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sábado, 10 de octubre de 2015

1879: “Escuadrón Sucre”



El pasado 17 de agosto, cuando se conmemoraba el Día de la Bandera, llegaban los restos mortales de dos soldados de la Guerra del Pacífico. A 135 años de la Batalla del Alto de la Alianza, el pueblo boliviano —y en particular el chuquisaqueño— los recibió con honores militares. Gracias a documentos existentes en el Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia (ABNB), podemos conocer algunos aspectos de lo que fue la convocatoria para aquella defensa de la Patria que, hoy en día, a propósito del fallo de la Corte Internacional de La Haya, vuelven a cobrar importancia.
Cuatro jóvenes sucrenses, ante el peligro que se cernía sobre el territorio boliviano, decidieron convocar a sus contemporáneos. Pero, ¿quién encaminó esa decisión?

Samuel Velasco Flor
El abogado Samuel Velasco Flor nació en la ciudad de Potosí y fue bachiller del colegio Nacional Pichincha. En 1861 se ausenta de su ciudad para inscribirse en la Facultad de Derecho de la Universidad San Francisco Xavier de Chuquisaca.

Habiendo terminado con satisfacción sus estudios profesionales, concibe la idea de resaltar a personalidades en breves biografías; es así que se convirtió en el primero en presentar la de los esposos Manuel Ascensio Padilla-Juana Azurduy. Fue prefecto de su ciudad natal y también diputado en la Asamblea Constituyente de 1878.

Ante los sucesos con Chile por todos conocidos, él fue quien convocó a la juventud a unirse para defender a la Patria. Entonces, a la cabeza de cuatro jóvenes chuquisaqueños, se propuso formar en la Capital de la República el que fue el bizarro “Escuadrón Sucre”.

Por consenso, a Velasco Flor lo nombran jefe de los jóvenes voluntarios y, junto al coronel Castro Pinto, “fue el Teniente Coronel 2º jefe de este cuerpo”, según la “Corona fúnebre del Dr. Samuel Velasco Flor. Sucre, agosto 13 de 1880”, consultada en el ABNB.

Para el logro de tamaña misión, Velasco Flor y los suyos acuden a los medios de comunicación. Es así que en el periódico “La Patria en Peligro”, realizan un llamamiento público a los jóvenes chuquisaqueños para que se sumen a la causa. Los 30 firmantes de esta publicación son los primeros voluntarios que se alistaron en Chuquisaca (VER RECUADRO APARTE).

“Columna Sucre”
En una edición posterior del mismo periódico se puede leer que “a la anterior invitación que circulo (sic) el domingo a las 8 a.m., y hasta las dos de la tarde había ya en la plaza pública alistados más de 150 jóvenes, prontos a marchar, donde el deber los llama. Los más se arman y equipan a su costa”.

Luego: “A la misma hora estaba organizado un batallón de 600 plazas que marchaba por las calles sorprendiendo a los espectadores por su orden, disciplina y ardiente entusiasmo. Hasta el jueves habrá cuatro a seis y más cuerpos organizados. Ayer a pesar del fuerte e incesante aguacero hacían ejercicios en los corredores de la universidad, la primera compañía de la ‘Columna Sucre’”.

También, entre otras cosas, lo siguiente: “Se sabe que muchas dignas señoritas de la capital, se ocupan de realizar un estandarte para la ‘Columna Sucre’. Tributamos con anticipado agradecimiento a tan oportuno obsequio”.

“Libres del Sud”
Así, esa columna de jóvenes valientes partió a las costas del Pacífico el 7 de abril de 1879, ya decididamente “en campaña contra el enemigo de la patria y la primera de toda la república”. Más tarde, tomó el nombre de “Regimiento Libres del Sud”. En uno de los documentos encontrados en el ABNB se puede leer lo siguiente: “Sucre a concurrido (sic) al teatro de la guerra con el Regimiento ‘Libres del Sud’ que ha consumado su sacrificio en los ‘Altos de la Alianza’”.

En Sucre se conformaron los batallones “Calama”, “Reconquista” y “Libertad” de la Sexta División, comandada por el general Flores, según el contenido de la página 4 de “La Patria en Peligro”, fechado el 11 de marzo de 1879.

Muchos jóvenes se enrolaron y marcharon a la línea de fuego dejando a sus padres y demás familiares y amistades en un profundo dolor, aunque, en definitiva, orgullosos, como se puede advertir en la carta de un padre a su hijo, que resultó ser nieto de Juana Azurduy de Padilla (VER RECUADRO APARTE).

Don Samuel Velasco Flor, de acuerdo con la citada documentación, “permanece mas (sic) de un año en el teatro de guerra, regresa al seno de la familia herido y de muerte, con la conciencia de haber cumplido el deber más grande respecto a su patria”. Fallece en la ciudad de Sucre, el 7 de julio de 1880.

En la columna fúnebre —discurso en el momento de su entierro— se habla de “Escuadrón Sucre”, según se puede confirmar en el ABNB.

La publicación de los 30
“Columna Sucre. Los ciudadanos que suscriben, constituidos en cuerpos de operaciones militares bajo las órdenes del Coronel Miguel Castro Pinto, a quien han elegido por su jefe, se dirigen al sentimiento público de los que quieran ponerse al servicio de la causa de la patria, tan gravemente comprometida por la invasión Chilena, consumada contra toda forma de derecho. Es llegada la hora de comprobar el patriotismo, sellándola con el sacrificio. Si fuera necesario el de la vida misma.

Después de la propuesta hablada y formulada delante del sagrado pabellón nacional cuyos hermosos colores vemos hoy con un sentimiento de tristeza mezclado de indignación, tenemos que constatar a la prueba con resoluciones firmes y prácticas, ofreciéndonos en los altares de la patria.
Es con este particular empeño que los suscritos llaman a sus conciudadanos y especialmente a la juventud de Sucre, a engrosar sus filas, con el objeto de concurrir a la defensa de la integridad nacional y luchar, sin omitir sacrifico alguno.

Los que tengan propósitos iguales a los que abrigan los suscritos, podrán firmar un compromiso escrito, que desde este momento encontraran en casa de los conciudadanos Samuel Velasco Flor y Manuel Aguirre. Sucre marzo de 1879.

Firman: Miguel C. Pinto, Guillermo José Figueroa, Manuel Aguirre, J. Paravicini, O. Salanova, Octavio Moscoso, Luis Navarro, J. Apolinar de Jauregui, José David Echaso, Severo Lora, Samuel Velasco Flor, Luis Gumiel, Demetrio Toro, José Manuel Gutiérrez, Marcial Roso, José M. Linares, Ángel M. Lora, Adolfo Barrenechea, José M. Buitrago, Zacarías Sanz, José B. Vargas, Melitón Flores, Rómulo Echaso, Enrique Paravicini, Manuel Bartolomé Lord, Víctor Sanz, José María Urdidinea (hijo), Adolfo Navarro, Cirilo Serrano, Ladislao Araujo”.

De un padre a su hijo alistado en el Regimiento "Libres del Sud" (*)
“Señor: Gerardo A. Asurduy. Colquechaca, marzo 21 del 79.
Con gusto he leído tu carta del 21, los bellos sentimientos que despliegas en cuanto a la guerra de Chile. Ante todo debes hacer resolución de sufrir con energía toda clase de fatigas e infortunios, por que esto no es juguete. Ser a toda prueba, honrado y sumiso a los jefes; atrevido en los combates, debes corresponder a la conducta de tus ascendientes. La sangre de la famosa tu abuela Doña Juana Asurduy de Padilla, que sin ejemplar en la América obtuvo el alto grado de Coronel: La de tu tío Don Manuel Asencio Padilla marido de aquella, la de tu abuelo Don Gregorio Asurduy mi padre querido, que milito con ellos y emigro con su madre por 10 años a la Argentina, habiendo muerto Padilla en uno de tantos combates; todo esto reunido de que por parte de madre perteneces a la familia de los Condes de Carma; todo, todo te impone el deber de guardar una conducta irreprensible en moral y valor. La primera condición para todo es que seas cristiano de corazón; sin esta calidad nada vale el hombre. Juan Pablo Asurduy”.

* Fuente: “La Patria en Peligro”, Sucre, 19 de abril de 1879. Nro. 6. Pág. 4. La revista ECOS respeta la escritura original, que incluye las formas propias de la época.


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