miércoles, 31 de julio de 2013

Historia de Bolivia y Tarija serán tratadas en un foro

El Archivo Histórico Departamental de Tarija programó un foro radial para mañana, 1 de agosto, donde será tratado en tema denominado “Bolivia y Tarija, una profunda reflexión histórica”.

Del foro, que se llevará a cabo en Radio Aclo Tarija a partir de las 18.00, serán protagonistas tres historiadores, dos de Tarija y uno del interior del país.

Los tarijeños son Jesús Miguel Molina y Miguel Montenegro, mientras que el visitante es Mario Rodríguez. Los tres intercambiarán conocimientos y debatirán acerca de la historia de Bolivia y Tarija.

La responsable del Archivo Histórico Departamental, Dora Bautista Méndez, informó que esa actividad, además de otras, fueron programadas en homenaje al mes aniversario de Bolivia.

Para el 8 de agosto está prevista la exposición fotográfica de los ex prefectos de Tarija. Esa actividad será en el salón del Archivo.

Asimismo, el 19 de agosto, a las 10.00, habrá una remembranza de los cabildos que se llevaron a cabo con la finalidad de conseguir la independencia de Bolivia.

Los encargados de hacer la remembranza serán tres universitarios de la carrera de Derecho, quienes, a decir de Bautista, son estudiantes apasionados de la historia de Bolivia.

El Archivo también coordina actividades en homenaje a la independencia de Bolivia con el Archivo Franciscano de Tarija.

La responsable del Archivo invitó a la población a participar de las actividades programadas para agosto.

martes, 30 de julio de 2013

Una fortaleza sin informes del golpe de 1980 y con papeles perdidos



Alguien con bastante imaginación y afecto a las películas, sobre todo las de acción de Hollywood, podría inferir que el Ejército boliviano tiene una estructura parecida, en su administración, a la de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, Inglaterra u otro país de Europa. No es así. Los recursos y la organización son otros y, entre otras cosas, en una nación donde los regímenes presidenciales estuvieron ocupados durante muchos años por militares, es lógico suponer que la destrucción de documentos ha sido una constante. Pero es lógico suponer también que la doctrina y, sobre todo, el sentido común se imponen cuando se trata de actos ilegales cometidos por una entidad legal.

Registros. Los que suponían que podían hallar documentos clasificados en el Estado Mayor, o en alguna repartición militar, que relaten con lujo de detalles los golpes de Estado, están equivocados, simplemente porque en Bolivia los actos ilegales no se registran. Si alguien piensa que existe un informe sobre lo que le sucedió, por ejemplo, a Marcelo Quiroga Santa Cruz, en 1980, puede esperar siglos. No hay tal informe. Nunca lo hubo, por lo menos escrito. Los entrevistados del G2 (Departamento Segundo de Inteligencia) coinciden, por separado, en esta versión. Ni siquiera hay posibilidad, como aseguró el vicepresidente Álvaro García Linera, que dichos papeles hayan sido destruidos.

Uno de los ejemplos más irónicos es que no existe registro de lo que ocurrió el 17 de julio de 1980 en el Gran Cuartel General de Miraflores durante el golpe de Luis García Meza. Las notas que se encontraban en los archivos de la guardia, señalan: “… 5 y 35 pm ingresó el Comandante General del Ejército Gral. Luis García Meza acompañado del General Bernal y el Almirante Terrazas, sin novedad”. El Libro de Novedades del Sargento de Guardia es absolutamente ajeno a los hechos que se habían suscitado en el país. El efectivo se enteró, posteriormente, que quien ingresó como Comandante del Ejército saldría convertido en Presidente de la República. Es que García Meza había jurado dentro del cuartel.

La guardia circunstancial de esa jornada se limitó a preparar una situación clasificada como de “alerta máxima”, pero que en los hechos se redujo a saludar con más energía a la cantidad inusual de tropas armadas y jefes militares que entraban y salían del fortín. El orden del día estaba firmado por Alberto Gribowsky Navarro, comandante del Regimiento Ingavi, cuya sede se encontraba precisamente en el Gran Cuartel.

Tampoco se registró quiénes estaban en las ambulancias que ingresaban al recinto. El Libro de Novedades solamente menciona: “vehículo blanco (una ambulancia) con placa XXX conducido por el suboficial XXX.” Es obvio que en varias de esas ambulancias ingresaron, custodiados por sargentos y suboficiales vestidos de civil, los detenidos de la Central Obrera Boliviana y el cuerpo moribundo de Quiroga Santa Cruz, pero no existe el registro oficial de su entrada, ni de su salida. Según informes de los entrevistados, en los días posteriores al golpe, nunca, nadie escribió un informe sobre lo que pasaba en el Gran Cuartel. Es extraño porque, de acuerdo con testimonios de los detenidos, cada jornada el coronel Víctor Mena o su ayudante pasaban lista a las decenas de presos que estaban en esas dependencias, y todo estaba escrito. De ahí se colige que, por lo menos, había una lista de capturados, la que se acortaba a medida que los arrestados eran liberados, confinados, exiliados o enviados a otras dependencias, generalmente a Chonchocoro.

Según el relato de algunos entrevistados, el coronel Mena, entonces jefe del G2, solía entrar a la celda del dirigente minero Juan Lechín Oquendo, todas las noches a las nueve menos cinco. Lo convocaba a su oficina y allí lo invitaba, sin decir ni una palabra, a ver la telenovela Rosa de Lejos. Una especie de sofisticada tortura, de acuerdo con la versión de los que vieron el drama.

La pregunta es: ¿por qué existe (o existía) un registro pormenorizado de la guerrilla del Che Guevara en Bolivia y no del golpe de García Meza, que es más reciente? La respuesta viene de uno de los exjefes del G2: Las Fuerzas Armadas, en ningún lugar del mundo, registran operaciones ilegales.

El golpe de 1980 fue ilegal y no está registrado. Pero la guerrilla del Che es otra cosa. Las operaciones militares en esa acción eran absolutamente legales y los informes escritos eran obligatorios. Sin embargo, más del 95% de estos documentos se ha perdido y alguno, como el Diario del Che, fue robado y, luego, recuperado.

El escritor y periodista Carlos Soria Galvarro señala: “Mediante Decreto Supremo Nº 08165, de 6 de diciembre de 1967, es decir, en el gobierno de René Barrientos, y para facilitar las negociaciones para su publicación en el exterior, el gobierno había asignado oficialmente al Comando en Jefe de las Fuerzas Armadas (FFAA) la propiedad de la documentación, pertrechos capturados que se encontraron en la zona guerrillera, pudiendo aquel Comando ejercitar los derechos inherentes a esa protección. Más de dos decenas de jefes militares, entre ellos dos futuros presidentes, Hugo Banzer y David Padilla, tuvieron a su cargo el cuidado de los documentos en los años siguientes cuando ejercían la jefatura de la sección de Inteligencia. De ahí que las investigaciones fueron sumamente engorrosas cuando a fines de mayo de 1984, en el gobierno de Hernán Siles, se supo públicamente que los originales del Diario del Che, junto con los del guerrillero cubano Harry Villegas Tamayo (Pombo) y otros papeles, no estaban más en poder de las FFAA.

¿Qué pasó? En realidad, la desaparición había sido advertida en una inspección de rutina realizada el 15 de diciembre de 1983 en las instalaciones del Departamento II del Ejército, pero que no fue anunciada. El secreto tuvo que ser roto cuando la embajada boliviana en la capital británica comunicó a la Cancillería que, el 28 de marzo de 1984, la Galería Sotheby’s, una empresa dedicada al remate de todo tipo de curiosidades y obras de interés o de arte, había publicado un aviso en el Daily Telegraph anunciando que el 16 de julio de aquel año los documentos originales autografiados del Che y Pombo serían rematados sobre la base de 350.000 dólares. El periodista boliviano Humberto Vacaflor, residente entonces en Londres, fue convocado a verificar la autenticidad de la documentación, logró tener acceso a ella, obtuvo varias fotografías y tomó apuntes que le permitieron escribir una serie de notas para la prensa”.

Soria Galvarro sigue: “Un nuevo escándalo militar había comenzado a agitar el ambiente noticioso boliviano. Al revisar los periódicos de esos años, el comienzo del juicio al exdictador Luis García Meza en la ciudad de Sucre, sede de la Corte Suprema de Justicia, más el asunto del robo de los diarios del Che y Pombo, son los temas predominantes en la información periodística de fuentes castrenses. Sobre el tema de los diarios, invariablemente todos los ministros de Defensa y altos jefes militares dijeron, a su turno, que las investigaciones “estaban en curso” y que “próximamente” se conocerían los resultados. Por fin, después de tantas idas y venidas, y luego de la autorización correspondiente del Comando en Jefe, se inició el proceso contra el general retirado Raúl Ramallo Velarde, el mayor Luis Landa Schille y el ex sargento Raúl Solano Medina. Esto ocurrió el 2 de junio de 1987, es decir, a tres años de destapado el escándalo.

En efecto, el 9 de julio 1985, el diario Hoy publicó copias de las cartas intercambiadas a fines de 1980 y comienzos de 1981 entre el presidente de facto Luis García Meza y un personaje ítalo-argentino radicado en el Brasil, de nombre Erick Galantieri, quien dada la gestión judicial interpuesta ante la Corte inglesa por los representantes diplomáticos bolivianos para impedir el remate de los documentos, tuvo que declararse “propietario” de los mismos, exhibiendo para ello las cartas que le envió García Meza. Los jueces militares no dieron crédito a estos documentos sino dos años más tarde, cuando vinieron avalados por el ministro de Relaciones Exteriores Guillermo Bedregal quien, a su vez, se apoyó en los informes oficiales de la Embajada de Bolivia en Londres. Según afirmaciones periodísticas, esta reticencia de los jueces militares buscaba hasta el último minuto evitar el enjuiciamiento de García Meza. El general Ramallo, principal encausado, manifestó en reiteradas ocasiones que se lo pretendía convertir en “cabeza de turco” y alegaba su inocencia basado en el hecho de que él no estuvo al mando del Departamento II en el periodo en el que desaparecieron los papeles guerrilleros.

El 22 de septiembre, el TSJM (Tribunal Supremo de Justicia Militar), sobre la base de los informes de la Cancillería, tuvo que archivar obrados y dejar sin efecto el encausamiento de Ramallo, Landa y Solano. Pero, de todas formas, se declaró incompetente para enjuiciar a un “expresidente” y, por consiguiente, entregó la pelota nuevamente al Comando en Jefe. Entretanto, los abogados de la parte civil en el juicio de responsabilidad a García Meza en Sucre, sede de la Corte Suprema de Justicia, pidieron al Parlamento boliviano que decida incorporar el caso del robo de los diarios del Che y Pombo al voluminoso expediente de los cargos formulados contra el exmilitar. Los históricos papeles regresaron a Bolivia. Fueron dejados en custodia por el Ministerio de Relaciones Exteriores en el Banco Central, el 16 de septiembre de 1986. En la gaveta marcada A-73 y dentro de un sobre sellado, firmado y lacrado, están los documentos en cuestión, quien sabe esperando un mejor destino en un repositorio de documentación histórica que reúna las condiciones adecuadas para su mejor conservación”.

El suboficial Raúl Solano Medina, quien estuvo preso por el robo, probó que nada tenía que ver con este asunto y exigió y recibió $us 50.000 del Estado por su detención. Sin embargo, Bolivia y las Fuerzas Armadas no tuvieron el cuidado necesario para guardar otros documentos de su propiedad, por cuanto todo el registro de la Campaña de Ñancahuazú que se encontraba en poder de la institución castrense ha desaparecido y, como en el caso del Diario del Che, está siendo ofrecido en algunos lugares para su venta.


El Servicio Secreto Boliviano, espías en la Guerra del Chaco



La Paz, 1934. El conflicto bélico entre Bolivia y Paraguay transita su tercer año. Mientras la mayoría de la población anda ansiosa por saber noticias del Chaco, donde centenares de soldados mueren por las balas, el hambre y la sed; otros, como un vendedor de corbatas en inmediaciones de la plaza San Francisco, siguen su rutina. Para todos, él solamente es eso: un comerciante ... no para los agentes especiales del Servicio Secreto Boliviano (SSB).

Días de seguimiento han permitido al grupo de Inteligencia llegar a la conclusión de que tras ese quiosco se esconde un espía paraguayo. El infiltrado pasa información directa a su país sobre la movilización de tropas bolivianas y la llegada de armamento. La red de la que él forma parte es descubierta por la Operación Rosita. El “pila” es en realidad el capitán Freitas, un oficial asentado en La Paz desde 1928.

“En la Guerra del Chaco peleamos además contra el espionaje de Paraguay y sus aliados, Argentina y Chile”, expone el general de Ejército Luis Fernando Sánchez Guzmán, autor del libro Soldados de Siempre. En él revela las operaciones de espionaje boliviano realizadas entre 1933 y 1935. Una aventura, al puro estilo James Bond.

Carnavales. Había transcurrido un año y cinco meses desde el cerco a Boquerón, ocurrido en septiembre de 1932, y casi 365 días del triunfo boliviano en la batalla de Kilómetro Siete, entre noviembre de 1932 y febrero de 1933. En medio de esa emergencia, una fiesta privada de carnavales se organiza ese 1934. La celebración sólo es una fachada.

Asisten civiles y militares, algunos recién llegados del campo de acción. Entre los 48 invitados se encuentran Rosa Aponte Moreno, una joven cruceña de 20 años; el excombatiente Gastón Velasco Carrasco, el migrante español Alfredo Fernández Sibauti y el párroco mexicano Alfonso Ivar. La intención: armar el que sería el Servicio Secreto Boliviano para trabajos de espionaje y contraespionaje.

Todo el grupo, conformado íntegramente por voluntarios, es entrenado por el alemán Karl Heming. “Karl había combatido en la Primera Guerra Mundial y formaba parte de una colonia alemana que se identificó desde el primer momento con la causa boliviana”, relata el general Sánchez. Otros colaboradores germanos en la misión fueron Wálter Mass y Otto Berg. En 1934, mientras paraguayos y bolivianos luchan a muerte en las candentes arenas chaqueñas, el SSB alista un operativo. De Potosí llega la noticia de la instalación de un Consulado de Paraguay en La Quiaca, Argentina. La posición es estratégica pues el grueso del Ejército boliviano pasa por Villazón, a metros de la frontera. Algo se cocina desde Asunción.

Rosita Aponte trabajaba en el Parlamento antes de ser entrenada por el SSB y destinada a Villazón con un grupo de Inteligencia integrado por otras dos damas, por Gastón Velasco y Carlos Ackerman, un experto en cajas fuertes. La bella cruceña abre una pensión cerca de la legación diplomática guaraní y, con la complicidad de sus dos amigas, conquista a los funcionarios consulares, a quienes invita a un baile.

“Todo estaba planificado. Ellas entraron como ciudadanas peruanas”, reseña el escritor. Esa noche, mientras los paraguayos se divertían, Velasco y Ackerman ingresan al Consulado y sustraen de una caja fuerte documentos que permiten descubrir la red de espías que operaba en territorio boliviano.

“Cayeron argentinos, paraguayos, chilenos y hasta bolivianos ligados a ellos”, resume Sánchez. Uno de los descubiertos fue, precisamente, el capitán Freitas, el vendedor paraguayo de corbatas en San Francisco que enviaba informes a su país. El delator fue fusilado en La Paz. Esta misión se llamó Operación Rosita, por Rosa Aponte.

El mismo 1934, el SSB descubre que funcionarios chilenos que vivían en La Paz eran agentes paraguayos. Había que hallar pruebas que los incriminen. Y Rosa toma la misión. El SSB abre un prostíbulo por la plaza Riosinho. Dos chilenos llegan al lugar y pasan la noche con dos damas. Al día siguiente, ya en el domicilio de uno de ellos, por las calles Colombia y México, ingresa un desfile militar. Los trasandinos asoman sus cabezas y junto a ellos las dos mujeres. Desde abajo, agentes les toman fotos con las que luego son chantajeados para dar a conocer los nombres de otros informantes. Rosa Aponte participa de más acciones antes de casarse con un oficial. Muere en los años 90.

Otra historia es la de Alfredo Fernández Sibauti, cuidadano español que se cría en la ciudad de Sucre. Una vez estallada la guerra, el Españolito —como después fue bautizado— pasa a formar parte del SSB. El delgado hombre con grandes dotes para la actuación es encomendado en 1934 a entrar en el corazón del enemigo. Su maestro es Gastón Velasco, el mismo que ayudó en La Quiaca a descubrir la red de espías. El nuevo agente, que no pasa de los 30 años, una vez en Asunción y tras declarar su pretendido “odio” a los bolivianos, logra ser aceptado en el grupo de espionaje de ese país.

Fernández Sibauti envía inestimable información a Bolivia desde las mismas oficinas del Servicio de Inteligencia Paraguayo. Gracias a esos datos, la cañonera Humaytá quedó fuera de acción tras la explosión de una carga de dinamita en su caldera. Con sus informes se desbarata más redes de espionaje y se captura agentes enemigos en Arica, Chile. Sin embargo, a fines de 1934 el Españolito es interceptado por la Inteligencia paraguayo-argentina, torturado y luego acuchillado en un hospital.

Sacerdote. Sólo por su apellido, Zetaro, se conocía en la ciudad paceña a un argentino que proviene de una familia adinerada de Tucumán. Recién llegado, en los años 30, el inmigrante se contacta con los grupos de poder locales y en 1934 se ofrece como voluntario para ser agente de la Inteligencia boliviana.

En su vertiginosa carrera, llega inclusive a ser el estafeta del que después sería presidente de la República: el teniente coronel Germán Busch Becerra. El accionar de Zetaro pasa desapercibido para todos, excepto para el SSB.

Aquí entra en escena el mexicano Alfonso Ivar, sacerdote de día y cazador de desertores por la noche. Llegado de México a principios de los años 30, Ivar trabaja ya como agente secreto para el gobierno de Daniel Salamanca. Famoso por “pescar” delatores en los bares, llega a ser Jefe de Policía durante la Guerra del Chaco. “Dicen que andaba con sotana y con una pistola en la cintura”, cuenta el general Sánchez.

El cura mexicano, fanático de la causa boliviana ante Paraguay, dirige la investigación de Zetaro y descubre que el argentino es parte de una red paraguaya de espías. Pese a la constatación, el protocolo diplomático impide que el Gobierno boliviano tome acciones. “Era como ganarnos un lío con Argentina”, dice Sánchez. Zetaro, expulsado del país, parte en tren a la localidad de Guaqui. En el viaje, repentinamente se detiene la locomotora y aparece en persona el cura Alfonso, quien ejecuta al argentino con dos disparos. Años después, Ivar sería asesinado en Perú, en su ley.

Otra leyenda del espionaje boliviano se refiere al “gladiador” Ustáriz. En el Curso de Cóndores Satinadores en Sanandita, Tarija, el capitán Víctor Ustáriz Arce personifica el ideal del soldado boliviano. Llamado Charata y Baqueano, el tarateño se convierte, desde 1923, en una pesadilla de los paraguayos. “Como los límites entre Bolivia y Paraguay no estaban definidos, instalar guarniciones y fortines era común antes de la guerra, y en ello Ustáriz fue el mejor”, desliza el teniente José Luis Alarcón, en el libro Vida y Muerte del Satinador # 1 de Bolivia. Para los militares, el satinador es el especialista en tácticas de guerra en el frente de acción.

En los años 20, el entonces teniente Ustáriz aprende todos los secretos del Chaco de su inseparable amigo: un mataco a quien bautiza como Cabo Juan. Con esos conocimientos, más de una vez se infiltra en las filas “pilas”. Su valor es reconocido en las páginas de la historia del conflicto bélico. En 1928 desafía a la metralla enemiga y con una fracción de soldados toma el Fortín de Boquerón de manos paraguayas.

Ustáriz recibía tratamiento médico en Buenos Aires cuando estalla la guerra. El cerco a Boquerón, en agosto de 1932, le impulsa a volver a Bolivia para viajar al Chaco. El ya capitán se presenta ante el entonces general José Luis Peñaranda, el 7 de septiembre de 1932, y con una patrulla abre una ruta hasta Toledo. Al día siguiente recibe la orden para entrar a Boquerón y socorrer a los 600 soldados bolivianos que eran hostigados por unos 13.000 “pilas”.

Ustáriz, que conoce el terreno como la palma de su mano, entra al cerco a las 21.00 del 11 de septiembre junto a 54 soldados y se reúne con el teniente coronel Manuel Marzana. Es difícil resistir el embate del enemigo, por lo que el Baqueano decide abrir una brecha. La jornada siguiente, su destacamento en pleno ve cómo una ráfaga de metralla frena por el frente y la retaguardia el avance del Charata en la trinchera. El capitán muere a sus 35 años. “Ustáriz muere combatiendo cara a cara con el enemigo. Herido de muerte, cae sobre su arma besándola como si fuera una cruz”, refiere el teniente Alarcón.

Audaz, el aporte de Ustáriz, el primer espía militar de Bolivia, y de los agentes civiles Aponte, Fernández, Velasco, Ackerman e Ivar, entre otros —como Elvira Llosa, que luego de casó con el dramaturgo y periodista Raúl Salmón de la Barra— fue fundamental para Bolivia. Ellos escribieron con gloria la historia de los espías bolivianos, agentes secretos bolivianos que lograron descubrir la red de espías paraguayos, argentinos y chilenos que operaba desde la ciudad de La Paz.

(Esta nota fue publicada en 2009, en la revista Escape)


domingo, 28 de julio de 2013

El profesor Rubén Coimbra resistió la presión brasileña para que retire la bandera boliviana en su escuela

Esta es la síntesis de una larga historia que ocurrió en la frontera con Brasil, en la que el profesor Rubén Coimbra resistió la presión brasileña para que retire la bandera boliviana en su escuela en medio de la selva, en la localidad de Buena Hora, la que hoy lleva su nombre como gesto de gratitud.
Este retazo de historia la cuenta el hijo del profesor, Winston Coimbra, debido a que hace dos días la escuela cumplió 75 años, y es un hito en esa región fronteriza.
Cuenta Winston: “La puesta en funcionamiento en 1938 de la escuela de Buena Hora, 130 km al este de San Ignacio de Velasco, provocó susceptibilidades en Brasil porque en esa zona aún no estaba claramente demarcada la línea limítrofe. Por otra parte, los trabajadores que los brasileños ocupaban eran bolivianos, los que atraídos por el centro escolar para sus hijos habían retornado a su comunidad. Ahí mi padre jugó un rol patriótico en Buena Hora por el cual el Gobierno lo distinguió, años después, con el Cóndor de los Andes.

Día histórico
El 24 de septiembre de 1941, a las 7:00, don Rubén Cimbra arreglaba el Altar Patrio. La bandera boliviana ondeaba en el mástil. De pronto llegó un camión con tropas militares brasileñas al mando de un oficial de apellido Castrillo que en tono airado ordenó al profesor que baje la tricolor boliviana, porque ese era territorio de Brasil, y que ahí sería izada la bandera brasileña.
También le dijo que quedaba preso y que sería llevado al puesto militar de Casalvasco, a rendir cuentas por su desobediencia ante su comandante.
El educador se negó a arriar la enseña patria. Le dijo que la tricolor boliviana seguiría flameando allí por la soberanía boliviana y que allí permanecería mientras las autoridades de Bolivia no dispongan lo contrario. También le replicó que no se daba por detenido.
El militar lo amenazó diciéndole que se atuviera a las consecuencias y que no se extrañara de lo que le podría suceder por esta actitud de rebeldía. Coimbra le respondió que podían hacer lo que mejor les pareciera, pero que él solo cumplía órdenes de autoridad boliviana.
El profesor estaba decidido a todo. Llevaba al cinto su revólver calibre 38. La situación se distendió con la llegada de algunos comunitarios y alumnos al acto cívico. Fueron momentos en que el maestro Coimbra demostró valentía, entereza y civismo, un hecho que debería darse a conocer como enseñanza en las escuelas de la provincia Velasco y en las unidades educativas fronterizas”

16 de julio de 1809: enfoques segregacionistas y medias verdades



Nuestro Vicepresidente tildó de colonialista al alcalde Revilla porque éste rescata la historia del 16 de julio reivindicando a don Pedro Domingo Murillo. Lo verdaderamente rescatable según esta autoridad es la lucha anticolonial librada por los próceres indígenas de 1781, olvidados por la historia independentista. ¿Es extraña esta argumentación de la segunda máxima autoridad política del país? En verdad no, no es extraña. Todo lo contrario: es absolutamente previsible. Todas las eras políticas lo han hecho, aquí y en otras latitudes, usando la historia como pretexto para justificar acciones políticas del presente. La historia es leída desde los apremios de la coyuntura que se vive hoy. Y hoy la premura reside en indigenizar cualquier relato. No sería extraño tampoco, por ejemplo, escuchar de labios vicepresidenciales que la hazaña futbolística de 1963 de nuestro seleccionado vencedor del campeonato sudamericano, reunía jugadores de raigambre aymara. No, no lo sería. La idea es mostrar algo que no pasó pero que requiere que sea así para contentar a los líderes de turno y/o a sus corrientes de pensamiento.

Dicho esto conviene recordar que la abundante bibliografía de este suceso histórico —se han escrito 469 estudios, 114 en el siglo XIX y 355 en el siglo XX— ofrece la posibilidad de mostrar que algunas corrientes de pensamiento fueron dominantes a efectos de politizar/dar una lectura coyuntural del pasado. Baso esta explicación, con las simplificaciones del caso, en el excelente libro recién publicado por diversos autores encabezada por la notable historiadora Rossana Barragán, Reescrituras de la Independencia. Actores y territorios en tensión (Coordinadora de Historia /PLURAL/Academia Boliviana de la Historia, La Paz, 2012).

Una primera corriente del siglo XIX puede denominarse regionalista. Incluye textos como el de Juan Muñoz Cabrera, La guerra de los 15 años; de Manuel María Pinto, La Revolución de la Intendencia de La Paz, además de otros más conocidos como Memorias o el Álbum del 16 de Julio. En ellos, matices más o menos, la tesis que se pretende mostrar es simple: o Sucre o La Paz fueron las ciudades pioneras en la Independencia. Los argumentos giran en torno a la necesidad de beneficiar a una de estas regiones en desmedro de la otra. El argumento fue pues notoriamente político, teniendo en cuenta que lo que se jugaba en aquella época era la capitalía misma.

Una segunda corriente, de la primera mitad del siglo XX, que bien puede señalarse como criollista, incluye diversos textos, entre lo que resalta la Historia de Bolivia de Alcides Arguedas. En ella lo que predomina es una visión muy propia de la época, signada por lo que dio en llamarse el “darwinismo criollo”, que en pocas palabras alude al deceso inevitable de la raza inferior, en nuestro caso se trata de la raza indígena. En esta óptica la Independencia desde La Paz, desde su Junta, estaba condenada al fracaso por el hecho singular de que un cholo estaba a la cabeza. ¿Estando un criollo como Pedro de Indaburu en condición de liderar la Revolución cómo podía este “populachero, tornadizo e inestable”, que a la postre traicionó a sus compañeros, pretender dirigir a los insurrectos? Imposible: un inferior no podía dárselas de líder. Resultado: derrota inminente de los sublevados. Otra interpretación acorde a las necesidades de poner en evidencia la inferioridad de aquellos que en 1899 osaron levantarse contra los “blancos” (Zárate Willka).

Una tercera corriente, de inicios de la segunda mitad del siglo XX, bien podría bautizarse como nacionalista. El famoso libro de Carlos Montenegro Nacionalismo y coloniaje sintetiza la visión política de la fecha. Para él, el 16 de julio congregó a indígenas, mestizos y criollos en un mismo afán: liberarse del yugo español. Liberarse de la “antinación”. Montenegro intenta mostrar que lo virtuoso de la Revolución del 52, que fue la alianza de clases contra la Rosca antinacional, tuvo ya un primer embrión en 1809. Lejos de recabar en las diferencias entre los grupos, él se aboca a mostrar las similitudes. Al hacerlo, sin dudas, simplifica la realidad contraponiendo la fuerza social “nacional” contra la arrogancia imperial española. 1809 prefigura 1825 e incluso 1952. No hay dudas que esta interpretación no es menos proclive a ensalzar el presente echando mano de la historia.

Finalmente, una cuarta corriente de principios de milenio, podría ser nombrada como indigenista. En ella, la idea consiste en realzar lo indígena en desmedro de criollos, españoles y mestizos, todos ellos fusionados en un solo ser colonialista. Ya se señala la investigación de un historiador aymara para quien Murillo fue quien ayudó a apresar a Túpac Katari. La lógica subyacente a este trabajo es obvia: 1781 no tiene nada que ver con 1809. 1781 fue una poderosa sublevación indígena anticolonial mientras 1809 fue su antípoda, la síntesis del colonialismo pero por otra vía: el colonialismo interno. Se trata efectivamente de otra interpretación que encaja perfectamente con los postulados de García Linera.

¿Significa ello que no hay una interpretación única y que todo se mide con la vara política de una época en particular como lo demuestran las corrientes regionalista, criollista, nacionalista e indigenista? No, definitivamente no. Por ello es remarcable comprender las tesis principales del libro de Barragán y sus colegas.

Una primera tesis desmiente la marcada rivalidad que existió entre La Paz y Sucre. En realidad, ambos sucesos en mayo y en julio forman parte de un mismo movimiento, entrelazado a diversos hitos, excepcionalmente antagónicos entre sí y, por el contrario, unidos por la misma causa: la remezón que causó la invasión napoleónica en España.

Una segunda tesis desmiente la supuesta dualidad entre independentistas enfrentados a los fidelistas o leales al Rey. En verdad, las muchas juntas que tuvieron lugar en América Latina tanto como en España (recordemos la Junta de Sevilla) apuntaron a defender al rey Fernando VII. Todas fueron propiamente fidelistas o leales a la Corona. La diferencia reside en las formas que adoptó el fidelismo. Por un lado, estuvieron aquellos que se plegaron a la monarquía al margen de la persona (lo que equivale a decir que apoyaron a la Corona y a sus autoridades aunque éstas fueran invasoras). Por otro lado, estuvieron aquellos que defendieron un modelo alternativo: la monarquía constitucional apuntalada por lo que fue en Cádiz el último bastión de defensa del reino. Fue un movimiento propiamente liberal que llegó incluso a contar con representantes de las colonias. Y finalmente, la conformación de juntas en las propias colonias. Éste es nuestro caso. No hubo sincronía entre todas ellas más que en un propósito: defender la Corona. Nadie hablaba de independencia (o sólo se lo hacía marginalmente).

Una tercera tesis desmiente la contraposición criollos versus españoles (“los criollos cansados de ser ciudadanos de segunda, decidieron liberarse de los españoles”). Es cierto, como lo menciona esta investigación, que el 85% de los puestos en los virreinatos, clero, cabildos, audiencias, capitanías y demás eran detentados por españoles. Sin embargo, ello no significa que la cuestión se remita a dos actores coaligados entre sí frente a su adversario. No, en verdad, la lucha fue mucho más compleja, intervinieron actores con intereses particulares como la Universidad o los cabildos y, muy especialmente, élites locales de todo tipo, relativamente articuladas entre sí por diversas redes clientelares. El interés a defenderse era propiamente faccional/local más que de un bloque criollo compacto cansado de ser “extranjeros en su propia tierra”.

Una cuarta tesis desmiente la posibilidad de que la pugna haya sido entre criollos/mestizos y españoles contra indígenas. En verdad, los indígenas se sumaron a diversos bandos en su condición de oficiales, soldados o milicias indígenas. Su rol, por tanto, tampoco fue compacto. Inclusive se tiene plena certeza de que participaron en procesos electorales municipales (entre otros como el de la selección de representantes a las Cortes de Cádiz), como vecinos-ciudadanos, poniendo en evidencia que su presencia estuvo marcada por diferentes rutas, no menos faccionales y corporativas que en el caso previo.

Finalmente, una quinta tesis desmiente la supuesta rivalidad entre revolucionarios versus no-revolucionarios o revoltosos, tratando de dejar en claro que en Sucre se llevó a cabo un motín y en La Paz una revolución. En verdad, lo que hoy se conoce como Revolución, entre otras categorías del marco teórico sobre “violencia política” como ser guerrilla, revuelta, terrorismo, etcétera, es un concepto nuevo. Téngase en cuenta, sólo como parangón, que la noción de “Revolución Industrial” no fue usada por quienes la hicieron realidad, sino por compatriotas suyos nacidos una o dos generaciones después. Lo propio sucede con el concepto de “nación” que es una categoría moderna (no había propiamente las naciones indígenas antes de la Colonia). Por tanto, evaluar aquella coyuntura con conceptos de esta era puede ser sino errado al menos controversial.

En suma, aquellas interpretaciones que segregan —nuestra región contra la tuya; criollos contra cholos; nacionalistas contra no nacionalistas y, ahora último, indígenas contra no-indígenas— ameritan ser revisadas. Ello no quita brillo al grito libertario pero lo sitúa en una justa escala.

Klaus Barbie, novio de la muerte

Peter McFarren y Fadrique Iglesias nos presentan un libro con 624 páginas de texto, más de 100 fotografías, decenas de documentos y más de 70 cartas inéditas que conforman la correspondencia personal de Klaus Barbie, desde la prisión de Lyon.

En conjunto, la obra revela al lector la visión y el retrato psicológico más completo, cercano y detallado de este personaje, responsable de enviar a cientos de niños judíos desde Francia a los campos de exterminio. Asimismo, da cuenta del trabajo que realizó para las agencias de inteligencia de Estados Unidos, Alemania y Bolivia, además de comerciar –muchas veces ilegalmente- armamento y productos farmacéuticos.

El libro, cuya edición en español recién saldrá a la venta en septiembre en Estados Unidos y Bolivia, también retrata la historia familiar de Barbie, el papel que desempeñó como oficial de la Gestapo en la Francia ocupada por Alemania, su huida de Europa después de la guerra con el apoyo del Vaticano y la Cruz Roja, su labor como un hombre de negocios y su búsqueda -liderada por Beate y Serge Klarsfeld-, expulsión, juicio y sentencia a cadena perpetua en Lyon, Francia. Su pasado es un nefasto ejemplo del “mal colectivo”, abordado también en el texto.

Las publicaciones más completas sobre la vida de Barbie datan principalmente de los 80, cuando no se tuvo conocimiento preciso acerca de su trabajo con los servicios de Inteligencia de Estados Unidos y de Alemania en América Latina. El texto se sumerge en la vida de Barbie en Bolivia, la explica en su fiel contexto y transmite información inédita, puesto que algunos de sus más cercanos aliados y amigos recientemente han decidido comentar aquellos hechos, en tanto que otros han fallecido.

En los 32 años que Barbie vivió en Bolivia, también apoyó y asesoró directamente a gobiernos militares, de extrema derecha y traficantes de cocaína, pues integraba una red de exnazis, paramilitares y mercenarios procedentes de Bolivia, Argentina, Italia, España, Francia y Alemania.

En un país como Bolivia, en el que los archivos militares y de los servicios de Inteligencia pareciera que no tienen la publicidad que se esperaría, la labor documental, periodística e investigativa adquiere un valor mayor aún.

Entre las historias novedosas destaca la de la vida del exfotógrafo nazi Hans Ertl, padre de la guerrillera Monika Ertl, asesinada por hombres de la Policía boliviana luego de una delación del propio Barbie. Se narra también, en primera persona, cómo uno de los autores del libro, Peter McFarren, fue detenido por el mismo Barbie en 1981, mientras trabajaba en una historia de periodismo de investigación sobre éste y su papel en el golpe militar de 1980 en Bolivia. Los artículos de Peter ayudaron a captar la atención internacional sobre Barbie y su relación con los grupos militares y paramilitares de extrema derecha.

Dos años de intensa investigación, además de otros varios de recolección, entrevistas, además de la propia escritura, han dado como resultado este documento.

“La información que hemos desenterrado revela hechos y sucesos que nunca han sido publicados. Hemos sido capaces de obtener testimonios de las víctimas, así como de protagonistas de la escena política y sus más cercanos amigos y allegados. Más que un libro de historia es una emocionante, a la vez que trágica, exposición que capturará su interés desde el comienzo”, destaca Peter McFarren, quien dejó su natal Bolivia hace aproximadamente cuatro años.

Indistintamente, Fadrique Iglesias y Peter McFarren respondieron las siguientes preguntas:

¿Cómo, cuándo y dónde se conocieron Peter McFarren y Fadrique Iglesias?

Nos conocimos cuando Peter McFarren era el director general de la Fundación Interamericana de Cultura y Desarrollo y mi persona -Fadrique Iglesias- trabajaba en el Centro Cultural del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Washington D.C.

¿Dónde reside actualmente Fadrique Iglesias y a qué se dedica?

Vivo en el área de Washington D.C. y me dedico a la gestión cultural, que es lo que me apasiona. En Bolivia tuve una experiencia formativa/colaborativa en el Proyecto mARTadero y me transformó la visión hedonista de la cultura a una visión de desarrollo y, precisamente, este texto sobre Klaus Barbie es una posibilidad de dejar escrita una memoria viva de la historia contemporánea, que ha sido posible en gran medida gracias a nuevas tecnologías, como los archivos electrónicos, entrevistas virtuales y una plataforma de crowdfunding (microfinanciación). Debo agregar que nací en Cochabamba, ciudad donde destaqué en atletismo. Soy también columnista de Página Siete.

¿Por qué Peter McFarren tomó la decisión de partir de Bolivia, un país por el que trabajó tanto en tan diversas áreas?

Salí de Bolivia porque me ofrecieron la dirección de la Fundación Interamericana de Cultura y Desarrollo con sede en Washington D.C. Fue un contrato de dos años que cumplí hace tres años. Fue una linda oportunidad de trabajo y también de poder estar cerca a mis hijas que viven en Washington.

¿Cómo nació la idea de escribir el libro sobre Klaus Barbie o Klaus Altmann, conocido como el Carnicero de Lyon?

En 2010 propuse la idea a Fadrique Iglesias de trabajar en un libro sobre Klaus Barbie con base en la experiencia e información que tenía en ese momento sobre él.

Me parece importante comentar que Peter McFarren ha trabajado en documentales sobre Klaus Barbie de directores que han ganado el Oscar como Marcel Öphuls y Kevin McDonald, además de la TV francesa y el History Channel.

A fines de 2010, Fadrique fue a Bolivia, donde realizó parte de las entrevistas que están reflejadas en este libro. Ha sido un trabajo de equipo con Fadrique abocado a la versión en español y Peter a la versión en inglés, que salió en junio. Ambos libros comparten las entrevistas y documentación conseguidas a través de los años.

¿Por qué el título “El agente del diablo”?

Nos pareció un título que refleja quién es Barbie. Una persona que a primera vista parecía un abuelo amable y amoroso que ocultaba una persona que cometió actos diabólicos no sólo durante la Segunda Guerra Mundial, sino también como espía para Estados Unidos, Alemania y luego como traficante de armas y asesor de militares y gobiernos de ultraderecha. En español, el título será seguramente Klaus Barbie, un Novio de la Muerte, en alusión al grupo paramilitar que el nazi formó en Bolivia en la dictadura de García Meza.

¿Cuál es el argumento central del libro?

El libro tiene muchas anécdotas e información que tratan de dejar memoria de la herramienta que fue un tipo como Barbie para los aparatos de represión e Inteligencia en países como la Alemania de entreguerras, Estados Unidos, Alemania Federal y Bolivia. Es difícil englobar temas tan dispares como el tráfico de armas de Europa a América Latina a través de una red de exnazis; el trabajo de Inteligencia que hizo Barbie con la guerrillera del Ejército de Liberación Nacional (ELN) boliviano Monika Ertl, ejecutada por miembros del Ejército boliviano, pese a que era hija de un colega de Barbie, el fotógrafo nazi Hans Ertl; la más que cordial relación que había entre Barbie y el Rey de la Cocaína, Roberto Suárez Gómez, o su cercanía a los gobiernos militares durante 20 años, con tratos cordiales con gente dispar como Barrientos, Ovando, Banzer, Pereda, Padilla o Vildoso.

¿Cuáles han sido las fuentes más importantes?, ¿qué cartas, documentos, fotografías o textos?

Hemos recurrido a fuentes directas como archivos y documentos desclasificados de la CIA, a un archivo fotográfico personal y correspondencia mantenida entre Barbie y su amigo íntimo, Álvaro de Castro, y sobre todo entrevistas a gente que estuvo en primera línea de la historia de aquellos días como Cayetano Llobet, Gregorio Iriarte, Ladislas de Hoyos (estos tres fallecidos el año pasado), la familia Alexander, la familia Otero y una gran cantidad de periodistas bolivianos y extranjeros que cubrieron el caso Barbie en los 80. McFarren entrevistó en 1987 al abogado de Barbie, Jacques Vergès, que también defendió a Carlos “El Chacal”.

También hemos consultado libros de muy difícil acceso en la Biblioteca del Congreso en Washington D.C., los archivos electrónicos de los periódicos más prestigiosos del mundo como el New York Times, el Washington Post, Le Monde y El País, además, por supuesto, del archivo personal de más de 500 recortes de prensa boliviana de la época que conservaba McFarren.

¿Cuáles son los nuevos elementos que aporta el libro, sobre lo que ya se sabe acerca de Klaus Barbie?

Existen varias decenas de libros escritos sobre Barbie en Estados Unidos, Alemania y Francia, la mayoría en los 80. En Bolivia únicamente hay dos libros sobre episodios puntuales del nazi, que no se han vuelto a imprimir en el último cuarto de siglo, y a partir de eso se han sabido muchísimas cosas nuevas y más detalles personales de él, como por ejemplo la colaboración de Barbie con Alemania Federal en los 60 y su histórico juicio en Francia que, según varios expertos, fue el más mediático en aquel país en el siglo XX.

¿Qué destaca el texto sobre la relación entre Barbie y Arce Gómez?

Parece ser que fue una relación cordial, de admiración principalmente por parte de Arce Gómez, dada su ideología de ultraderecha. Una relación que probablemente no cuajó por la incapacidad burocrática del exministro del Interior boliviano. El grupo de paramilitares neonazis que juntó Barbie, ante la inoperancia burocrática que le daba el ministro, prefirió ofrecer sus servicios de protección armada a Roberto Suárez Gómez, el “Rey de la Cocaína”, que pagaba puntualmente. Por ello los llamados “Novios de la Muerte” dejaron los ambientes palaciegos de La Paz por la azarosa vida de Santa Cruz, donde incluso llegaron a abrir un bar y club social de orientación nazi, el Bavaria.

¿Qué revela acerca de los últimos días de Barbie en prisión?

Se trata de una persona con una gran amargura, pero nunca arrepentimiento. Repitió eso hasta el final. Su hija publicó su foto como capitán de la Gestapo en su obituario. Él ratificó que no sentía remordimiento. Sus días finales fueron inesperados para él, ya que pasó de ser “Teniente-Coronel Ad-Honorem” de los cuerpos de seguridad bolivianos en 1981 y de tener una vida plácida con su familia, en Cochabamba y Santa Cruz, a ser expulsado a Francia en 1983 y juzgado –y sentenciado- a cadena perpetua en 1987 por crímenes de lesa humanidad. Todo esto, sazonado con la súbita muerte de su hijo en un accidente y de su esposa por una enfermedad, en 1982. Se nota un talante de amargura y desamparo en las 150 páginas de cartas que escribía desde la cárcel de Lyon a su mejor amigo, Álvaro de Castro, en La Paz.

¿Cómo califican la recepción a la edición en inglés?

La edición en inglés salió a la venta en junio en los sitios de Xlibris, la editora Amazon y Barnes & Nobles. Ya está circulando a nivel internacional y la respuesta ha sido muy positiva. El Museo Nacional del Holocausto de Estados Unidos decidió venderlo en el museo luego de ver su contenido. La respuesta hasta la fecha ha sido muy positiva.

¿Cuándo sale la edición en español?

Esperamos que en los siguientes dos meses.

¿Cuál es la editorial?

Estamos en conversaciones con la editorial Plural.

¿Estará en algunas librerías de Bolivia?

Esperamos realizar su lanzamiento a partir de septiembre.

La información que hemos desenterrado revela hechos y sucesos que nunca han sido publicados. Hemos sido capaces de obtener testimonios de las víctimas, así como de protagonistas de la escena política y sus más cercanos amigos y allegados.

miércoles, 24 de julio de 2013

Hallan carta del encuentro entre Bolívar y San Martín

Hoy se recuerda un año más del natalicio del Libertador Simón Bolívar. Con motivo de la fecha se anunció en Ecuador la presentación del documento original que recoge la entrevista histórica entre José de San Martín, protector del Perú y Simón Bolívar, presidente de Colombia, el 26 de julio de 1822, en Guayaquil.
El descubrimiento lo realizó el investigador colombiano Armando Martínez, en el marco de sus estudios en el programa de Posdoctorado de Historia, de la Universidad Andina Simón Bolívar (UASB), Sede Ecuador.
El documento relata la conversación del 26 de julio de 1822, cuando se discutía la suerte del Perú debido a que José de San Martín se sentía desengañado por sus generales y quería retirarse de la política, dejando bien sentadas las bases del nuevo Gobierno del Perú. San Martín consideró que ese Gobierno no debía ser democrático sino que tenía que asumirlo un príncipe europeo. Bolívar contestó que ello no convenía a Colombia ni tampoco la introducción de príncipes europeos, porque “eran partes heterogéneas a nuestra masa” y que él se opondría –si pudiera– pero que él no lo haría porque respetaba las determinaciones de los peruanos.
El documento original se encuentra en la copia de la carta con el informe de la entrevista enviado por el secretario general de Bolívar, al Mariscal Sucre, y se resguarda en el Archivo Nacional del Ecuador.
Por otro lado, la UASB en Sucre, hoy a las 10:30 y 19:30, proyectará un documental sobre el verdadero rostro de Bolívar, mientras que en la Casa de la Libertad se realizará el acto cívico de homenaje al Libertador.

La bandera cruceña cumple 149 años desde su creación

La bandera del departamento de Santa Cruz, cumple 149 años de su creación.

El Comité pro Santa Cruz, a la cabeza de Fernando Castedo, pide a la población embanderar la ciudad para realzar el festejo del aniversario del símbolo departamental.

El Comité Cívico Femenino y la Unión Juvenil Cruceñista, miembros de esta institución, preparan festejos para recordar este día, izando la verde, blanco y verde que caracteriza a los cruceños.

A su turno, la presidente del Comité Cívico femenino, Mary Olivia Vincenti, insta a toda la ciudadanía a honrar al símbolo departamental, haciendo ondear la verde, blanco y verde en febrero, julio y septiembre fechas significativas para Santa Cruz, en donde se recuerda con unción cívica nuestros símbolos departamentales.

Historia. La bandera cruceña fue creada por Tristán Roca, afamado poeta, escritor, periodista, nacido en Warnes en un pueblo llamado Asusaqui, el 26 de junio de 1826. En fecha de 24 de julio de 1864, Tristán Roca, tenía 38 años cuando siendo Prefecto del Departamento promulgó el Decreto que declaraba las características y significado de la bandera de Santa Cruz.

martes, 23 de julio de 2013

BREVE RESEÑA HISTORICA ENTRE RÍOS



Entre Ríos se encuentra a 120 km del departamento de Tarija, esta capital de la Provincia O'Connor fue fundada en 4 ocasiones habiendo sido arrasada en dos por las tropas Chiriguanas, por esta razón ha sido denominado El pueblo de los cuatro nombres".
“Ciudad de Las Vegas de la Nueva Granada" Fundada en 1616.
"Villa de San Carlos" 3 de julio de 1872,
"San Luis" 25 de agosto de 1800.
"San Luis de Entre Ríos" 10 de noviembre de 1832.

La Provincia fue creada el 10 de noviembre de 1.832 en el gobierno del Mariscal Andrés de Santa Cruz con el nombre de Provincia Salinas, posteriormente el 3 de diciembre de 1903 en el gobierno de Ismael Montes, su nombre fue cambiado por el de Provincia O'Connor el mismo que permanece hasta nuestros días. Durante el periodo de su establecimiento, el pueblo de Entre Ríos frecuentemente fue víctima de la destrucción ocasionada por tribus, entre ellos, la historia destaca el Primer Arrasamiento sucedido en 1618 a solo dos años de su fundación. En el Segundo Arrasamiento del 16 de mayo de 1735 las hordas Chiriguanos asesinaron al padre Julián Lizardi junto con otros pobladores mientras se celebraba el acto de la misa.
Durante la época de la independencia la Provincia fue escenario de feroces batallas libradas entre realistas y patriotas del lugar y otros valerosos tarijeños, muchos de ellos pertenecientes a los Montoneros de Uriondo.
Los Jesuitas como en muchos lugares, tempranamente incursionaron en el territorio de O'Connor expandiendo su legado religioso. Las más importantes fueron:
La Misión de Salinas. La primera y más antigua fundada el 26 de agosto de 1660.
La Misión de Chimeo. Fundada en el año 1660.
La Misión de Concepción (Entre Ríos) fundada en 1660.
La Misión de Santa Clara. (Salinas) fundada en 1792.
La Misión de Chiquiacá. Fundada en 1700.
ATRACTIVOS TURISTICOS
IGLESIA SAN LUIS
En el año 1946 se comenzó con la edificación de la iglesia principal de Entre Ríos bajo el mando del párroco Luis Villarroel, siendo culminada el 2 de Octubre de 1966 bajo la dirección del padre franciscano Rafael Romac.

MIRADOR CRISTO REY
Este Mirador forma parte del patrimonio Urbano Arquitectónico de Entre Ríos, este se encuentra a pocos Kilómetros del centro de la población. El mirador cuenta con todo el mobiliario urbano
(bancos, iluminación, jardines) disponible para un momento de esparcimiento del visitante o del mismo poblador.

MADRE NATURALEZA”IMAYBE”
Cuenta la leyenda que la bella princesa IMAYBE; esposa del valiente guerrero chiriguano Iñiguazu, originario de la aldea del Cacique Chimeo (Provincia O'Connor) en el sublime instante del alumbramiento, en el que Tumpa, Dios de la Selva la convirtió en una planta de TOBOROCHI para protegerla del caray u hombre blanco, intrépido usurpador, que amenazaba acabar con su estirpe.
Este monumento natural forma parte del Patrimonio Oral e Intangible de nuestra Provincia.

SALINAS, IGLESIA LA MISIÓN (50 Km)
Las misiones jesuíticas establecieron la capilla el año 1700; en la zona vivían muchos indios guaraníes que se caracterizaban por ser gente indómita que no quería someterse a las leyes alegando que ellos solamente cumplirían las suyas El templo de la misión está construido de adobe, sus torres lucen dos campanas en las que están grabadas las fechas de su fundición, 1709.
Actualmente esta capilla se encuentra refaccionada pero conserva intacto su interior.

LA CUEVA
Esta comunidad se encuentra a 45 Km de Entre Ríos la historia cuenta que años atrás, un 3 de mayo, se apareció la Virgen de la Séptima Cruz en lo que ahora se denomina "La Santa Cueva"; lugar donde dicha aparición fue acompañada de una cruz de madera perfectamente moldeada y que actualmente se encuentra en la ciudad de Tarija. Este lugar se convirtió en un lugar sagrado y venerado por los comunarios locales y los creyentes que acuden a este para rezar y hacer sus peticiones a la Virgen de la Séptima Cruz. Actualmente en el lugar que se apareció la Virgen se encuentra pintada la Santa Cruz.

FIESTAS RELIGIOSAS

FIESTA DE NUESTRA SEÑORA VIRGEN DE GUADALUPE
La tradicional fiesta de Guadalupe se celebra el Primer domingo de Octubre de cada año en esta fiesta religiosa se concentran los promesantes que rinden culto a nuestra Señora Virgen de Guadalupe.
Todos los devotos se disfrazan de cuñas, matacos, negras sanqueras y chiriguanos.
Las Cuñas: Las mujeres vestidas con tipoy con las mejillas pintadas y adornadas con collares.
Los Matacos: Son jinetes con la cara pintada de negro de sombrero y ponchos acolchonados con sacha para amortiguar los latigazos que recibirán en la guerrilla o mataqueada.
Las Negras Sanqueras: Estas llevan todo el cuerpo pintado de negro, además de un envase con grasa para proteger a los promesantes de la aglomeración de la gente.
Los Chiriguanos: Llevan tapada la cabeza con pañuelo además de un envase con grasa para proteger a los promesantes de la aglomeración de la gente.

SAN ROQUE
Las Fiestas tradicionales del departamento de Tarija, repercuten en nuestro Municipio tal es el caso de la fiesta de SAN ROQUE, que se la celebra en el mes de septiembre con la participación de los CHUNCHOS , la imagen y los promesantes recorren las calles de nuestra población visitando diferentes lugares entre ellos el Hospital San Juan de Dios.

PRODUCCION ARTESANAL
Esta asociación está conformada por mujeres guaraníes quienes realizan estas artesanías a mano, utilizando materiales de la zona como ser la palma y la chala, cada canasta hecha por una mujer guaraní es un símbolo de autoestima y más oportunidad económica, tu compra resulta en más comida, útiles para los niños y beneficios de salud, gracias por contribuir a nuestra búsqueda de dignidad, salud, justicia y esperanza.

ETNIA ORIGINARIA DE LA PROVINCIA O’CONNOR
Históricamente y desde tiempos anteriores a la conquista española, el pueblo Guaraní ha existido en gran parte de lo que actualmente es la Provincia O'Connor, a partir de este momento y durante el proceso colonizador, su territorio se ha caracterizado por una constante disminución hasta llegar al área que actualmente se denomina ITIKAGUAZU. Esta intervención ha provocado cambios traumáticos en la cultura Guaraní derivando en la reducción de sus habitantes y la transformación de hábitos, costumbres y creencias.
El pueblo Guaraní se encuentra actualmente ubicado en dos de las seis Provincias del departamento de Tarija, la mayor concentración humana se encuentra en la Provincia O'Connor que alberga a 28 comunidades, las restantes que son en menor número se asientan en la Provincia Gran Chaco. La división política originaria correspondiente a la zona del ITIKAGUAZU comprende tres capitanías sectoriales: Ñaurenda, Tentaguazu y Puerto Margarita, el espacio territorial ocupado se acerca al 50% del total de la Provincia. La población Guaraní total en la Provincia O'Connor alcanza a 2.398 habitantes de los cuales el 49,87% son varones y el 50,13 % son mujeres. Las familias en promedio están conformadas por 6,2 miembros y viven agrupadas en pequeñas comunidades bastante dispersas perteneciendo generalmente a la rama de una misma familia.

ASPECTOS GENERALES DE LA PROVINCIA
LATITUD Y LONGITUD:
Geográficamente el Municipio de Entre Ríos se encuentra ubicado entre las coordenadas 20° 51' 57" y 21° 56' 51" de latitud sud y 63° 40' 23" y 64° 25' 6" de longitud oeste.

LÍMITES TERRITORIALES:
El Municipio de Entre Ríos está ubicado en la parte central del Departamento de Tarija. Limita al norte con el Departamento de Chuquisaca, al Sud y al Este con la Provincia Gran Chaco, al Oeste con la Provincia Cercado, hacia el Noroeste con la Provincia Méndez y hacia el Sudoeste con las Provincias Avilés y Arce.

EXTENSIÓN:
El territorio del Municipio de Entre Ríos comprende una extensión territorial de 5.346,4 km2 aproximadamente, que representa el 14,2 % de la superficie departamental y el 0,49% del territorio Nacional.

CLIMA:
De manera general la Provincia O'Connor presenta un clima mesotérmico templado - cálido y húmedo, inviernos templados y secos. De manera particular se distinguen zonas de clima templado cálido sub- húmedo en la parte norte, meridional y sur, mientras la parte noreste presenta un clima templado cálido semiárido.
Temperatura máxima y mínima. La temperatura media anual es de 19,6 °C, en verano de 25,4 °C y en invierno de 13,7 °C. Con máximas que superan los 40 °C en los meses de verano y mínimas que bajan hasta -7 °C en invierno.


Del Documento Entre Ríos Historia, Naturaleza y Cultura, Bienvenidos a mi ciudad, publicado por el Gobierno
Municipal de Entre Ríos


Santa Cruz Cívicos celebrarán 149 años de la bandera

La dirigencia del Comité pro Santa Cruz recuerda a la población que mañana, 24 de julio, se conmemora los 149 años de creación de la bandera cruceña, la verde, blanco y verde.
El presidente del Comité pro Santa Cruz, Fernando Castedo, pidió a la población que embandere la ciudad en reconocimiento a los símbolos departamentales que representan nuestra historia y que motivan un sentido de pertenencia y compromiso con nuestra esencia y tradición

24 de julio de 1783 Nacimiento de Simón Bolívar

A fines del siglo XVIII, en la opulenta ciudad de Caracas, en la colonia española de Venezuela, la familia Bolívar compuesta por don Juan Vicente Bolívar y Ponte y doña Concepción Palacios, patricios, ricos, cultos y poderosos, de antiguo origen español, recibían con gran alegría la llegada de un nuevo ser, a quien después el destino le tenía reservado regir los destinos de la América colonial.

Un 24 de julio de 1783, nacía Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios Ponte y Blanco, más conocido como Simón Bolívar. Del matrimonio de Juan Vicente y Concepción Palacios nacieron cinco hijos: María Antonieta, Juan, Juan Vicente, Simón y María del Carmen, la última hija nacida a poco de fallecer don Juan Vicente y muerta a las pocas horas de venir al mundo. La suntuosa mansión de los Bolívar se enlutó nuevamente al morir doña Concepción Palacios, dejando en la orfandad a Simón y sus tres hermanos.

Para suplir la falta de sus padres, Simón Bolívar se entregó completamente al estudio, particularmente de la filosofía, para ello le habían alentado sus maestros tan eminentes como el padre Andujar, don Andrés Bello, pero sobre todo su preceptor Simón Rodríguez. Aquel hombre culto y honesto, republicano y quijote, supo llenarle de conocimientos basados en la libertad, la causa más noble y valiosa de toda la humanidad, y no se cansaba en recordarle que el hombre es capaz de cualquier cosa, cuando lo impulsa un ideal y pone a su servicio, la inteligencia, el amor y la solidaridad con el prójimo. Le hizo ver también que América estaba sojuzgado por España y otras potencias marítimas y que sus habitantes estaban vistos como seres inferiores y sin el menor derecho a la libertad, tratados simplemente como esclavos.

Le describió con vehemencia las ansias de aquellos pueblos compuestos por indígenas, mestizos, mulatos y criollos, que tras dos siglos de coloniaje deseaban liberarse y ser dueños de sus tierras y sus destinos. El joven Bolívar supo absorber con interés aquellas enseñanzas de su maestro.

Los acontecimientos se precipitaron y el mentor de aquellas ideas tuvo que salir huyendo de Caracas al descubrirse la conspiración que él encabezaba. Simón Bolívar volvía a estar sólo. A fines de 1799, se embarcó para Europa y se instaló en Madrid, en casa de unos parientes allegados a la corte, donde la reina María Luisa le demostró un afecto maternal.

Durante una cacería en los llanos de Aranjuez conoció a la hermosísima dama Teresa Rodríguez del Toro, de quien se enamoró y se casó en 1801, en una ceremonia íntima. Embriagados de felicidad visitaron algunas ciudades europeas para luego embarcarse hacia América. Por el momento había olvidado sus ideas de libertad. Sin embargo, el destino se encargaría de marcar la ruta del que sería después el “Libertador” de cinco naciones. Aquel año de 1803, una epidemia de fiebre maligna diezmó la población de Caracas y la mano implacable de la muerte se llevó también a doña Teresa, esposa de Bolívar.

Su pena, tan intensa como su amor lo dejó completamente hundido en la más negra desesperación. Cerró la casa de Caracas y partió a Europa, allí nuevamente intervino el destino, conduciendo los pasos del atribulado joven a Roma, donde se encontró con su antiguo preceptor Simón Rodríguez, con el reencuentro sintió renacer en el fondo del alma, los ardientes anhelos de emprender la causa americanista y cuando se hallaban sobre el monte Aventino, como mudos testigos las ruinas de la antigua Roma, lanzó su juramento enérgico y apasionado de luchar incansablemente por la libertad de su patria y la de América.

Vinieron años de intensa lucha...

“Nasutoceratops”: el nuevo dinosaurio narigón y cornudo

Medía cinco metros de largo, tenía un nariz inmensa y lucía una espectacular cornamenta. Así era el imponente “Nasutoceratops titusi” (que significa ‘narigón de cara cornuda’), el nuevo dinosaurio de la familia de los triceratops que se encontró en el desierto de Utah.

El hallazgo sorprendió a sus descubridores, que nunca habían visto un especimen con estos rasgos. “Este dinosaurio nos impresionó por completo. Nunca imaginamos que sería así, hemos encontrado un animal con unas características tan insólitas para este grupo de dinosaurios”, explicó a la BBC el doctor Mark Loewen, paleontólogo de la Universidad de Utah y del Museo de Historia Natural de Utah.

El dinosaurio fue descubierto en 2006, pero necesitaron varios años para estudiar el fósil con detenimiento. A partir de este detallado análisis, recién publicado en la revista “Proceedings of the Royal Society B”, se estimó que los restos datan de hace unos 76 millones de años aproximadamente, lo que indica que vivió en la Tierra durante el período Cretácico.

“Los cuernos del ‘Nasutoceratops titusi’ son los más grandes de entre el grupo de los triceratops, con diferencia. Estos se curvan hacia delante y hacia los lados. También sería el dinosaurio de su grupo con la nariz más grande”, dice Loewen. El especimen hervíboro de 2,5 toneladas se encontró en una zona que formaba parte de un continente llamado Laramidia en el territorio que hoy es Norteamérica, una zona que se ha convertido en una auténtica mina para encontrar fósiles de dinosaurio en los últimos años.



PRÓCERES AMERICANOS

Simón Bolívar. Nació en Caracas, Venezuela, el 24 de julio de 1783. Murió en Santa Marta el 17 de Dic. de 1830.
Antonio José de Sucre. Nació en Cumaná, Venezuela, el 3 de febrero de 1795. Murió en Berruecos el 14 de Jun. 1830.
José de San Martén. Nació en Yapeyú, Argentina, el 25 de febrero de 1778. Murió en Francia el 17 de agosto 1850.
Manuel Belgrano. Nació en Buenos Aires, el 3 de junio de 1770. Murió en la misma ciudad el 20 de Jun. de 1820.
José Gervacio Artigas. Nació en Montevideo, el 19 de junio de 1764. Murió en Asunción, Paraguay, el 23 de Sept. de 1850.
Antonio Nariño. Nació en Bogotá, Colombia, el 12 de marzo de 1760. Murió en Villa de Leiva el 13 de Dic. de 1823.
Antonio José Páez. Nació en Venezuela el 13 de junio de 1790. Murió en Nueva York EEUU. el 7 de mayo de 1873.
Bernardo O`Higgins. Nació en Chillán, Chile, el 20 de agosto de 1778. Murió en Lima, Perú el 24 de Oct. 1842.
Francisco Domingo Toussaint Louverture. N. en Breda, Haité, en 1743. Murió en Besancon, Francia el 27 de abril 1803.
Jorge Washington. Nació en Pope`s Creek, Virginia, EEUU. el 22 de febrero de 1732. Murió en Mount Vernon el 14 de Dic. 1799.
Jorge Washington. Nació en Coroico, La Paz, Bolivia, en 1781. Murió en Chuquisaca el 18 de abril de 1828.
Francisco Miranda. Nació en Caracas, Venezuela el 28 de marzo de 1750. Murió en Cádiz el 14 de julio de 1816.
Francisco de Paula Santander. Nació en Rosario de Cúcuta, el 2 de abril de 1792. Murió en Bogotá el 6 de mayo de 1840.
Miguel Hidalgo y Costilla. Nació en Corralejo, México, el 6 de mayo de 1753. Murió en Chihuahua, 30 de julio 1811.
Francisco Morazán. Nació en Tegucigalpa, el 3 de octubre de 1792. Murió en Costa Rica el 15 de Sept. de 1842.
Joaquén José da Silva Xavier. Nació en S. Juan del Rey, Brasil en 1748. Murió en Réo de Janeiro el 21 de abril de 1792.
Juan Pablo Duarte. Nació en Santo Domingo, el 26 de enero de 1813. Murió en Caracas, el 15 de julio de 1876.
Pedro 1° de Brasil. Nació en Queluz, Portugal, el 12 de Oct. de 1798. Murió en Lisboa el 24 de Sept. de 1834.

miércoles, 17 de julio de 2013

El 17 julio de 1980, Bolivia sufrió uno de los más cruentos golpes militares

El 17 julio de 1980, Bolivia sufrió uno de los más cruentos golpes militares, liderado por los excoroneles del Ejército Luis García Meza y Luis Arce Gómez, actualmente recluidos en el penal de máxima seguridad de La Paz, Chonchocoro. Un hecho que con el transcurrir de los años es cada vez menos recordado y muchos de los actos aún están impunes.

“Transcurrieron más de tres décadas desde aquel fatídico medio día del 17 de julio de 1980, en que las ambulancias llegaron a la sede de la Central Obrera Boliviana y, cuando los transeúntes esperaban que salgan de su interior personas de mandil blanco para cumplir alguna labor humanitaria, emergieron muchos sicarios armados de metralletas, éstos tenían una misión específica, allanar la sede sindical, ya sabían que en su interior estaban reunidos representantes de las principales organizaciones populares y políticas, entre ellos Marcelo Quiroga Santa Cruz”, recuerda el exdefensor del Pueblo y expresidente de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia, Waldo Albarracín.

“Será que los conductores del Estado se encuentran tan envilecidos con la miel del poder, que no sopesan en la necesidad imperante de democratizar la democracia?. García Meza y Arce Gómez, los represores del pasado no necesitan salir de la cárcel para cometer sus fechorías, tienen dignos representantes en la sociedad política boliviana, en las cúpulas militar y policial. Por algo no se permite desclasificar los archivos de la represión. En este 17 de julio, fecha fatídica para el pueblo boliviano vale la pena reflexionar sobre el destino de nuestra democracia como instrumento para la construcción de una sociedad de iguales y no como escenario de privilegios para los poderosos”, sostiene el exactivista.

Agrega que, mientras los principales líderes politicos y sindicales eran acribillados en la COB, los autores intelectuales de este crimen de lesa humanidad, obligaban en el Palacio de Gobierno a la única presidenta Lidia Gueiler a renunciar, consolidando así un cruento golpe de Estado, frustrando una vez más las legítimas aspiraciones del pueblo boliviano de construir su sistema democrático.

DATOS HISTÓRICOS

• El golpe militar que dirigió Luis García Meza y Luis Arce Gómez el 17 de julio de 1980, abrió una dictadura que se prolongó hasta agosto de 1981.

• Fue la última asonada de una seguidilla iniciada en 1964.

• La represión causó la desaparición de prominentes dirigentes y representantes de la sociedad civil, como el jesuita Luis Espinal o el líder socialista Marcelo Quiroga Santa Cruz, cuyos restos aún no han sido encontrados.

• García Meza y Arce Gómez cumplen condenas de 30 años.

martes, 16 de julio de 2013

¿Cómo Murillo llegó a ser héroe?

La construcción de héroes es una de las características de la historiografía boliviana. Probablemente esta particularidad busca satisfacer las necesidades de poder, por un determinado grupo social, desde dentro y fuera del propio Estado de una manera directa, ya sea, desde el gobierno central o los gobiernos locales.

En este sentido, el culto al héroe se convierte en política de Estado, en discurso oficial del poder, utilizado para fines ideológicos y políticos pero también para fines éticos y sociales diversos en un proceso de perpetuo “rellenamiento” estratégico de dominación.

Entonces ¿cómo se ha ido construyendo en la mentalidad de los paceños, la idealización profunda que se tiene sobre algunos “personajes importantes” de nuestra historia? La respuesta parece radicar, en revisar y comprender el proceso de construcción de héroes en la narrativa historiográfica boliviana de corte tradicional durante el siglo XIX y parte del siglo XX.

Sin embargo, la construcción de héroes encuentra su resultado más elocuente en la conducta social e institucional legitimando la estructura de poder, en una búsqueda de justificar la estructura de dominación y exclusión en la sociedad. Lo que implica, que el héroe es el personaje que se encuentra ausente de la realidad de la sociedad y se introduce en ella de una manera legendaria, hasta llegar a convertirse en un ejemplo, al cual todos los individuos que deben seguir en su doctrina, comportamiento y accionar.

Pero toda esta imagen del héroe, es debidamente construida con el tiempo a través de prácticas simbólicas, mediante diversos lenguajes y gestos, como ser la promulgación de leyes, establecimiento del calendario para la celebración de las fiestas cívicas, invención de rituales, ceremonias, conmemoraciones, desfiles, actos protocolares públicos, elaboración de discursos, incorporación en los contenidos educativos, la enseñanza de la historia patria y pedagogía cívica y la construcción de monumentos y edificios alusivos, cuyos nombres nos recuerdan al héroe permanentemente. En el caso de: Pedro Domingo Murillo, podemos mencionar algunos ejemplos: la celebración del “primer grito libertario” el 15 de julio, donde se realiza el desfile de teas, en el cual se vitorea a Pedro Domingo Murillo con el estribillo: “¡Gloria a Murillo, GLORIA!”. Y al día siguiente, es decir el 16 de julio, se cumple el feriado departamental; por otro lado, tenemos la plaza “Murillo”, la cual, es la plaza principal de la ciudad; también se cuenta con una calle “Murillo” y la Avenida 16 de Julio -ambas en pleno centro de la ciudad-; lo mismo ocurre, con las unidades educativas, como ser: el instituto de educación superior: Industrial Pedro Domingo Murillo, y no podemos dejar de nombrar al ex cine Murillo, el himno a La Paz, y el Museo Casa de Murillo, por citar algunos ejemplos.

El gobierno del Movimiento Nacionalista Revolucionario de 1952, utilizó como instrumento para los intentos vanos de construcción de la nación boliviana la imagen de los acontecimientos acaecidos de 1809; los mismos que formaron parte del proceso que muchos historiadores consideraron independencia.La historia da cuenta, que en 1950 se abriría por primera vez el Museo Casa de Murillo. Aunque son carentes los trabajos que expliquen la relación del inmueble patrimonial categoría: A “Monumental” y su pertenencia a Pedro Domingo Murillo, los documentos encontrados hasta la actualidad mencionan que la propiedad habría pertenecido a José Ramón de Loayza y no así a Murillo. También debemos establecer que el museo resguarda una serie de bienes patrimoniales que parten desde documentos históricos y transcurren por platería, mueblería, entre otras tipologías patrimoniales, hasta llegar a sus bienes pictóricos. Sin embargo, lo interesante se encuentra en el reflejo de sus piezas históricas, puesto que las mismas en su mayoría no transmiten los acontecimientos acaecidos en julio de 1809 y mucho menos el proceso “independentista”. Por lo tanto, podemos decir que hoy en día, cuando la sociedad habla de la independencia de la república, poco le importa el proceso y los acontecimientos acaecidos que hayan ocurrido de una u otra manera, sino la importancia radica en cómo se la representa, lo cual implica la permanencia de la historiografía de corte tradicional. Pero lo cierto de todo esto es, que los actos oficiales de celebración de las Fiestas Julias, tienen su inicio con la presencia de autoridades gubernamentales en el inmueble que se le atribuye el derecho propietario a Pedro Domingo Murillo.Queda pues claro, que la historia no puede aparecer ante nuestros ojos sino como una magnifica epopeya de nuestros héroes. La concepción de fuerza social es demasiado abstracta y preferimos construir la unidad y coherencia de la sociedad a través del horizonte de una personalidad, del rostro fulgurante de un héroe. Pero detrás de este manejo de la historia, se puede comprender claramente que el objetivo esencial era y es justificar una estructura de dominación, así como consolidar la estructura nacional. Moldeando y regulando la conducta social de los individuos en una actuación política y estética, al mismo tiempo se van creando y consolidando los cánones sociales.



16 Heroínas de la Revolución Paceña de 1809

La revolución paceña de 1809 protagonizó un papel estelar en el proceso de la independencia americana. Gesta revolucionaria y libertaria en la que no solamente se destacó el género masculino, sino también el género femenino. Es por ello que a continuación, presentamos dieciséis semblanzas históricas de heroínas paceñas -a base de los pocos datos que se tiene al respecto- que se enlistaron en las filas de los patriotas, al lado de sus familiares o por cuenta propia para contribuir en el logro de la tan añorada independencia.

Como se podrá observar, en su mayoría se procuró abordar a personalidades que han tenido directa relación y actuación con los protomártires ejecutados aquel nefasto pero a la vez histórico 29 de enero de 1810; y, que a pesar de su determinante labor, han estado un tanto relegadas u olvidadas en comparación de otras heroínas (María Viscencia de Juaristi Eguino Diez de Medina, Simona Josefa Manzaneda y Úrsula Goyzueta) de las que sí se tiene mayor noticia.

DIECISÉIS HEROÍNAS:

Manuela Josefa de La Concha Olmedo de Murillo (¿-?). Esposa legítima del protomártir de la independencia Pedro Domingo Murillo. Nacida y vecina de la ciudad de La Paz. La pareja tuvo tres hijos: Joseph Manuel, Francisca Paula y Juan Manuel. “Compañera abnegada de Pedro Domingo Murillo. Heroína que con sacrificio admirable y abnegación sin par supo alentar los trajines subversivos de este patriota para conseguir la independencia“ (Paredes de Salazar, 1965: 188-189).

Manuela Durán (¿-1856). Compañera de Pedro Domingo Murillo en todo el proceso de la revolución paceña, con quien convivió desde 1790. Natural de la ciudad de La Paz, hija de don Pedro Durán, desconociéndose datos sobre su madre. De esta convivencia nacieron nueve hijos: Narciso, Ildefonso, Tomasa, Teresa, José Anselmo, Manuel, Juana de Dios, María Manuela y María Vicenta. Falleció en 1856 en Lima-Perú.

Tomasa Murillo Durán (1790 o 1791-1860). Hija de Pedro Domingo Murillo y Manuela Durán. Nació en la ciudad de La Paz en diciembre de 1790 o enero de 1791. Contrajo matrimonio con don Andrés Salcedo en 1806, con quien tuvieron cuatro hijos: José Santiago, Félix, Eustaquio y Melchor. “Tomasa compartió con el caudillo su amarga vida de prisionero y fugitivo” (Paredes de Salazar: 189). Falleció en 1860, habiendo ya perdido para ese tiempo el sentido de la vista.

Teresa Murillo Durán (1794-?). Hija de Pedro Domingo Murillo y Manuela Durán. Joven que a pesar de su temprana edad sentía y sufría las crueldades hacia su padre y familia. Nació en La Paz alrededor de 1794. Al momento de la revolución, Teresa tendría entre 15 y 16 años, una adolescente. Falleció en 1856 en Arequipa-Perú.

Manuela Pagadora de Graneros (¿-?). Comprometida con la revolución paceña junto a su esposo el protomártir de la independencia Mariano Graneros; se conocen los nombres de tres de sus hijas: María Agustina, Liberata y Gerónima. Tras la ejecución de Graneros, Castelli registraba: “Doña Manuela Pagadora, viuda del Villarero Don Mariano Graneros, sus padecimientos han sido iguales a las antecedentes”. (Costa de la Torre, 1977b: 157).

María Carmen Rodríguez de Jaén (¿-?). Esposa del protomártir de la independencia Apolinar Jaén. Con residencia en la población de Coroico del Partido de Yungas, acompañó a su esposo en las labores subversivas.

María Mercedes Cabrera de Jiménez (¿-?). Patriota de quien se sabe poco. Fue esposa del protomártir de la independencia Melchor Jiménez, con quien tuvo dos hijos: María y Miguel.

María Manuela Campos y Seminario de Lanza (1780-1820). Esposa del protomártir de la independencia Gregorio García Lanza, con quien tuvo cuatro hijos: María Ángela, Manuel Hilario, José Gonzalo y María Josefa Isabel. “Una de las más decididas y sacrificadas patriotas de la independencia. Por la libertad, lo dio todo: reposo, familia y fortuna. Desde el principio de la epopeya del 16 de julio de 1809 hasta los últimos años de la colonia, no cesó de soliviantar a sus contemporáneos contra el despotismo del régimen español. Sufrió todas las represalias que se ejercitaron entonces” (Costa de la Torre b: 140-142). “Goyeneche no se conformó con la muerte de su esposo, y la persiguió sin tregua, le confiscó todos sus bienes y, lo peor de todo, no la dejó vivir en su ciudad natal. María Manuela logró sobrevivir once años más, muriendo en 1820” (Paredes de Salazar: 168).

María Dolores Mantilla Chirveches de Lanza (¿-?). Esposa del protomártir de la independencia Manuel Victorio García Lanza, con quien tuvo seis hijos: Manuel Vicente, Juan Victorio, María Francisca Plácida, Fernando, José Manuel y Manuel Joaquín Baltazar. Sufrió toda clase de vejámenes, en represalia por su apoyo a la causa libertaria.

Marcela Catacora y Heredia (¿-?). Hermana del protomártir de la independencia Juan Basilio Catacora y Heredia. Acompañó a éste en todo momento de la revolución.

Magdalena Rocha de Jiménez (¿-?). Patriota paceña, esposa del soldado y guerrillero José Jiménez Pintado. Se sabe de ella que: “Cuando el patriota Jiménez fue preso el 19 de enero, su esposa doña Magdalena Rocha reclamó por su libertad, constituyéndose en su abogada, redactando los escritos de su puño y letra, en términos que provocaban el enojo de las autoridades” (El Tiempo, 1917).

Petrona Francisca Blacader Cañizares de Bueno (¿-1823). Esposa del protomártir de la independencia Buenaventura Bueno, de cuya relación nacieron cinco hijos: María, María Josefa Bacilia, José Agustín, Manuela Josefa y José Miguel Gregorio. Patriota que padeció la ira vengativa de los realistas. Tras el deceso de Bueno, “la esposa e hijos quedaron en la orfandad más espantosa por la confiscación de sus bienes decretada por Goyeneche. Hasta que la primera después de soportar toda clase de calamidades dejó de existir el 27 de febrero de 1823, siendo sepultada en el templo de Santo Domingo” (Aranzáes, 1915: 145).

María Manuela de la Rocha (¿-?). Esposa del patriota de la independencia Pedro Nolasco Rodríguez, con quien tuvo dos hijos: Pedro y María Cecilia; y hermana de Felipe de la Rocha, otro patriota. Contribuyó desde donde y con lo que pudo a la revolución paceña. Luego, las represalias de Goyeneche no tardaron en caer sobre su familia y sus bienes: la Hacienda “Cachuma” en el Distrito de Coroico y su casa en la ciudad de La Paz.

Isabel Calderón de Sagárnaga (¿-?). Hija de don Juan Calderón de la Barca y de doña Manuela Loza. Esposa del protomártir de la independencia Juan Bautista Sagárnaga con quien tuvo un hijo: Manuel. Observando la activa lucha de su esposo Juan, ella no quedó indiferente a la gesta revolucionaria.

María Manuela Sagárnaga (1768–1857). Sacrificada patriota paceña. Hermana del protomártir Juan Bautista Sagárnaga. Nació en La Paz el 15 de diciembre de 1768. Fueron sus padres don Manuel Sagárnaga y doña María Carrasco. Contrajo matrimonio con el Doctor José Mariano Valdés, con quien tuvo cuatro hijos: José Dionicio, Manuela Vicenta, José Gabino Toribio y José Benito.

Manuela Uriarte (1770-1827 o 1857). Patriota paceña que luchó heroicamente a lo largo de la revolución. Sobrina del protomártir de la independencia Juan Bautista Sagárnaga. Nació en La Paz el 4 de octubre de 1770. Fueron sus padres Francisco Uriarte y María Manuela Sagárnaga. Mujer instruida. Se casó con don Pedro Arteaga. Participó activamente en la revolución paceña; viendo morir a su tío Juan.

Tras el cometido, su familia fue perseguida y despojada económicamente.

Merecido recordatorio de algunas heroínas, de quienes al menos se conoce sus nombres y de tantas otras que se perdieron en el anonimato.

Heroínas de la revolución paceña de julio 1809

La Paz protagonizó un papel estelar en el proceso de la independencia americana. A doscientos cuatro años de esta gran gesta libertaria y revolucionaria, en el presente artículo recordaremos a una parte fundamental de esa lucha: aquellas mujeres que se enlistaron en filas patriotas al lado de sus familiares o por cuenta propia para contribuir en el logro de la tan añorada independencia de una potencia ajena a nuestra tierra.

Presentamos dieciséis semblanzas históricas de heroínas paceñas protagonistas de ese trascendental momento y proceso. Mujeres que han tenido directa relación y actuación con los protomártires ejecutados aquel nefasto pero a la vez histórico 29 de enero de 1810,

Manuela Josefa de la Concha Olmedo de Murillo (¿-?). Esposa legítima del protomártir de la independencia Pedro Domingo Murillo. Nacida en la ciudad de La Paz. Tuvieron tres hijos. Pertenecía a una familia acomodada y de significación social.

Heroína que con sacrificio admirable y abnegación supo alentar los trajines subversivos de este patriota para conseguir la independencia. No se conoce divergencias de este matrimonio, ni ningún testimonio de divorcio, presumiéndose la separación de forma consentida de ambos consortes.

Manuela Durán (¿-1856). Concubina del protomártir de la independencia Pedro Domingo Murillo y compañera en todo el proceso de la revolución paceña, con quien convivió desde 1790. Natural de la ciudad de La Paz. De esta convivencia nacieron nueve hijos.

Manuela Durán falleció en 1856 en Lima-Perú.

Tomasa Murillo Durán. Hija de Pedro Domingo Murillo. Nació en la ciudad de La Paz en diciembre de 1790 o enero de 1791. Contrajo matrimonio con don Andrés Salcedo en 1806, tuvo cuatro hijos. Fracasada la revolución, Tomasa estuvo en los momentos más difíciles al lado de su padre, quien huía de las fuerzas realistas, hacia las montañas de Zongo. También cuando ya había sido capturado el 11 de noviembre de 1809.

Es el 29 de enero de 1810, la hora de la ejecución y el momento de despedirse de su hija mayor Tomasa. Al llegar Murillo a la esquina de la plaza abrazó a su hija, le dejó su denario, un anillo y un pañuelo, diciéndola: “Hija mía, has sufrido tanto como yo, huye de La Paz sin mirar a tus espaldas”.

Durante tres días los hijos de Murillo corrían las calles y se detenían al pie del lugar de la ejecución como pajarillos huérfanos arrojados de su nido. Sus bienes habían sido confiscados. La familia se dispersó muriendo en la pobreza más extrema.

Conversando con un historiador de la época, Tomasa, ya anciana, decía: “El anillo que me dio mi padre, lo conservé como una reliquia hasta que el hambre me obligó un día a deshacerme de él. No he guardado sino este denario que te lo lego …”.

La anciana calló: el sacerdote nos reemplazó a la cabecera de la moribunda. Un día después paletadas de tierra cubrían para siempre los restos de la hija de Pedro Domingo Murillo. Tomasa falleció en 1860, habiendo ya perdido para ese tiempo el sentido de la visión.

Teresa Murillo Durán. Hija de Murillo y Manuela Durán. Nació en La Paz hacia 1794. Respecto a Teresa, se tiene la siguiente nota: “La hija de este gran hombre, el día antes de subir su padre al cadalso, fue a recibir el último adiós, y al estrecharle entre sus brazos, le entregó un anillo con estas significativas palabras: “Conserva esta única prenda en prueba de mi cariño; y recuerda siempre, la tea que dejo encendida, nadie la apagará, la patria agradecida cuidará de tu existencia”. Teresa Murillo falleció en 1856, en un hospital de caridad, en Arequipa-Perú. Para ese tiempo, se calcula que tendría entre 15 y 16 años.

Manuela Pagadora de Graneros (¿-?). Comprometida con la revolución paceña junto a su esposo el revolucionario Mariano Graneros. Tras la ejecución de Graneros, Castelli registraba: “Doña Manuela Pagadora, viuda del Villarero don Mariano Graneros, tiene cuatro hijos, y sus padecimientos han sido iguales a las que apoyaron la causa”.

María Carmen Rodríguez de Jaén (¿-?). Esposa del protomártir Apolinar Jaén. Poco se conoce sobre la vida de esta patriota. Con residencia en la población de Coroico, acompañó a su esposo en su labor subversiva.

María Mercedes Cabrera de Jiménez (¿-?). Otra patriota de quien se conoce muy poco. Hija del cuzqueño Faustino Cabrera. Esposa del protomártir de la independencia Melchor Jiménez, con quien tuvieron dos hijos. Estuvo en los momentos más dramáticos al lado de su esposo. María Manuela Campos y Seminario de Lanza. Nació en marzo de 1780. De ilustre cuna, recibió esmerada educación.

Esposa de Gregorio García Lanza, tuvieron cuatro hijos. Una de las más decididas y sacrificadas patriotas de la independencia. Por la libertad lo dio todo: familia y fortuna, sufriendo represalias de las autoridades españolas”.

El calvario de María Campos comienza al momento de la pérdida de su esposo, el 29 de enero de 1810.

Una mujer enlutada, seguida de dos tiernos niños, se presenta ante Goyeneche.

-Señor, le dice al tirano, salva la vida de mi esposo por piedad a estos niños.

-No, responde soberbio Goyeneche.

Doña María clava mirada de odio en la imperturbable faz del déspota y sentencia:

-Caiga la sangre de Gregorio García Lanza sobre tu frente. Y sale.

Cuando el día declinaba, la misma mujer y un fraile sacaban arrastrado, un cuerpo con sigilo y precaución del palacio de Goyeneche. Se dirigieron al templo de San Francisco, el fraile comenzó a abrir un hoyo al pie del altar de San Antonio, mientras la mujer, con las manos plegadas oraba.

La mujer descubriendo el rostro del cadáver le dio un beso en los yertos labios y cayó desmayada.

El cuerpo descendió al hoyo con un ruido sordo, el fraile repitió un responso y echó tierra enseguida.

¡Así fue el entierro de uno de los más ilustres protomártires de la independencia americana!

Doña María amenazada por sus enemigos, tuvo que buscar refugio en Coroico, tierra de su esposo, temiendo futuras emergencias por sus ideas patrióticas se dirigió después a las quebradas de Río Abajo, situándose en Caracato y después en Luribay de donde regresó a fines del año 1815.

Los bienes de su esposo habían sido confiscados y los de ella amenazados. El sanguinario Ricafort que había venido a La Paz para cometer crímenes y robos, le arrancó once mil pesos a las veinticuatro horas de notificada. Para librarse de tantos atropellos volvió a emprender viaje otra vez a la Provincia de los Yungas de la que regresó a principios de 1820, dejando a sus hijos a la tutela del presbítero San Martin, clérigo avaro y descuidado que no supo cumplir con sus deberes.

María Manuela falleció en 1820.

María Dolores Mantilla Chirveches de Lanza (¿-?).

Esposa del protomártir Manuel Victorio García Lanza, con quien procrearon seis hijos. Sufrió toda clase de vejámenes en represalia por alentar la causa libertaria. Al fallecer éste en lucha, la viuda, con valentía y carácter no quiso abandonarse al dolor. Enjugándose las lágrimas, tomó la mano de su tía y pidió ser llevada ante Goyeneche para pedir los despojos de su marido. Después de horas de espera en la antesala del tirano, le fue negada la audiencia.

En vísperas de dar a luz, con el espantoso dolor de haber perdido el ser que tanto había amado, no paró de puerta en puerta, de despacho en despacho, en solicitar el cuerpo inerte de su esposo.

Después de tanto suplicio, Goyeneche cede en el pedido, pero a la vez dicta una ordenanza que es leída en Bando en todas las principales esquinas de La Paz y poblaciones yungueñas: “Todas las pertenencias y bienes de la familia García Lanza y Mantilla, han sido expropiados, para aplicarlos al Real Erario para escarnio de los traidores a la Corona de España”. Ningún miembro de la familia se libra de la tenaz persecución.

María Dolores espera de un momento a otro, dar a luz. Sin dinero para dar de comer a sus niños, es llevada donde su cuñado Domingo Cortadellas que con todo afecto le ofrece un aposento para el alumbramiento del último vástago. El 10 de enero de 1810, mes y medio después de la muerte de su padre, nació Manuel Joaquín Baltazar. María Dolores, mediante trámites difíciles y las más de las veces humillantes logró al fin la devolución de su casa solariega de Carcantía (Caja del Agua). Recuperó el hogar levantado por Manuel Victorio. Así también para su cuñada, a quien cedió la mitad del predio. Poco después, juntas las dos, logran recuperar algunas tierras de la hacienda San Cristóbal en Coroico. Todos lo demás fueron definitivamente perdidos.

Pero no quedaba vestigio de sus épocas de paz y alegría. Una noche al verse mala, mandó llamar a su confesor. Terminada la corta confesión, con dificultad dictó su testamento al doctor Cordón, amigo de la familia.

Al amanecer del 24 de diciembre (no se especifica el año), después de una corta agonía, dejó de existir.

Marcela Catacora y Heredia (¿-?).

Hermana del protomártir de la independencia Juan Basilio Catacora y Heredia, acompañó a éste en todo momento de la lucha revolucionaria. Catacora permaneció soltero hasta su muerte, le prodigaba cariños de madre su hermana Marcela, que no le abandonó un solo instante. Al parecer, la situación económica de esta familia era estable: los descendientes de esta familia fueron dueños de las haciendas de “Lorobaya” y “Quencociros” en la Doctrina de Canbaya del Partido de Larecaja, las que fueron avasalladas con extorsiones en 1816 por las tiranías de la época.

Magdalena Rocha de Jiménez (¿-?). Patriota paceña, esposa del soldado y guerrillero José Jiménez Pintado. Muy poco se sabe de ella. Cuando Pintafo fue preso el 19 de enero, su esposa doña Magdalena reclamó por su libertad, sus defensores para eludir represalias de Goyeneche la dejaron sola, ella constituyéndose en su abogada, redactaba los escritos en términos que provocaban el enojo de las autoridades.

Petrona Francisca Blacader Cañizares de Bueno (¿-1823).

Esposa de Buenaventura Bueno, de cuya relación tuvieron cinco hijos. Patriota que padeció la ira vengativa de los realistas. Tras el deceso de Bueno, la esposa e hijos quedaron en la orfandad más espantosa por la confiscación de sus bienes decretada por Goyeneche.

Después de soportar toda clase de calamidades dejó de existir el 27 de febrero de 1823, siendo también sepultada en el templo de Santo Domingo.

María Manuela de la Rocha (¿-?).

Esposa del protomártir Pedro Nolasco Rodríguez, tuvieron dos hijos. Contribuyó con lo que pudo a la revolución paceña. Las represalias de Goyeneche no tardaron en caer sobre la familia: la hacienda “Cachuma” en Coroico y su casa en la ciudad de La Paz son confiscadas.

Isabel Calderón de Sagárnaga (¿-?).

Esposa de Juan Bautista Sagárnaga, con quien tuvo un hijo: Manuel (futuro general). Observando la activa lucha de su esposo Sagárnaga, ella no quedó indiferente a la gesta revolucionaria. Posteriormente, contrajo matrimonio por segunda vez con don Miguel Calderón.

María Manuela Sagárnaga. Hermana del protomártir Juan Bautista Sagárnaga. Nació en La Paz el 15 de diciembre de 1768. Contrajo matrimonio con el Doctor José Mariano Valdés.

“…Doña Manuela Sagárnaga jugó un rol muy importante en la jornada del 16 de julio de 1809. El doctor Mariano Valdés cayó preso y pudo salvar la vida merced a una fuerte suma de dinero que dio doña Manuela como rescate por su esposo. Sin embargo, fue condenado a dos años de destierro de la ciudad de La Paz”.

Sufrió el dolor de ver la ejecución de su hermano con los cabecillas de la revolución. Goyeneche le había prometido no hacerlo, a cambio de cierta suma de dinero que recibió.

Cargada de familia, enlutado su hogar, fue desterrada a las mortíferas regiones de Caupolicán, hoy Franz Tamayo, donde con admirable heroísmo soportó toda clase de privaciones; su fortuna se veía amenazada a cada paso, bajo pretexto de multas le arrancaron fuertes sumas de dinero en diversas ocasiones”. Esta situación se mantuvo por varios años, hasta el establecimiento de la República. Desde entonces vivió tranquila. Falleció en 1857.

Manuela Uriarte. Patriota paceña que luchó heroicamente por la revolución paceña. Sobrina de Juan Bautista Sagárnaga. Nació en La Paz el 4 de octubre de 1770. Mujer instruida se casó con don Pedro Arteaga. Participó activamente en la revolución paceña, viendo morir a su tío Juan Bautista Sagárnaga. Luego de este suceso su familia fue perseguida y exaccionada económicamente.

Fue deportada a las malsanas regiones de Apolo, donde otros patriotas también sufrieron igual castigo. El inhumano Ricafort le robó sumas considerables por sus opiniones contrarias al régimen.

Merecido y oportuno recordatorio de las heroínas de quienes al menos se conoce sus nombres y no así de otras que se perdieron en el anonimato. ¡Felicidades La Paz por tu heroica lucha revolucionaria!

* Oscar Bonifacio Siñani Nina.

Profesor Normalista de Ciencias Sociales Universitario de la Carrera de Historia UMSA.