aníbal, tres veces más que Napoleón y el doble de Alejandro Magno.

No era, entonces, un hombre común sino que, pese a sus limitaciones físicas, llegó a los niveles de un ser superior. Fue lo más parecido a un dios griego para los sudamericanos del siglo XIX, bastante influenciados por los clásicos grecorromanos.

Desde 1813, cuando el cabildo de Mérida le concedió el título honorífico de Libertador, el término se convirtió en una dignidad, una característica más del hombre cuyas hazañas físicas hicieron olvidar su baja estatura y hasta los aspectos más detestables de su carácter. Dejó de ser un hombre y se convirtió en el genio de la guerra, el Libertador… el padre de la Patria.

Bolívar podía considerarse un hombre de estatura mediana si se valida la versión de que la altura promedio de los españoles del siglo XIX era de 1,62 pero, comparado con los ingleses (1,66) e irlandeses (1,68) de su ejército, hay que admitir que era pequeño.

Ante la tumba de su esposa juró que no se volvería a casar y llenó sus vacíos con las lecturas y la instrucción de su maestro Simón Rodríguez. No es exagerado decir que, si María Teresa no hubiera muerto, Bolívar jamás se habría convertido en el Libertador.

LOS HIJOS DEL LIBERTADOR

Tratándose de mujeres, Simón jamás daba un paso al costado. Su desmedido apetito sexual, que algunos historiadores atribuyen a la tuberculosis congénita que mató a sus padres, fue el argumento que muchos utilizaron para atribuirle hijos incluso antes de casarse.

En “Los hijos secretos de Bolívar”, el historiador colombiano Antonio Cacua Prada afirma que el Libertador engendró hasta cuatro descendientes y dos de ellos con la francesa Therése Lesnais o Laisney en el tiempo que vivió en Europa. Uno habría muerto a la tierna edad de diez años mientras que la segunda, pues era mujer, sobrevivió y se llamó Flora Celéstine Thérese Henriette. Debido a que su madre estaba casada con el coronel peruano Mariano Tristán y Moscoso, esa supuesta hija de Bolívar pasó a la historia con el nombre de Flora Tristán y es reconocida no solo como escritora sino también como precursora del socialismo y, fundamentalmente, como una de las fundadoras del feminismo moderno. Además, fue abuela del pintor Paul Gauguin.

Entre otros supuestos hijos del Libertador figuran varios colombianos: Miguel Simón Camacho, nacido de Margarita Camacho de Benalcázar, una nativa de Piedecuesta, Santander; el sacerdote Secundino Jácome, procreado en Cúcuta con Lucía León, y una mujer que hasta llevaba su apellido, Manuela Josefa Bolívar Cuero.

Acerca de Miguel Simón, Cacua dice que sus nietos, Antonio y Manuel Camacho, reconocieron la descendencia de Bolívar en una carta fechada en Quito el 11 de mayo de 1828. Mayor interés despierta Secundino Jácome por dos razones: fue negro y sacerdote. La madre, Lucía León, era esclava de la familia Jácome y no existe una explicación al hecho de que haya conseguido que su hijo alcance el sacerdocio en una época en la que los miramientos sociales tenían un gran peso en las instituciones. Los partidarios de esta versión creen que Secundino pudo estudiar por la ayuda secreta de su padre Simón, pero la mayoría de los historiadores descarta la paternidad del Libertador por incongruencias entre el año de nacimiento del sacerdote y aquellos en los que Bolívar estuvo en Cúcuta.

La historia de Manuela Josefa Bolívar Cuero se basa en una tradición oral de Mulaló, corregimiento del municipio de Yumbo, Colombia, donde el Libertador habría pernoctado en la navidad de 1822. Esa noche, el dueño de la hacienda Mulaló habría entregado a Bolívar a una de sus esclavas más bellas, Ana Cleofé Cuero, quien nueve meses después dio a luz a una niña. Esta versión es todavía más resistida que la de Secundino Jácome y no faltan historiadores como el expresidente de la Academia de la Historia del Valle, Carlos Alberto Calero, que llegó a calificarla como “una fábula”.

Pero el hijo que más dio de qué hablar fue el que habría nacido en Potosí, como fruto de las relaciones que Bolívar tuvo con María Costas, esposa del coronel rioplatense Hilarión de la Quintana. El Libertador estuvo en la Villa Imperial del 5 de octubre al 1 de noviembre de 1825, cuando partió hacia Chuquisaca, y en ese tiempo conoció a María, que tuvo un hijo nueve meses después. A diferencia de los otros, este caso está documentado y prometo hablar de él más adelante.


Ayer murió expresidente David Padilla Arancibia


El expresidente de Bolivia, general David Padilla Arancibia, falleció ayer a sus 89 años de edad.

La información fue confirmada por el propio presidente Evo Morales, quien expresó sus condolencias a través de su cuenta en Twitter.

“A nombre del Gobierno Nacional expresar nuestras condolencias a la familia del expresidente David Padilla Arancibia y a las FFAA”, escribió el Jefe de Estado en la red social.

La autoridad recordó que cuando él era soldado de las Fuerza Armadas, en 1978, Padilla Arancibia fue su comandante y después su Presidente.

“Padilla Arancibia garantizó la transición de un gobierno militar del imperio a la democracia del pueblo”, destacó Morales.

Nació el 13 de agosto de 1927 en la ciudad de Sucre. Fue hijo de una familia de clase media, lo que le permitió ingresar al Colegio Militar de La Paz, que en 1825 fue creado bajo orden del Libertador Simón Bolívar.

En 1948 egresó de esa institución castrense con el grado de teniente hasta lograr ser general y luego Comandante de Ejército.

En 1978 encabezó un golpe de Estado militar sin víctimas contra el entonces Gobierno del general Juan Pereda Asbún. El 24 de noviembre del mismo año, fue envestido con la banda presidencial, responsabilidad que asumió bajo la premisa de llamar a elecciones.

Durante su corto periodo presidencial se creó la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb). También se inauguró el Servicio Nacional de Salud y la estación terrena de telecomunicaciones vía satélite en Tiwanaku.

Asimismo derogó la ley fundamental de universidades decretado por el expresidente de facto Hugo Banzer Suárez y repuso la autonomía universitaria.

Además se convirtió en el primer militar, en trece años, que entregó el poder a un presidente constitucional. Llamó a elecciones el 1 de julio de 1979, sin embargo, ninguno de los candidatos obtuvo la mayoría de los votos.

Hernando Siles Zuazo logró la mayoría relativa, factor que evitó que sea nombrado como nuevo Presidente del Estado. Ante esta situación, el Congreso de entonces decidió dejar la responsabilidad en manos del presidente del Senado, Walter Guevara Arce, bajo el compromiso de que éste llame a nuevas elecciones.

Padilla Arancibia entregó el Gobierno el 8 de agosto de 1979, con lo que quedó restaurado el sistema democrático en Bolivia.

domingo, 25 de septiembre de 2016

Pando conmemoró 78 años de creación

El departamento de Pando se creó el 24 de septiembre de 1938, en memoria del ex Presidente de Bolivia, General José Manuel Pando, y como un justo homenaje de admiración y respeto por haber sido él uno de los principales patriotas que exploró todo el noroeste boliviano y ordenó al Coronel Enrique Cornejo para que fundara una ciudad cerca del río Acre, ayer celebraron en estas tierras orientales.

Pando está ubicado al norte de Bolivia; limita al norte con Brasil; al sur con La Paz; al este con Beni y Brasil y al oeste con Perú.

El departamento está divido en cinco provincias, 51 cantones y 15 municipios. Las provincias son Abuná, con su capital Santa Rosa de Abuná; Federico Román, con su población más importante, Fortaleza; Madre de Dios, con su capital Puerto Gonzalo Moreno; Manuripi, con su poblado principal Puerto Rico; y Nicolás Suárez, con su capital Porvenir.

En su totalidad, su territorio es llano, presenta ligeras ondulaciones y algunas plataformas de poca elevación.

Fue creado el 24 de septiembre de 1938, mediante una ley promulgada por el presidente Germán Busch, sin embargo la fecha en la que su gente festeja es el 11 de octubre, que se recuerda la Batalla de Bahía de 1902.

La fiesta se celebra por doble partida, dado que los pandinos celebran el 11 de octubre como su aniversario, que oficialmente es el 24 de septiembre, mismo día en que Santa Cruz festeja su efeméride.

La batalla de Bahía ocurrió en 1902, como el corolario de la invasión brasileña al territorio amazónico nacional, al extremo que el entonces presidente del país, José Manuel Pando, encabezó una fuerza militar que, con el apoyo de la columna “Porvenir”, financiada por el empresario gomero Nicolás Suárez, se consiguió recuperar el puerto de Bahía, que es como se llamaba Cobija desde la época colonial.

Este acontecimiento tuvo lugar en la conclusión de la guerra del Acre que protagonizó Bolivia y Brasil. Muy pocas personas celebran esta festividad.

La población continúa demandando la construcción de un hospital de tercer nivel, porque algunos pandinos acuden a los centros de salud de Brasil cuando están enfermos.

CARACTERÍSTICAS

Entre sus actividades económicas, el departamento de Pando es uno de los más grandes productores de castaña, “oro blanco” denominado así por los pandinos, pues es la principal riqueza económica. Otro factor es la zona comercial industrial de Cobija, conocida como la zona franca, donde la gente de diferentes provincias llega para comprar automóviles, motocicletas y otros.

ACTOS CÍVICOS

La población pandina inició los festejos por su aniversario con el desfile de teas, desfile escolar, desfile cívico, en la que participaron instituciones públicas y privadas del departamento.

Autoridades saludaron 206 aniversario de Santa Cruz

Ayer se efectuaron actos centrales en conmemoración del 206 aniversario del departamento de Santa Cruz. La plaza 24 de Septiembre fue escenario fundamental para la realización del homenaje que contó con la participación del vicepresidente Álvaro García Linera, el gobernador Rubén Costas, el burgomaestre Fernández y los ministros Juan Ramón Quintana, Carlos Romero, Hugo Siles y Reymi Ferreira. Además estuvieron presentes representantes de las cámaras de Senadores y Diputados

Todos presenciaron de pie la iza de banderas, a excepción del alcalde Percy Fernández que estuvo sentado.

El gobernador de Tarija, Adrián Oliva, también estuvo en el homenaje a los 206 años de la gesta libertaria de Santa Cruz.

DESTACAN DATOS DEL INE

Uno de los aspectos que más se destacó este 2016 fue que Santa Cruz fue declarado el departamento más poblado de Bolivia.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) informó que el departamento de Santa Cruz tiene 3.078.000 habitantes, según proyecciones al 2016. Están previstos 75.000 nacimientos para este año y proyecta una esperanza de vida de 72,7 años. Se prevé que al 2030, la población llegará a 4.085.000 personas.

De los 3 millones de habitantes, el 51,1% son hombres y 48,9%, mujeres. Las proyecciones para este año, define a una población principalmente joven. La mayor cantidad de sus habitantes se concentra en los rangos de edad de 0 a 14 años. En tanto que la población adulta se reduce a medida que se incrementan los años.

La tasa bruta de natalidad llega a 24,4 nacimientos por cada mil habitantes y la tasa global de fecundidad, a un promedio de 2,9 hijos por mujer.

En el Censo 2012, se registró una Población en Edad de Trabajar (PET) de 2.083.574 personas, de las cuales 753.818 hombres y 479.523 mujeres constituyen la Población Económicamente Activa (PET).

Santa Cruz se distingue por el crecimiento de la soya y una superficie agrícola de 1.2 millones de hectáreas, siendo uno de los cultivos más importante.

En cuanto a la ganadería, concentra el 43,3% del total del ganado bovino a nivel nacional, con 3.598.955 cabezas y lidera en la cría de ganado porcino con 500.519 cabezas. Además es el primer departamento productor de aves de granja con 21.537.634.

PRÓSPERA

Asimismo, de acuerdo a datos de Fundempresa, al mes de agosto de la presente gestión Bolivia cuenta con 279.511 empresas, de las cuales 79.049 corresponden al departamento de Santa Cruz, ocupando el segundo lugar en cantidad de compañías después de La Paz.

La mayor cantidad de las empresas cruceñas se dedican a la venta al por mayor y menor, actividad que cuenta con 31.988 empresas, le sigue la manufactura con 9.657 compañías y en tercer lugar se sitúa la actividad de construcción con 6.171 empresas.

Por tipo societario en el departamento existen 60.444 empresas unipersonales, 16.994 sociedades de responsabilidad limitada, 1.370 sociedades anónimas y 241 sociedades que corresponden al resto de tipos societarios.

martes, 20 de septiembre de 2016

Autoridades celebraron natalicio de Eustaquio Méndez en San Lorenzo

Diferentes autoridades departamentales, municipales y regionales, participaron ayer de los actos en conmemoración al natalicio de Eustaquio Méndez Arenas, más conocido como el “Moto”, con la entrega de ofrendas florales, sesione3s de honor y homenajes al prócer tarijeño.
Los festejos realizados en San Lorenzo, recordando el nacimiento del héroe tarijeño, del que lleva su nombre ésta provincia, Eustaquio Méndez, contó con la participación de autoridades departamentales y de la misma provincia, homenajeando con actos cívicos, vistiendo de rojo y azul sus calles recordando al héroe que luchó en la histórica batalla de La Tablada.
El gobernador del Departamento, Adrián Oliva Alcázar, quien estuvo presenta para acompañar ésta actividad importante para la provincia Méndez, resaltó la importancia de la misma, los potenciales productivos y turísticos con los que cuenta, haciendo notar que el trabajo coordinado con sus autoridades, como el que se viene desempeñando a la fecha, rendirá los frutos esperados para potencializar esta zona.

Se confirma que Bolívar tuvo un hijo en Potosí

Legalmente, Simón Bolívar tuvo un hijo en Potosí. Esa es la conclusión a la que llegó una labor investigativa sobre la relación que tuvo el libertador con la potosina María Costas, en 1825.
Costas vivió en Potosí hasta su vejez e incluso llegó a ser directora de lo que hoy es el Liceo Santa Rosa. La paternidad de su hijo era un secreto a voces en un tiempo en el que el conservadurismo obligaba a esconder muchas cosas.
En 1905, el escritor Julio Lucas Jaimes publicó en Buenos Aires el libro “La Villa Imperial de Potosí, su historia anecdótica, sus tradiciones y leyendas fantásticas, su grandeza y su opulencia fabulosas” donde está incluida la tradición “Un mirlo blanco. La aventura que tiene como protagonista al gran Bolívar” que habla sobre aquellos amores y el fruto que dejaron para la posteridad, un hijo. En 1925, en su libro “Bolívar en Potosí”, Luis Subieta Sagárnaga no solo ratifica la historia sino que aporta la transcripción de las partidas de matrimonio y de defunción de José Costas, el hijo de María y, supuestamente, del libertador.
En 1975, Wilson Mendieta Pacheco actualizó el tema al entrevistar a Elías, el bisnieto de José Costas, que para entonces tenía 81 años, pero, al igual que sus antecesores, no pudo obtener una prueba fehaciente de las partidas que están en el archivo parroquial de Caiza D.
Este año, y gracias a una autorización del obispo de Potosí, Ricardo Centellas, una de las descendientes de María Costas, Teresa Campos Costas, consiguió, por fin, tomarle fotografías a las partidas y en la de matrimonio, que es de 1895, se lee que José Costas era "hijo de María Juaquina Costas y del finado Señor Simón Bolívar".
Se trata de una prueba documental con plena validez para la legislación boliviana.
El director departamental del Servicio del Registro Cívico de Potosí, Oscar Huayta, informó a este medio que las partidas matrimoniales anteriores a 1941, e incluso las escrituras notariales, "tienen la validez respectiva legal".
Eso significa que, salvo prueba en contrario, la partida que se encuentra en Caiza D acredita que Simón Bolívar sí tuvo un hijo en Potosí.

lunes, 19 de septiembre de 2016

Un nuevo descubrimiento: los pleitos de Colón no fueron tales



Luz sobre la herencia de Colón. Los llamados "pleitos colombinos" no fueron tales. Hubo un solo conflicto que, eso sí, puso en un brete primero al rey Fernando el Católico y luego al emperador Carlos V.

Esta es la firme conclusión a la que han llegado, después de diez años de trabajo, los historiadores de América Anunciada Colón de Carvajal -descendiente directa del Gran Almirante- y José Manuel Pérez-Prendes, quienes presentarán esta semana en Madrid cuatro tomos titulados "La herencia de Colón. Estudio y colección documental de los mal llamados pleitos colombinos (1492-1541)".

Son más de tres mil seiscientas páginas para aclarar la controversia que enfrentó a la Corona española con los dos inmediatos herederos de Colón: su hijo Diego y su nieto Luis.

La obra, publicada con el patrocinio de la Fundación Mapfre y la colaboración inicial del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), aporta datos fascinantes sobre una disputa cuyo antecedente cierto está en las históricas Capitulaciones de Santa Fe (1492), por las que Isabel de Castilla y Fernando de Aragón otorgan a Colón una serie de concesiones.

"Los Reyes Católicos -explicó a Efe el profesor Pérez-Prendes, especialista en Derecho indiano- habían concedido a Colón un régimen de Derecho privilegiado, personal y transmisible a sus sucesores por vía de mayorazgo (iba directamente al primogénito varón), así que cuando el almirante muere, en 1506, su hijo Diego reclama los derechos de su padre".

"En Derecho estricto -explicó-, no hay tal pleito y, mucho menos, pleitos, en plural. En todo caso, hay un solo conflicto".

Fernando el Católico escucha a Diego Colón pero sabe que cumplir lo acordado con el descubridor antes de su viaje supone para la Corona poner América en manos de un hombre y en las de todos los varones que le sigan, generación tras generación.

Y así -cita de memoria Pérez-Prendes-, le dice: "Yo por vos bien lo faría (sic), más non lo fago por vuestros hijos y sucesores". A lo que Diego responde: "Señor, ¿es justo que sufra y pene yo por unos hijos que ni siquiera sé si llegaré a tener?".

El Rey, hábil y astuto, se quita de encima a Diego Colón mandándolo de gobernador a la isla de La Española, por entonces base nodriza para la conquista de lo que entonces dio en llamarse "Tierra Firme". Pero con él viaja un grupo de gentes que le hace la vida imposible. Cinco años de broncas y es destituido.

Diego vuelve a la Corte y continúa presentando memoriales para reclamar sus derechos. Muere Fernando el Católico en 1516 y le toca a Carlos I de España lidiar con el problema.

En 1520, el ya emperador reenvía a Diego a La Española, donde se queda otros tres años y regresa a España. Cuando muere, en 1526, su viuda, María Álvarez de Toledo, continúa la lucha (se llamaba a sí misma "la desdichada Virreina") en nombre del primogénito, Luis.

La historia acaba en 1541, una vez que, en nombre de Carlos V, el cardenal Juan García de Loaysa haya "fabricado" dos laudos para resolver el contencioso. Luis acepta los títulos del Duque de Veragua, Marqués de Jamaica y Almirante de la Mar Océana.

Doctora en Historia de América, Anunciada Colón de Carvajal comentó a Efe que su motivación para bucear en el "conflicto" fue "dar la versión completa de un proceso muy citado pero muy poco conocido".

Entre las novedades que aporta el libro, Colón de Carvajal destaca los más de doscientos documentos añadidos; el amplio memorial de la defensa colombina; las dos últimas cartas que escribió el Almirante al Rey antes de morir, y la evidencia de que el hermano de Diego, Fernando, fue el gran cerebro de la reclamación.

Ambos profesores creen que la Corona debió haber sido más justa con la herencia. Pérez-Prendes es tajante: "Las razones de Estado que podía haber alegado el Rey para incumplir su palabra podían haber revestido formas menos mezquinas".

Un último mensaje a aquellas naciones, nacionalidades y hasta provincias que afirman ser la cuna del Gran Almirante: "Colón no era súbdito de ninguno de los reinos que integraban la Corona de los Reyes Católicos. Era genovés y se formó como marino en Portugal". (19/09/2016)

viernes, 16 de septiembre de 2016

Asamblea Legislativa declara patrimonio a la batalla de El Pari



La Asamblea Legislativa Departamental de Santa Cruz aprobó HOY una ley que la declara Patrimonio Histórico y Cultural Intangible a la batalla de El Pari, considerada una de las más sangrientas de toda la guerra de la independencia hispanoamericana (en relación al número de sobrevivientes).

“Con esta ley queremos conmemorar esta batalla y resaltar el heroísmo y la valentía demostrada por los próceres de la patria en la lucha por la independencia”, expresó María Arias, asambleísta departamental por la provincia Sara y presidenta de la comisión de Educación, Cultura, Deporte y Turismo.

Nino Gandarilla, miembro del Comité Organizador del Bicentenario de la Batalla de El Pari, dijo que el 21 de noviembre -al cumplirse 200 años de la batalla de El Pari- habrá un desfile cívico militar con la presencia de 100.000 personas. Para participar de estos actos, están confirmadas delegaciones de Buenos Aires, Tucumán, Salta, Sucre y Potosí.

Recordó que el 21 de noviembre de 1816 el ejército realista atacó la ciudad. La batalla se llevó a cabo donde actualmente está el monumento al Chiriguano, en la avenida Grigotá y la alameda Ana Barba.

miércoles, 14 de septiembre de 2016

El corazón de Cochabamba

Las plazas de armas, por lo general, son el mejor referente turístico para conocer la idiosincrasia de una ciudad. La de Cochabamba, la plaza 14 de Septiembre, que hoy tiene una cara diferente por las obras de remodelación que realizó la Alcaldía -sobre todo en sus dos pasos peatonales (norte y sur)-, hoy se ve más atractiva para el turismo y el encuentro cotidiano de todas las generaciones de cochabambinos.

Su peculariedad radica en que se constituye en un escenario para todo tipo de actividades: recreación, protesta, una fuente de empleo y hasta cobijo en las noches.
Escenario de encuentro


La Plaza de Armas de Cochabamba es marco de reuniones de amigos, enamorados y de familias enteras. En los bancos instalados en la plaza siempre se ven grupos de amigos, entre ellos de la tercera edad y jubilados, que acuden cada día para hablar de la cotidianeidad e intercambiar ideas, ya sean comunes o encontradas.

Las familias también pueden disfrutar de la plaza, llevando a los niños al sector de la fuente de agua de las Tres Gracias. Allí la mayoría se dedica a alimentar a las palomas que revolotean o emprenden vuelo de rato en rato en bandada. Otros se distraen comprando globos o pelotas para completar el buen rato de los niños.

Los amigos o enamorados optan, generalmente, por disfrutarde la bonita vista que regala la plaza, que ahora luce jardines muy bien cuidados.

Para ocasiones especiales, como el aniversario departamental o el nacional, el kilómetro cero de Cochabamba es por excelencia el lugar elegido para la iza de banderas, ofrendas florales o retretas de la banda municipal, que le pone el marco musical a los programas oficiales.

Turismo

Sin lugar a duda, la Plaza 14 de Septiembre es el lugar que todo turista debe conocer debido a que concentra gran parte de la historia patrimonial del departamento. Está rodeada de una gran muestra de la arquitectura colonial y republicana, como la Catedral Metropolitana, la Iglesia de la Compañía de Jesús, los edificios de la Gobernación, de la Alcaldía, del Honorable Concejo Municipal y del Comando de la Policía, que rodean el emblema arquitectónico cochabambino.

Estos edificios se roban las miradas por su imponencia.

Comercio

Las "caseritas”, con sus puestos de dulces, globos y pequeños juguetes, son un elemento fundamental de la plaza. Algunas ofrecen sus productos a la gente desde puestos fijos; otras deambulan mostrando su mercadería, tratando de seducir a los que han llegado hasta la plaza. Los kioskos de venta de periódicos y revistas hacen su parte con los lectores, desde las galerías instaladas en los cuatro lados que rodean el kilómetro cero de Cochabamba.

Refugio para el arte

Algo que tal vez caracteriza muchísimo a la plaza 24 de Septiembre son los dibujantes que se cobijan en ella, en la parte sur, donde siempre se los ve metidos en su arte, ya sea haciendo dibujos en papelógrafos para los estudiantes o los padres de familia que llegan ante ellos en busca de su talento.

Sitio de protestas

Por más que hayan salido ordenanzas municipales para preservar a la plaza principal, en el día a día el espacio se constituye en un polo de atracción que convoca a los ciudadanos que quieren expresar sus demandas, a través de protestas o vigilias de días enteros, para las autoridades, cual si fuera el mecanismo perfecto para presionar.

Punto de periodistas

Al promediar las 9:00, aproximadamente, todos los días se ve a los periodistas cochabambinos caminando, con agenda en mano o cámaras filmadoras o fotográficas, por la galería lado norte de la plaza. Su misión es buscar la noticia generada en alguna de las instituciones públicas cercanas.

Cobijo

En la noche, bajo las galerías, aunque no es el mejor panorama para una ciudad en crecimiento y desarrollo, se ve a los indigentes que duermen cobijados tan sólo con cartones. Así, la Plaza de Armas de los cochabambinos no sólo cobija a los que buscan un espacio de esparcimiento, para la protesta o para ganarse la vida, sino también para los más desfavorecidos.



Monumento desde 1574

La historia señala que la Plaza de Armas de Cochabamba fue erigida alrededor de 1574. Su nombre actual, 14 de Septiembre, corresponde a la fecha del Grito Libertario del departamento en contra del yugo español. Está ubicada en el casco viejo de la ciudad y a su alrededor se encuentran edificaciones que datan de más de dos siglos.

Uno de los principales atractivos es la Fuente de las Tres Gracias, formada por tres figuras femeninas unidas por la espalda y tomadas de las manos. Éstas representan a tres deidades de la mitología griega: Áglae, diosa de la belleza; Talía, deidad del teatro y festividades; y Eufrosina, que representa a la alegría.

Otro de los atractivos es la Columna de los Héroes, erigida en 1851, en homenaje a los patriotas de la Revolución de 1810. Es un obelisco en piedra ubicado en la parte central de la plaza, donde están inscritos los nombres de los patriotas. En el siglo XIX, la cúspide de la columna fue coronada con un cóndor de bronce en actitud de vuelo. Se dice que la ave existió y que fue criada por los Soldados del Piquete de la Policía de Cochabamba, ubicada en la acera norte de la plaza. Se cuenta que el animal se volvió muy agresivo, por lo que fue sacrificado, a vista de los sollozantes policías que lo cuidaban.





Levantamiento emancipador del 14 de septiembre de 1810

El 14 de septiembre de 1810 se registra el levantamiento libertador de Cochabamba que estuvo encabezado por el gobernador Francisco del Rivero, secundado por el rebelde Esteban Arze. Luego de tomar el poder político, se estableció una Junta de Guerra que inició negociaciones con Buenos Aires y adoptó diversas medidas administrativas relacionándose con las juntas de Chuquisaca y La Paz que anteriormente habían declarado una rebelión y declarado su libertad.

Después del 14 de septiembre, la Junta de Cochabamba resolvió enviar las fuerzas patriotas a Oruro y a La Paz para fortalecer las acciones revolucionarias y detener al ejército realista que, por orden del Virrey Abascal, fue destinado al Alto Perú.

Durante esa marcha se produjo la Batalla de Aroma que favoreció a los patriotas y a una victoria trascendental. Sin embargo, las tropas de Esteban Arze se replegaron a Cochabamba, donde se propusieron resistir a las tropas del realista José Manuel de Goyeneche que, entretanto, cruzó con su ejército el Desaguadero, luego de derrotar al ejército patriota en Guaqui. Goyeneche, predispuesto contra los revolucionarios, bajó a Cochabamba, y aniquiló con sus veteranos militares al ejército de bisoños cochabambinos, en los campos de Amiraya. También se propuso asaltar Cochabamba y dar muerte a todos los dirigentes rebeldes y proceder al saqueo de la población. Sin embargo, el gobernador del Rivero transó con Goyeneche y este entró a la ciudad con ánimo pacifista.

La población del departamento de Cochabamba, según el censo de 2001, es de: 1.455.711 habitantes; el departamento cuenta con 16 provincias, 160 cantones y 45 municipios.

Hablando de lugares característicos de Cochabamba, Quillacollo es un pequeño centro industrial y Urkupiña, centro de peregrinaciones religiosas, pasando por Sacaba, Punata, Cliza, Tarata, Villa Rivero o Tiraque entre otras. El departamento, como unidad geográfica, política y administrativa, nació con la República el 6 de Agosto de 1825 y el decreto supremo del Mariscal Sucre del 9 de Febrero de 1825. (educabolivia.bo)

Aroma: de la Guerra a la Fiesta

Ante vuestras macanas el enemigo tiembla” es la arenga más poética que Cochabamba ofrendó a la memoria revolucionaria de los pueblos del mundo. La profirió Esteban Arze, el general de ese ejército de cochabambinos desarmados e indisciplinados que infringieron una derrota estratégica a los colonialistas españoles en el altiplano aymara de Haru Uma (Aroma, en castellano), el 14 de noviembre de 1810, exactamente dos meses después de la gran revuelta valluna del 14 de septiembre en ese mismo año.

Aquello de las macanas (armas contundentes de madera bruta) fue real y fantástico. La batalla se produjo cuando el “ejército cochabambino” comandado por Esteban Arze y Melchor Guzmán Quitón se dirigía de Oruro a La Paz para impedir el avance de las tropas realistas desde el Cuzco hacia el sur altoperuano, protegiendo así los territorios liberados por el ejército auxiliar argentino.

Según el abogado y estudioso cochabambino Juan Mejía Coca, la palabra “macana” (que denota algo muy ordinario o precario y de poca factura) tendría una raiz lingüistica quechua. “Habria que esclarecer si eran ‘macanas’ o ‘magh´anas’”, advierte el doctor Mejía. “Los argentinos distorsionaron el término ‘magh´ana’ que quiere decir objeto para defenderse, mal utilizaron esta palabra quechua”.

El choque se produjo en las riberas del río Aroma, a pocos kilómetros de Sica Sica, sobre un terreno donde, según una descripción de Eufronio Viscarra poco conocida, “numerosos conejos semejantes a la liebre (viscachas, nr) establecen en el suelo sus madrigueras en forma de largas y profundas encrucijadas, que se hunden bajo las plantas, produciendo agujeros donde caen fácilmente hombres y bestias. Los españoles, no acostumbrados a pisar un suelo tan accidentado, daban tumbos a menudo, deteniéndose por tal motivo y facilitando el avance de los cochabambinos que evitaban los peligros con su natural agilidad y por el conocimiento que tenían del lugar”.

Según el relato de Viscarra, “instintivamente y sin previo acuerdo, los patriotas adoptaron una táctica harto singular: aprovechando de las concavidades naturales del terreno, de los pequeños barrancos formados por el río de Aroma en su curso caprichoso y de las tolas (arbustos que en esos parajes alcanzan proporciones considerables), se alebraban en el suelo mientras los enemigos hacían sus disparos, y cuando cesaba el fuego se adelantaban rápidamente para acortar la distancia que había entre los contendientes. A las nuevas descargas del enemigo volvían a agazaparse sin retroceder un solo paso y avanzando siempre, hasta que llegó el momento de lanzarse sobre los realistas”.

Entonces las macanas entraron en acción en un cuerpo a cuerpo indescriptible. “Arrostrando serenos los fuegos de la fusilería, descargaban terribles golpes de macana sobre los realistas y les arrebataban las armas para seguir combatiendo con ellas. Los chuzos y los palos que empuñaban vigorosamente, caían sobre los adversarios haciendo saltar en mil pedazos sus cascos y corazas y convirtiendo en esquirlas sus cráneos”.

En los mil encuentros que se sucedían rápidamente, prevalecía, casi siempre, la fuerza muscular de los cochabambinos, que, acostumbrados como estaban a las rudas faenas del campo, manejaban sus garrotes con admirable desenvoltura y pujanza. “Encontróse en algunos sitios, después del combate, a más de un patriota muerto por la bayoneta de un soldado realista; pero cubriendo con su cuerpo el del enemigo muerto también, lo que manifiesta que el independiente, al sentir el frío de la espada en las entrañas, se daba modos para aplastar con su macana la cabeza del adversario, pereciendo ambos en consecuencia. Desconcertado el enemigo ante la pujanza descomunal de los cochabambinos, cejó de sus posiciones y bien pronto se entregó a la fuga para buscar en ella su salvación”. Y así fue que el enemigo tembló.
La Batalla de la Felicidad

Cuando este ejército libertario obtuvo la victoria de Aroma, parecía que la utopía estaba a la vuelta de la esquina, que la felicidad por fin reinaría en estas colonias de tristeza y humillación. Los festejos en Cochabamba duraron oficialmente tres días después del Te Deum de rigor celebrado el 22 de noviembre de 1810.

“Por cuanto la victoria de nuestras armas contra los enemigos de la felicidad común que decretaron la resistencia a los designios de nuestra capital Buenos Aires, obtenida por los campeones de ella en Suipacha y por nuestros esforzados y leales cochabambinos, exige que tributando al Dios de las batallas las más fervorosas gracias por la misericordia con que nos ha protegido, se hagan también demostraciones de nuestro júbilo y complacencia”, reza un bando emitido por el Gobernador de Cochabamba, Francisco del Rivero, el 21 de noviembre de 1810.

Francisco del Rivero había ordenado que “en las noches de este día y las dos siguientes se iluminen los balcones, ventanas, puertas de calle y tiendas, y que en las de mañana y siguientes se procure la diversión pública en celebración de aquellas acciones decisivas de nuestra feliz suerte”.

La crónica de aquel festejo en la narración de Eufronio Viscarra, es efusiva: “Los caminos que conducen a Tarata, Quillacollo y Sacaba estaban atestados de muchedumbres que acudían a la capital para tomar parte en las solemnidades que se verificaban en honor de los vencedores de Aroma, y de jinetes que, en grupos compactos, iban y venían desalados, conduciendo armas y caballos para las nuevas expediciones que se estaban organizando rápidamente, en los momentos mismos en que el delirio de la victoria parecía embargar todos los ánimos”.

Los relatos de la época testimonian que los repiques no cesaron durante 72 horas, y que la campana más grande que existía en la ciudad, la del convento de San Francisco, “tañó de tal suerte que hubo de rajarse, quedando inhábil desde entonces”.

Aroma era una batalla por la felicidad perdida, y la reconquista de esa felicidad en forma de utópica republiqueta fue el mayor logro político y militar de los cochabambinos.

CELEBRANDO EL BICENTENARIO DE SU MUERTE Llevan restos de Manuel y Juana a su hacienda



TEATRO

“Juana Asurdui, amazona de la libertad”, del elenco “Los Interpretes Compañía Artística” de Jujuy (Argentina) fue presentada ayer, en Sucre, en tres escenarios, el último, la Casa de la Libertad.

Para la celebración del Bicentenario de su muerte, los restos del coronel Manuel Ascencio Padilla, junto a los de su esposa Juana Azurduy de Padilla, resguardados en la Casa de la Libertad, fueron trasladados temporalmente en cabalgata hasta su hacienda en la comunidad de Chipirina, a unos 12 kilómetros de Ravelo.

Tras un acto en la Casa de la Libertad, las urnas con los restos mortales de los esposos Padilla y Azurduy fueron llevadas ayer en cabalgata rumbo a la hacienda de Chipirina, ubicada en la provincia Chayanta de Potosí.

La cabalgata compuesta por una treintena de jinetes de tres escuadrones: José Santos Vargas de Oruro, Manuel Ascencio Padilla de Ravelo y de Alcalá, además de Tucumán y Salta (Argentina) y efectivos del Regimiento Sucre II de Infantería partió ayer por la mañana desde la plaza 25 de Mayo, recorrió la avenida Juana Azurduy de Padilla y se dirigió hasta el río Cajamarca, donde hubo un descanso a la hora del almuerzo; luego continuó hasta Moq’o Tambo donde hubo un intercambio cultural y descanso nocturno, y proseguirá hasta Ravelo.

“Son dos días de cabalgata hasta Ravelo, mañana (hoy) vamos a tener una sesión de honor del Concejo Municipal, de la Asamblea Departamental de Potosí, en la tarde descubriremos el monumento de los esposos guerrilleros, Manuel Ascencio Padilla y Juana Azurduy de Padilla que están en un solo caballo en la plaza principal; ahí rendiremos algunos honores, después proseguirá la cabalgata hasta la casa de Manuel en Chipirina, y en la noche tendremos un evento cultural”, informó el alcalde de Ravelo, Germán Espada.

El acto central de homenaje al Bicentenario del coronel Manuel Ascencio Padilla será el jueves. Comenzará a las 5:30 con salvas de dinamita, luego a partir de las 8:00 se desarrollará un extenso programa con la presencia de autoridades locales, departamentales, nacionales y la delegación de Argentina, entre ellos, miembros de la fundación del Bicentenario de Tucumán, el alcalde de Simoca (Tucumán), Marcelo Herrera, concejales y otros funcionarios quienes trajeron un elenco de teatro y otro de danza que se presentarán en los actos conmemorativos y que ya conmovieron ayer en Sucre con sus presentaciones.

El Senado Nacional aprobó ayer otorgar un reconocimiento póstumo por los 200 años de la muerte del coronel de milicias Manuel Ascencio Padilla Gallardo.

LA MUERTE DE ESTEBAN ARZE

Intentando llevar la revoluciòn a Santa Cruz, Esteban Arze fue traicionado por el general argentino Juan Antonio Álvarez de Arenales y desterrado por Ignacio Warnes a Santa Ana de Yacuma, donde falleció despojado de sus patrimonios el 24 de febrero de 1815. Fue el costo que pagó por proclamar su ideal autonomista de “una patria sin España, sin Buenos Aires y sin Lima, una patria nueva”. Sus restos fueron trasladados a su ciudad natal en 1947. Hoy, sus cenizas descansan en la Catedral de Cochabamba y en la Iglesia San Pedro de Tarata, capital de la provincia cochabambina que lleva su nombre..

206 años de gesta libertaria Cochabamba rinde homenaje al grito libertador de 1810

Cochabamba rinde hoy homenaje a los 206 años del grito libertario, con actos cívicos y protocolares, que serán secundados por las principales autoridades nacionales, departamentales y municipales de este departamento. Las autoridades regionales iniciaron las celebraciones el lunes pasado, con una exhortación a que la ciudadanía cochabambina celebre la fecha con gran emoción cívica.

Los actos, en algunos casos, serán dobles, como la Sesión de Honor y la Serenata. Las actividades principales de Cochabamba comenzaron el domingo pasado con la recreación de la Insurgencia Valluna, a cargo de actores y actrices nacionales, en la plaza 14 de Septiembre.

De acuerdo con la secretaria de Culturas de la Alcaldía, Ninoska Lazarte, más de 800 actores de varias academias de arte recrearon la Cochabamba de 1812, cuando se produjo el grito libertario. La representación se recreó en los mismos lugares que ocurrieron los acontecimientos históricos, como el actual Comando de la Policía, donde secuestraron al Gobernador en aquel entonces.

NUDO VIARIO

Cochabamba conmemora la fecha con la inauguración de obras, como la entregada del nudo viario “Beijing”. El secretario de Infraestructura de la Comuna, Carlos Abasto, explicó que la prueba estática finalizó sin inconvenientes, sin embargo aún están pendientes algunas pruebas técnicas para su entrega definitiva.

La obra considerada el distribuidor más grande de Bolivia comenzó su ejecución en octubre del 2014 con una inversión de 101 millones de bolivianos.

Los actos centrales comenzaron ayer y continuarán hoy. Sin embargo, algunos se realizarán de forma separada, lo que causa extrañeza en Cochabamba, considerando los discursos de unidad que mantienen las autoridades departamentales y municipales.

Ayer fueron celebrados los desfiles de Cercado I y II, los mismos que se realizaron desde las 8.00, más tarde los actos continuaron con el traslado de los restos mortales del general Esteban Arze, desde la Séptima División a la Gobernación.

También se desarrollaron en horas de la tarde las sesiones de honor, primero del Concejo Municipal en el Teatro Achá y luego de la Asamblea Departamental en el Estado Mayor. En esta oportunidad estos acontecimientos se darán por separado, contrariamente a lo que se acostumbraba en años pasado, cuando se los realizaba de manera conjunta.

Luego de las dos sesiones de honor, a partir de las 18.00 se dio inicio al Desfile de Teas, cuyo recorrido se dio por la avenida San Martín. Tras el acto cívico comenzaron las dos serenatas a Cochabamba, una organizada por la Municipalidad en el estadio Félix Capriles y otra patrocinada por la Gobernación que se llevará a cabo en la plaza 14 de Septiembre.

Los actos protocolares continúan hoy, 14 de Septiembre, con la iza de la bandera a las 7.00, en la plaza 14 de Septiembre, donde participarán autoridades, personalidades y representantes de instituciones cívicas, posterior al acto se celebrará la ceremonia interreligiosa, la misa del Te Deum en la Catedral y el desfile cívico militar en la avenida San Martín.

El presidente Evo Morales participa de los actos de festejo en Cochabamba, donde entre otras obras, entregó el fin de semana la nueva terminal de Shinaota en el trópico de Cochabamba.

DATOS

- En su gesta libertaria Cochabamba ya cuenta con el distribuidor vehicular más gran de Bolivia. Es una obra monumental con tres niveles: a suelo, rotonda elevada y puente aéreo que demandó una inversión de 116 millones de bolivianos, 22 meses de construcción, un centenar de trabajadores y servirá para desfogar el tráfico vehicular de la Blanco Galindo, sur, norte y oeste.

Días de Ética con los próceres libertarios Francisco del Rivero y Esteban Arze

Esteban Arze impuso una autoridad rigurosamente celosa de la conducta ética en sus propias filas. Al general Arze le interesaba muy poco la corrupción de sus enemigos, ya vencidos. Le preocupaba la de sus mismos entornos. Ordenó que ningún soldado de su ejército, ningún funcionario bajo su administración libertaria, osase robar un solo alfiler de los realistas derrotados; aún tratándose de los más odiosos sojuzgadores. Tampoco era permitido cometer abusos ni violar a las mujeres e hijas del enemigo. Los infractores identificados eran fusilados en el acto, ante la algarabía del pueblo revolucionario…

Todas las crónicas sobre el levantamiento libertario del 14 de septiembre de 1810 coinciden en dar relieve a un suceso histórico correlativo, consecuencia directa de la rebelión de septiembre: la batalla de Aroma, acaecida exactamente dos meses después, el 14 de noviembre de 1810, fecha que marca el hito principal de la revolución cochabambina como aporte la Independencia de Bolivia, con la creación —a partir de esa batalla— del Ejército con el cual se fundaría la República de Bolivia en 1925.

La revuelta del 14 de septiembre no fue necesariamente un hecho independentista sino —como un eco de los levantamientos de Chuquisaca y La Paz en 1909— una adhesión a Junta Tuitiva de Buenos Aires, cuyo Ejército Auxiliar comandado por Manuel Belgrano, como es sabido, intentó derrocar al Virreinato de Lima después de arremeter contra el Virreinato de La Plata al que pertenecía el antiguo Collasuyo.

En el año de 1810, Josep Gonzales de Prada fue nombrado gobernador de Cochabamba tras fallecer Francisco de Viedma. Prada asumió el cargo persiguiendo a los sospechosos cochabambinos que habían tomado parte en los sucesos revolucionarios del 25 de mayo de 1809 en Chuquisaca, entre ellos a Francisco Vidal y Manuel Urquidi. También decidió mandar a Oruro a sus entonces correligionarios realistas Francisco del Rivero, Esteban Arze y Melchor Guzmán, “el Quitón”, con la misión de reprimir el levantamiento del indígena Titicocha en Toledo, que se había sublevado a orillas del lago Poopó. Sin embargo, los cochabambinos, ya en Oruro, evitaron el combate con los indígenas sublevados.

Estando acuartelados en Oruro esos tres comandantes realistas sospechosos de simpatizar con la Junta de Buenos Aires, las autoridades virreinales habían decidido desterrarlos a Tupiza (Potosí), para lo cual se esperaba al coronel español Basagoitia, quien, procedente del Cuzco, debía llegar pronto capitaneando las fuerzas enviadas por el virrey Abascal que marchaban al sur para auxiliar al gobernador virreinal de Potosí Vicente Nieto, acosado por las tropas del argentino Castelli. Si los cochabambinos hubieran sido trasladados a Tupiza como planeó Gonzales de Prada, imposibilitados de volver a Cochabamba, jamás se habrían producido los hechos revolucionarios de septiembre, octubre y noviembre de 1810.

“Apercibido Rivero de esas maquinaciones, merced a doña Lucia Ascui, avisó a sus compañeros y, durante la noche, escalaron las paredes del edificio en el que se encontraban, salieron de Oruro con dirección a Cochabamba. A mediados del mes de agosto los fugitivos de Oruro llegaron a Tarata. Desde allí les fue posible ponerse en relación con muchos cochabambinos, para trabajar a favor de la independencia. Carrasco, Oropeza, Montesinos, Oquendo, Arauco y Ferrufino, hubieron de ser los primeros en acoger esas tan generosas aspiraciones”, escribió Eufronio Viscarra.
¿Qué pasó aquel 14 de septiembre de 1810?
FRANCISCO DEL RIVERO En el Bicentenario del 14 de septiembre se le erigió un gran monumento en la plazuela Colón. El 19 de septiembre de 1810 Francisco del Rivero fue aclamado como el primer Gobernador patriota de Cochabamba (y del Alto Perú) mediante un multitudinario cabildo abierto. Tuvo fuertes discrepancias con los generales argentinos que intentaban sujuzgar a los altoperuanos con apoyo de la corona británica. Después de la derrota sufrida por el ejército de Castelli que capitaneaba el general argentino Eustaquio Díaz Velez en agosto de 1811, en Sipe Sipe (Hamiraya), el gobernador cochabambino se rindió ante Goyeneche, quien en junio de ese año ya había vencido al argentino Balcarce en Guaqui. Rivero se vio obligado a una tregua con el sangüinario cuzqueño para evitar las masacres del general realista que tenía fama de no perdonar a los vencidos, ni a niños ni mujeres. Juan Martín de Pueyrredón, Director Supremo de las Provincias Unidas de La Plata, ordenó extraditarlo a una cárcel de Buenos Aires bajo el cargo de “traición”, poco antes de que el héroe cochabambino falleciera en su domicilio de la Plaza 14 de Septiembre, actualmente ocupado por el Club Social de Cochabamba.

FRANCISCO DEL RIVERO
En el Bicentenario del 14 de septiembre se le erigió un gran monumento en la plazuela Colón. El 19 de septiembre de 1810 Francisco del Rivero fue aclamado como el primer Gobernador patriota de Cochabamba (y del Alto Perú) mediante un multitudinario cabildo abierto. Tuvo fuertes discrepancias con los generales argentinos que intentaban sujuzgar a los altoperuanos con apoyo de la corona británica. Después de la derrota sufrida por el ejército de Castelli que capitaneaba el general argentino Eustaquio Díaz Velez en agosto de 1811, en Sipe Sipe (Hamiraya), el gobernador cochabambino se rindió ante Goyeneche, quien en junio de ese año ya había vencido al argentino Balcarce en Guaqui. Rivero se vio obligado a una tregua con el sangüinario cuzqueño para evitar las masacres del general realista que tenía fama de no perdonar a los vencidos, ni a niños ni mujeres. Juan Martín de Pueyrredón, Director Supremo de las Provincias Unidas de La Plata, ordenó extraditarlo a una cárcel de Buenos Aires bajo el cargo de “traición”, poco antes de que el héroe cochabambino falleciera en su domicilio de la Plaza 14 de Septiembre, actualmente ocupado por el Club Social de Cochabamba.

En su memorable “Diario histórico de los sucesos ocurridos en Sicasica y Ayopaya”, el “Tambor” José Santos Vargas testimonió que los 200 soldados realistas de caballería enviados desde Cochabamba por el gobernador Gonzales de Prada “al mando de un don Francisco del Rivero”, llegaron a Oruro “a principios del mes de agosto o por fines del mes de julio. Estarían como un mes y más… De repente desaparecieron de los cuarteles una noche, tal que no quedó uno. De retorno don Francisco Rivero a Cochabamba, se habían sublevado el día 14 de septiembre de dicho año 1810”.

En efecto —según se confirma en la crónica de Eufronio Viscarra— la mañana del 14 de septiembre de 1810, el coronel Francisco del Rivero junto al alférez Melchor Guzmán, a los tenientes Esteban Arze y Bartolomé Guzmán, “aparecieron en Cochabamba a la cabeza de una fuerza de mil hombres y auxiliados por todos los patriotas de la ciudad que, dirigidos por Oquendo, Montecinos, Oropeza y Arauco volaron a su encuentro. Se presentaron a caballo en la puerta del cuartel, apoderándose fácilmente de la tropa y de las armas, merced a la feliz circunstancia de que el regimiento estaba decidido de antemano por la nueva causa y no se derramó ni una gota de sangre”.

Al tomar el cuartel haciendo huir al gobernador Gonzales de Prada, Francisco del Rivero se dirigió a la tropa y con enérgica dulzura dijo a los sorprendidos soldados que se juntaron en el patio: “Hijos míos, os quieren mandar a combatir contra la Patria. No saldréis de aquí sino conmigo y para defenderla con lustras armas. ¡Viva la Patria!” Y el local invadido de soldados y pueblo todos contestaron “¡Viva la Patria!”.

El 19 de septiembre de 1810, Francisco del Rivero fue nombrado Gobernador mediante cabildo abierto y aclamación pública. Pero el verdadero combate armado de su revolución se produciría militarmente dos meses después, en los campos de Aroma.

La presencia inglesa en los ejércitos de Buenos Aires
https://www.facebook.com/wilsongarciameridaRecordemos que las revueltas contra el coloniaje español tuvieron el estímulo del ataque inglés a España, entre 1806 y 1809, cuando el duque de Wellington declaró la guerra a los Borbón que habían abdicado en favor de Bonaparte a cambio de una cortesana francesa que le fue entregada a Fernando VII.
Los ingleses aprovecharon el descabezamiento de la Corona española decididos a quedarse con sus colonias en Sudamérica. Apoyaron con armas y dinero la formación de un ejército independentista en Buenos Aires para apoderarse del Virreinato de La Plata y luego avanzar hacia el Virreinato de Lima siguiendo la ruta Chuquisaca, Potosí, Oruro, Cochabamba y La Paz, hasta donde llegaron las tropas anglo-argentinas entre 1810 y 1813 enarbolando su bandera celeste que terminó siendo también el emblema cochabambino (las tropas originarias del valle, asegura Edmundo Arze, hacían flamear una bandera de guerra colorada).
Respecto a la influencia británica en los sofisticados ejércitos libertadores que surgieron simultáneamente en Argentina y Colombia durante las primeras décadas del siglo XIX, Joaquín Aguirre Lavayén reveló un dato extraordinario cuando escribió sobre esos aprestos del Protectorado Inglés: “El promotor de esa invasión inglesa (a Buenos Aires) fue un criollo nacido en Cochabamba, provincia de Charcas, llamado Aniceto Padilla que el año 1806 hizo escapar de la prisión, en el pueblo de Luján, al general William Carr Beresford, jefe de las entonces tropas invasoras inglesas”.
Según la historia oficial argentina, Aniceto Padilla, acompañado por un pariente del carcelero, usó una falsa orden del virrey Santiago de Liniers para trasladar a los ingleses prisioneros Beresford y Denis Pack de la cárcel de Luján a Buenos Aires. “Los prisioneros y sus conductores fueron trasladados al Tigre, y de allí a Maldonado, que estaba en manos inglesas. De allí pasaron a Montevideo, después de la captura de la ciudad por los ingleses, donde Padilla y el porteño Francisco Cabello y Mesa redactaron el periódico bilingüe The Southern Star, con el que los británicos esperaban congraciarse con los ilustrados criollos”, escribió Carlos Roberts en su libro “Las invasiones inglesas”.
Desde Montevideo, Aniceto Padilla pasó a Río de Janeiro, donde se unió a los carlotistas, que esperaban coronar a la princesa Carlota Joaquina de Borbón (consorte del rey de Portugal, apoyada por los ingleses y adversaria de su hermano bonapartista Fernando VII) como reina del Río de la Plata, ya habiendo sido reina del Brasil. Padilla fue enviado a Londres en 1808 para a colaborar en una hipotética tercera invasión. Regresó a Buenos Aires en 1810, muy poco después de la Revolución de Mayo. “Por consejo de Nicolás Rodríguez Peña, la Primera Junta lo envió a entrevistarse con Lord Strangford en Río de Janeiro y a comprar armas a los Estados Unidos. No tuvo éxito en ninguna de sus dos misiones”. (Tras el triunfo de la Independencia, el osado revolucionario cochabambino colaboró con el mariscal Andrés de Santa Cruz para formar la Confederación Perú-Boliviana. Fue funcionario de ésta y editó un periódico en Cochabamba. Murió en esta ciudad hacia el año de 1840).
Así pues, la rebelión del 14 de septiembre de 1810 fue alentada por un Ejército Auxiliar Argentino profundamente influido por el poderío inglés, intentando transformar las republiquetas guerrilleras indígenas en una guerra convencional. El matiz con el ejército libertador colombiano liderado por Bolívar y Sucre que profesaban el parlamentarismo republicano británico, fue que el ejército argentino del libertador San Martín intentaba mantener un régimen monárquico bajo el Protectorado Inglés.

Retorno a Oruro en octubre de 1810
Sello Postal emitido por Correos de Bolivia el 14 de septiembre de 1910, Primer Centenario de la Revolución cochabambina, en homenaje a Esteban Arze.

Sello Postal emitido por Correos de Bolivia el 14 de septiembre de 1910, Centenario de la Revolución cochabambina, en homenaje a Esteban Arze.

Después del golpe del 14 de septiembre del 1810, las tropas libertadoras de Cochabamba, que desconfiaban de los argentinos, tuvieron que retornar pronto a Oruro para salvaguardar unos tesoros virreinales que Goyeneche, desde el Cuzco, había mandado a confiscar desplazando a sus tropas por la ruta del Desaguadero.

El guerrillero José Santos Vargas, quien entonces contaba con 14 años de edad, fue testigo de aquella “invasión de cochabambinos a Oruro”, en octubre de 1810, lo cual además obedecía a un clamor de los orureños para bloquear el avance que emprendía Goyeneche en pos de aniquilar a las tropas argentinas de Castelli que se expandían sobre el territorio de la Audiencia de Charcas con el objetivo de llegar a Lima misma. De hecho, Castelli y sus tropas de Buenos Aires —que eran parte del Ejército del Norte creado por Manuel Belgrano con el referido financiamiento inglés—, habían ingresado a Oruro en abril de 1810 y permanecían allí cometiendo abusos que indignaron los cochabambinos, por lo cual la consigna de Esteban Arze era “no depender de España, ni de Lima, ni de Buenos Aires”.

“Ya se oía decir que el señor presidente de la real audiencia del distrito del Cusco, un don José Manuel de Goyeneche, mandaba a algunas compañías a Oruro a castigarlos porque atajaron las arcas reales” —relata el “Tambor” Vargas—. “Informados en Oruro pidieron auxilio de Cochabamba a don Francisco Rivero. El número de tropas que Goyeneche mandaba a Oruro era de 700 hombres bajo las órdenes del comandante general, un tal Piérola”.

Siguiendo el relato de Vargas, “Don Francisco Rivero de Cochabamba mandó 2.000 hombres entre los que fueron 200 de infantería armada, dos piezas de artillería, 500 de caballería y los restantes de cívicos (que decían urbanos) al mando del señor coronel y comandante general don Melchor Guzmán, alias el Quitón”.

Eufronio Viscarra informa sin embargo que el ejército expedicionario que también era comandado por Esteban Arze constaba de mil hombres divididos en 10 compañías; y que “se creó también una tropa auxiliativa de 174 indios, encargada de conducir víveres y pertrechos de guerra y hostilizar al enemigo en caso necesario”.

“El partido que más contribuyó a la formación del ejército fue Tapacarí” —dice Viscarra—. “En la tropa creada en Punata con el nombre de ‘Patricios de Caballería’, llama la atención la circunstancia de que jefes y soldados se alistaron en sus caballos propios, y sin exigir el precio de estos últimos”.

Respecto al armamento, según el biógrafo de Arze, “apenas una tercera parte del ejército contaba con malos fusiles, morteros y arcabuces. Las dos terceras partes restantes estaban armadas solamente de chuzos, garrotes, macanas, cachiporras, barras de hierro y lazos”.
La ética memorable de Esteban Arze
La bandera que hicieron flamear las tropas de Esteban Arze en los combates libertarios. Roja como la sangre derramada por la ética y la libertad, con un sol radiante en el centro. | Foto cortesía de Luis Guillermo Bayro Corrochano

La bandera que hicieron flamear las tropas de Esteban Arze en los combates libertarios. Roja como la sangre derramada por la ética y la libertad, con un sol radiante en el centro. | Foto cortesía de Luis Guillermo Bayro Corrochano

Mientras permaneció en Oruro desde el 20 de octubre para custodiar los caudales reales mientras Goyeneche avanzaba por el Desaguadero, Esteban Arze impuso en esa ciudad una autoridad rigurosamente celosa de la conducta ética en sus propias filas. Al general Arze le interesaba muy poco la corrupción de sus enemigos, ya vencidos. Le preocupaba la de los suyos mismos, sabiendo que nadie es “impunemente” inmaculado en estas viñas del señor, más aún detentando un poder nacido de las armas.

Esteban Arze dio una orden expresa para que ningún soldado de su ejército, ningún funcionario bajo su administración libertaria, osase robar un solo alfiler de los realistas derrotados; aún tratándose de los más odiosos sojuzgadores. Tampoco era permitido cometer abusos ni violar a las mujeres e hijas del enemigo. Arze creó un sistema de vigilancia que podría considerarse el primer órgano de inteligencia ética en la historia de la Independencia, y los infractores identificados eran fusilados en el acto, ante la algarabía del pueblo revolucionario.

Pocos días antes de la partida de los cochabambinos hacia La Paz, el 9 de noviembre, en pos de las expediciones enemigas enviadas por Goyeneche, el Ilustre Cabildo de la Real Villa de San Felipe de Austria de Oruro, certificó que Esteban Arze —según Eufornio Viscarra— “logró conquistarse las voluntades todas con el desinterés, talento, sagacidad política y demás virtudes que realzan y caracterizan su persona, consiguiendo por medio de ellas el fin laudable de que su gente no cometiese exceso, extorsiones ni incomodidad alguna en la citada población”.

El fugaz gobierno interventor de Esteban Arze en Oruro, previo a Aroma, fue un modelo de autocontrol administrativo inédito y singular en la historia política de ésta que terminó siendo la República de Bolivia 15 años después. En los siguientes dos siglos, nunca más hubo ejemplo tal hasta nuestros días de esplendorosa corrupción y esmerado mal gobierno.

martes, 13 de septiembre de 2016

Revolución de Cochabamba

La guerra de la independencia fue cruenta y difícil, no solo por los aguerridos y experimentados ejércitos realistas que se le oponían, sino, en la mayoría de los casos por la despiadada represión con que hombres como Goyeneche ahogaron en sangre el fervor libertario de los insurgentes. Pero una guerra así, tan desigual, en que niños, ancianos y mujeres (el caso de las Heroínas de la Coronilla en Cochabamba) se enrolaron a la causa de los patriotas, no podía menos que triunfar.

Transcurrido un año de los sangrientos sucesos de La Paz, (16 de julio de 1809) donde los insurrectos a la cabeza de Murillo sufrieron la pena capital de la horca, el 14 de septiembre de 1810, Cochabamba se levantó en armas contra la opresión y la tiranía española declarándose libre e independiente del Virreinato de Lima.

Los patriotas que se habían organizado en Punata, Tarata y Cliza, bajo el mando de Esteban Arze y Melchor Guzmán Quitón, toma-ron por sorpresa los cuarteles realistas de la caballería española al grito de ¡Viva la Patria! y se organizó un Cabildo Abierto en la plaza de armas que luego de deliberar se decidió reconocer a la Junta de Buenos Aires constituida a raíz de la revolución del 25 de mayo de 1810 y puesta bajo la presidencia del potosino Cornelio Saavedra, jurando acata-miento y lealtad luego de deponer al Gobernador Intendente José Gonzáles Prada, quien salió rápidamente de la ciudad con rumbo al Perú.

En el Cabildo también se organizó la Junta de Guerra presidida por el teniente coronel Francisco Del Rivero, el capitán Esteban Arze y el alférez Melchor Guzmán Quitón, el cura Juan Bautista Oquendo, Isidoro Marzana, Antonio Allende, Bartolomé Guzmán y otros miembros notables del vecindario, que designaron a Del Rivero como Jefe Político de la Revolución y a Esteban Arze como Jefe de Armas.

El cura y orador Juan Bautista Oquendo lanzó un encendido discurso:

“Valerosos ciudadanos de Cochabamba. . . Yo creo que aspiráis a mayores glorias; vuestra fuerza rendirá la máquina que todavía sostienen en vuestras comarcas los enemigos del Estado y de la patria; esa vigilancia con que acumuláis vuestras tropas, esa unidad de sentimientos con que a pesar de la pintura que hace Cañete de los americanos, detestáis el egoísmo y queréis sostener con una pasmosa rivalidad los derechos de la patria y del Estado, es el más convincente argumento que en vosotros no se halla más que un sólo pensamiento y un solo deber. pero lo que más engrandece vuestra patria es la piedad y religión con que habéis procedido; de ella han nacido la paz y la tranquilidad que hacéis gozar a la patria en los mismos días en que podían verse la turbación y el desorden; y aunque este rasgo de tanto honor más bien debía excitarme al aplauso, no obstante, quiero en tercer lugar encargaros que en adelante sea vuestro procedimiento conforme a la santísima ley que profesáis: esos nuestros hermanos europeos, que vulgarmente llamáis chapetones” lejos de padecer algún insulto sean el primer objeto de vuestro cariño: Ahora es tiempo que resplandezca el carácter americano, de no perjudi-car jamás a vuestro prójimo y de no tomar venganza de las injurias personales; mani-festad en todo vuestro porte, la nobleza de vuestras almas y la generosidad de vuestros corazones; no manchéis vuestras manos con la sangre de vuestros hermanos, y al mismo tiempo que vais a fomentar la guerra más justa contra vuestros enemigos, dad la paz más dulce a vuestra fuerte y valerosa patria”.

Luego la multitud recorrió las calles de la ciudad gritando ¡Mueran los chapetones! ¡Vi-va Fernando VII! ¡Viva el Cabildo! Las cam-panas también repicaron a rebato en muestra de júbilo por este importante acontecimiento que vivía la ciudad de Cochabamba.

lunes, 12 de septiembre de 2016

La Matanza de Yañez El caudillo, general José María Achá

Camilo Albarracín Zelada (*)

Cuenta el historiador Ramón Sotomayor Valdez, sobre la personalidad del que fuera el primer presidente cochabambino de Bolivia entre 1861 y 1864: “No era batallador por temperamento; pero sabía resignarse y guardar serenidad en el campo de batalla, y el triunfo conmovía su alma hasta la ternura. Su instrucción era mediocre, su inteligencia clara y perspicaz, su palabra desembarazada y elocuente a veces. Tenía el porte de la tranquilidad y los modales del cortesano, y en medio de su vida tormentosa y distraída, nunca perdió la brújula del sentimiento religioso” (sic).

Un hecho muy sangriento se llevó a cabo durante su caudillaje. En 1861 cundía en la ciudad paceña cierta zozobra por una posible revolución Belcista, y desde el 29 de septiembre el comandante General de La Paz, Plácido Yáñez, realizó una serie de arrestos a título de conspiración contra el régimen. Estos arrestos no tenían el aval de un hecho consumado, sino fueron tomados como arrestos preventivos, tomando la ley a la inversa. Pues en general uno es inocente hasta que se demuestre lo contrario y para Yáñez el asunto fue que eran culpables hasta que se demostrase lo contrario. Sin que siquiera hubiese una escaramuza de revuelta armada. La Matanza de Yañez, como se la denomina históricamente, se consumó bajo un escenario extraño y misterioso.

Yañez explicó que el 23 de octubre, estando los supuestos sediciosos encarcelados en Loreto, actual palacio legislativo, un grupo de sublevados, entre ellos el Segundo Batallón del Ejército y artesanos armados, trataron de tomar el poder local. Y dentro de la cárcel de Loreto los presos trataron de fugar o unirse a este grupo que también intentaba liberarlos. Por tal motivo es que todos los presos fueron fusilados en el acto.

El cronista Gabriel René Moreno rescata un relato sobre este tema: “El montón de cadáveres y el charco de sangre coagulada cubrían un aparte de la acera y calle, que en la plaza enfrentan a la puerta del Loreto. Era la mañana del 24 de octubre. Se concibe la consternación y desesperación de las familias, que se agolpaban a saber cada cual la suerte que le había cabido en la carnicería. El pueblo inferior se arremolinaba atónito en la puerta del cuartel del Segundo, y se derramaba en pelotones hacia el cementerio. Centinelas apostados por todas partes estorbaban el libre acceso a los sitios sangrientos”. Se contaban los muertos hasta 60 entre militares, tropa y civiles. Entre ellos se cuentan a Jorge Córdoba, expresidente, y al hermano de Manuel Isidoro Belzu, Francisco de Paula.

Al respecto, la reacción de Achá fue calificada como tibia y sospechosa por la prensa de la época. Una más de las páginas sangrientas de la historia de Bolivia.

Video 800 actores rememoran la insurgencia del valle



Al grito de “Viva la Patria” más de 800 actores recordaron ayer la insurgencia valluna que se gestó en la madrugada del 14 de septiembre de 1810. Con vestimenta, armamento y costumbres típicas de la época se rememoró la batalla que libraron los cochabambinos para lograr su independencia del yugo español.

La escenificación comenzó al promediar las 9:00 en la plaza 14 de Septiembre bajo la atenta mirada de cientos de personas que se dieron cita para recordar la insurgencia. El acto constó de tres partes: la ambientación, el despliegue de las fuerzas realistas y la sublevación, explicó el director de la academia de arte Deja Vu, Gunther Revollo.

Durante los primeros 30 minutos, los actores paseaban por la plaza mostrando las vestimentas y costumbres de la época. Se podía observar a las damas y caballeros con vestidos largos y sombreros de copa. Mientras, los artesanos vendían sus productos de arcilla y los campesinos aún eran tratados como esclavos. Además de demostraciones de las danzas de aquel entonces.

Luego, en la segunda parte ingresó a escena el entonces Gobernador e Intendente de Cochabamba, José Gonzáles de Prada que demostraba su lealtad a la corona española. Asimismo, el Ejército hacía demostraciones de armamento e instrucción.

Como tercera parte, se relató el secuestro del Gobernador como el inicio del grito libertario que continúa con los enfrentamientos entre realistas e insurgentes a la cabeza de Esteban Arze y Francisco del Rivero. Finalmente la victoria del pueblo cochabambino que saca en procesión a la Virgen de la Merced.

“Ha sido muy emocionante recrear este momento de la historia. Además, lo hicimos en los mismos lugares que ocurrieron. Con este tipo de actividades queremos que los cochabambinos comprendamos de dónde surge nuestra libertad y aumente nuestro cariño por esta tierra”, señaló la secretaria de Cultura de la Alcaldía, Ninoska Lazarte.

Con esta actividad comenzó la semana de festejos por el 206 aniversario del grito libertario. Mañana se llevará a cabo el desfile estudiantil, las sesiones de honor y la serenata, en el estadio Félix Capriles.

Miguel de Cervantes pidió ser corregidor de La Paz en 1590

El escritor Miguel de Cervantes pidió ser corregidor de La Paz (Bolivia) en 1590 posiblemente enterado de que en esa ciudad vivían maravillosos poetas como Juan de Salcedo Villandrano y Rodrigo Fernández de Pineda, cuyos versos elogia en La Galatea, según el experto en la literatura colonial española Andrés Eichmann.

El estudioso, de nacionalidad argentina y doctor en Filología Hispánica de la Universidad de Navarra, y el escritor español Antonio Orejudo hablaron sobre el tema en la Feria Internacional del Libro de La Paz, que tiene a España como país invitado de honor.

Eichmann dijo a Efe que un conjunto de hallazgos motiva la suposición razonable de que Cervantes quería vivir en La Paz para encontrar “interlocutores dignos de ese nombre” y que entre esa ciudad, Potosí y Lima vivían por lo menos once admirados escritores.

La petición de un puesto en la capital andina fue planteada por Miguel de Cervantes al rey Felipe II el 21 de mayo de 1590 y rechazada por el Consejo de Indias el 6 de junio del mismo año.

Se trata de un episodio que siempre ha motivado conjeturas entre escritores e historiadores de La Paz, incluida la posibilidad de que Don Quijote hubiera sido escrito en estas tierras en 1605.

Además, aquel deseo le valió a Cervantes ser declarado “Corregidor Perpetuo de La Paz” por autoridades bolivianas en 1962.

“Me parece que quería ir a algún lugar que no fuera un desierto intelectual para él. La Paz era una de sus opciones. Me pregunto por qué La Paz y me imagino que podría ser porque había gente con la que a él le gustaría estar”, sostuvo Eichmann.

Salcedo Villandrano, a quien Cervantes celebra en La Galatea, fue el regidor del cabildo de La Paz desde 1584 hasta principios del siglo siguiente, pero la obra que mereció tales elogios es desconocida actualmente, salvo unos cinco poemas, apuntó el experto.

Además, Salcedo era vecino y amigo de Diego Dávalos y Figueroa, que llegó desde España a La Paz siendo un adolescente, es el autor de la “Miscelánea Austral” y está considerado “de lejos como el mejor autor de poesía amorosa de esa época en América”, destacó.

Entre las vecinas de La Paz también estaba Francisca de Briviesca y Arellano, esposa de Dávalos desde 1586, que fue menina de la reina, y “la primera mujer poeta conocida de toda Suramérica”, pero de la que actualmente solamente se conserva una obra, agregó.

También llegó a residir en La Paz Rodrigo Fernández de Pineda, a quien Cervantes también le dedica elogios en La Galatea, pero cuya obra poética tampoco se encuentra a la vista en la actualidad.

La producción literaria que entonces salía de La Paz apunta Eichmann, es un reflejo del “Siglo de Oro de las letras en español”.

A los citados, el investigador añade varios otros nombres de poetas que vivieron en estas tierras, pero en Potosí, al sur de La Paz, que era una de las urbes más pobladas del mundo debido a la plata de su Cerro Rico, que aún hoy sigue explotándose.

En Potosí también pasaron un tiempo Diego Mejía de Fernangil, que traduce al castellano “Las Heroidas de Ovidio”; Diego de Ocaña, autor de la comedia “Nuestra señora de Guadalupe y sus milagros”, y Enrique Garcés, traductor del “Cancionero” de Petrarca, entre otros.

En un pueblo de La Paz, Camata vivió Miguel Cabello de Balboa, autor del “Miscelánea Antártica”, añadió Eichmann, que lamentó el desconocimiento que hay sobre la importancia de la vida cultural que tuvo el territorio colonial de Charcas, hoy Bolivia.

Durante la charla con Orejudo celebrada el jueves en La Paz, Eichmann apuntó que, si bien Cervantes no logró la plaza deseada, todas esas referencias prueban que “hubo un intenso intercambio poético entre ambos lados del océano entre los años 1580 y 1620”.

En ese evento, Orejudo comentó que si se revisa las obras de Cervantes uno se encuentra con que la “idea que tenía de las Indias era muy ramplona y muy simple, no era muy diferente de la que tenía un hombre o una mujer de la calle” en los siglos XVI y XVII.

El nuevo continente era visto como un lugar para hacerse rico o uno para lograr un puesto concedido por la Corona, “un refugio para los desesperados o un lugar muy exótico”, apuntó el autor español.

No obstante, agregó que para responder a la pregunta de por qué Cervantes quiso ser corregidor de La Paz cabe en el terreno de las conjeturas una explicación como la planteada por Eichmann. (EFE)

domingo, 11 de septiembre de 2016

Fotografias de Cochabamba de antes

Transformación del paisaje. Francisco de Viedma en su crónica que data de 1875, hace referencia y descripción de la ciudad, donde identifica dos plazas: Plaza de Armas y San Sebastián. En aquel entonces la posición social de cada familia era definida según el emplazamiento que su residencia ocupaba dentro la ciudad, mientras que los chapetones y mestizos pobres, los artesanos y forasteros encargados de la actividad comercial de productos agrícolas y pecuarios se ubicaban en la periferia, como ser la Plaza San Sebastián.


Plaza principal
El centro de la historia regional. Además de estas obras arquitectónicas, la plaza principal 14 de Septiembre cobijó otras edificaciones, que por su importancia económica o actividad social, lograron marcar algunos hitos referenciales en aquella época como el edificio el Gran Hotel Unión, que se encontraba ubicado en la esquina Nataniel Aguirre y General Achá, donde se alojaron grandes

personajes de la época.

Sociedad


 Roles. Debido a factores de producción, la Villa empezó a evolucionar hacia ciudad, es decir que dejó de ser la aldea rural que cobijaba a los hacendados y grandes terrate- nientes para convertirse en un centro urbano de amplio crecimiento, situación que impulsó la construcción citadina, con estilos arquitectónicos propios de la época.


 

sábado, 10 de septiembre de 2016

Escenificarán la insurgencia del 14 de septiembre



Más de 500 personas ocuparán este domingo 11 la Plaza Principal de la ciudad de Cochabamba, personificando a los caudillos Francisco del Rivero, Esteban Arze y otros, además a los patriotas que protagonizaron hace 206 años la insurgencia del 14 de Septiembre de 1810.

La escenificación de algunos pasajes de este hecho histórico en Cochabamba se realizará a partir de las 9:00 en la plaza 14 de Septiembre.

La responsable de Archivo Histórico del Municipio, María Cristina Terán, informó que la recreación durará aproximadamente tres horas, tiempo en el que se representará lo que fue el cabildo y los enfrentamientos de los insurgentes de los valles de Cochabamba con las tropas realistas en septiembre de 1810, para que los ciudadanos que asistan puedan retroceder en el tiempo y conocer lo que sucedió hace 206 años.

Terán señaló que esta recreación concluirá con una procesión de la Virgen de las Mercedes, guiada por el rector de la Catedral, Marcelo Bazán.

Debido a estas actividades, las calles de acceso vehicular a la plaza 14 de Septiembre serán cerradas desde las primeras horas del domingo hasta después del mediodía.

El 14 de septiembre de 1810, liderados por Esteban Arze, Francisco del Rivero, Esteban Arze y Melchor Guzmán, “el Quitón”, los patriotas cochabambinos se sublevaron y tomaron el cuartel realista, apoderándose fácilmente de la tropa y de las armas, y depusieron al gobernador Gonzales de Prada.

El 19 de septiembre de 1810, Francisco del Rivero fue nombrado Gobernador mediante cabildo abierto y aclamación pública. Pero el verdadero combate armado de su revolución se produciría militarmente meses después, en los campos de Aroma.

martes, 6 de septiembre de 2016

Gobierno rendirá homenaje a Manuel Ascencio Padilla


Con apoyo del Ministerio de Culturas y Turismo, a través del Viceministerio de Interculturalidad, se realizará una agenda amplia de actividades en la población de Ravelo, provincia Chayanta del departamento de Potosí.



Manuel Ascencio Padilla, héroe de la Patria, recibe desde el 4 septiembre diferentes homenajes que continuarán hasta el próximo 15, en memoria de los 200 años de su muerte ocurrida en fecha similar en 1816.

Padilla comandó junto con Juana Azurduy, la lucha por la independencia de América del yugo español. Se considera, de acuerdo con investigaciones históricas, que el líder nació en Chipirina, comunidad del municipio de Ravelo, ubicado en la provincia Chayanta del departamento de Potosí.

Germán Espada Saavedra, alcalde de Ravelo, dio a conocer ayer, junto a Jhonny Tola, viceministro de Interculturalidad, la agenda de actividades preparada por el comité interinstitucional.
Entre las actividades se destacó la presentación de la biografía tanto de Padilla como de su esposa Juana este miércoles en la Vicepresidencia del Estado Plurinacional en La Paz. Entre el 13 y el 15 se procederá al traslado, vía cabalgata, de los restos de Padilla a la localidad de su nacimiento, Chipirina.

El 14, se desarrollará en Ravelo la sesión de honor del Consejo departamental, el descubrimiento del monumento dedicado a los esposos Padilla. Espada informó que se ha proyectado un intercambio cultural con Argentina, “De allá llegan varios municipios con danza y música. En Tambo Moco, lugar donde se encontró el general Manuel Ascencio Padilla con el general Castelli, se realizará una tertulia histórica para rememorar las acciones del héroe y seguir sus pasos a través de la cabalgata”, dijo.

Sale el programa del "Potosí 2016"

El presidente del comité organizador de la primera Convención Internacional de Historiadores y Numismáticos “Potosí 2016”, Daniel Oropeza, informó que ya se definió el programa oficial del jueves 20 de octubre, el primer día de inauguración del acontecimiento.
Todo comienza con la recepción de las delegaciones en el aeropuerto Nicolás Rojas a cargo del grupo de bienvenida a la Villa Imperial, a partir de las 8:00. Se prevé también la salida del bus Potosí 2016 de la ciudad de Sucre a Potosí desde el hotel Santa María la Real (se prevé el arribo a Potosí las 12:30).
Por la mañana será la acreditación de las delegaciones en la Casa Nacional de Moneda y el registro de ponentes, participantes y estudiantes interesados. Se ha proyectado la visita al edificio industrial Virreinal más grande de América con dos grupos de visitantes.
Ese día se ha preparado en dos horarios y grupos la propuesta de visita al museo de Santa Teresa, considerado el esplendor del Barroco con los participantes registrados.
En el programa del primer día contempla el solemne acto de inauguración del Potosí 2016 sujeto a programa especial, será a las 19:00 en un escenario por confirmar y apropiado para acoger a los visitantes, ponentes e invitados.
La conferencia inaugural estará a cargo del académico Arnaldo Cunietti-Ferrando, de Argentina, con el tema “La Casa de Moneda de Potosí desde Arzans Orsua y Vela hasta Ernesto Sellschop”.